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Televisor apagado, telón bajado, fundido a negro...¡Ha muerto la Sardà!

  • Rosa María Sardà tuvo una vis cómica que explotó a lo largo de su toda su carrera y deja papeles inolvidables.
  • Tenía talento para la comedia y el drama, y lo demostró en cine, teatro y televisión.
  • En TVE arrasó con el programa  'Ahí te quiero ver' e hizo famoso el "¡Honorato, pon la tele un rato!".
  • El mundo de la cultura se despide de Rosa María Sardà con mensajes de cariño y respeto

Por
Rosa María Sardá ha muerto a los 78 años

Era la Sardà, con artículo por delante, como la Espert, la Caballé, la Jurado, la Piquer. Porque hablamos de una de las grandes del cine, el teatro y la televisión. Una mujer con una vis cómica que explotó a lo largo de su toda su carrera y con la que hizo personajes que hicieron, y siguen haciendo, reír a distintas generaciones. Rosa María Sardà ha muerto a la edad de 78 años en Barcelona. Se va una actriz todoterreno, un animal escénico que tuvo una extensa y exitosa carrera en Televisión Española. 

Ahí te quiero ver - Último programa

En nuestro archivo encontramos programas míticos, como Ahí te quiero ver, que estuvo en antena entre 1984 y 1987, un espacio de humor, a veces ácido, en el que destacaban los sketches que hacía con Enric Pous, que interpretaba al famoso Honorato, un marido sometido por su estirada esposa: "Honorato, pon la tele un rato". Un papel que Rosa María bordó y que le reportó varios premios, entre ellos el TP de Oro y el Fotogramas de plata a mejor actriz de televisión. ¡Me costó muchísimo que me tomaran en serio, me he tenido que manchar mucho las manos", le dijo a su hermano en una entrevista que este le hizo.

Lletres catalanes - La dama de las camelias

Pero hubo más. Tuvo tantas nominaciones, que también son reconocimientos, como premios. Premio de Honor (2007), del Festival de Cinema en Valencià. Premio del Zinegoak del País Vasco (2007). Premio San Pancracio (2007), del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres. Premio Málaga (2009), del Festival de Cine Español de Málaga. Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2009). Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (2010). Premio Actúa (2012), de la Fundación AISGE. Gaudí de Honor-Miquel Porter 2016.

Con las manos en la masa - Arroz de fin de año con Rosa María Sardá

En 1994 le dieron la Cruz de Sant Jordi, concedida por la Generalidad de Cataluña, pero la devolvió en 2017 alegando que "dadas las circunstancias no se consideraba merecedora de la distinción". Ella fue una de las personas del mundo de la cultura que firmaron el manifiesto titulado '1-O Estafa antidemocrática' con el que llamaban a no participar en el referéndum de independencia de Cataluña. Este 2020 iba a recoger el Fotogramas de Plata especial pero la ceremonia se suspendió por la pandemia de COVID-19. 

La entrevista: Rosa Mª Sardá (29/10/10)

Comenzó a trabajar en la pequeña pantalla en 1969, en Hora Once, que se emitía en La 2 de TVE, e hizo obras para el mítico Estudio 1. Desde entonces compaginó la tele con el teatro, tanto en Madrid como en Barcelona, y siempre con éxito. Igual que en el cine, donde debutó en 1980. Su talento para la comedia y el drama lo han exprimido los mejores directores, desde Berlanga a Almodóvar, y en su currículo hay títulos y personajes inolvidables: Moros y Cristianos, ¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?, Alegre ma non troppo, Suspiros de España y Portugal, Actrices, Airbag, La niña de tus ojos, Todo sobre mi madre, Anita no pierde el tren, A mi madre le gustan las mujeres, Te doy mis ojos, Ocho apellidos catalanes, La reina de España. Brilló en todas, independientemente de la longitud de su papel.

Retransmisión de la 8 edición de los Premios Goya (1994)

Vivió el cine de forma intensa y se le premió por ello. Recibió tres nominaciones a los Goya como mejor actriz de reparto y se llevó dos, por ¿Por qué le laman amor...? y por Sin vergüenza. "30 años trabajando y sabía que si me juntaba con Oristrel me darían un premio por sinvergüenza. ¡Estoy tan contenta, Antonio, que estoy dispuesta a casarme contigo", le dijo a Antonio Resines, quien le entregó el cabezón. Ella ha sido, además, una de las mejores presentadoras que ha tenido esta gala, y dejó el listón muy alto. ¡Qué se lo digan a Antonia San Juan!

Para todos los públicos Abuela de verano - Capítulo 11 - A de afortunados - Ver ahora
Transcripción completa

(NARRA) Hoy me he despertado sobresaltada...

...por algo que no sé y que intento averiguar.

Me he acordado de mi hijo Alberto, periodista, destinado...

...a algún lugar en guerra del planeta.

Hay tantos conflictos bélicos que llegamos a olvidarlos...

...si no son de actualidad.

Está en Sudán, un país sangrante y empobrecido,...

...aquejado de hambruna y en un frágil proceso de paz.

¿Cómo será la vida de un niño de Sudán...

...rodeado de muerte desde la más tierna infancia?

Sin duda, muy diferente a la de mis niños encerrados...

...en su torre de marfil y ajenos a la violencia...

...que asolan al resto del mundo...

...más allá de las fronteras de nuestra dudosa civilización.

-Que va a avisar a alguien. -Voy yo.

-Oh, qué bien. (RÍEN)

-¿Y las chuches? -Nada.

-Idiota, para ya. -¿Te hago cosquillas?

-Me haces reír. -Si eso te gusta.

-Que me agarres como el hombre del saco no me gusta.

-Es una broma. -¿Te digo lo que me gusta?

-Sí. -Déjalo.

Pues me gustan todas esas tonterías que salen...

...en las películas: cena romántica, velitas...

Y me vuelven locas los masajes en los pies.

-Oh.

-Pero ahora no. -Sí.

-Que no, que nos van a pillar.

Que no... ¡Que no!

Golpean la puerta. -¡Abrid ya!

-Que la ta no nos deja cerrar el váter.

-Estoy terminando de limpiar la puerta.

No, ahí no. -¿Tú también?

-¿Yo también qué?

-No sabía que estabas jugando al escondite.

Ya, estás jugando a otro tipo de escondite.

Ay, no puede ser.

¿Han bajado los precios?

Escuchad.

(LEE) Graves alborotos en la ciudad de Jartum.

&Atacados numerosos extranjeros residentes...

...y saqueados comercios y barrios norteños.&

Aún no se han contabilizado los muertos y heridos,...

...puesto que la Policía impide el acceso a los centros...

...de información.

Se ha declarado el toque de queda y Naciones Unidas plantea...

...retirar su personal de la zona.

-Naciones Unidas...

Siempre piensa en su personal.

Nunca en la población civil.

Alberto está en Sudán. Alberto se espabila solo.

Hoy estoy...

(SUSPIRA) Estoy...

Hoy me he despertado, no sé,...

...con un sobresalto.

-Yo sé lo que te preocupa.

Estás preocupada por mí, hoy voy a renovar los papelitos.

¿Es hoy? Pues prepárate a hacer cola.

Prepárate, que os lo ponemos bien difícil.

-Pero nosotros insistimos, ya que no tenemos más remedio...

...y nos quedamos.

Afortunadamente.

¿Dónde es, hijo, que yo no tengo...?

-Aquí.

Las niñas discuten en el patio. -Gracias.

Huy, que me toca el papel de Naciones Unidas.

Voy a pacificar mi zona.

-Tú siempre le quitas el gorro que es lo que más le gusta.

-Igual que tú con mis muñecas.

-Yo las cuido, no las tiro a la piscina como tú dices.

-Pero las tiras al suelo y me rompes los...

-¡No! -¡Sí!

-¡Que no!

-¡Mentirosa! -¡Que sí!

A ver... ¿Qué pasa aquí?

-Ella no me deja su duende.

¿Tienes un duende? -Es mío y quiere estar conmigo.

A ver... Es que yo sin gafas... no lo veo.

-Cuando quiere se vuelve invisible.

Qué suerte tiene, cómo me gustaría poder hacerlo.

-Entonces tendrías que ser un duende.

No te preocupes, mira, yo tengo un duende para ti aquí.

-¡Aquí no hay nada, no soy tonta!

No, te enfades. Míralo, está corriendo por allí.

-El mío sí que se ha escapado por tu culpa.

¿Qué hacéis que no estás en la piscina?

Venga, a daros un baño. -Pero si ya fuimos ayer.

-Ayer y el otro y el otro... Es un aburrimiento.

-Siempre hacemos lo mismo. -Y hemos jugado al escondite,...

...pero siempre me encuentran. -Se esconde en el mismo sitio.

¿Y por qué te escondes en el mismo sitio?

-Porque es pequeño.

Eres pequeño. ¡Eh, esa mano!

-Después dices que empiezo yo siempre.

No lo sé. -¿Qué hacemos?

¿Y si damos un paseo por el bosque?

-Hemos ido mil veces.

-¿Y si nos dejas tu ordenador?

¿Y si pintamos la valla de la entrada?

-De color purpurina. -No, de negro.

-Sí. ¿Y la obra de teatro?

-¿Qué? Claro, va a acabar el mes...

...y no la habéis preparado. No vais a tener el mal gusto...

...de dejarme sin ella. -No. Vale.

Vamos a pensar qué obra. -"Stars Wars".

-Ay, no. -Ya sé.

-Un obra sobre un viaje a la Luna o algo así.

Ah... ¿Y "Los Picapiedra"? (TODOS) Puf...

-¡Qué asco! -¿Y por qué no hacemos "Peter Pan"?

-Ya sé. Poned tablas, ¿no?

Y poned muchas cajas viejas, ¿entiendes, no?

Y después hacemos piratas.

Pero, claro, también en "Peter Pan" hay piratas.

-Claro. Ahí. ¿Estamos todos de acuerdo?

-¿Queréis o no? ¿Sí? Yo sí.

Pues está decidido. Muy bien.

Hacemos "Peter Pan".

-Vale, venga. -¿Hay piratas?

-Sí.

(LOS NIÑOS HABLAN A LA VEZ)

-Déjanos el ordenador y vamos escribiendo.

-Como el año pasado. -Tío, que nos van a pillar.

-Vigila.

-¿No os estabais bañando?

-¿Qué hacéis? -Ordenar, porque, puf,...

...esto está superdesordenado.

-¿Ordenar, vosotros? -¿Qué pasa, que no podemos ordenar?

-Pero si es que tú piensas que ordenar se escribe con "H".

-¡Mira!

Mira lo que te ha pillado.

-El CD de "No se lo digas a mamá".

¿Y tú para qué lo quieres? -Dijiste que eran unos cursis.

-¿Yo dije eso? (AMBAS) Sí.

-Será que he madurado.

Porque es una nueva etapa, ¿sabes?

Empecé con el tecno, me pasé al house y ahora...

-La gente cambia. -Deja de ser su guardaespaldas.

-¿Seguro que es para ti? Es la música preferida de Teresa.

-¿Ah, sí?

Qué casualidad, ¿no?

-Si confiesas para qué la quieres, te la dejamos.

-Bueno, vale.

Quiero prepararle una sorpresa.

-¿A Teresa? -Sí. A Teresa.

-¿Qué tipo de sorpresa?

-Una cena... -Romántica.

-Tú te callas.

-Con velas y con música. Romántica, ¿no?

-¿En el pueblo? -No. Queremos hacer aquí,...

...si me dejáis la música y la cabaña.

-La cabaña esta noche.

¿Cuánto tiempo? -Pongamos... Dos horas.

Tú fiplas. -No, la necesito de verdad.

Y tú me tienes que entender que estás pillada por Mollins.

Enróllate. (SUSPIRA) Bueno.

Veremos una peli, ¿vale?

-Gracias, prima. -Yo no he dicho que sí.

-A mí me parece que tú y yo no tenemos nada...

...que ver en esto.

-Aquí, aquí y aquí.

A ver... Candidatos a "Peter Pan".

-Yo.

Miguel, hay que memorizar mucho texto.

Mejor Gustavo e Iñaki. -Iñaki no puede ser...

...porque es el hermano de Feli.

Y si Feli va a hacer de Wendy. ¿Y qué?

-Que Wendy y Peter Pan se enamoran y si sois hermanos es un problema.

-Los faraones eran hermanos y se casaban.

-Feli, ¿te vas a enamorar de tu hermano...

...y le vas a besar?

-Qué asco.

-Pues entonces, definitivamente, haré de Peter Pan.

-Pero no me beses en la boca, que nos conocemos.

Tú... ¿Das besos en la boca?

-Sí, soy muy cariñoso.

Ya ves, yo te veía más como el Capitán Garfio.

-No, no, ese es mío. El Capitán Garfio soy yo.

-Y yo el cocodrilo.

-¿Y los meten en la cárcel?

¿A quién? -A los hermanos que se casan.

Teléfono.

Ah... Eh...

¿Sí?

¡Cristina!

Sí, estoy ocupada, como siempre.

Rodeada de personas de metro y medio.

¿Qué hay, cariño?

No me asustaré, estoy curada de espantos.

¿Qué pasa?

¿Estás en el hospital?

¿Te van a operar?

Bueno, pues no te preocupes, voy para allá, ¿eh?

Eh... ¡No digas tonterías, Cristina!

¿Para qué están las madres, si no para molestarlas?

Sí, ahora voy.

Esto es la lista de la compra.

Aquí están los teléfonos del médico,...

...de los padres y la lista de móviles.

Anda, dame. ¿Qué haces con las velas?

-Eh... Para un juego.

Es una tontería. Cuidado con el fuego, ¿eh?

-No te preocupes.

Más raro que un perro verde está.

Es por Teresa, le tiene loco. Desde que se fue Roger, peor.

He intentado hablar con él. ¿Y tú con tu hija?

Con ella no se habla, se discute.

-¡Si es un amor de verano! ¡Un primer amor! Es bonito.

Además él es pequeño para ella y no pasará nada.

¿Y si pasa, qué?

Bueno, hijas, tengo que marcharme.

-No te preocupes. Nos ocupamos de la tropa.

¡Ay, la tropa!

¡"Peter Pan"!

-¿Qué "Peter Pan"?

La obra de teatro de los niños. Íbamos a ensayar.

Ah, no, a mí no me mires. Lo del artisteo, fatal lo llevo.

-Mujer, una cosa es pelar patatas, bañar niños...

Pero dirigir una obra de teatro... Van a tener un disgusto.

Como mucho les puedo enseñar a bailar una jota, para más no doy.

-¿A ver? No...

(RÍE)

-Tata, que Bioy me ha dicho que iban a operar a mamá.

Sí, pero no es nada grave. Se pondrá bien enseguida.

-¿Qué tiene?

Pues... Es un... Un embarazo ectópico.

-¿Un embarazo, a su edad?

Sí, pero no. Eh...

El óvulo se ha implantado en la trompa y hay que intervenir.

En realidad no es un embarazo.

-Voy contigo.

No, prefiero que te quedes cuidando a los pequeños.

Puedes ensayar "Peter Pan". -¿Yo? Si no me hacen ni caso.

¡Haz lo que puedas!

-Me desobedecerán y no sé dirigir teatro.

-¡Yo sí que sé!

¿Cómo dice? -Que yo sí sé.

Es una de mis pasiones secretas, dirigir teatro.

De pequeño, dirigí "El retrato de Dorian Gray".

Hice de retrato...

¡Huy, qué difícil! -Bueno, todo es ponerse...

¿Pero qué hace aquí? ¿Le he llamado?

-No, he venido por casualidad, por si me encontraba...

...a la veterinaria por casualidad y casualmente nos veíamos.

¿Y no es más práctico llamarla?

-La he llamado miles de veces, pero... No me lo coge.

Ah... Bueno... Pues ya que se va a pasar...

El día en mi casa esperando a M Antonia...

Puede usted dirigir... "Peter Pan".

-No hay ningún problema.

Siempre que tenga la amabilidad de llamar a la veterinaria...

...y decirle que las gallinas no ponen huevos.

Yo no miento. -Dígale que una vaca se ha ido.

Si yo no tengo ninguna vaca. -Entonces ya no miente...

Ay, mire, eh...

Dentro de una hora meten a mi hija en el quirófano...

...y su ex marido está fuera del país.

-Lo siento mucho. (SUSPIRA)

Hacemos un trato.

Si al volver, usted y mis nietos han montado "Peter Pan",...

...llamaré a M Antonia con cualquier excusa.

-Vale.

Hay momentos en los que la adoro, señora escritora.

Ay, pues yo en este momento no me caigo nada bien.

Bueno, me voy.

-Y yo contigo. Sí, eh...

Suerte.

-¡Vaya, el pito mítico de la señora escritora!

Bueno,... Peter Pan, prepárate.

Teléfono.

¿Ana?

-¿Está Eva?

No, se ha ido y se ha dejado el móvil.

¿Ocurre algo?

-No, nada. Déjalo.

¿Sabes algo de Alberto?

-Por el periódico. Imposible comunicarse por teléfono.

Según parece ha ido con el fotógrafo...

...a la zona de alborotos. Ya.

Y estás preocupada, ¿no?

-Con Alberto al lado, vivo preocupada.

¿Puedo ayudarte en algo?

-No...

Es que se me había ocurrido que Eva tiene...

...amigos corresponsales en Sudán...

Pero, mira, déjalo.

No le digas que he llamado.

¿Seguro? -Seguro, Carmen, seguro.

Como quieras. Hasta luego. -Hasta luego.

-¿Qué? ¿Pasa algo con Alberto?

Que ya está otra vez en el lío.

-Ay, madre de Dios, me alegro...

Silbato. ...de no haber tenido hijos.

¿Y eso? -Eso...

Silbato. A ver...

(RÍE) Eso...

Es el doctor organizando a los niños...

...para la obra de teatro. Qué potencia, qué entusiasmo...

No sé por qué nos preocupamos tanto por los hombres.

¡Les das un pito y tan felices!

(TODOS) ¡Utrera, utrera! -Bueno...

¡Ese director, ese director!

-Me gusta más: ese director es muy guapo.

Si pudierais...

¡Ese director es guapo! ¡Ese director es guapo!

Y: bravo, bravo, bravo, ese director, cómo lo queremos.

¡Bien!

Música. No puedo acercarme menos...

...de lo que me empuja el corazón.

Y no puedo besarte... -¿Qué haces?

-Ensayar.

-¿Ensayar qué? -La cena de esta noche.

-¿Tienes cena esta noche? -Contigo.

-¿Y de dónde vas a sacar la comida?

-¿De dónde he sacado todo eso? Yo me apaño.

-¿Y si te digo que no?

-¿Qué pasa? ¿He vuelto a meter la pata?

-No...

Bioy, tú eres un amor.

Pero...

-¿Qué?

-Pues que yo sigo pensando en Roger.

-Si piensas en Roger, ¿por qué no te fuiste con él?

Esta noche tenemos la cabaña para nosotros solos, dos horas.

-Vaya, qué lástima.

-Ya, es poco, ¿no? -No.

Qué lástima que tengas 15 y yo 19.

-No me importa. -¿El qué?

-Que seas más vieja que yo. -¿Lo ves?

-¿Qué?

Perdón, no quería...

-Ya, no, sí querías, porque es lo que piensas.

Es así...

(RÍE) -Ah, ¿y tú qué piensas?

-Pues que eres un niño.

-¿También soy un niño cuando beso?

-Cuando me besas, no me da tiempo a pensar.

-Pues dame otro. -Mira, Bioy...

Yo a lo mejor parezco muy... Lanzada y tal...

Pero...

-¿Pero qué?

-Pues eso, que yo nunca...

Nunca he estado con un hombre.

-¡Y yo tampoco he estado con una mujer!

Empate.

¡Teresa!

¡Teresa! ¿Dónde estás?

-No soy ningún niño, Wendy.

-Sí que lo eres, Peter Pan. -Pero mírame bien, Wendy.

Soy mucho más fuerte, mucho más alto...

...y más valiente que tú.

-Tú crees que la vida es un juego y que yo soy tu juguete.

-Bueno, Wendy... Porque estamos jugando, ¿no?

¡Uuuh!

Silbato.

-Vale, vale, a ver, a ver.

Gustavo, ¿tú crees que puedes enamorar a una chica con payasadas?

-No, a ver, soy Peter Pan y no necesita enamorar a nadie.

-Bueno, ¿y tú qué crees que necesita Peter Pan?

¿Una amiga, una hermana, una tata? -Una novia.

-Exacto, una novia.

Todo el mundo necesita amor, ¿no?

-¿Caperucita necesita amor?

-Bueno... Caperucita más que nadie.

-¿De quién, del lobo?

-De su abuela, de su madre, de su padre.

Hasta del cazador que mata al lobo al final del cuento.

-¿Hay un cazador?

-Sí, sí, es un chico muy guapo, de catorce años...

Y que lleva un anorak de color azul.

Es: Caperucita Roja y Capucho Azul.

(RÍEN)

-¿De qué os reís? Va de azul como todos los príncipes.

-Utrera va de azul y no es un príncipe.

-Hombre, claro que soy un príncipe y tengo mi cuento.

El cuento de... el príncipe matasanos.

-Ese no existe. -Claro que existe.

Todos tenemos un cuento. Ese es el mío.

Y en cada cuento cada uno encuentra su amor.

-A ver, el cuento de Peter Pan es distinto.

El príncipe va de verde, no de azul.

-Bueno, va de verde porque... porque es un inmaduro.

Como la fruta que no está madura. Pero verde es el color...

...de la esperanza. La que tiene Peter de convertirse en azul.

-Ya lo has oído, Gustavo, para enamorar a una chica...

...no tienes que hacer el payaso.

(UTRERA LLORA)

Muy bien, hija, nueva modalidad de fregar con escoba.

-Ahí va.

Mamá. Malo.

-¿Qué?

Que cuando me dices mamá, malo.

-No, que te quería preguntar una cosa.

¿Qué?

-Tú, cuando te acostaste con mi padre,...

¿Estabas enamorada?

Ay... no lo sé.

Fue un arrebato, hija, no nos dio tiempo ni de enamorarnos.

-Lo hiciste sin pensar. Claro.

-Y yo me pregunto, siendo tu hija, por qué le doy tantas vueltas...

Piensas en acostarte con ese niño que hasta hace dos días...

...jugaba a los indios.

-Pues sí.

¿Te parece mal? Pues no.

Creo que vas a sufrir. -¿Por qué?

Porque él tiene pelas y yo no, ¿no? No.

Porque tiene 15 años, se va a estudiar a Estados Unidos...

...y tú te quedas. -¿Y si le quiero?

¿Cómo vas a saber lo que quieres con 19 años?

-Tú sí lo sabías, ¿verdad?

-Me siento raro.

Me gustaría llorar, pero no puedo. -¿Porque eres un chico?

-Ah, no, no.

No puedo llorar porque... yo de pequeño lloraba mucho.

Y me llamaban todo el día llorón.

Entonces lo dejé y ahora, como que lo hecho en falta.

-Tampoco es para tanto. Total, es una pequeña operación.

-¿Y si se muere? -Anda ya, la ta dijo...

...que no era nada, que sólo le quitaban la trompa.

-¿Y dónde está la trompa esa?

-Pues ahora que lo dices...

-Hola, niños. -Hola, tía Laia.

-¿Qué haces aquí? -Hoy no es fin de semana.

-Tengo que hablar con vuestra abuela, ¿está aquí?

-No, está en el hospital. -¿Cómo en el hospital?

-Está con mi madre, la están operando.

-No puede ser, si no me ha llamado, no me ha dicho nada.

-¿Para qué? -Pues para decírmelo.

Para que la acompañe, soy su hermana.

-Quizá tenga más confianza con la abuela.

-Me parece muy mal. -Me parece que no es culpa nuestra.

-Ya no sirvo ni para eso.

¿Cuando hablas de tu madre, hablas de mi hermana Cristina?

¿La que se está acercando a nosotros aquí?

-Eh, mamá.

Mamá.

Llego, y Cristina ya está en una habitación estupenda.

Con dos enfermeras y un médico para ella sola.

-Eso sería lo normal.

Pero no lo es, lo normal. Lo habitual es que estés horas,...

...días, por los pasillos esperando para una ecografía, una analítica.

Yo agradezco mucho que traten bien a mi hija.

Pero hay muchas cosas que solucionar en este país.

-Mamá, preséntate a las próximas elecciones.

Ni loca. Bueno, ¿la película cómo termina?

Con final sorpresa.

-Como las películas de terror japonesas.

-Eso, encima haced chistes.

-¿Y tú qué pintas aquí? -A mí me ha llamado Cristina.

-¿A ti también? -Sí. ¿A ti no?

¿Estás bien? -Fatal, con todo revuelto.

Acabo de vomitar.

Bueno, le hacen una segunda ecografía y el doctor Condominas...

...dice: venga, para casa, porque de embarazo ectópico, nada.

-Pero eso es un error médico, ¿no? Como para fiarte de la medicina.

Ay, perdona, hija. -O sea, que al final...

...todo ha quedado en un susto. Menos mal, ¿no?

-Menos mal, depende, Condominas es muy amigo de Alex...

...y ahora seguro que ya lo sabe todo.

¿Y Alex qué... qué pinta en esto?

-Que estoy embarazada.

-¿Estás?

Lo que habéis oído. No me lo puedo creer.

-Yo menos que tú. -Cristina, qué ilusión.

-¿Ilusión? -¿Sí, no?

-Tengo tres hijos, trabajo a tiempo completo, soy maníaco-depresiva...

...y me acabo de separar.

(ENFADADA) ¿Ilusión?

Bueno, resulta... que ayer...

El embrión estaba obturado en la trompa.

Y hoy aparece en la matriz.

Si no es por la ecografía, ni el mismo Condominas...

...tenía una explicación.

Ah, ya ves, pues eh... Si el niño tiene tantas ganas de nacer...

-Y qué emocionante si fueran gemelos...

...como gemelos no tenemos...

Teléfono.

-Lo sabía, ¿eh? Os lo he dicho, es Alex.

¿Qué le digo? ¿Qué hago?

Lo que creas que debes decir o hacer, yo qué sé.

-Todo menos hablar con él. Necesito pensar,...

...necesito pensar. -Dame.

Dame que contesto yo. -Gracias, Joel.

Esto tengo que resolverlo yo sola.

Guárdamelo.

Y ahora tú... tranquilita, te tumbas un ratito,...

Descansas... ¿le hacéis una tila? Enseguida.

Bueno, esto, Laia...

¿Qué pasa?

-Cristina no tenía porqué ponerse borde conmigo, sólo he dicho...

...que a mí me gustaría tener un hijo.

Pero es lo último que le podía pasar a la pobre.

-La pobre, la pobre. Hay cosas peores.

Por supuesto: Sudán.

-No, yo estoy muy mal, mamá.

Otra crisis de novelista.

-Han embargado la empresa de Tano.

¿Qué dices? -Ha llegado un camión,...

...se ha llevado los muebles los ordenadores, el coche, todo.

¿Y la casa? -No, está a mi nombre.

Tres hurras por la separación de bienes.

-Esto va en serio, ¿eh? Bien.

Bueno, ¿y Tano?

-Debe estar de rodillas en algún banco pidiendo un crédito.

Si puedo ayudar...

-Pues sí, sí puedes ayudar.

Quiero trabajar. Una idea estupenda.

¿Por qué no lo has hecho antes? -Porque antes quería escribir.

Escribir es un buen trabajo.

Pero tampoco has escrito.

-Tú crees que no tengo talento. Yo no he dicho eso.

-Entonces crees que soy una vaga. Creo que estás colgada...

...de un marido hiperprotector. Pero eso da igual.

¿Qué piensas hacer?

-Pues voy a abrir una agencia literaria.

¿Tú?... tú.

¿Sola? -Bueno, sí, yo sola, de momento.

Pero eso es muy complicado. ¿Cómo vas a empezar?

¿Con qué autores cuentas?

-Bueno, pues con uno que me va a abrir todas las puertas.

Con Eva Sagués, contigo.

¿Conmigo?

Conmigo.

Pero yo ya tengo una agente literaria, a la que me une...

...una gran amistad.

-Sí, pero yo soy tu hija y... estoy pasando por un mal momento.

Te necesito.

Pero, Laia, no puedes decirme que deje en la estacada...

...a mi agente porque...

-¿Me estás diciendo que no? No, no, te estoy diciendo que...

Que puedo presentarte a gente, que podemos buscar juntas...

...a nuevos autores.

-Es que siempre caigo en el mismo error, ¿eh?

Siempre creo que vas a ayudarme.

Toma, anda.

Mira, aquí tienes mis tarjetas, las puedes quemar.

Que yo ya no las necesito.

Laia, me estás pidiendo que ponga mi trabajo en tus manos...

...porque a tu marido le ha ido mal en su empresa, no es justo.

Laia.

Lai...

Teléfono.

¿Sí?

-Eva. No, Ana, cariño, soy Carmen. Dime.

-Ah, mira, mejor.

¿Mejor qué? -Que no seas Eva.

Carmen, tienes que hacerme un favor.

Claro, dime. -Bajo ningún concepto...

...los niños pueden ver la televisión hoy.

Ya sabes que en esta casa la televisión no se ve mucho.

-Por si acaso. Escúchame.

Alberto está en la ciudad de Jartum, en paradero desconocido.

La Policía ha encontrado el jeep en el que iban él...

...y el fotógrafo; pero se sabe nada de ellos.

Qué horror, ¿no?

-No es la primera vez.

(SUSPIRA) ¿Y tú cómo estás? -Fatal.

Pero... pero estoy segura de que se va a arreglar todo.

¿Eh? Ay...

Carmen, por favor, que no se enteren los niños.

No, no, no te preocupes, cielo.

¿Y... Eva? ¿Qué hago? ¿Se lo digo?

-Decídelo tú, ¿vale?

Yo no puedo pensar.

Claxon. ¡Ya voy, ya voy!

-¿De verdad estás embarazada?

-Eso dicen las pruebas. -De papá.

-Pues claro.

-Eso quiere decir que vosotros habéis...

Que papá y tú... -Tu padre y yo hemos tenido...

...una relación normal hasta hace nada.

-Sí, pero él estaba con la otra. -Eso no lo sé.

-Me parece horrible.

Con la otra y contigo a la vez.

-Así es la vida, a veces. -Podrías haber tomado precauciones.

-Podría. Pero sinceramente pensé que ya no lo necesitaba.

-¿Lo has hecho a posta?

-¿Qué? -Quedarte embarazada...

...para que papá siga contigo.

-¿Tan miserable me ves?

-A cualquiera se le ocurriría eso, todo el mundo pensaría lo mismo...

...y papá también.

-Me gusta cómo me ayudas y lo bien considerada...

...que me tienes.

Mira, déjame sola un rato, ¿eh? Vete a nadar.

-Los padres no son perfectos, el día que lo descubrí...

...me llevé el mayor disgusto de mi vida.

-Me da igual lo que llores. Yo soy un cocodrilo...

...y te voy a comer.

-Me prometieron un perro y no me lo compraron.

-Y mis padres me prometieron un charco para mí solito...

...y tampoco me lo compraron.

-Mis padres nunca están en casa. -Y mi madre tampoco.

La cazaron y ahora es un bolso de señora.

¡Papá!

-Muy bien. Estupendo, muy bien. Pero ¿qué obra es?

-Es "Peter Pan", ¿no la has reconocido?

"Peter Pan". -Sí. Ella es Wendy...

...y yo soy el cocodrilo Tic-tac.

Hasta que al final Wendy me adopta y nos vamos a vivir juntos.

-Pero es una versión, ¿no? -Es una versión personal.

Es que me gusta que las chicas se queden con los raros.

¿Qué buscas? -Las llaves del coche.

Se me han debido caer.

Hija, no quiero que te vayas enfadada.

-Ha debido ser cuando he abierto el bolso.

Sabes que puedes disponer de mí para todo lo que necesites.

-Lo que necesito ya lo sabes. Crecer.

Tener un poco más de confianza en ti misma.

-Siempre dando lecciones.

Y creo que soy una madre normal. -No, no, no.

No eres una madre normal.

Porque desde el día que nació tu primer hijo te dedicaste...

...a enseñarle al mundo que no eras una madre como las demás.

¿Yo he hecho eso? -Lo haces ahora.

¿Ayudarme sería un acto de debilidad?

He tenido la mala suerte de interesarme...

...por el mundo literario.

Jamás me has presentado ni a un agente, ni un crítico,...

...ni a un editor, a nadie. Soy horrible y vosotros estupendos.

Venís aquí, me planteáis los problemas...

...para que los resuelva y ni siquiera preguntáis:

"¿Qué tal nadas? ¿Estás bien?".

-Tú siempre estás bien.

Dame las llaves, sé que las tienes.

¿En qué mano? ¿En la derecha o en la izquierda?

-La izquierda.

Oh... Has perdido.

Ven, ven a pasear...

...con cocodrilo a Nunca Jamás.

Ven, ven y verás...

...que la tristeza no existirá.

Wendy se va a volar...

...con sus amigos a Nunca Jamás.

Ven, ven y verás...

...cómo los niños lo disfrutarán.

Cómo los niños lo disfrutarán.

-Vale. No ha estado mal este primer ensayo, ¿vale?

Tengo unas cuantas notas porque cosas...

...que no habéis hecho bien. No estáis mirando al público,...

...es muy importante que miréis al público.

Miguel, ese cocodrilo cómo ha sido.

(MIGUEL RUGE)

-Necesitaría volverlo a escuchar, me falta algo.

(MIGUEL RUGE) (RÍEN)

-Venga. ¿Otra vez? (MIGUEL RUGE)

-¿Ahora todos podríais...? (RUGEN)

-Me gusta. A ver, quien tenga que tocar...

...la campana que baje, que la comida está lista.

Oye, ¿me estáis escuchando? ¡Vamos!

-Actorcillos, volvemos después de comer.

Muy bien, vamos, muy bien.

¿Has visto, Carmen? No hay nada como un pito.

Me voy compraré uno porque seguro que los pacientes...

...me harán caso. ¿Qué tenemos? ¿De qué?

-De comer. Ensalada y filetes rusos.

-Me quedo.

El espectáculo debe continuar. Además estoy siempre comiendo...

...precongelados, no es que no sepa cocinar,...

...que no sé... ¡Utrera!

Hoy no tengo el día para aguantar una megacrisis suya.

-Nadie tiene el día. Me voy a lavar las manos.

Muy bien. -Una cosa importante.

¿Qué hay de postre? No se lo he dicho. No.

-No preguntes por el postre.

¿Dónde está la tele? ¿Por qué?

-Pues porque quiero ver las noticias.

¿Y eso? -Me interesa lo que pasa...

...por el mundo.

Ay... -¿Qué pasa?

Te lo tengo que decir si no reviento.

-¿Qué pasa? Ha llamado Ana por teléfono,...

...tu hermano está en paradero desconocido.

La Policía ha encontrado el coche, pero no hay nadie dentro.

-Mi hermano siempre metiéndose en movidas.

Pero no va a pasar nada, ¿verdad? Escúchame una cosa,...

...Ana no quiere que los niños vean la tele.

-Voy a subir arriba a conectarme al ordenador.

Una cosa, Eva no tiene que enterarse.

-No.

Vale.

¿Buscas algo? -No.

Nada, estaba mirando una cosa de la productora.

¿Es urgente? -Nada urgente.

Te pasa algo. -Nada. No me pasa nada.

Algo te pasa. Nos pasa a todos,...

...será porque falta poco para que termine el mes.

-Debe ser.

-¿Puedo usar tu ordenador?

Necesito el ordenador. -He mandado tres mensajes y nada.

¿De dónde has sacado el móvil? -Me lo ha prestado Aurora.

Es que quería hablar con mi padre. Ya sabes que está en Sudán.

-Pero siempre me contesta a los mensajes.

-No me va. ¿Puedo intentarlo vía chat?

Igual no está conectado. -Seguro que no.

-Es que... le prometí a mi padre que cuando decidiera hacer...

...una cosa se lo diría.

-¿Y no es mejor decírselo en persona cuando vuelva?

-No. Prefiero decírselo a distancia. Mejor.

Ya. Y no se puede saber. -No.

No te podemos ayudar.

Bueno, pues... Cierra la puerta.

-A ver...

Es algo relacionado con el sexo, ¿no?

-Sí.

He decidido... dejar de se virgen.

-Ah... ¿Tú a qué edad? -A los 17.

-Yo voy a cumplir los 16, pero mi generación es...

...más adelantada que la tuya.

Estoy nervioso, tío. Es que para ella también es su primera vez.

-Ah, pues... -¿Pues qué?

-Pues nada, que no sé si es mejor o peor.

-¿Pero nunca has estado con alguna chica en su primera vez?

-No, yo siempre he ido de segundas o terceras.

-¿Qué les gusta? -Eso depende.

-¿Depende de qué? -De ellas. Son bastante distintas.

Pero ellas, a ver... A ellas, por si os interesa,...

...se las conquista articulando sonidos.

Eh, con palabras, con inteligencia. Con ternura, con humor.

Resumiendo: comunicación. Así se enamora a las mujeres.

-Es decir, ¿hablando? Sí, señor, hablando.

Y no creo que te dé tiempo en lo poco que queda de julio.

Y eso le has dicho al niño. Sí.

Pero al que he roto los esquemas es a Joel.

-Si es un chico moderno. Es progre como todos tus hijos.

¿Sabéis qué esperan de una madre? -¿La herencia?

También, pero... Castidad y exclusividad.

La cuadratura del círculo.

Oye, y si envío a Teresa lejos. -¿Adónde la vas a mandar?

No sé, bien lejos. No, Carmen, los hijos cuando...

Cuando son mayores, ni muy cerca...

...ni muy lejos.

-Estás preocupada por Alberto, ¿no?

No contesta a los mensajes ni a las llamadas de Bioy.

Es muy raro porque él es un obseso del teléfono.

-Bueno, voy a recoger esto y me voy.

¿Qué hora es, chicas? Voy a ver las noticias.

Oye, de lo de Bioy y Teresa...

Que... No te preocupes, tengo a Joel.

-Y Laia dice que le has robado las llaves del coche.

¿Yo? Laia lo que quiere es no volver a Barcelona.

¿Y la pobre Cristina? -Con lo que tiene ahora...

Teléfono. ¡Ay!

Siempre me asusto cuando suena...

¿Sí? Te lo dejaste.

Ah. ¡Álex!

No, no, no, no. Soy Eva.

Sí, estás en tu derecho, eres el padre. Sí, sí.

Pero como estás de vacaciones en Cancún.

Digo yo que podrías cancelarlas, coger un avión y hablar con ella.

Directamente.

Ya. No, no, hijo, yo no me voy a meter en nada.

Claro. Yo le pregunto a Cristina si quiere hablar contigo.

De acuerdo, un momento.

En la cabaña. ¡Mira que, mira que...!

¿Pero cómo le has dicho eso? -¡Yo qué sé, chica! Perdón.

Es Álex.

Habla con él, Cris. La decisión es tuya; Álex se ha ido.

-No te vayas.

¿Álex?

No, no te oculto nada. Me acabo de enterar esta misma mañana.

No sabía nada, te lo juro.

¡Álex, escúchame!

Vale. Sí, lo tendré en cuenta. Pero aún no he decidido nada.

Es que no sé si quiero tenerlo.

Y soy mayor y tengo tres hijos y nos acabamos de separar. ¿Sigo?

No, no quiero que vuelvas por esto.

Álex, es que no sé si quiero que vuelvas.

No sé nada.

Álex... ¡chis, chis! Álex, Álex.

Soy Eva. Perdona, es que...

No te oigo, casi no hay cobertura.

Adiós, Álex.

-Igual, pero aquí. (RÍE)

-¡Te voy a morder!

-¡Socorro, que alguien me quite este bicho!

-Está subiendo el cocodrilo.

-¿Te da miedo? -Mucho.

Pero como no vayas al ensayo, te quitarán el papel.

-¿Sí? -Claro. Venga, corre, corre.

-Me voy a comer a Peter Pan. Oh. Sin correr.

Los cocodrilos no corren.

Joel, tienes que llevarte a Teresa.

-¿Qué? Sacarla, para que se distraiga.

Lleva todo el mes trabajando.

-No, ahora tengo que... Ahora no, esta noche.

Tú eres un hombre con ideas. Piensa algo.

-Sacarla de las fauces del lobo Bioy.

Lobezno. -A punto de cumplir 16: lobo.

Oye, tú empezaste... claro, ya sé.

-Eso no viene a cuento ahora. A los 17. Con quién era.

¿No sería...? -Era, era, era.

¡Pero si tenía! -20 años más que yo, ¿y qué?

Por lo que veo, nuestra familia...

...tiene una densidad hormonal nunca vista.

-Escucha, yo... yo me la llevo.

¿Pero separándolos una noche no hay problema?

No, no, no lo sé.

Pero lo que sí creo es que algo hay que hacer.

-¿Te canto "Misión imposible"? No, cariño, cantas muy mal.

-Lo sé, es enorme, no me conviene ni tengo hambre.

Pero tengo que morder algo.

-¿Qué tal te ha ido? -Lo que necesito es morder.

-Habéis discutido, ¿no?

-Con mi madre no se discute, se debate.

Es "El libro gordo de Petete". -Me gustaba más "La abeja Maya".

-A veces, me gustaría tener una madre más madre.

-Y quizás un marido más marido. -¿Más marido que tú? Imposible.

-Pues traigo más malas noticias.

-¿Fuet o paté? -Me da igual, lo que sea.

No me han concedido el crédito.

Me piden un aval que no tengo y sin aval se va todo al traste.

-¿Un crédito de mucho dinero?

-Se hunde la empresa, Laia. Yo me hundo también.

Pero no voy a arrastraros a vosotros conmigo.

Ni a ti ni a los niños.

-No te entiendo, qué quieres decir.

-Que me lo he pensado mucho y... Lo mejor es que sigas sin mí.

-¿Seguir adónde?

-Seguir tu vida. Que nos separemos y...

Empieces una vida nueva y...

-¿Pero...? ¿Tú te crees que estoy contigo por las piscinas,...

...las tarjetas, el coche? -No es sólo eso.

-¿Con quién te crees que estás, Tano?

-Mucha educación sexual, mucho ten cuidado.

Y la que se embaraza es ella.

-Aurora, para ya, llevas todo el día.

-Es que no lo entiendo, mi padre se va a vivir con otra.

Mi madre siempre está llorando.

Y ahora... -¿Se lo ha dicho?

-¿A mi padre? No, que yo sepa.

-¿Y qué va a hacer cuando se entere?

-No lo sé. Supongo que ponerse a llorar.

-Pues a mí me molaría tener otro hermano.

-¿Se puede saber qué haces? -Pues limpiar. Tú sólo rajas.

-Por lo menos suelto todo lo que llevo dentro, ¿vale?

-A lo mejor los chicos soltamos las cosas de otra manera.

Y lo que le ha pasado a nuestra madre lo entiendo. Me importa.

-Qué haces aquí. -Buscando cosas para el teatro.

¿Quién está embarazada? -Tu madre.

-¡Tía! -¿Vamos a tener un hermano?

-A lo mejor sí. -¡Huy! ¡Vamos a tener un hermano!

-Joel, necesito hablar con alguien. -No.

Otro problema más no, por favor. -Huy, perdona, eh.

Si ni a mi hermano le puedo contar que Tano y yo estamos fatal...

-Este tipo de problemas se superan. El dinero es sólo dinero.

-Sí, cuando se tiene.

-Alberto ha desaparecido en Sudán y no sé qué hacer.

-¿Cómo? -Es imposible contactar con él.

Y está en una zona que ha habido un montón de atentados.

-Bueno, pero eso no quiere decir que le haya pasado nada, ¿no?

-No, supongo que no. Pero Ana lleva todo el día pegada al teléfono.

Y desde la redacción tampoco pueden contactar con él. Estoy fatal.

-¿Y mamá? -Mamá no lo sabe.

-Mejor. Y sobre todo los niños, eh.

-Ya, hay que intentar que no se enteren.

-Alberto está superacostumbrado a estas situaciones.

Está... estará bien. Seguro que está fuera de cobertura.

-Sigue intentándolo, ¿vale? Tú, sigue intentándolo.

Ah, y lo tuyo con Tano se va a solucionar, seguro. De verdad.

-Seguro.

-Últimamente estoy de un patoso.

-Trabajas demasiado. No has tenido ni un día de descanso.

Ni sábados ni domingos. -Bueno, pero es sólo un mes.

-Pero te iría bien salir alguna noche por ahí, ¿no?

-Ya. Pero de noche sólo tengo ganas de dormir.

Y a mi madre no le gusta que vaya sola al pueblo.

-Ya, tía, pero tienes 20 tacos. -19.

Pero sin carné de conducir. -Ya.

Pero seguro que conmigo te deja.

Esta noche voy al rodaje de un amigo.

¿Tú has estado alguna vez en uno? -No.

-Pues, te vienes.

-¿Yo? -Sí, tú, la de 19.

Ruedan en un chiringuito de la playa, llévate el biquini.

-No sé... -Mira...

Ponte guapa porque soy muy cabezota y te vienes seguro ¿vale?

-Alberto y yo siempre nos hemos llevado mal.

Cuando éramos pequeños siempre peleábamos.

-Y lo seguiréis haciendo cuando regrese, ya verás.

-Es que tú eres un pelín insoportable, Laia.

-¿Te parezco insoportable? -Bueno.

Eres gruñona, exigente, inconformista, cabezota,...

...competitiva...

Eres justo el tipo de mujer que a mí me gusta.

-¿Por qué no vendemos la casa? Está a mi nombre.

-¿La casa? -Sí, es grande y está bien situada.

Con eso saldaríamos las deudas. -Sí y dónde viviríamos.

-En el estudio, está a mi nombre. -¿Tú en 50 metros cuadrados?

-Ajá, yo, tú, los niños...

Lo importante es que estemos juntos porque tú de mí no te separas.

Aunque seas gruñón y un celoso.

Ejém... Perdón. Estaba buscando a Eva.

Ah, por si no os acordáis. El celoso iba a besar a la chica.

-Nadie se burla del capitán Garfio.

Buscad al cocodrilo y arrastradlo hasta aquí.

-Está con esa tonta de Wendy. -Pues traedlos para matarlos.

Tiradlos por la borda. -El cocodrilo se nos comerá.

-¡No! Si lo pillamos por sorpresa.

-Yo iré a buscarlos y los traeré vivos o muertos.

-Esta parte no me gusta. -A ver, a ver, ¿qué pasa, Julia?

-Quiero ser un pirata sin matar. -Ya, pero es que es así.

Se pasan la vida peleando.

-A mí me mola tener espada pero eso no significa que deba matar.

-Bueno pero como el cuento es nuestro podemos improvisar.

A ver, ¿qué propones tú, Julia?

-Ser un pirata honrado. -¿Qué es honrado?

-Bueno, pues honrado es que no miente nunca y que siempre hace...

...lo que dice su corazón.

Bueno y cuando hay un problema lo soluciona.

Bueno estamos en que no quieres matar al cocodrilo.

Entonces qué harías. -¿Qué se mueve en el agua?

-¿Dónde dices? -Yo sólo veo espuma de mar.

-¡Ah!

-¡Me iré y nunca volveré al país de Nunca Jamás! ¡Jamás!

-¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravísimo!

Te acabo de mandar una cosa.

Es un cuento de Laia.

De mi hija Laia.

Nunca te había pedido un favor, pero...

¡No! Que lo leas nada más.

¿Mi opinión? Júzgala por ti mismo.

No, este mes es imposible. Pero yo ceno todo el año, ¿eh?

Gracias, Roberto, gracias.

-Arreglado, esta noche me la llevo al rodaje.

¿Se lo has dicho a Carmen? -No, se lo dices tú.

¿Me dirás lo que te pasa o tengo que adivinarlo?

-No me pasa nada.

¿Te pasa algo con Nuri? ¿Con el trabajo?

¿Te aplazaron otra vez la película? -Está todo bien.

Está todo regular si hay algo que no me quieres decir...

-Mamá, no tienes por qué enterarte de todo lo que pasa en el mundo.

Yo sí. -No tengo tiempo.

Piden mi colaboración para un ensayo.

Eva.

Ya está. Esta noche se la lleva a un rodaje.

Hoy lo tenemos solucionado. ¿Y mañana?

¿Mañana? Mañana cuando llegue mañana, Carmen.

La preocupación por los hijos no se acaba nunca ¿no?

No, amiga mía, no.

¿Soy una buena madre? ¿Y yo?

Si dieran un euro cada vez que una mujer hace esta pregunta...

...seríamos todas multimillonarias.

¡Oh! ¡Ay!

-Perdone que insista, pero me prometió que...

Sí, que llamaría a María Antonia. Fue un momento de debilidad.

-Yo he cumplido mi parte del pacto si ahora usted no cumple la suya...

...será en una asquerosa mentirosa.

Y creo que tiene fama de lo contrario.

¿Y la obra cómo va? -Ah, estupendamente.

Eso sí, sus nietos han hecho una versión libre de Peter Pan.

Que no me coma por lo que haré. -No, si no hará nada malo, señora.

De agencia matrimonial. ¿Le parece poco?

(SUSURRA) Muy bien.

-En serio. Me invitó a salir, me miraba raro.

-¿Mi tío Joel? -Dijo que llevara biquini.

-No querría ir solo.

Desde que Nuri está con lo del teatro lo lleva fatal.

-Ahora que está soltero y sin niña. -Que mi tío es una buena persona.

-Que me tire los trastos no le hace mala persona.

-No. ¿Pero le habrás dicho que no? -No.

-Pero tía... -Igual es mejor que vaya con él.

-¿Y nuestra cena? -Pues eso.

Que igual es mejor no ir a la cena. -Me volverás loco.

-Tú me has vuelto loca a mí. Mírame.

-Ya hablaré con Joel. -No y si va de buen rollo...

Y lo metemos en un lío.

-¡Teresa! Acuérdate, a las nueve.

¡Ah! Estás guapa, estás guapa.

-Se va a enterar este.

¡Ah! Hombre, María Antonia, al fin te encuentro.

Sí, necesito que vengas en cuanto te sea posible.

Verás es que quiero mostrarte un ejemplar un poco especial.

Tiene los ojos llorosos, la mandíbula desencajada...

...y un color amarillento...

No, no, no, no es un perro, no.

Te lo cuento en cuanto llegues.

Gracias, María Antonia. -¡Eva!

¿Te han invitado al teatro? -Esa es la excusa.

Entonces, ya sabes quién lo dirige. -No duermo por su culpa.

Cuanto antes me enfrente a él, mejor.

Sí, los problemas cara a cara.

-Pase lo que pase no le echaré las culpas a él.

Cuando me separé de mi marido me propuse no ver al resto como a él.

Sabia decisión. Primer piso.

¡Dora!

Va a venir María Antonia. -¡Ah!

La llamé yo, no es que me sienta orgullosa pero...

Creo que debías saberlo. -No, no, si somos mayores, ¿no?

No entiendo es lo que vio María Antonia en ese tío.

El amor es un loco que va atacando a la gente por ahí.

-No, es mi karma. Siempre habrá un hombre que me alterará la vida.

-¿Se sabe algo?

-He oído las noticias y siguen siendo confusas.

-Yo he llamado cada diez minutos pero nada.

-Yo se lo diría a ella. -¿Para qué?

-Tiene contactos, conoce a gente en la embajada y además es su madre.

¿Qué es lo que debería saber?

-Nada. ¡Joel!

-Es sobre Alberto.

¿Le pasa algo, verdad?

-Está en Jartum cubriendo el conflicto y no lo localizamos.

-Mamá, no queríamos alarmarte. No me alarmo.

Yo siempre pienso en positivo.

Gracias.

Voy a hacer unas llamadas.

¿Habéis llamado a Ana? -Le he dicho que venga.

Estoy tranquila. No pasa nada.

Sí, sí, sí, sí. Estaré en este número.

Cualquier cosa que puedas decirme o que sepas.

Te lo agradeceré.

No, no, no, no estoy nerviosa. Estoy...

Cabreada con el mundo. Eso es lo que estoy.

Te lo tenía que haber dicho antes.

Eh...

Ana llamó, tú te habías marchado. Te dejaste el móvil aquí y lo cogí.

Lo único que quería es que los niños no vieran las noticias.

Estoy harta, eh.

Harta de que decidáis lo que debo saber y lo que no debo saber.

Ya.

Cuando voy al médico quiero ser la primera en saber el diagnóstico.

Si fusila la crítica quiero ser la primera en leer el periódico.

No es lo mismo, era tu hijo. ¡Eso, de mi hijo!

Era una llamada para mí. Era mi teléfono.

Pensé que era lo mejor. Si me equivoqué, lo siento.

Te equivocaste. Pues eso, que lo siento.

No lo vuelvas a hacer. ¡Lo volvería a hacer!

¡Pues muy mal!

¡Cada uno es como es!

Y ahora no me llores, ¿vale?

-Hombre, a ti te estaba buscando -Mira qué bien, y yo a ti.

-Oye, eh...

¿Lo de Teresa te los has pensado bien?

-¿Y tú?

-¿Yo, qué? -¿A qué viene tirarle los tejos?

-No le he tirado los tejos a nadie.

-Si me lo ha contado, lo de esta noche.

-¿Otra vez?

¿Tú crees que yo me quiero enrollar con ella?

-Pues, a ver, eso de invitarla a salir... así de repente.

-Y tú que crees tan mayor no has pensado por qué podía ser, ¿no?

-No. -Ah.

Pues para sacarla de aquí, de a ti. -¿Por qué?

-Para evitar que hagáis una tontería.

-Tú habrás hecho muchas tonterías en tu vida.

-Muchas, pero no afectaban a la familia.

-¿Qué?

-Estás en casa de tu abuela, bajo su responsabilidad.

Conoces a Carmen de toda la vida.

¿No crees que has elegido algo demasiado complicado?

-Yo no he elegido nada. Lo que me pasa me ha elegido a mí.

-Muy romántico. Pero si es algo tan sólido, pues lo aprueba.

No tienes qué perder y te puedes ahorrar muchos problemas.

-Mira, dile a la ta que la quiero. Estoy loco por Teresa.

Y aunque la familia lo intente, no dejaremos que nos separen.

-Tienes 15 años. -¿Y qué?

-Pues que ya eres mayor para decírselo tú.

-A ti te gusta Teresa.

-¿A mí? No. -Te gusta.

-¡Menudo día!

3 partos, 2 castraciones y un rebaño con gastritis.

¿Sabes para qué me llamó tu madre? -No tengo ni idea.

-Me dijo que tenía un animal amarillo.

-No sé yo. -¿Qué?

-Que me miras como si fuera el animal amarillo.

-Un poco amarillo estás. Deberías mirarte el hígado.

-Ya. Oye, ¿no tienes la sensación a veces de estar en medio...

...de todas partes y en ningún sitio?

-¿Pero hablas de mí?

-Eh...

¿Quieres ir a un rodaje esta noche?

-¿Yo? ¿A qué?

-No sé, por si te hacía gracia. -¿Los rodajes son graciosos?

-Eh... Déjalo, déjalo, porque...

-Me encantaría ir. Si me caes muy bien.

Pero es que debo estar temprano en la cama.

-Ya. Eh... Hoy tengo un día muy extraño.

-Pues de ahí lo de amarillo, seguro.

-No, no. Es que veo a las mujeres que he visto siempre...

...en esta casa como... si fueran distintas.

-Ah, ya sé.

-¿Ya sabes? -Sí.

Se llama periodo de abstinencia posparto.

Pero no te preocupes que pasa enseguida.

-Ah. Qué buen ojo tienes para las bestias.

-Debe ser la profesión.

Aunque los artistas tienen fama de neuras.

Pero yo para eso también voy sobrada.

-¿Tu eres neura?

-Estoy viviendo una historia muy complicada.

Un hombre y una mujer, y yo en medio.

Y la mujer es mi pareja.

¿Por qué te lo cuento? -No sé, a los guionistas nos pasa.

-¿Y si escribieras un personaje como el mío con quien se iría?

-Pues, pues... ¿con el guionista?

-Con el guionista. ¿Pero el guionista es mujer o es hombre?

Ay, no sabes nada.

-Hola. Te debo una disculpa.

Esto es...

Una encerrona.

-¡Huy, qué alegría que hayas venido! ¡Qué sorpresa!

No se canse, lo sabe.

-Ah...

-¿Pero tú no serás el animal amarillo?

-Sí, supongo que sí.

Y no es el único que hay arriba, ¿verdad?

-No, está Dora, la mujer pantera.

-Genial, pues que completo.

Bueno, tarde o temprano tenía que ocurrir.

-Bueno, ¿asamblea después de la función?

-Asamblea.

Ana. -Estoy aquí.

¿Se sabe algo nuevo?

-He desviado el fijo al móvil y espero una llamada.

Lo último que sé es que encontraron el jeep de Alberto.

Y no se sabe nada ni de él ni del chófer ni...

Me alegro de que estés aquí. -Yo también.

¿Los niños no saben nada, no? No.

Ellos están felices con su obra de teatro.

Empieza la función.

-Ana. -Hola.

-Hola. ¿Has venido a ver la obra?

Sí, la obra. Claro, sí...

-¿Ocurre algo? -Si yo te contara.

-Pues anda que yo. Vamos que llegamos tarde.

-Cocodrilo, nuestro amor es bonito. Pero no ves que es imposible.

-Los amores imposibles no existen. Existe la aventura.

Atrévete a huir conmigo y será nuestra aventura.

-¿Y dónde iremos?

-Navegaremos en canoa por la costa.

Atravesaremos el bosque de encinas.

Y llegaremos hasta la colina de la casa del hada Viene y va.

-El hada Viene y Va ordenará la imaginación por las noches...

...como sabe hacer.

Y doblará nuestras ideas bonitas por encima y por debajo las feas.

Y borrará nuestros miedos para luego soplar a nuestros sueños.

-¡Vamos, allí siempre habrá un rincón para nosotros!

-Necesitamos ayuda.

-Yo soy el pirata honrado. Súbete a mi barca.

-¿Has visto, Campanillas? -Tenemos que avisar a Peter Pan.

-¿Y dónde está? -En una isla muy peligrosa.

Teléfono móvil.

-En los días eternos siempre le ocurren aventuras.

Y si se detienen, se hacen viejos.

-Sí, sí. Continúa, te escucho.

-¡Peter Pan! ¡Peter Pan!

-¿Es de fiar?

¿Y la policía está tras ello?

Bien.

No os olvidéis de mí. Tenedme informada de todo, ¿vale?

Ha aparecido el chófer, lo encontró la policía.

Al parecer los rebeldes lo hicieron bajar del jeep...

...a punta de la Kalashnihov y se los llevaron.

Al chófer le dijeron que se podía largar.

¿A Alberto se lo han llevado?

-Sí. A Alberto y a Luis, al fotógrafo.

¿Un... secuestro?

-Si es un secuestro, nadie ha pedido rescate.

¿A qué hora ha ocurrido eso?

-Hace 5 ó 6 horas.

Bueno.

No perdamos la calma.

Alberto ha salido de situaciones peores que esta.

-Sí, pero estábamos en contacto.

Nunca perdimos la comunicación, pero ahora.

A lo mejor los han llevado a un sitio seguro.

A... salvo de los combates.

-Incomunicados.

El móvil de Alberto hace 22 horas que no está operativo.

Bueno, eso...

Interferencias, eso ocurre en los sitios que hay... mucha gente.

Como en las manifestaciones, en la playa...

-Sí, no, si debe ser eso.

Volvamos. Los niños nos van a echar de menos.

Con la sonrisa puesta.

-Mis padres nunca están en casa. -Ni mi madre tampoco.

Siempre está ocupada esa señora.

Risas.

-Avisaremos a las Trollz para que nos ayuden con su magia.

Emy, Rubí, venid inmediatamente.

-Rubí, ¿sabe por qué nos han llamado?

-Sí, Emy, para encontrar a Peter Pan.

-¡Vamos! (LAS DOS) ¡Peter Pan! ¡Peter Pan!

-Amo a Wendy y desprecio al cocodrilo.

No creo que puedan ser felices juntos aburriéndose...

...todo el día en esa charca zampando moscas.

No puedo entender a la gente que vive sin moverse de su charca.

Pero yo quiero volar.

Y si Wendy no quiere conmigo, ella se lo pierde.

Pero es que yo necesito volar, moverme, cantar y gritar;...

...verlo todo desde arriba.

Londres. Londres es mucho más bonito visto desde arriba.

Londres, allá voy.

Y sepáis que si esta noche llueve, son lágrimas de Peter Pan...

...llorando por Wendy.

(TODOS APLAUDEN)

¡Bravo!

(LLORA)

-Usted no es Londres, ¿eh?

Música. Estar a 1 centímetro de tu boca...

...es como pasar diciembre,...

...30 grados a la sombra.

Cerrar los ojos...

...y sentir que estás ahí, sin duda...

...cambiaría hasta el último rincón...

...por cogerte de la cintura...

...y no puedo besarte...

...si tus besos no me das...

...y no puedo quererte...

...no, si no te oigo respirar.

Y no...

Somos siempre las mujeres las que buscamos...

...los nombres de nuestros seres queridos en las listas...

...de combatientes, desaparecidos, víctimas de catástrofes...

Velamos los cuerpos, los lavamos, los amortajamos,...

...los enterramos, los lloramos...

Y vestimos luto para expresar nuestro dolor.

Y así el mundo, desde que es mundo está lleno de viudas, madres...

...hermanas e hijas vestidas de negro y con dolor.

Pero por mucho que la muerte llame cerca de mi puerta,...

...nunca llegaré a familiarizarme con ella.

...ahora que me imagino...

...la felicidad.

Uh...

Teléfono.

-Se me ha olvidado apagarlo.

-Bueno, no contestes. -Vale, espera, lo apago.

Es mi padre.

-¿Lo vas a coger?

(SUSPIRA) -Venga, anda, contesta.

-¿Sí?

-Menos mal que te encuentro.

-Papá, es que ahora... -No, escucha, Bioy.

Esto se puede cortar de un momento a otro.

No logro contactar ni con mamá, ni con la abuela.

Diles que estoy bien.

Que no se preocupen por las noticias, ¿vale?

-Sí, ¿pero ha pasado algo? -No, díselo.

Diles que estoy a salvo y que volveré a llamar.

Díselo ahora mismo, ¿vale? (SE CORTA LA COMUNICACIÓN)

-Mi padre. Tengo que... (SUSPIRA)

-¿Qué?

Bueno, venga...

Vete a hacer lo que tengas que hacer.

(SUSPIRA)

(HABLAN A LA VEZ)

-¡Mamá, ta!

Ha llamado papá. -¿Papá?

-Sí.

¿Está bien? -Sí, acabo de hablar con él.

Dice que no os preocupéis.

¿Cuándo ha llamado? -Ahora mismo.

No podía comunicar con mamá.

¿Estabais preocupadas por él?

-¿Qué pasa? ¿Por qué felicitáis a Bioy?

¿Ha escrito él la obra?

-Espera, M Antonia...

Que no me has dicho qué te ha parecido la obra.

Los niños han estado genial, ¿no?

Son los mejores actores que he tenido a mis órdenes.

-Sí, pero...

No has debido usar a los niños para decir lo que no te atreves.

-¿Que soy un cocodrilo?

-Que eres un cocodrilo y yo la pánfila de Wendy.

Que además, no la soporto.

-Al menos Dora no tendrá queja porque ella es la protagonista.

-La mandas a Londres a llorar, no es un final...

...para morirse de risa.

-Y la quería mandar más lejos, pero Londres es perfecto...

...para las depresiones, tan triste y llueve tanto...

-Elio...

Eres original, pero a veces cansa.

-Vale, pues...

Sin ser original o siendo original, pero sin bromas...

...ni juegos de palabras...

Te voy a hacer una pregunta:

M Antonia...

¿Quieres casarte conmigo?

-¿Qué? ¿Casarnos?

-Sí, esto que te pones como guapo y vas a una iglesia y...

Y así el cocodrilo irá de pingüino.

-Has dicho que sin juegos de palabras.

-Cásate conmigo, por favor.

-Muchas gracias por todo, Elio.

Pero es que antes tengo que pasarme por Londres.

Hola.

Iba a casa a buscarte.

-Yo también he ido a casa y he visto tus cosas.

(SUSPIRA) -Nuestras cosas...

Y he sido incapaz de quedarme.

Por eso estoy aquí.

En terreno neutral mejor, ¿eh?

-Lo he hecho fatal, Dora, lo siento muchísimo.

No entiendo cómo he podido hacerte tanto daño.

Si es que...

-Un momento, M Antonia.

Antes de que digas algo de lo que te puedas arrepentir.

Dejé a mi marido para sentirme libre.

Y tú vas de un lado para otro y no te aclaras.

Y en estos momentos...

No me apetece cargar con este peso sobre mis espaldas.

Es mejor que vuelvas con el cocodrilo.

-Si es que le quiero a él y también te quiero a ti...

No sabes lo que daría por cambiarme la cabeza.

Pero no sé cómo. Entiendo que me mandes a paseo.

-Es mejor para ti y para mí.

Necesito viajar.

No puedo estar en un mismo sitio mucho tiempo.

-Viajar...

-Quédate en la charca y sé feliz, ¿eh?

Ya habías elegido a los animales antes de conocerme.

-No sé si ponerme a llorar o darte las gracias...

-El que llora en este cuento es Peter Pan.

Y Peter Pan soy yo.

Bueno, un poquito por aquí. -Bueno, ¿me llevas al rodaje?

-Claro. Y tú te vienes, ¿no?

-¿Yo? -Sí.

-¿Habrá famosos? -Sí.

-Ay, algún día me daría algo de tanta espera y tanta cola.

Pero... Lo conseguí.

Lo que hay que hacer, hay que hacerlo...

Muy bien, salud.

-¿Alcohol? Yo no. Yo sí.

(RÍE)

-Mamá.

Ya me he decidido. Lo he pensado y lo he decidido.

Voy a tenerlo.

(SUSPIRA) (RÍEN)

-Me hace ilusión. Enhorabuena, cariño.

¡Esta es mi chica!

Teléfono. ¡Uh!

¿Sí?

Ah... Un momento, un momento, sí.

Laia, es mi editor, quiere hablar contigo.

-¿Conmigo? Con la autora, sí.

-Ah... ¿Ayudar a los hijos es novedad?

Sí, es una novedad... (RÍE)

-Acaban de llamar de la redacción.

¡Han localizado a Alberto! ¡Pronto estará aquí!

Alberto es blanco, rico y afortunado.

Es injusto...

Pero soy egoísta...

Y me alegro de que mi hijo esté vivo.

(LLORA)

-Mamá.

¿Estás bien?

Vete a la mierda. (RÍE)

Bueno, venga, a brindar todo el mundo.

Ahora sí.

En la vida que nos toca vivir, pasamos momentos de apuro...

...debilidad, dudas...

Pero por muy graves que nos parezcan los problemas...

...mientras vivamos en una torre de marfil...

...ninguno es comparable a los que se sufren en las guerras.

(HABLAN A LA VEZ)

No quiero discusiones, y menos hoy, el último día.

-Estamos nerviosos porque se acaba.

-Ahí fuera hay un señor que quiere hablar contigo.

-Quiero su masía para un campo de golf.

Soy inalcanzable. -No hay nada inalcanzable.

Gracias, pero no.

-Me han hecho una oferta por la casa, igual la vendo.

Has sido muy buena vecina.

(RÍEN)

-Tano y Laia sin empresa, tú sin trabajo y yo sin marido.

Como si fuéramos jóvenes otra vez.

Te digo una cosa, amigo.

El día uno de julio me trajiste un niño.

Hoy te llevas a un hombre enamorado.

-Por un lado sé que tiene que vivir esto, y por el otro...

No quiero que sufra. Ni yo que Teresa sufra.

-Buena idea, ¿no? -Lo veo muy pequeño.

-Si todo sale bien, este invierno vivimos juntos.

No quiero irme a Estados Unidos.

No me obliguéis. -¿Tiene que ver Teresa con eso?

-Bioy y tú os habéis hecho muy amigos.

-No has parado hasta conseguirlo. -Ha sido bonito.

-Es tu responsabilidad. Eres la mayor.

-Pero lo haces muy feo.

-¿No podías habernos llamado? ¿O haber enviado a Bioy a casa?

Las vacaciones se terminan, todo se termina.

Empiezan otras cosas.

-Mañana la llamo. -Dice:

próxima construcción de un campo de golf.

¿Sabes algo? -Todos quieren vender la masía.

Que esta casa es muy grande, se usa poco y...

Genera muchos gastos.

Los chicos no tienen la culpa de crecer.

Soy yo. -No va a pasar nada, ya veréis.

El pueblo se está organizando. Siempre he pensado en mí, ¿no?

-Sois sus empleados, no sus amigos. ¿Por qué iba a fallar ahora?

¿Vas a vender? -Cuando la voz es triste...

No hay buenas noticias.

Abuela de verano - Capítulo 11 - A de afortunados - Ver ahora

Uno de sus últimos trabajos fue precisamente en TVE. Se trata de la serie 'Abuela de verano' que gira en torno a su personaje, Eva, una abuela que cada verano se lleva a sus 12 nietos a una casa de campo que tiene en la comarca gerundense del Empordà. En la serie trabajó con su hijo, Pol Mainat, fruto de su matrimonio con Josep Maria Mainat, miembro de La Trinca. En el cine estuvo trabajando hasta 2019, año que rodó Salir del ropero. En 2015 tuvo un enorme éxito con Ocho apellidos vascos, acompañada por Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde y Carmen Machi. 

Entrevista a Rosa María Sardá

Un año después, en 2016, hizo La Reina de España, la segunda parte de La Niña de tus ojos. En ambas coincidía con Penélope Cruz, con la que también había rodado Alegre ma non troppo y Todo sobre mi madre. En la cinta de Almodóvar interpretaba precisamente era la madre de Pe."¿Qué le queda por hacer?", le preguntaban en una entrevista reciente con El País. "Morirme. Pero como dice la última frase de mi libro, “qué complicado es morirse en el primer mundo, y qué caro”, dijo ella. Todos con los que trabajó o la conocieron se despiden ahora en las redes sociales recordando su talento y su compromiso, y celebrando el legado que deja Rosa María, la Sardà.