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Somos cine

Bárbara Lennie celebra su 36 cumpleaños con RTVE y "Magical Girl"

Por
barbaralennie (Instagram)

Bárbara Lennie cumple este lunes 36 años y lo ha celebrado con los seguidores de RTVE en Instagram. La actriz ha charlado en directo con la presentadora Elena S. Sánchez sobre cómo está viviendo "su día" en confinamiento. Si no has visto el encuentro, puedes volver a verlo en IGTV de RTVE. 

�� Esta semana @barbaralennie ha sido la primera en asomarse en directo a nuestro Instagram para ser entrevistada por @elenassanchez_, presentadora de #HistoriaDeNuestroCine. La actriz, que precisamente este lunes celebra su cumpleaños, ha recordado qué supuso para ella trabajar en #MagicalGirl, película dirigida por Carlos Vermut con la que ganó el Premio Goya 2015 a Mejor actriz protagonista. . Además, Lennie también ha contado cómo está viviendo este confinamiento por la crisis del #coronavirus y qué le gustaría hacer cuando todo vaya volviendo a la normalidad. . Si te apetece ver 'Magical girl', la tienes gratuitamente en nuestro portal #SomosCine (rtve.es/somoscine), así como #Maríaylosdemás, filme también protagonizado por la actriz. . . . . . #barbaralennie #cineespañol #peliculasgratis

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Además de hablar sobre cómo está afectando la crisis del coronavirus al mundo del cine y las artes, acrtriz y presentadora han repasado algunos de los títulos más importantes de la carrera Bárbara Lennie en el cine: "Magical girl" y "María (y los demás)", que ya puedes ver en el portal de RTVE Digital "Somos cine"

"Magical girl", estreno hoy en 'Somos cine'

"Magical girl", la segunda cinta largometraje de Carlos Vermut, nos trae una historia oscura que refleja la peor parte del ser humano. Una narración pausado, que no pretende ser realista pero que sumerge al espectador de lleno en la trama gracias a la sublime interpretación de sus protagonistas: Bárbara Lennie, Luis Bermejo, José Sacristán, Elisabet Gelabert o Israel Elejalde.

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Magical Girl - Ver ahora
Transcripción completa

Antes de nada, quiero daros la bienvenida a mi clase.

Si Federico García Lorca no hubiese nacido

y no hubiese escrito un solo verso.

Dos más dos, seguirían siendo cuatro.

Si Napoleón hubiese invadido España hace 200 años

y ahora estuviésemos aquí dando esta clase en francés.

Dos más dos, por supuesto...

seguirían siendo cuatro.

Quiero que entendáis esto.

Quiero que entendáis que la única verdad absoluta.

Lo único que seguirá siempre igual es que dos más dos,

son cuatro.

(Risas)

Bárbara. ¿Quieres acercarse por favor?

(Arrastra silla)

¿Qué tienes ahí? Nada.

Vamos Bárbara, no pasa nada. ¿Qué tienes ahí?

-Es solo una nota.

¿Qué has dicho Marcos?

-Que es solo una nota.

O sea que tienes una nota.

Marcos, vete al despacho de la directora y le explicas,

porqué me interrumpes cuando estoy hablando con una compañera tuya.

Vamos, Bárbara.

Lo mejor, es que me enseñes esa nota

y acabemos de una vez con esta tontería.

Léela en voz alta.

Para que tus compañeros sepan qué es eso tan importante

que no puede esperar al final de la clase.

¿Quiere que la lea? Sí, quiero que la leas.

¿Estás seguro? Estoy seguro, léela por favor.

(Papel)

(LEE) "El cara de cerdo me da mucha pena."

(Risas)

Silencio.

¡Silencio!

¿Es eso lo que piensas de mí?

Te he hecho una pregunta, Bárbara.

¿Es eso lo que piensas de mí?

Sí.

Dame esa nota.

¡Dame esa nota, Bárbara!

(ENFADO) ¡Dame esa nota!

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque no la tengo.

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

(Música pop japonesa)

Pues unos dos kilos, no están en mal estado.

Te puedo dar cinco euros.

Pero hombre, ahí va "La Colmena".

No me puedes pagar lo mismo por "La Colmena",

que por el manual de bricolaje que pesa un kilo,

por más que pese un kilo.

Esa es la idea de los libros al peso, Luis.

Ya, pero es... "La Colmena", ¿no?

Cela, es un Premio Nobel.

Es la dinámica de la tienda.

Libros al peso.

Sean de lo que sean.

No me puedo poner a hacer crítica literaria

con cada libro que me traen.

Si te parece bien, te doy los cinco euros.

Bueno, pues me quedo con "La Colmena".

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Ambiente calle)

(Hilo musical)

(Puerta)

Hola.

Alicia.

¡Alicia!

(PREOCUPADO) Alicia, mi amor.

¿Qué tal estás cariño?

Me duele el brazo.

Me han mordido, ¿verdad?

No, no te han mordido.

Te han puesto una vía.

Estamos en el hospital.

¿Y se ha ido ya el toro?

¿Qué toro mi amor?

Había toro negro... muy grande.

No hay ningún toro, cielo.

Eso es que lo has soñado.

(Golpean puerta)

Hola, Luis. Hola.

Hola, Alicia.

Gracias.

De nada guapa.

¿Qué tal estás?

Un poco mareada.

Eso es normal.

Descansa un poquito.

Luis, ¿puedes venir conmigo un momento, por favor?

Claro.

(Ambiente hospital)

(Ambiente hospital)

(Puerta)

Hola.

Luis.

Papá.

Dime cariño.

Hola. Hola.

¿Estás bien?

Claro.

¿Tú qué tal?

Genial.

Papá.

Papá.

Dime cariño.

¿Puedo dormir el sábado en casa de Makoto?

¿Makoto?

¿Tienes una amiga japonesa?

No, es el nick de Vanessa.

¿Por qué las llamas Makoto?

Porque es su nick.

Makoto, es el apodo de Vanessa.

Tienes que terminar el trabajo de los terápsidos.

Solo me queda pasarlo a limpio.

Ya, pero eso lo tienes que hacer Alicia.

¿No lo puedes hacer tú?

Es que parte del trabajo, es pasarlo a limpio.

Si te lo hago yo, no es lo mismo.

No tengas morro.

Si lo termino para antes del sábado. ¿puedo ir, no?

Lo que no quiero es que lo acabe rápido y mal

para ir a casa de Vanessa.

Si lo hago bien, sin prisa, y lo termino para antes del sábado.

Podré ir, ¿no?

Es que... van a ir todas.

¿Quiénes son todas?

Makoto, Sakura y yo.

¿Sakura? Paloma.

Entonces vas a ir Paloma y tú.

Y Makoto.

Vanessa no cuenta, está en su casa.

¿Qué vais a hacer?

Pues...

Ver anime y comer ramen.

¿Van a estar sus padres?

Tengo que hablar con ellos.

Vale.

¿Puedo pedirte una cosa?

Claro cariño.

¿Me puedo fumar un cigarrillo?

Pero...

Es... para saber cómo es.

Nunca me he fumado uno antes.

Tienes que llevártelo a la boca.

(TOSE)

Tienes que tragarte el humo con seguridad. Si dudas, toses.

Si pudieras elegir un poder mágico, ¿cuál elegirías?

No sé.

Venga, ¿cuál elegirías?

Ser invisible.

Si pudieras elegir dos.

Ser intangible, que no te pudiesen tocar.

Pero eso sería como no existir, ¿no?

Un poco sí.

¿Sabes cuál elegirías yo?

¿Cuál?

Poder convertirme en quien quisiera.

Había pensado, convertirme en el Rey

y dar un discurso en plan.

"Queridos españoles, me llena de orgullo

que matéis al resto de españoles."

Alicia, no digas tacos.

Si no he dicho ninguno.

No me gusta que hables mal.

¿Puedo pedirte otra cosa?

Claro mi amor.

Me gustaría tomarme un Gin Tonic.

Creo que queda Ginebra.

Lo que no sé si queda es tónica.

¿Cuál es tu apodo?

Yukiko.

Yukiko.

Es muy bonito.

(Teclas)

Me voy, cariño. Te veo esta tarde.

Espera.

¿Qué pasa?

Gracias.

¿Qué pasa?

Bueno, ya me lo dirá la señora cuando quiera.

Te veo luego, cielo.

Papá. Dime.

Te olvidas el móvil.

Un día voy a perder la cabeza. Luego te veo, tesoro.

(Radio)

(Radio)

Buenos días.

Hola. Buenas.

Hombre, Luis, dichosos los ojos.

¿Qué tal, guapa?

Esta mañana estaba aquí Raúl

y precisamente hemos estado hablando de ti.

Hace muchísimo que no le veo.

Va a cerrar el bar, lo sabes, ¿no?

De verdad que yo no sé dónde vamos a ir a parar

No lo sabía, menuda faena.

A mí me lo dicen hace tres años, que digo tres años, uno...

Y no me lo creo.

Es que esto va a así, poco a poco, poco a poco...

¡Coño! Que al final te vas acostumbrando.

¿Y a ti cómo te va?

Tirando a regular, pero manteniéndonos, que no es poco.

¿Y tú?

Bueno, ¿qué te pongo?

Un botellín.

¿Y es que qué haces?

Aunque te cargues a los políticos esto va a seguir siendo igual.

¿Aceitunas o patatas? Aceitunas.

El problema es que en este país está el corrupto, el banquero,

como el Currito, ese es el problema.

Toma las aceitunas. Gracias.

¿Qué tal la niña?

Pues no muy bien, la verdad.

Pero, ¿le van a volver a operar? ¿Le van a volver a dar quimio?

Sí, volverán a darle la quimio pero...

Bueno... Lo siento mucho.

Si hay alguna cosa que pueda hacer por ti.

Ya, ya lo sé Marisol. Muchas gracias.

De hecho me gustaría hablar contigo un momento a solas.

Claro, claro.

Me gustaría comprarle algo a Alicia, algo que quiere.

Pero ya sabes cuál es mi situación.

¿Cuánto dinero será?

7000.

Puedo trabajar gratis aquí todo el tiempo que quieras.

Joder, pero es que eso es mucho dinero.

Yo estoy con el agua hasta el cuello.

Claro.

Yo es que no puedo dejarte tanto dinero,

para empezar porque ni lo tengo.

Sí, sí. Lo sé.

No tenía que haberte puesto en este compromiso.

Solo que no sé qué hacer...

Si quieres puedo intentar buscarte algún trabajo

donde te puedan pagar por adelantado.

La cosa está muy mal, muy mal.

No, gracias.

¿Qué es eso que le quieres comprar a Alicia que cuesta tanto dinero?

Es un vestido de unos dibujos animados.

¿Como un disfraz?

No, es un vestido de una diseñadora famosa,

por eso es tan caro, porque solo hay uno.

Ah.

Mira, Luis,

lo único que quiere Alicia es que estés junto a ella.

Eso es lo importante, que estéis juntos,

el vestido, el dinero...

Eso da igual, eso no importa.

Sí.

No tengo trabajo pero estoy esperando que me contesten

de unas entrevistas.

En el anuncio pone que no es necesario ningún tipo de aval.

Ya.

Ya, pero...

Quiero saber si es posible o no.

No tengo aval pero puedo pagar los intereses.

Ya sé que no es buen momento pero necesito ese dinero,

es muy importante para mí.

No lo sienta.

(Portazo)

(Metro)

(RADIO) "Hoy, en la sección de cartas de los oyentes,

tenemos una carta muy especial.

Y digo que es una carta muy especial

porque la escribe una niña de 12 años,

porque se la dedica a su padre

y porque es una niña enferma de leucemia.

Ella se llama Alicia y su carta dice así:

"te escribo esta carta desde la habitación del hospital.

Me gusta mucho venir al hospital.

Al principio me daba miedo y lo odiaba pero ahora me encanta.

Sé que es raro, a nadie le gustan los hospitales.

Me gustan las batas de los médicos, me gusta la comida,

me gustan las agujas, me gustan las vendas,

me gustan las camas. ¿Sabes por qué?

Porque sé que siempre que me despierte aquí

vas a estar a mi lado."

-Bárbara.

Bárbara.

Cierra los ojos.

No los abras hasta que yo te diga.

Ya.

¿Esto por qué?

Porque sí.

Porque sí.

Gracias.

¿Me lo pones? Sí.

Gracias.

Hoy quiero quedarme sola contigo.

Ya, pero hemos quedado con Javier y Laura.

Pues les dices que estamos enfermos. Están a punto de llegar.

Pues no abrimos la puerta.

Nos inventamos una excusa.

¿De verdad que te da igual quedar mal con ellos?

(ASIENTE)

Eres una niña caprichosa y tonta.

Sí, eres una niña caprichosa y tonta.

Sí. ¿Y qué más cosas eres?

Guapa.

¿Qué hora es?

No sé.

Son las 12:15.

No puedo seguir así. No puedo estar siempre detrás de ti

como si fueras una niña de 7 años.

Mírame cuando te hablo.

Gracias.

¿Tengo que estar detrás de ti como si fueras una niña de 7 años?

No. ¿No?

Pues yo creo que sí. No.

Sí.

Si me entero que me mientes te juro que me voy y no vuelvo.

¿Te tomas la pastilla todos los días?

Sí.

Toma.

Abre la boca.

Bárbara, todo esto es por tu bien. Ya, ya lo sé.

Perdón.

Perdona, soy imbécil, no quiero que te preocupes por mí.

No, me pidas perdón, quiero que seas más responsable con la medicación.

Perdón por haberme enfadado. No pasa nada.

Te enfadas porque me quieres.

# Cinco lobitos tiene la loba

# blancos y negros, detrás de la escoba.

#Cinco tenía, cinco criaba

#y a todos los cinco tetita les daba.#

-Eso de blancos y negros te lo has inventado, ¿no?

-No, mi madre lo cantaba así.

-¿Blancos y negros? -Sí.

-Era: cinco lobitos tiene la loba, cinco lobitos detrás de la escoba.

No blancos y negros.

(RÍE) A ver, Javi, es una canción para bebés.

-Sí, yo también conocía la versión de blancos y negros.

-¿Tú también?

Ahora soy yo el único que no conoce esa versión.

¡Venga!

-Bárbara, ¿estás bien?

Sí, sí.

Me duele un poco la cabeza pero estoy bien.

¿Quieres una aspirina? No, no, de verdad que estoy bien.

-¿Quieres cogerla?

Es que no...

Me da un poco de miedo.

No te va a morder.

Ya.

Pero es que no sé cómo.

Mira, ven.

Así, con cuidadito, así.

(RÍEN)

¿Qué pasa?

¿Qué? No, nada, nada.

Nada, que me estaba acordando de algo.

(RÍE)

¿Qué te pasa?

No, nada, de verdad.

(RÍE)

Cuéntanoslo a todos y así nos reímos.

Es que no puedo dejar de pensar la cara que pondríais

si lanzara el bebé por la ventana.

Era una broma.

Toma.

Esta no es la pastilla de siempre.

Eso es, no es la pastilla de siempre.

¿Qué es? Un somnífero.

¿Un somnífero?

¿Pero para qué me la das? Quiero que te duermas.

Iba a dormir la siesta de todas maneras.

Quiero que te duermas profundamente.

Enjuágate y traga el agua.

¿Cómo? Enjuágate a conciencia

y traga el agua, por favor.

Abre la boca.

Gracias.

¿Pero qué pasa? No pasa nada, mi amor.

Confía en mí.

(Cristales rotos)

(Música)

(CANCIÓN) # La luna te besa tus lágrimas puras

# como una promesa de buena ventura

# la Niña de Fuego te llama la gente

# y te están dejando que mueras de sed.

# Ay, Niña de Fuego, ay, Niña...

...de Fuego.

(RADIO) # Dentro de mi alma yo tengo una fuente

# pa que tu culpa se incline a beber.

# y el cariño ciego

# soy un hombre bueno que te compadece.

# Anda,

# vente conmigo

# niña de fuego. #

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Dígame?

¿Hola?

Si no contesta, voy a colgar.

Hasta luego. "Soy Bárbara".

(VOMITA)

(TOSE)

¡Eh,

espera,

por favor!

¡Por favor, espera!

Lo siento.

Hay un baño en el pasillo.

Puedes ducharte si quieres.

Deja la ropa en la puerta y te la lavo.

No, bueno, si esto con un trapo húmedo sale.

No... No pasa nada, tengo secadora.

¿Sí?

Las toallas limpias son las azules.

Me he puesto esto.

No pasa nada.

¿Quieres una cerveza o agua o algo?

No, no, gracias.

¿Estás bien?

Sí, sí, sí, soy torpe en general, estoy acostumbrada.

Tienes una casa impresionante, es muy bonita.

Gracias.

¿A qué te dedicas?

A nada.

Veo la tele.

Me mantiene mi marido.

¿Qué has visto en la tele últimamente?

Mmm...

Vi un reportaje

de dos vecinas que estaban enfadadas

porque una decía que la otra le lanzaba pis

cada la vez que entraba y salía de la casa.

Así que la señora se ponía un chubasquero y una bolsa de basura

en la cabeza para pasar por el rellano. Era muy graciosa.

¿Por qué te hacía tanta gracia?

¿Por qué no?

No sé,

no me gustan esos programas que van por las casas

con una cámara grabando las miserias de los demás.

Parece que nos estuvieran diciendo:

"No te quejes porque en el fondo no estás tan mal".

Tampoco estamos tan mal.

¿Que no estamos tan mal?

Supongo que viviendo aquí es fácil decir eso.

¿Tú a que te dedicas?

Era profesor,

ahora estoy en el paro.

¿Qué enseñabas?

Literatura.

¿Literatura?

Yo siempre suspendía literatura.

¿No te gustaba leer?

Me gustaba más hacer otras cosas.

¿Y tu marido a qué se dedica?

Es psiquiatra.

Debe ser bueno.

(ASIENTE)

¿Puedo preguntar dónde está? No.

Oye,

¿me puedes dar un abrazo?

¿Cómo? No, no, no, perdona, perdona...

Olvídalo, perdona.

No, no, no, sí, claro.

Sí, sí.

Venga.

¿Qué haces?

No, nada.

¿Cómo que nada? ¿Que qué haces?

No estoy casada, pero te lo acabo de decir

estás en casa de mi marido, ¿qué haces?

Ya, lo siento. No, me parece alucinante.

Sí, a mí también. ¿A ti qué te parece alucinante?

¿Queda mucho para que acabe la lavadora?

¿Eh? No, es un lavado rápido.

¿Que qué te parece alucinante?

Puedo esperar en el salón.

Perdona.

Es que estoy un poco tensa.

¿Por qué has bajado a por mí?

¿Te doy asco?

¿Quieres saber por qué veo esos programas de la tele?

Porque me gusta ver gente más desgraciada que yo.

¿Ahora te doy asco?

No.

Me llamo Bárbara.

Yo soy Pedro.

(Puerta)

Hola.

Hola.

¿Qué te ha pasado ahí?

Que me puse a hacer cosas de la casa para no pensar

y se me cayó el espejo encima.

¿Estás bien?

Mira, Bar,

he estado pensando y he tomado una decisión.

Voy a confiar en ti.

Es lo que te ofrezco.

Mi confianza ciega.

Pero si me entero de una mentira más se acabó.

Te necesito.

Pero tú me necesitas mucho más.

¿Escupiste la pastilla ayer?

Sí.

¿Por qué?

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Sí?

Ya, pero no.

De verdad.

Espere.

Es para ti.

¿Sí?

"Hola, Bárbara".

"Soy... Pedro".

"Supongo que el hombre que ha contestado es tu marido".

"Le he dicho que soy de tu compañía de teléfono,

así que intenta disimular".

"No conseguí averiguar tu número de móvil,

ya me lo darás, así sea más fácil comunicarnos".

"Busqué también tus tarjetas de crédito, pero no tienes".

"Eso lo hubiera facilitado todo".

("SUSPIRA")

"Mira, siento muchísimo todo esto".

"Necesito 7000 euros antes de una semana

o tu marido sabrá todo lo que pasó anoche".

"Dejé puesta la grabadora del teléfono móvil,

está todo grabado".

"Dime que lo has entendido".

Sí.

"Vale, ahora dame tu número de móvil".

609

368

901.

"Te llamaré con un teléfono móvil para que lo tengas".

"Ahora te estoy llamando desde una cabina".

"Cuando tengas el dinero listo,

llámame y te diré cómo entregármelo".

Vale.

"Cuando me des el dinero no volveré a molestarte más".

"Lo siento".

Yo también.

De verdad es que no me interesa.

No, no utilizo mucho el móvil. Muchas gracias.

Hola.

Hola.

Me suena tu cara, ¿eres actriz?

No.

Yo sí.

Vale. ¿Sabes si está Ada en casa?

¿Sabes cómo me llamo?

No.

Sonica.

Muy bien, yo soy Bárbara Asunción.

¿Está Ada en casa?

¿Que si está Ada en casa?

Sí.

Gracias.

(Música house)

Hola, Bárbara.

Por los reencuentros.

Por los reencuentros.

¿Qué tal estás?

Bien.

Me alegro.

Siento como me fui, Ada.

No sabía cómo hacerlo.

Solo tenías que despedirte.

No es tan fácil.

Sí es tan fácil.

¿Sabes lo que más me ofendió?

Que desaparecieras sin decir nada me preocupó, pero no me ofendió.

Me ofendió sentir que me tenías miedo.

Yo nunca he hecho nada para que me tengas miedo.

No soy de esa manera y lo sabes perfectamente.

No quería ofenderte.

Me ha ocurrido más veces, estoy acostumbrada.

Sea como sea, me alegra ver que estás bien.

¿Y tú cómo estás?

Estoy mejor que nunca.

El negocio ha bajado un poco,

pero me casé hace cuatro meses y estoy muy contenta.

Felicidades.

¿Quién es la afortunada?

Juana.

¿Juana?

Me gusta esa chica.

Bueno,

¿qué puedo hacer por ti?

No quiero que te molestes.

Soy muy comprensiva,

ya lo has comprobado.

Necesito dinero.

No necesitas dinero.

¿Cómo?

No necesitas dinero.

Tu marido tiene mucho.

Tenía que asegurarme de que estabas bien.

Es un asunto personal, tengo que resolverlo sola.

Buena chica.

¿De cuánto dinero hablamos?

7000.

Si me lo das ahora, te lo puedo devolver

con un interés del 15 en cinco o seis meses más o menos.

Sabes a lo que me dedico y has venido a verme.

Si quieres 7000, ya sabes lo que tienes que hacer.

Si no estás dispuesta,

nos acabamos el güisqui, nos damos dos besos

y no despedimos esta vez como personas civilizadas.

Habría condiciones.

¿Condiciones?

Nada de penetración.

De ningún tipo.

Eso lo complica todo.

Además necesito el dinero esta semana.

Es muy poco tiempo.

Vas a tener que trabajar mucho.

Bueno,

esa es la tercera condición.

Tiene que ser en un solo día.

Un solo trabajo.

Por la mañana.

Es el único momento que mi marido no está en casa.

¿Puedes respetar esas normas?

Es muy difícil,

muy difícil.

7000 euros sin penetración, en un solo día, en un solo trabajo.

Solo puede ser así.

¿Cuántas horas tienes?

De 8 a 15.

¿Sabes quién es Óliver Zoco?

¿Qué opinas?

No lo conozco personalmente.

Pero sabes lo que hace, ¿no?

¿Qué opinas? No, no opino nada.

Puedo convencerle para que organice algo esta semana.

Para mañana.

Pero tienes que garantizarme que vas a ir.

Voy a ir.

Si todo sigue adelante te enviaré un mensaje el día antes,

por la noche. Con la hora y el lugar donde te recogerán.

¿Te doy mi móvil?

No hace falta, ya lo tengo.

Me gusta tu nueva cicatriz.

Voy al baño.

(Música dramática)

Disculpe...

¿Sí?

Si alguna vez quiere que la lleve a algún sitio, esta es mi tarjeta.

Será un placer.

Gracias.

Bienvenida, Bárbara.

Gracias.

Soy Adela, la asistente de Oliver. Gracias por venir.

Gracias a ustedes. Acompáñeme, por favor.

Puede esperar en esta sala.

-Buenos días.

Buenos días.

Gracias, Adela.

-De nada.

-Antes de nada, Bárbara,

me gustaría darte las gracias por venir a nuestra casa.

Gracias a ustedes.

Ada me ha hablado maravillas,

pero tengo que confesar que, aunque no te conocía en persona,

había oído hablar de ti hace tiempo.

Me alegra tenerte con nosotros. Gracias.

¿Te gustan las corridas de toros?

No, no mucho, la verdad.

A mí tampoco me gustan demasiado,

pero es curioso que sea concretamente España

el país en el que la tauromaquia es más popular.

¿Sabes por qué España es un país en eterno conflicto?

Porque no tenemos claro si somos un país racional o emocional.

Los países nórdicos, por ejemplo, son países cerebrales.

Sin embargo, los árabes o los latinos

han aceptado su lado pasional sin complejo ni culpa.

Ellos, unos y otros, saben qué lado predomina.

Los españoles estamos en una balanza que está suspendida

justo en la mitad.

Así somos los españoles, como las corridas de toros.

¿Y qué son las corridas de toros?

La representación de la lucha entre el instinto y la técnica,

entre la emoción y la razón.

Tenemos que aceptar nuestros instintos

y aprender a lidiar con ellos como si fuesen un toro

para que no nos destruyan.

Esto es exactamente lo que ofrecemos a nuestros clientes.

¿Podrías quitarte la ropa, por favor?

Eres muy hermosa.

Gracias.

Adela...

Ábrelo, por favor.

Quiero que memorices esa palabra.

Ya.

Perdona mi insistencia, Bárbara,

pero por mi experiencia con otras mujeres

es probable que cuando entres en la sala

se te olvide

y es muy, muy importante que recuerdes esa palabra

porque una vez dentro,

será esa palabra lo que pará todo cuando tú quieras que pare.

Recuérdalo: todo parará solamente cuando pronuncies esa palabra.

No existe otro modo.

Quiero que entiendas esto.

Bien.

Cuánto más tardes en pronunciarla, más dinero ganarás,

¿entiendes la mecánica?

Perfectamente.

Devuélvele la tarjeta a Adela.

¿Estás lista?

Entonces pasa a la sala contigua, por favor.

Soy Bárbara. Tengo el dinero.

Son 14 billetes de 500.

Sí. Bien.

Quiero que vayas a la biblioteca Pedro Salinas,

que está en puerta de Toledo,

y dejes el dinero en el libro de la Constitución Española.

¿Qué quieres que deje 7000 euros en una biblioteca pública?

Nadie va a coger ese libro.

Como quieras.

Mete el dinero en un sobre y déjalo en el hueco del lomo del libro,

no entre las páginas.

¿Lo has entendido?

Sí.

Tengo el teléfono de tu marido. Si noto algo raro, le llamo.

Vale.

Gracias.

Alicia, a cenar.

¿Crema de verdura?

¿No te apetece?

Bueno...

Esta es diferente. Tiene un ingrediente especial.

A mí me sabe como siempre.

Tienes que seguir comiendo para notar la diferencia.

No sé.

¿Te han dado la nota del trabajo de los terápsidos?

No, todavía no.

Creo que me la dan la semana que viene.

Si te encuentras mal, no tienes por que ir a clase.

No, estoy bien.

Papá...

Dime.

Quiero decirte algo.

¿Qué es esto?

El ingrediente especial.

"Mira dentro del microondas".

"Mira debajo de la ensalada".

"Mira detrás del sofá".

¿Te lo quieres probar?

Más tarde.

¿Qué pasa?

¿Qué?

¿Buscas algo?

No.

¿Está todo bien, cariño?

Sí, sí.

Me encanta el vestido.

¿Seguro?

Estoy muy contenta.

(Música)

Hola.

Buenas, ¿qué te pongo?

Pues... una caña.

No, mejor un licor café.

Muy bien.

Perdona, ponme otro.

(JADEA)

(JADEA)

(Teléfono)

(Teléfono)

(Teléfono)

¿Qué quieres?

Necesito más dinero.

No. ¿Cómo que no?

Que no puedo, que no tengo más dinero.

Sí puedes, tu marido está forrado.

Yo no tengo dinero, ¿entiendes?

El dinero que te di no se lo pedí a mi marido,

no le puedo pedir dinero a él.

Tú dijiste que no ibas a volver a molestarme

y yo cumplí mi parte del trato.

No es tan fácil.

Eres un hijo de puta.

¿Yo soy un hijo de puta?

Eres tú la que ha engañado a su marido.

Te dije que no me dabas asco, de verdad no me das asco,

me das pena.

Tendrás tu dinero, ¿cuánto?

20.000.

Para pasado mañana.

Pasado mañana me voy a pasar por la biblioteca

y quiero que estén en el mismo lugar, en el mismo libro.

¿Entendido?

Entendido.

(Llama a la puerta)

(Llama a la puerta)

¡Bárbara!

Hola.

¿Qué hora es?

Las 12.

Me acabo de acostar.

Tengo que pedirte algo.

Es urgente.

¿Cómo de urgente?

Mucho.

Te escucho con una condición.

¿Cuál?

Comprar churros.

¿Quieres?

No.

¿Te he dicho porras o churros?

¿Qué? Que si te he dicho porras o churros.

Churros.

¿En serio? Sí.

Yo creo que te he dicho porras.

Me has dicho churros, Ada.

No pensaba volver a verte. Ya, yo no pensaba volver.

¿Qué haces aquí entonces?

Necesito más dinero.

¡Vaya!

¿Cuánto más?

20.000.

¿Con las mismas condiciones que el anterior trabajo?

No.

Bueno, entonces quizá.

Necesito el dinero para pasado mañana.

Pues eso ya te digo que es absolutamente imposible.

Lo siento mucho.

Estoy dispuesta a entrar en la puerta del lagarto negro.

¿De qué hablas?

De la puerta con un dibujo de un lagarto negro

de la casa de Oliver.

No sé de qué puerta me hablas.

Sí que lo sabes, Ada.

¿Hay servilletas?

¿Qué has oído sobre esa puerta?

Seguramente las mismas cosas que has oído tú.

No lo creo. La verdad es que no lo creo.

Vete a tu casa, Bárbara.

Vete a casa.

Llama más tarde y hablamos sobre cómo organizar

tres o cuatro trabajos la semana que viene.

Te lo pido por favor.

Yo también te lo pido por favor.

No quiero enfadarme, Bárbara.

Voy a ir.

Si no lo organizas tú, voy a ir yo sola.

La única diferencia es que tú no te llevas tu comisión.

No me importa. No quiero saber nada de esto.

¿Es tu última palabra?

Sí.

Gracias.

¡Bárbara!

No lo hagas.

Te lo pido por favor.

-¿Sí?

Hola, ¿qué tal? Soy Bárbara,

la chica que llevaste el otro día a casa de Oliver Zoco.

Hola, Bárbara, ¿qué tal estás?

Bien, muy bien.

¿Quieres que te lleve a algún sitio?

No, no. En realidad quería preguntarte otra cosa.

¿A sí?

Claro, dime.

Pues quería preguntarte por la puerta del lagarto negro

de la casa de Oliver.

"¿Qué quieres saber?"

Quería saber si...

Quiero entrar por esa puerta mañana.

(Corta)

¿Hola?

(Teléfono)

"Mañana te esperará al conductor

en el portal de tu casa a las 11".

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

Gracias por organizar esto.

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Piano)

(Puerta metálica)

Buenos días.

Buenos días.

¿Qué tal estás?

Bien.

Bueno, esta es nuestra última sesión.

Me gustaría darte las gracias por todo.

Ha sido muy fácil trabajar contigo.

De verdad que te deseo lo mejor a partir de ahora.

Muchas gracias.

Si te parece, me gustaría que empezases

haciendo un balance general de tu evolución dentro del centro

y me contases qué aspectos crees que has mejorado

y qué crees que deberías seguir trabajando fuera.

Si te tengo que ser sincero,

te diré que sé que todavía tengo mucho que mejorar.

Eso lleva tiempo.

De hecho, tengo algo para ti.

¿Y esto?

Un regalo.

Pero...

no tenías por qué.

Gracias.

De nada.

Damián, eres muy buena persona, no lo olvides.

Gracias.

Quiero pedirte algo.

Claro, dime.

No sé si será difícil,

supongo que estas cosas no son del todo fáciles.

Bueno, ya veremos, ¿qué es?

No quiero salir mañana.

¿Qué quieres decir?

No quiero salir de la cárcel.

Quiero quedarme aquí.

No sé exactamente cuánto tiempo pero sé que aún no estoy listo.

¿Quieres explicármelo?

Pensé en agredir a un guardia o a un recluso

pero no quiero que todo este tiempo que hemos trabajando juntos

no sirva para nada.

Por eso decidí pedírtelo personalmente.

Y de paso evitar daños a terceros.

No lo entiendo. ¿Por qué no quieres salir?

Porque tengo miedo.

¿De qué tienes miedo?

De volver a ver a Bárbara.

(CANTURREA)

(ACENTO EXTRANJERO) Pues son 6,20.

Gracias.

¿Cómo se dice "gracias" en chino?

(HABLA CHINO) (REPITE EN CHINO)

(HABLA CHINO) (REPITE EN CHINO)

Ah,

y esto.

(Pasos)

Perdone...

¿Está usted bien?

¿Está usted bien?

Oiga...

Estaba en el rellano,

en los escalones cerca del rellano y la he metido en casa

por si la podía ayudar en algo aunque no sé si he hecho bien.

Está consciente pero está muy mal.

Muy mal.

Sí, mándenla cuanto antes, por favor.

Gracias.

Gracias.

Vendrá enseguida la ambulancia.

(HILO DE VOZ) Damián...

Gracias.

Estás muy mayor.

¿Me puedes acercar el bolso, por favor?

El bolso.

Necesito que me hagas un favor.

¿Qué quieres?

Cuando vayas esta tarde a la biblioteca de Puerta de Toledo.

La Constitución...

No creo que debas preocuparte por esto en este momento.

Por favor.

La ambulancia va a venir enseguida, ya verás.

Es muy importante, Damián.

Mañana lo devolveré.

Damián,

ayúdame.

¿Qué más quieres que haga?

En caso de necesitar alguna cosa más

nos pondremos en contacto con ustedes.

De acuerdo, muchas gracias.

Buenas noches Buenas noches.

(Teléfono)

¿Sí? "¿Es Damián?"

Sí, soy yo. ¿Quién es?

"Buenos días, perdone que le moleste,

soy Alfredo el marido de Bárbara.

La mujer a la que ayudaste anoche."

Buenos días.

"Me han dado su teléfono en el hospital."

Escuche, yo ya he hablado con la Policía.

Verá, encontré a su mujer en el descansillo...

"No, no, tranquilo."

Yo le llamaba porque quería darle las gracias.

Muchísimas gracias.

"Bueno, hice lo hubiese hecho cualquiera."

Muchísimas gracias.

"De nada." ¿Cómo está su mujer?

"Ha empezado a hablar hace un momento."

¿Le ha contado lo que le ha pasado? "No."

¿Y los médicos?

Los médicos dicen...

"No saben nada."

"Lo primero que ha dicho es:

"mire, siento mucho molestarle pero quiere hablar con usted.

Quiere darle las gracias".

Bueno.

"Tiene que empezar a hablar poco a poco,

necesito que hable con ella. Lo que sea.

"Se lo agradecería muchísimo.

Solo serán unos minutos."

De acuerdo, no se preocupe.

"Gracias."

Estamos en el Hospital San Gabriel,

en la habitación 239.

Yo estaré aquí.

"Está bien, hasta ahora."

Hasta ahora.

(Llama a la puerta)

Damián, ¿verdad? Sí.

Soy Alfredo, gracias por venir.

De nada.

Voy a la cafetería momento, ¿quiere algo?

No, gracias.

Vuelvo enseguida mi amor.

Se lo he dicho antes pero...

muchísimas gracias por todo, de verdad.

No hay de qué.

Estoy bien aquí.

Siéntate, por favor.

Has conocido a mi marido.

Él no me conocía.

Nunca le he hablado de ti.

Mejor.

Estás aquí, estás libre.

Sigues siendo muy tierno.

Siempre me has visto así.

Porque es verdad.

Eres muy tierno y muy buena persona.

Eres mi ángel de la guarda.

Estabas en la puerta de mi casa, hubiese socorrido a cualquiera.

Era el único sitio al que podía ir.

¿Cómo sabías dónde vivía?

Bárbara, me tengo que ir.

Espero, de verdad, que te recuperes pronto.

No te vayas.

¿Qué quieres?

Necesito otra cosa.

¿Qué más quieres, Bárbara?

Quiero contarte lo que ha pasado.

Cuéntaselo a tu marido o a la Policía.

Solo confío en ti.

Bárbara, yo siento lo que ha pasado pero...

Por favor, deja que me vaya.

Te lo pido por favor.

Vale.

Vete.

Lo siento.

Está bien.

Gracias.

Quiero contártelo a ti.

Debes decírselo a la Policía.

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque tengo miedo.

¿De qué tienes miedo, Bárbara?

Júrame que no se lo vas a contar a nadie.

¿Qué es lo que te ha pasado?

Un hombre...

¿Un hombre te ha hecho eso?

¿Te ha hecho eso un hombre, Bárbara?

Pero, ¿por qué?

¿Cómo ha po...?

¿Te ha violado?

(SOLLOZA)

¿Quién?

No lo conocía, solo de vista, de la biblioteca.

Me empezó a acosar.

No sé, creo que me siguió.

Ya está, por favor. Déjalo.

¿Cómo es?

(SUSPIRA)

Joder...

El Pitágoras.

¿Qué tal?

¿Qué dice?

¿Pero qué hace aquí?

¿Qué tal, Pepo? Pues aquí...

venía a verte.

¿Y cuándo le han soltado?

Va a hacer un año el mes que viene.

Un año, madre mía.

Pues, perdona, entra.

Pues qué ilusión verle, la verdad.

¿Sabe una cosa? El año pasado me saqué el graduado

y ahora puedo ayudar a mi cuñado

con las cosas.

Es que se me dan bien los números.

Es verdad, se te daban bien. Sí.

¿Le importa?

No.

Me están viniendo un montón de recuerdos de ahí adentro.

Y tengo una sensación como que han pasado 10 años o más,

¿sabe?

Desde que salí estoy limpio, ¿sabe?

No, no, tomo nada.

Excepto los porros y de vez en cuando algo de M.

Pero vamos nada, limpio.

Y del Rata y del Caos, ¿qué?

Allí los he dejado, tratando de sacarse el graduado como tú.

Si es que usted siempre ha sido muy buen profesor.

Se lo digo un montón a mi hermano y a mi cuñado.

Usted me ayudó un montón ahí adentro.

Muchas gracias. De nada.

No, gracias.

Al principio intentábamos darle a mi padre

y no había manera...

Y ahora el cabrón, se mete entre pecho y espalda unos 15.

Con eso de que la marihuana es buena para el dolor,

¿sabe? Es que tiene cáncer de...

próstata o no sé.

Lo siento.

Pepo,

¿te acuerdas de lo que me dijiste

cuando aprobaste el primer examen dentro de la cárcel?

No.

Me dijiste que cuando saliese, si necesitaba algo...

que te buscase.

Pues ahora necesito algo.

(RADIO) #La luna te besa tus lágrimas puras,

#como una promesa de buena ventura.

#La "Niña de Fuego" te llama la gente,

#y te están dejando que mueras de sed.

#Ay, "Niña de Fuego",

#ay, "Niña de Fuego".

#Dentro de mi alma yo tengo una fuente

#para que tu culpa se incline a beber.

#Ay, "Niña de Fuego",

#ay, "Niña de Fuego".

#Mujer que llora y padece,

#te ofrezco la salvación,

#te ofrezco la salvación.

#El cariño es ciego.

#Soy un hombre bueno

#que te compadece.

#Anda, vente conmigo,

#"Niña de Fuego".#

-Hasta luego.

(Televisión)

Hola. Buenas, ¿qué te pongo?

Un licor café.

Ahora mismo.

Gracias. Tranquilo.

Buenas noches.

Hola. ¿Qué va a ser?

Un Rioja, si tiene.

Tengo el de la casa. Ese está bien.

(Televisión)

Gracias. A usted.

Salgo a fumar.

(Televisión)

Perdone, ¿tiene fuego?

Sí, claro.

Gracias.

De nada.

¿Sabe quién juega?

¿Perdone?

Le decía que si sabe quién juega hoy.

Pues, no, la verdad es que no.

¿No es futbolero?

No mucho, la verdad. Un pecado mortal en este país.

¿Y usted? Me gusta verlo.

Suelo ver los partidos de la Selección

pero no soy de ningún equipo.

Me gusta el deporte pero no el negocio este del fútbol.

Pocas cosas quedan ya que no se negocien.

(ASIENTE) Yo me acuerdo,

cuando daba clase hace años,

estuve entrenando al equipo de fútbol sala en el colegio.

Era una tontería pero se la pasaban bien,

que era lo importante.

Ahora, solo quieren ser famosos y tener una novia modelo.

Lo de ser deportistas es lo de menos.

¿Daba clases? Sí.

¿De qué? De matemáticas.

Yo era profesor de literatura.

¿Así que usted también es profesor?

Era, ahora estoy en el paro.

La cosa de la educación está terrible, ¿no?

Terrible.

Bueno, voy para adentro.

Gracias.

¿Le importa que me siente?

Sí, claro, siéntese.

Gracias.

Damián, mucho gusto.

Luis.

¿Es usted del barrio? No, he venido a ver a un amigo.

¿Usted vive aquí?

Sí, de toda la vida, además.

Parece un barrio muy agradable.

Sí que lo es.

Chin chin.

¿Y cuánto hace que no ejerce como profesor?

Hará como medio año.

Ya le digo que fue fulminante con el tema de los recortes.

No sé a dónde vamos a ir a parar, por Dios.

¡Por Dios, la educación, que es la base de toda sociedad crítica!

Claro, que a qué político le interesa oír

a una sociedad crítica. Se lo digo yo, a ninguno.

Pienso que la carrera de Magisterio debería ser más difícil y más dura.

Es un trabajo con demasiada responsabilidad,

demasiado arriesgado.

Demasiado arriesgado.

Yo mismo no he tenido una vida fácil, ¿sabe?

He estado en la cárcel.

He convivido durante 10 años con asesinos,

pederastas, violadores...

Pero le puedo asegurar

que la única vez en la que he sentido auténtico pánico

fue en clase,

delante de una niña de 12 años.

Estoy seguro de que usted sabe bien pelearlo

porque usted también conoce a esa niña.

Se llama Bárbara.

No haga ninguna tontería, tengo una pistola en el bolsillo.

Bárbara me ha puesto al corriente de todo.

Usted va a hacer cuanto yo le diga, así de sencillo.

Hija de puta.

Muy educado.

Como le he dicho, he estado en la cárcel una vez.

Fue precisamente por ayudar a Bárbara, sin ir más lejos.

Hace tiempo.

Eso ya es otra historia.

Cuando Bárbara me dijo lo que le había hecho

se me ocurrieron muchas cosas que hacer con usted.

En todas ellas usted acababa muerto y yo otra vez en la cárcel.

Y la verdad, yo ya no estoy para cargar con muertos.

Entonces, se me ocurrió algo.

Verá,

yo voy a sacar ahora la pistola que tengo en el bolsillo

y la voy a poner

encima de la mesa.

Lo que quiero que usted haga

es que coja la pistola

y me mate.

¿Ha quedado claro?

Quiero que me mate delante de esas dos personas.

Si avisa al camarero,

viene la policía y yo salgo vivo por esa puerta,

le aseguro que usted y su familia, si es que la tiene,

van a morir más tarde o más temprano.

10 años en la cárcel dan para conocer a gente

que no me cobraría demasiado por hacerme este favor personal.

Bárbara no quiere que se sepa que la ha violado,

pero eso no impide que usted vaya unos años a la cárcel por asesinato,

¿verdad? ¿Violado?

Yo no he violado a esa mujer.

¿Cómo se atreve a negarlo?

¿Esto qué es? No entiendo nada.

Usted la ha violado y la ha destrozado

y yo voy a arruinarle a usted la vida.

Eso es todo lo que tiene que entender.

Eso no es verdad, eso no es verdad.

Ella se acostó conmigo porque quiso.

¿Qué dice?

Sí, sí, ella se acostó conmigo porque quiso.

Yo la chantajeé,

pero jamás le hice daño.

¿La chantajeó?

Nos acostamos y lo grabé.

La amenacé con enseñarle la grabación a su marido

para pedirle dinero,

pero yo no la he violado.

Lo grabó, ¿cómo lo grabó?

Grabé el sonido con mi teléfono móvil.

Está todo grabado en el teléfono.

¿Lo sabe su marido?

No, al menos no por mi parte.

Bárbara se acostó con usted...

Sí.

Bárbara engañó a su marido por acostarse con usted.

Sí.

(Disparo)

No os mováis.

Daos la vuelta.

Daos la vuelta.

(Disparo)

(Disparo)

(Timbre)

(Música manga)

Hola.

Luis.

Tu padre...

tu padre me ha pedido...

que le baje el teléfono móvil,

al bar.

¿Es ese?

Bueno, pues...

Ya está.

Nada más.

(Música manga)

Date la vuelta.

Date la vuelta, no me mires.

No me mires.

No me mires.

(Música manga)

(Disparo)

Hola.

Hola.

¿Dónde está tu marido?

Se ha ido a casa.

Lo he solucionado todo.

Eres mi ángel de la guarda.

Ese hombre no volverá a molestarte.

Ni a chantajearte.

¿Me lo das?

No puedo.

¿Por qué no puedes?

Porque no lo tengo.

(Música dramática)

Somos cine - Magical Girl - Ver ahora

El título de la película alude a la heroína de un dibujo manga que inspira a una niña de la historia de Vermut (Lucía Pollán) gravemente enferma y cuyo único deseo es tener el carísimo vestido su personaje preferido, Magical girl. Su padre (Luis Bermejo), en paro y sin recursos para poder comprárselo, hará todo lo posible por hacer feliz a su hija

"Magical girl" consiguió siete nominaciones a los premios Goya, entre ellas a las categorías de Mejor PelículaMejor Director Mejor Guion Original. En 2014, arrasó en el Festival Internacional de Cine de San Sebastian, donde se llevó la Concha de Oro y la Concha de Plata al Mejor director. Además, fue aclamada por la crítica en el Festival de Cine de Sitges y recibió Premio del público en el Festival de Cine de Alcalá de Henares.

A Bárbara Lennie le dio uno de los mejores papeles de su carrera hasta el momento, con el que consiguió el Goya y el Premio Feroz a la Mejor actriz principal.

"María (y los demás)", gratis en RTVE.es

"María (y los demás)", de Nely Reguera (2016), supuso la última nominación de Bárbara Lennie a los premios Goya y su segundo Premio Feroz

No recomendado para menores de 7 años Somos Cine - María (y los demás) - Ver ahora
Transcripción completa

(Música de piano suave)

(Trinos)

¡María!

Mira, hoy echan "El hombre que mató a Liberty Valance", papá.

La podemos ver, si quieres.

¿A qué hora? ¿Tarde?

No, a las 22:00.

La podemos ver cenando. Bueno, si tienes hambre.

¿Qué vas a preparar hoy para cenar?

¿"Tuzuku"?

¿"Zupuzu"?

Qué tonto.

Pues no.

No. Esta noche hay estofado de "seitán".

Uy, qué rico.

¿Te gusta?

(Pitido electrónico)

(Pitido)

(Pitido)

(MUJER) A ver.

(Pitido)

Muy bien, vamos a poner el suero para limpiar la vía,

15 minutos más y listo, se acabó.

Ay, a ver.

Te vamos a echar de menos, Antonio.

No te preocupes, yo vendré a haceros una visita.

Eso espero. Ahora vuelvo.

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Papá, ¿estás bien? ¿Pasa algo?

¿Eh?

Pero...

No, no, que te la he dejado en la mesa.

Sí, junto a la cena, la pastilla Duroval.

Sí.

Míralo bien.

Pues yo al cumpleaños de Sofía. Sí, te lo conté ayer.

Oye, ¿seguro que estás bien? Si quieres, vuelvo, ¿eh?

¿Sí?

Vale, bueno, pues te dejo. Descansa, papá. Beso.

(MUCHOS) ¡Que hable! ¡Que hable! ¡Que hable! ¡Que hable!

¡Que hable! -Que no.

(HOMBRE) ¡Que se case! -¿Qué dices?

Bueno, venga, va. (CARRASPEA)

A ver, que...

Muchas gracias a todos, que...

que estoy superfeliz.

Bueno, que... que os agradezco

que hayáis venido

y a Alberto, por organizarme

esta fiesta sorpresa tan maravillosa,

pero lo que realmente quiero celebrar yo...

es...

este año de amor al lado del hombre de mi vida.

(HOMBRE) Pues nada, a follar como locos, venga.

(SOFÍA) No te asustes, ¿eh?

(MUCHOS) ¡Que se besen! ¡Que se besen!

Vale, porque lo piden ellos. (MUCHOS) ¡Que se besen!

¡Eh, eh, eh! -Bueno, bueno, bueno.

Bueno, tarta, tarta. -A ver, venga.

(Música disco)

Perdona... ¿Me cobras, por favor?

(Caja registradora abriéndose)

Gracias.

¿Vamos? -Vamos.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

¿A quién le estás escribiendo? A nadie.

Javi, dámelo. No.

Sí, me voy casa, dije a mi padre que llegaba pronto.

No, María, últimamente no sales. Hoy te quedas y vas a follar.

¿Cómo está tu padre? Bien.

Bueno, estamos en la semana buena. Bueno, genial.

¡Oye! Ahora.

¿Ahora qué? Así follas seguro.

Javi, no. Bueno...

No, no, no. Qué imbécil eres, de verdad.

Estás loco, estás flipando. No voy a... no voy a... No.

No lo voy a mandar. ¿Por qué no?

Porque no voy a mandar este mensaje.

¿Quieres follar o no? Sí, pero no voy a mandarlo.

¿Ahora?

Eh... Es lo que has escrito, ¿no? ¿No... no era así?

Bueno, pero no para que lo tomaras de una forma tan literal, Dani.

"Tu polla en mi boca".

¿Cómo me lo tomo, metafóricamente?

Venga, tía,

que me encanta cómo lo haces.

Eh. ¿Qué?

¿Qué pasa? No me apetece ahora.

Hey... ¿Qué?

(RÍE)

(MUSITA ALGO INCOMPRENSIBLE)

No estoy diciendo eso, Jorge, solo que llames más a menudo,

que le llames y que le cuentes cosas,

lo que quieras.

Vale, Jorge. Bueno, que no es para tanto. No...

(Puerta abriéndose)

Que sí, vale.

No, bien, bien, está bien.

Sí. Bueno, hay que esperar el resultado del TAC,

pero parece que bien.

(Voces)

Yo te informo, sí, pero también puedes llamar tú y preguntar.

Vale.

(HOMBRE) Hola. Que sí, que sí. ¿Y tú cómo estás?

Ah, qué bueno.

No, bien, yo bien, todo bien.

Oye, vais a venir al cumpleaños de papá, ¿no?

¡Jorge, te lo dije hace un mes, tío!

Bueno, eh... Bienvenidos,

muchas gracias a todos y todas por venir.

Tenemos el placer de contar con la presencia de Marta Viso,

la ganadora del premio Ojo Crítico de este año.

"El desconcierto" es la segunda novela

que hemos editado con nuestro sello;

estamos muy contentos con su éxito.

(Aplausos)

Eh... Bueno, Marta es nacida en Lugo, en 1990.

Eh...

Perdón, cómo decía, es nacida en Lugo, licenciada en...

en Filología Hispánica por la USC,

con un máster en Literatura Comparada.

Y bueno, en fin, con "El desconcierto",

Marta ha entusiasmado a la crítica y al público por igual.

No sé si lo habéis leído,

pero si no lo habéis hecho, os recomiendo que lo compréis.

Aquí.

(Silencio)

Eh... Bueno, Marta... Yo sí lo he leído, Marta,

y tengo que reconocer que me encantó.

Muchas gracias. Enhorabuena.

No, de verdad, me sorprendió mucho lo madura que es, ¿no?

Sobre todo teniendo en cuenta que es tu primera novela

y que tienes... 25 años.

Sí, bueno, todo el mundo dice lo mismo,

pero no creo que sea tan madura.

No sé, quizá la gente es más inmadura

de lo que yo pensaba.

(MUCHOS RÍEN)

Bueno, pues... Sí, claro, debe ser eso.

No, si la novela está bien, ¿eh?

Hombre, tampoco es que sea la bomba, pero no está mal.

Para ganar el Ojo Crítico me parece exagerado, pero bueno...

Es que parece que les encante eso de que triunfes joven.

¡Papá! ¿Qué?

Que no puedes comer queso.

Bueno, un poquito. Hoy me he sentido bien.

La quimio te ha destrozado el aparato digestivo

y debes recuperarlo. Ya comerás queso más adelante.

Además, el "kuzu" te sienta muy bien.

Llevo comiendo "kuzu" este un montón de tiempo.

Y un poco de queso no le hace daño a nadie, ¿no?

Sí te hace daño.

Además, te estaba hablando.

Las enfermeras dicen que puedo tomar lo que me apetezca

siempre que me siente bien. Bueno, no tienen ni idea de eso.

Además, te dirían lo que quisieras oír.

Ah, claro, no sé cómo se me ha ocurrido decir

semejante cosa, las enfermeras no tienen idea

de lo que les conviene a los enfermos.

No estoy diciendo eso, pero con el tema de la nutrición

hay mucha ignorancia, papá.

Menos mal que te tengo a ti.

Pues sí, menos mal.

No me cambies de tema.

Bueno, hija, la realidad es que...

no tienes mucho tiempo para ponerte a escribir.

Lo sé, voy de culo.

Por eso.

No te preocupes, ya llegará.

No está tan malo, papá.

No, pero mañana comeré lo que me apetezca.

Claro, lo que digan tus enfermeras.

Son muy simpáticas mis enfermeras.

Eres una mala hija.

Eso no está bien.

Haces sufrir a tu padre.

Vale, vale, ya. No como.

No le veo la gracia a esas bromas.

Papá...

No sabes el vestido que llevaba Marta Viso hoy.

Increíble.

(Música de intriga)

(Trinos)

(Conversaciones de fondo)

(Cristal entrechocando)

(MUJER) Ahí.

-Oye, ¿has cocido tú el pulpo? Claro.

A ver.

Está bueno, en su punto.

Papá. ¿Qué tal?

(MUJER) Lo ha dicho la ginecóloga.

Pulpo. ¡Oh!

Ay, por fin, qué hambre, por Dios. -¡Qué rico!

Gracias. -Croquetas.

Papá... -Hazme sitio.

Gracias, hija.

María, podrías haber arreglado un poco la piscina, ¿no?

¿Eh?

La piscina. (MUJER) Sí, estaría genial.

Va muy bien para el bebé.

Toni, ¿por qué no ayudas a María un día?

¿Yo? Claro.

Eh... Claro, pero no sé dónde están las cosas.

(Timbre)

Deja, deja, voy yo.

Qué buen aspecto tiene, cómo me alegro.

Ay, hija, suerte que te tenía a ti, que, si no, no sé yo.

María, ¿hay cervezas?

Dentro.

Arturo, por favor. -¿Qué?

-Contrólate, a este paso,

nos das un disgusto. -¿Qué dices, mujer? Estas croquetas

no pueden hacer daño, ¿verdad?

Están buenísimas. -A ver.

Prueba.

¿Qué?

La verdad, están muy ricas.

¿Ves? -Casi como las que hacía tu madre.

Ay, María, hija...

Con tantas virtudes que tienes y mírate, una pena.

¿Una pena? Pero si está guapísima. Mira, ¿eh?

Estoy muy bien, Rosario.

(ROSARIO) Sí, ya veo. Siempre dices lo mismo.

Voy a por el queso, ¿vale?

Vale, vale.

Se ha enfadado.

Oye, está todo lleno. ¿Dónde lo pongo?

¿Qué es eso? Un pastel,

lo ha traído la amiga de papá.

¿Tú sabías algo?

Qué fuerte, ¿no? O sea, papá con novia. Es...

es como raro, ¿no?

La mujer de mi hijo pequeño, Julia.

Bueno, ¿qué? Me... María, dónde lo pongo?

El pastel necesita nevera.

María, el pastel.

Oye, y a esta mujer, ¿la habías visto antes?

No.

No te va a entrar, ¿eh?

Si no mueves el pimiento, no te entra.

(Claxon fuera)

No, o la quesera. ¿Quieres hacerlo tú?

Vale, perdona.

(Claxon a lo lejos)

Coge esto.

Oye, y... Pero... ¿crees que van en serio?

No, a mí no me ha dicho nada.

¿Qué hago con el repollo?

Oye, ¿cuándo comemos? Julia no puede comer muy tarde.

Si se está hinchando a croquetas.

(Puerta abriéndose)

¡Eh!

Bueno, por fin, por fin. Tengo un hambre, tío...

¡Eh! ¿Qué pasa, pitufito?

¡Hola! ¿Qué tal?

Oye, canoso y todo. ¿Cómo estás? ¿Bien?

(CONTENTA) Hola. ¿Qué pasa, gordi? ¿Cómo estás?

¿Cómo que gordi? ¡Gordita!

Qué guapa estás. ¿Cómo estás, eh?

¿Qué? Lo que llevas en la cabeza.

Que me lo he cortado. ¡Familia!

Joder. ¡Eh!

Qué gritón, macho.

Solo digo que allí son más serios, no es el festival que hay aquí.

Claro, en Inglaterra no hay corruptos,

son todos honrados y buenos ciudadanos. ¡No me jodas!

El festival que hay aquí no.

Allí por lo menos... Eso.

¿Por qué tienen que dimitir?

¿Y si son inocentes? Son todos corruptos.

Son unos corruptos. (ARTURO) Chicos, chicos, calma.

No lo sabes.

¿Y tú qué, Cachita, qué cuentas?

Será duro trabajar con enfermos de cáncer.

(ARTURO) Rosario, no es el momento.

(ROSARIO) Con gente enferma y triste.

(CON ACENTO ARGENTINO) Sí, pero te acostumbras a todo.

(ROSARIO) Ya, supongo,

pero aún así, con lo pesados que se ponen los enfermos...

Pero tiene sus cosas buenas. Sí. ¿Y siempre acabas igual de bien

con todos tus pacientes? No, solo con los más guapos.

(ROSARIO) Claro, me imagino.

Y si tanto te preocupa lo mal que estamos,

¿por qué no vienes y echas una mano?

Que es muy fácil hablar viviendo fuera.

No sé cómo puedes ser tan pelele. María, ayúdame.

¿Qué fue lo del Clínico que nombraban a gestores a dedo

y derivaban pruebas a la privada? Eso no está claro.

Sí, papá lo sabe mejor. Papá.

Lo del Clínico, cuenta lo del Clínico.

Eso no está claro.

Toni, por favor, es que dices unas tonterías, macho...

Chicos, ahora no quiero hablar de eso.

Además, me importan un bledo esos sinvergüenzas.

(JULIA) Bueno, no todos son unos sinvergüenzas.

Pero este no es el momento, tenemos unas invitadas,

un poco de consideración, por favor.

Aquí siempre se habla de política,

no sé, es costumbre, ¿no? Bueno,

hablan algunos, ¿no? Porque otros...

Pero Anne estará acostumbrada, viviendo con Jorge...

Sí, estoy bastante acostumbrada ya.

¿Estás segura de tener un hijo con este hombre?

A veces tengo mis dudas, no te creas,

pero luego te veo a ti y se me pasan.

Tocado. Es que me quiere.

(ROSARIO) ¿Y vosotros cuándo os animáis?

Nosotros tenemos mucho trabajo, tía.

Ya, ya, nosotros también teníamos mucho trabajo

y teníamos hijos igual. Nosotros no somos como vosotros,

vamos a peor. Pues sí.

Ya. Pues mira, suerte de Julia,

porque si no, Antonio, no tenías ni un nieto.

(ARTURO) No seas así, mujer, las cosas han cambiado mucho.

Ahora, la gente ni se casa. (JULIA) A mí me gustan las bodas.

No entiendo la manía de no casarse. Son muy prácticas.

(ARTURO) Venga, un brindis.

Todos, un brindis. Venga.

Pues venga, a brindar.

Por Antonio.

Si acaso, por todos vosotros.

¡Salud! Salud.

Salud. Salud.

Por los presentes, los ausentes y los que han de llegar.

Eso.

Cuñado, unas palabras. Te toca, lo siento.

(ROSARIO) Venga, hermanito. Venga, padre.

Ya estamos. Bueno...

Pues...

¿Qué puedo decir?

Sí, que estoy muy contento

de poder celebrar este cumpleaños con todos vosotros.

Hubo un tiempo en el que esto no estaba nada claro,

pero aquí estoy, dando guerra.

Y...

quiero agradecer...

el apoyo que he tenido todo este tiempo.

Oh, y... otra cosa,

como no hay mal que por bien no venga,

cuando ya parecía que no iba a disfrutar más

de..., bueno, de la compañía de una mujer,

me he encontrado con la más divertida,

con la más entusiasta

y con la más cariñosa de todas.

Así que he decidido...

vender el restaurante,

dejar de trabajar

y pedirle que se case conmigo.

Y ella ha aceptado. (CACHITA RÍE)

Y esto es todo lo que tengo que decir.

Pues que se besen, ¿no?

Que se besen. Venga, a besarse.

Venga. -Que se besen.

(ARTURO) Muy bien. (JULIA) Qué bonito.

(ROSARIO) ¡Antonio, hermanito, por fin!

(ARTURO) Qué callado te lo tenías, cuñado.

No te lo iba a decir a ti, vamos. Fíjate.

Gracias. (CACHITA) Muchas gracias, sí.

Qué maravilla. (JULIA) Enhorabuena.

Muchas gracias. (ARTURO) Felicidades.

(CACHITA) Gracias.

Bueno, ¿qué? Te has quedado patidifuso, ¿eh?

Papá, felicidades.

Muchas gracias.

(Risas y conversaciones cruzadas)

(Puerta abriéndose)

María, ¿tú sabías algo? Podrías habérmelo dicho, ¿no?

¿Qué iba decir? No tenía ni idea. Se casa, tía, que se casa.

Papá se casa. Qué fuerte.

Ya veis, ¿no? Que se casa.

Que papá se casa, ¿eh?

Con... con Cachita. Cachita.

Mami Cachita, ¿qué te parece?

Tu mami Cachita. Mi mamita Cachita.

(RÍE) Tío, pero...

Pues a mí me cae bien la tía, macho.

Bueno, es maja.

(RÍE) Es maja. Y vende el restaurante.

Por el restaurante no os preocupéis,

que yo me encargo de la venta, ningún problema.

Eso habrá que pensarlo, Toni. ¿El qué?

Vamos a pensarlo mejor, a ver qué hacemos, ¿no?

Jorge, si lo ha dicho papá.

Papá no ha dicho más que chorradas.

El restaurante no se va a vender. Punto.

Cuando se le acabe la tontería de la Cachita, volvemos a hablar.

Qué fuerte, ¿no? ¿Verdad?

Es un poco raro todo tan rápido.

A ver, cariño, el amor es así, qué vamos a hacerle.

Pero casi no la conocemos, no sabemos nada de ella.

Es una animalada, hay que quitárselo de la cabeza.

Se quiere jubilar, es feliz, quiere disfrutar, ¿qué más os da?

¿Pero qué dices? María...

¿Qué disfrutar...? No es el momento de esto,

es el cumpleaños de papá.

Saca la tarta, que yo cojo las copas.

Saca... Saca el champán, también. Va, María.

Pues a mí me parece una locura.

(Algo cayendo)

¡Mierda!

¿Qué pasa?

Te lo dije, pero como eres cabezona, como tu padre...

Madre mía...

(MUCHOS) # Para vir a xunta min, para vir axunta min.

# Vai lavar a cara, vai lavar a cara,

vai lavar a cara, galopín... #

Yo... yo creo... yo lo noto, ¿sabes?

Noto que ahora es buena época para eso, ¿sabes?

Me iría muy bien para ganar puntos en la empresa,

pero eso es como secundario, ¿sabes?

María... María, te estoy hablando.

¿Me estabas escuchando?

¿Eh? Si me estabas escuchando.

Digo que es buena época para vender.

Que no lo sé, Toni, tío.

Es que no sé ni cómo puedes pensar en eso ahora, en serio.

¿En qué?

En vender el restaurante.

Pero, a ver, si lo ha dicho papá.

Ese restaurante ha sido nuestro toda la vida.

Lo fundó con mamá, ¿y lo quieres vender?

Mamá murió hace 20 años. Bueno, por eso mismo.

No me jodas, el restaurante lleva cerrado dos años.

Bueno... Y puede que te convenga el dinero,

porque pronto se te va a acabar el chollo este de vivir con papá.

¿Qué? Es verdad.

Si quieres, te ayudo a buscar piso, ¿vale?

Tengo buenas ofertas y no te cobraría comisión.

Ya, Toni, en serio, es que...

(EBRIO) Toni, Toni, Toni...

Bueno, Jorge, para.

(Risas)

Que vas a ser papá, hermanito. Sí.

Que vas a ser papá. Y tú, tío.

Eso sí. Bueno...

Y yo tío, joder, y yo tío.

Joder.

Bueno, ¿y... y tú qué pasa, que no...

no os lo habéis planteado o...? La vida es muy complicada.

Hombre, complicada, Jorge... ¿Pero por qué?

Me alegro mucho de veros, ¿eh?

Gracias por cuidar así de papá todo este tiempo.

Eres una crack, tía.

Si no fuese por ti, hoy estaría muerto.

Te quiero mucho, lo sabes,

mucho.

Os he echado mucho de menos.

(ROSARIO) Jorge, ven a bailar.

¡Venga, a bailar, a bailar!

(ROSARIO) # ¿Bailaches, Carolina?

# Bailei, sí, señor.

# Dime con quen bailaches. Bailei co meu amor. #

# Como yo te amo... # ¿Cómo, cómo?

# Como yo te amo,

# convéncete,

# convéncete,

# nadie te amará,

# nadie te amará,

# nadie porque yo

# te amo con la fuerza de los mares,

# yo te amo con el ímpetu del viento,

# yo te amo en la distancia y en el tiempo,

# yo te amo con mi alma y con mi carne,

# Yo, te amo lali, loro, la, la, la, la,

# yo te amo... na, na,

# yo, te amo... te amo en el tiem...

# yo te amo de una forma sobrehumana,

# yo te amo en la alegría y en el llanto, yo te amo

# en el silencio y en la calma,

# yo te amo cuando gritas, cuando callas,

# yo te amo tanto, yo te amo, yo. #

¡Oh! ¡Bravo!

¡Uh!

Bueno, es un repertorio más. Muy bien.

¡Ay, ay, ay, ay!

Claro, hijo. Otra cosa.

Vas mejorando, vas mejorando con los años.

Lo de cada año. Pero lo haces muy bien.

(Risas)

Bueno, qué bueno está el orujo este.

Es el orujo.

(Ladridos a lo lejos)

Lo mejor sería hacerlo aquí, tipo bufet,

y distribuir los invitados allí, en esa zona.

¿Y dónde nos casamos nosotros?

Allí, debajo de las palmeras.

Pero eso es muy oscuro, María.

No sé, me parece más linda esta parte, ¿no?

No, mira...

Lo primero que quiero hacer es agradecerte que te ocupes de esto,

que para mí es muy importante,

pero déjate que te cuente cómo me lo había imaginado yo.

Mira, yo pensé: la gente sentada en esta zona,

así, en sillas decoradas con flores,

con flores de colores.

Las flores me... Y rosas también, pero rosas rosas,

porque me gusta mucho el rosa. Después pensé:

el bufet acá, en la zona de la piscina.

Y la parte de la ceremonia aquí, ¿no?

Habría que cortar un poco el césped y sacar la planta.

No.

No, es que esa planta es un "sabal"

y no se puede quitar así como así.

María, ¿dónde está

el omeprazol? ¿Por qué, qué te pasa?

Nada, que me duele

el estómago, tengo acidez.

Papá, es que llevas días comiendo y bebiendo de todo,

que no puedes hacerlo. Ya, bueno.

Te hago un "umeboshi kuzu".

No, con un omeprazol se le pasa, tranquila.

Que no, que eso te alivia, pero no te trata.

No, sí, sí, sí que trata.

Amor, estábamos hablando con María, ven, ven,

de cuál era el mejor sitio para ponernos para la ceremonia.

Mira, yo había pensado que el mejor lugar era este,

porque vos fíjate, está en el centro del jardín.

Es superbonito, precioso,

le da el sol por la mañana que es una delicia,

pero María no quiere sacar la "sabinda".

Yo te digo, a mí esa planta me parece que está medio muerta,

pero no sé... Bueno, muy buen aspecto no tiene.

Claro, porque hay que podarla y renovarle la tierra. Pero vamos,

esto se recupera, ¿eh?, se recupera.

Papá, lleva aquí años, no vamos a quitarlo ahora.

No, no, hija, no, recortándola un poco quedará bien.

Y además, este es un buen sitio para la ceremonia, eso es verdad.

Me lo estoy imaginando. Sí, sí.

Me parece precioso.

Ya.

Bueno, ¿algo más o...?

Sí, un omeprazol, por favor.

¿Te volvió la acidez? Sí, sí, sí, sí.

Mira, ¿por qué no nos sentamos ahí, en la sombrita?

(Puerta abriéndose)

(DANI) Hola.

Hola.

¿Te he despertado?

Eh... No. Te he despertado. Perdona.

No pasa nada.

¿Quieres?

Ay, gracias.

Ostras, te lo has currado.

Bueno, he cogido lo que tenías en la nevera, tampoco...

¿Café?

Sí, por favor.

¿Quieres?

Sí.

Qué buena pinta.

Bueno, es que el desayuno es muy importante.

Ah, ¿sí?

Sobre todo la fruta, por la mañana.

¿Y eso?

Bueno, por las... vitaminas, me imagino,

no sé.

Oye, ¿y qué tal está el libro ese que tienes ahí?

¿Qué libro?

"El eclipse de las amazonas", ¿está bien? No lo conozco.

Ah, no, no.

Me lo regalaron, no me lo he leído. Ah.

Si me regalas la tuya, me la leo, ¿eh?

Bueno, tengo que terminarla todavía, no está...

Si la mamas así y me haces estos desayunos, puedo esperar.

¿No quieres jamón?

# Porque fue la canción del verano,

# la canción de nuestra vida,

# como un rayo que atraviesa las heridas.

# Porque fue la canción del verano,

# la canción de nuestra vida,

# como un rayo que atraviesa las heridas.

# Ta, ta, ta. #

(Teléfono)

(Teléfono)

(TARAREA EN VOZ BAJA)

(Puerta abriéndose)

(TARAREA)

-Acaba de llamarme Arias.

Nada, al final

no va a publicar con nosotros. ¿Y eso?

Considera que somos un sello demasiado pequeño.

En fin...

¿Se te ocurre alguien, alguna alternativa?

Pérez.

¿Qué Pérez? Pérez Gómez.

No es mala idea, pero no sé si va a querer.

Le va muy bien con su última novela y es demasiado conocido ya.

¿Y si damos una oportunidad a algún autor novel

y nos ahorramos el adelanto?

Piensa en alguien, y piensa rápido, ¿vale?, que corre prisa.

(Puerta cerrándose)

Vale.

(Música triunfal)

(Aplausos en su imaginación)

(Aplausos en su imaginación)

(Música triunfal en su imaginación)

(Fin de música repentino)

(JULIA) María, ¿este queso está pasteurizado?

No lo sé, Julia.

No puedo tomar queso que no lo esté.

Amor, no te arriesgues,

toma el pulpo, que está muy bueno. El pulpo está en su punto,

el resto no mata. ¿El resto no mata?

No. ¿El qué?

La ensaladilla está buena, el salpicón también, no sé.

¿Es tu idea de un banquete de boda?

¿Uno? Sí.

Gracias.

(JULIA) ...la toxoplasmosis y la listeriosis...

Toma, prueba esto.

No, muy bien, sigue así, papá,

pero cuando te reviente el estómago, no te quejes.

No me di cuenta, hija. María, son simples,

los veo un poco burdos. ¿Burdos?

Sí, poco trabajados. Es que Jorge

es un chef, no le gusta cualquier cosa.

Es verdad, perdona, olvidaba que hablaba con un chef.

Un chef inglés. (JULIA) Mi hermana de Londres

volvió encantada con los restaurantes tailandeses.

Dice que son bárbaros, ¿no? -¿Ves?

Claro, es que a mí me encanta la comida tailandesa

y, además, hacen mucho servicio "take away".

Y nosotros, en casa, lo probamos casi cada día.

Bueno,

cenáis comida para llevar. Sí. Es muy práctico.

Ya, ya, pero aquí practicamos poco de "take away".

(RÍE) No tenemos a una hija que nos cocine cada noche, papi.

Será cuestión de que tengáis hijas entonces.

Por eso vamos a tener una, para que cocine,

nos limpie la casa... (JULIA) No es gracioso.

Nena, que un poco de vino no hace mal a nadie.

Venga, alegría, alegría.

(CACHITA RÍE)

Papá. ¿Qué?

¿Que qué te parecen? ¿Te gustan o te parecen burdos?

No, están muy buenos, hija, están muy ricos.

No he probado de todo porque no quiero arriesgar, pero...

bien, típico y sencillo.

Si acaso, un poco menos de mayonesa en la ensaladilla

y mejorar los canapés,

pero está muy bueno, hija, en serio.

¿Tú qué opinas, cariño?

Rico, me gusta, está rico. Está bueno.

Lo veo como un poquito...

como sencillo de más. Sí.

Bueno, dijimos que era una boda sencilla, ¿no?

Familiar, en casa, no sé. ¿Qué queréis, cóctel de gambas?

No, bueno, pero es que pulpo y tortilla de patata

es como un poco básico, como...

Lo que yo no entiendo es que no haya nada con algas.

(Risas)

Bueno, pero va a haber...

que va a haber foie y va a haber marisco...

No es solo... Te he entendido.

Sencillo, pero con clase. Que es una boda, María.

(JULIA) Más sofisticado. (CACHITA) Un puntito.

Yo me encargo del menú. Hablaré con Lolo.

Si lo dices, lo haces. Me encargo.

Me gustaría probar algún plato tuyo, Jorge. Inglés.

Cuando quieras. ¿No?

¿Cómo llevas ser chef y trabajar de pinche

en el restaurante de otro? Muy bien, muy bien.

¿Y tú ser escritora

y trabajar vendiendo libros? ¡Hala!

Genial. A mí me gustaría

leer algo tuyo, María. A todos nos gustaría.

Bueno, cuando quieras, te dejo la novela.

¿La has terminado? Vaya. Bueno, enhorabuena.

Y además, me la van a publicar.

¿En serio? ¿Cuándo?

Sí.

Cuándo no lo sé, porque...

bueno, porque la tiene que leer el sello y decir que sí, pero...

¿Pero la has acabado o no? Sí la he acabado.

Bueno, tengo que retocar el final, pero...

Entonces no la has acabado. Que tiene que retocar el final.

Es el final solo, que no me gusta. (JULIA) Felicidades, María.

Gracias.

Estará genial, tras tanto tiempo...

¿Qué han sido, seis años? ¿Siete? No. Desde el instituto, amor.

¿Qué dices? Que no ha si... Que no.

¿Te la van a publicar o no? Que sí me la van a publicar.

Bueno, debe leerlo Sergio. ¿No la ha leído?

Tiene que leerla Sergio

y luego ya veremos, hombre. Tiempo al tiempo.

No hay ninguna prisa, ¿no?

¡Mmm! Qué buena está la chistorra, Jorge, me encanta.

¿Te gusta? Me encanta.

Para mí, demasiada grasa.

¿Te cuidas mucho? Bueno...

¿Más tortilla, papi? Sí.

Papá...

Bueno, está bien. Nada, déjalo. Un trozo.

No, no pasa nada. Ya la he probado, estaba buena.

Está bien.

El pulpo está bueno, el pulpo está bueno.

(Música de relajación)

(SUELTA AIRE CON SONIDO)

Suéltalo, suelta.

Vamos a inspirar desde el diafragma ahora, ¿vale?

Conmigo al unísono. Una, dos, tres.

Y vamos a soltar ahí.

(AMBAS) Ah.

Otra vez, conmigo al unísono. Una, dos y tres.

(AMBAS) Ah.

No puedo, no puedo, no puedo. ¿Pero qué te pasa?

Es que lo está intoxicando, Bea,

que lo está intoxicando, que le da chistorra.

Le da chistorra y vino y foie y mayonesa y merengue...

Que está loca esta tía.

No hace nada que terminó la quimio, no deja de cebarlo.

¿Y cómo está tu padre? Pues mal, ¿cómo va a estar? Mal.

Pero es tonto y se come todo lo que le da la otra.

Claro, como ella es enfermera... Bueno, lo del otro... es del otro.

¿Eh? Esta sesión es para ti.

¿Eh? Si me dejas acabar,

podrás relajarte.

Si es que no quiero relajarme, quiero que me ayudes, Bea, joder.

Mira, tu padre lleva dos años haciendo tratamiento, María.

Han sido dos años muy duros para él.

Lo que le apetecerá es relajarse,

sentir que está bien. Más adelante, cuando esté más tranquilo,

recuperará la dieta.

No le des a todo tanta importancia.

Bea, se encuentra mal.

Se despierta todos los días con dolor de estómago

y se hincha a omeprazol.

María, no estás bien.

Que no estás bien,

que lo sé,

sé que con tu pie cavo es fácil,

pero concéntrate en plantar bien el pie en la tierra,

capta la energía de la tierra.

Es que se te va todo por la cabeza.

Te voy a echar un poquito de aceite esencial de rosas.

(PROTESTA) No, sí, sí, sí.

Cierra los ojos.

Te tengo que activar la vibración del cuerpo,

porque que es que estás desbordada.

Estás desbordada.

Hola, papá.

Oye, ¿dónde estáis?

He hecho una cena buenísima.

A Cachita le va a encantar, hay muchas cosas con grasa.

¿Pero no ibais a venir a cenar?

Bueno, probablemente quiere decir que es probable que vengáis,

no que no vais a venir.

Bueno, si quieres, lo buscamos en el diccionario.

Ya.

Pues que lo mínimo es avisar, ¿no?

¿En táperes?

Ajá.

Da igual, papá, dile a Cachita que ella se lo pierde, ¿eh?

Hasta luego.

Eh.

(SILBA)

Cierra ahí, "porfa".

¿Y de postre?

¿Suflé flambeado?

A tu novia le debes hacer mucha gracia, ¿no?

(RÍE)

Tía...

Táperes, no te jode...

Vosotros cenáis aquí, ¿no?

No.

Claro, es verdad, que aquí la cocina es muy burda.

Pato a la naranja, tía, ¿a quién se le ocurre?

¡Jorge, lo estás destrozando! Déjame, coño. Voy a probar, joder.

Joder.

No está mal.

A ver... si voy a tener que contratarte de pinche, tía.

Pues seguro que te iría mejor.

Pero yo cocina inglesa no hago, ¿eh?

Qué pesados sois con la cocina inglesa, María, coño.

Hostia. Siéntate, tómate un vino conmigo.

Siéntate, siéntate.

Y no hablaba de Londres.

¿De qué?

Voy a reabrir el restaurante de papá.

¿Vas?

(ASIENTE)

¿Y cuándo lo has decidido esto?

Aquí, en estos días. (ASIENTE)

Ese restaurante es de papá

y va a volver a trabajar en él cuando esté mejor.

Pero si lo quiere vender, ya lo has oído.

Bueno, porque está alterado, pero se le va a pasar.

Además, ¿no estabas tan bien en Londres?

Quiero mi propio restaurante, donde hacer lo que quiera,

estoy cansado de cocinar para otros.

Y no sé si quiero continuar en Londres.

El restaurante de papá es lo que siempre he querido.

¿Y Anne?

Bueno, cuando llegue el momento, hablaremos, ahora no lo es.

Anne también está cansada de Londres.

(ASIENTE)

Pues montar un restaurante no combina bien con tener hijos.

¿Te crees que no lo sé?

(HABLA EN INGLÉS)

Aunque no lo parezca.

No te acabes el vino.

(Flauta a lo lejos)

(Continúa la flauta mal tocada)

Es utilizar productos de aquí de forma divertida.

Podemos hacer ceviche, en vez de salpicón, o pulpo a la brasa...

María, ¿qué haces?

Sacar la "sabinda".

Papá y Cachita quieren casarse aquí.

Pero, María, es una pena, ¿no?

Porque la planta está viva y es bonita.

Sí, ya, ya se los he dicho yo, pero les dio igual.

¿Y tienes que hacerlo ahora?

¿No puedes esperar a que no vayamos?

No, porque voy a ver al abuelo luego.

Bueno, si quieres, puedes ir tú.

(Motosierra, lejos)

Tía, ya te vale, ya te vale, ¿eh? Delante de ella.

Trae, que tú no vas a acabar nunca. Joder, dame.

¿Qué? Ganando puntos ahí, ¿no?

Aparta.

Ahí, ahí.

Ahí.

# Un roce, un sonido.

# Huye el rico artificial.

# Encrespan lo prohibido.

# Estallido universal.

# Un humo psicoactivo,

# dentelladas sin dolor

# desgarran la cordura,

# el instinto despertó. #

Me encanta. ¿Sí?

Sí, está muy bien.

Tengo que arreglarla y estirarla un poco,

cambiarle la letra, pero bueno...

Está muy bien, me gusta mucho. ¿Sí?

Sí. La verdad es que estoy contento.

Es genial que por fin..., no sé,

hayas decidido levantar tu proyecto, ¿no?

Sí, sí, guay, guay.

¿Y la página?

¿Cómo la llevas?

La web, bien. Bueno, he subido las canciones y me falta el diseño,

no quiero que sea una página web cualquiera.

Le quiero...

Le quiero dar un rollo así, una estética tipo...

terciopelo rojo, purpurina, humo, mucho humo.

Bueno, yo te puedo ayudar, si quieres.

¿Sí? Sí.

Pero si tú estás muy liada, ¿no? No, no, yo no.

Bueno, además, que eso no es trabajo, me gusta, ¿sabes?

Ah, guay, guay.

Gracias. Nada.

Gracias. Cuando quieras.

Está muy bien. En serio, me gusta mucho.

¿En serio? Sí.

No la ha oído nadie.

Ah, ¿sí? Sí.

Pues bueno... Esta canción.

Oye, Dani,

¿qué te parece si un día de estos quedamos con tus hijas?

Eh... Ah, sí, sí, claro, cuando quieras.

¿Sí? Sí.

(CACHITA DE LEJOS) No, y que es muy difícil.

Son muchos años pensando en este momento.

(ROSARIO DE LEJOS) A ver. ¡Uy!

(CACHITA) Ahí se ve bien. se es bonito.

(Conversaciones lejos)

Muy bonito. -Espera, tome ahí y...

a ver, ahí va. Me doy la vuelta.

¿Cómo lo ves? -Te queda muy bien.

Estás muy guapa.

¿Sí? ¿No me saca un poco la tripa de acá?

¿Pero estás cómoda? -Sí. No, si cómoda... Bueno.

(Conversaciones lejos)

(CACHITA) Sí.

Sería como un poco más despechugada.

Toda despechugada.

(SOFÍA) ¿María dónde está?

(CACHITA) ¿Y María?

(SOFÍA) A ver.

(ROSARIO) María, ¿estás ahí?

Eh... Voy, un momentito.

Oye, que... que Cachita quiere que veas

cómo le queda el de mangas, ¿puedes venir?

Voy, ¿eh, tía? Un segundo.

Oye, María, por... por cierto,

¿vas a ir con alguien a la boda?

Pues no lo sé.

He oído por ahí que últimamente sales mucho.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Qué? A ver, ¿vienes o no?

Voy, voy, voy.

María, te están esperando, ¿eh?

Hija...

Cariño, pero... qué guapa estás.

¡Ay, Dios mío, cómo te pareces a tu madre!

No pensarás ir así, ¿no?

María,

sabes que solo va de blanco y largo la novia, ¿verdad?

No, Julia, no tenía ni idea, no.

(RÍE) Bueno, conociéndote,

podías no saberlo.

Te queda muy bien.

Gracias.

Bueno, ¿qué, chicas? No sé, este, el otro... No sé.

Este, ¿no? Es más elegante.

No sé para qué pregunto.

Cachita, si te gusta el otro, ponte el otro

y pasa de la chicha, si tampoco es para tanto, ¿no?

(JULIA) No es para tanto, pero...

este le queda mejor.

Es que no me están ayudando nada.

A ver, ponlo de vuelta.

(JULIA) María,

¿por qué no te cambias?

(ROSARIO) Te queda bárbaro.

(SOFÍA) Tía, estás guapísima. Sí, ¿no?

(RÍE) Sí.

¿Delante de Cachita? Sí.

¿Qué pasa? ¿Qué más da?

Si llevábamos una hora,

no había manera de que se decidiese.

Claro que sí, que está muy bien. Esta me encanta.

Se la he mandado a Dani. ¿En serio?

María, de verdad...

¿Le has mandado esta foto? Sí, ¿qué pasa?

¿Me he pasado? ¿Cómo se te ocurre?

Bueno, no sé, era una broma. Hay que hacer esas cosas,

que está superbién. Sí, ¿no?

¿Y qué ha dicho? Pues, de momento, nada.

Bueno, igual no dice nada. -Bueno, Bea, no seas rancia.

No seas rancia. Que... que sí, que te va a responder.

Creo que sí, que estamos bien ahora. Ha cambiado mucho.

¿Ahora contesta a los mensajes? Sí, contesta a los mensajes.

Y me va a presentar a sus niñas. ¿En serio? Qué guay.

Pues no me imagino a Dani de papá. Ya, yo tampoco,

pero se pone monísimo cuando habla de ellas.

Qué suerte, ojalá Alberto tuviera hijas.

A lo mejor no se lo debería de haber mandado.

Déjalo ya, te estaba hablando. ¿Me has escuchado?

¿Pero tú no querías tener? -Se me han quitado las ganas.

El otro día cuidé a mi sobrina y acabé agotada.

Más de cuatro horas no aguanto.

Venga ya, Sofía, si te mueres de ganas.

Que no, de verdad.

Además, si fueran de él, pues sería más fácil.

Si los tendrías que cuidar igual.

Ya lo sé, pero sería más fácil.

Sofía, que no son juguetes, ¿eh? No puedes estar unas horas y ya.

Que ya lo sé, me lo dices tú, que tampoco tienes hijos.

Bueno, da respeto. Sí, da respeto.

A lo mejor no te las presenta. ¿Por qué no me las va a presentar?

¿Y qué edad tienen? Seis y cuatro.

Qué pena.

¿Qué pena qué?

Hace mucho calor aquí, ¿no? Por favor, ¿no tenéis calor?

Me está entrando... ¿No hay aire acondicionado?

Estoy contenta. ¿No puedo estar contenta o qué?

Tía, ¿qué te pasa? Que estoy nerviosa.

No os quería decir nada

porque es un poco pronto. ¿Te vas a separar?

¿Qué me voy a separar, si estamos mejor que nunca?

¡No! -¡Chist!

Tía, ¿cuándo, cuánto, cómo...?

De ocho semanas, por eso no os había dicho nada.

¿Qué? Sofía, no llores,

que me haces llorar. -Hacedme caso, que expongo.

Que pongan el aire acondicionado. Está embarazada Bea.

Que tengo mucho calor. -¿Qué?

Sí. Serán las hormonas y esto. Tengo un sube y baja...

Felicidades. -Ah, sí.

Mi amor... Felicidades.

Sí. Eh... Enhorabuena.

Tranquila. -Qué bonito, ¿no?

(Música suave de piano)

¿Me das uno? Sí.

Oye, qué fuerte lo de Bea, ¿no? Ya.

La verdad que no me lo esperaba.

Pero bueno, que me alegro un montón, ¿eh?

¿Te ha contestado?

No, tía.

¿Qué?

Nada, que estará liado.

Sí.

Sí, sí, si seguramente...

Es que está muy concentrado con su proyecto últimamente.

Ya. Dame fuego, que se me ha apagado.

Pero se nota que es broma, ¿no?

Joder.

Oye, ¿y si nos hacemos una foto rollo...

"es broma"?

Ya, María, deja de hacer cosas, de verdad.

A ver, que se habrá quedado sin batería.

Oye, ¿y con la ex qué?

Bien, no sé. ¿Por?

No sé, porque no lo veo claro.

Las madres son muy suyas con los hijos

y no le gustará que te presente a sus hijas.

Pero ella está con otro, ¿eh? Da igual, los hijos son los hijos.

¿Cómo que los hijos son los hijos?

Ay, mira, que no quiero fumar más, que contigo fumo un montón.

(Mensaje de móvil)

¡Me encantan tus dibujos!

Chicos, enhorabuena, ¿eh? Qué bonito.

Me ha contestado.

(MUJER) ¿Me lo firmas?

Me ha encantado, es lo mejor que he leído en años.

Felicidades.

Marta, ¿no? Sí.

Gracias.

(Puerta cerrándose)

(Pasos alejándose)

¿Ya te vas?

Sí, ¿querías algo?

Eh...

Por cierto, María, vamos a ir a Frankfurt con la novela de Marta.

Ah.

Pero pensé que ya lo habíamos discutido

y que no tenía sentido.

Ya, pero lo pensé mejor y quiero llevarla.

Me interesa estar allí.

Y tal y como van las cosas en la empresa,

nos conviene estar en esa feria. Ya.

También llevaremos la novela nueva.

¿Cómo la nueva novela? Pero esa no la tenemos todavía, ¿no?

Sí, al final lo va a hacer Pérez.

Se lo comenté y está encantado.

Y acepta no cobrar adelanto.

Muy buena idea, María.

Eso nos sube el caché de la empresa.

Hablamos mañana, hasta luego.

(Puerta cerrándose)

(Impresora en marcha)

¿Me dejáis pasar, por favor? (HOMBRE) Claro, claro.

Gracias.

(Metal entrechocando)

(Cubertería entrechocando)

Joder.

¿Qué ha pasado ahora?

Ah.

¿Sabes que me acaban de romper el tocadiscos?

Cachita contrató a unos inútiles para hacer la mudanza.

Me han roto el tocadiscos.

A lo mejor no era el mejor momento para mudarse, ¿no, papá?

Bueno, hija, Cachita decidió hacerlo hoy.

Ya, y también ha decidido descolocar todas mis cosas, ¿no?

Porque este es mi armario.

Bueno, eso ha sido cosa mía.

A Cachita le gusta mucho, mujer.

Hombre, por fin, coño.

Han estado ordenando tu armario, pero es un caos, tía.

Está lleno de cosas raras. No, no son raras.

Jugo de aloe vera. Sí, ¿qué pasa?

Le sentaba bien a papá cuando la quimio. ¿Dónde están?

¿Que dónde están mis cosas?

Ahí, en esa caja, mujer. Pero no está todo,

el resto está ahí, creo. Sí, por ahí.

¡Ah!

¿Qué ha pasado? A ver.

Joder.

Déjala, papá, está histérica.

No hay quien le aguante así. Es un puto armario.

(ANNE) Ocupado.

(Trinos)

"Stupid".

Mira, mira, cariño,

mira cómo voy de arena. Es acojonante, macho.

Y teniendo una piscina, que esa es otra.

Pero, como no la limpian, hay que joderse, claro.

(JULIA) Pues a mí me cae bien,

no sé por qué la critican.

¿No crees?

María.

(GRITA)

Qué gracioso, macho.

Qué gracioso eres. ¿Qué tal?

Está muy fría, ¿verdad? -Está helada.

No, tampoco es para tanto, no. Sí que lo está, sí.

Menos mal que hace sol, que si no...

A ver, hermanita, que te ayudo, dame.

Dame.

Ah, ah, ese lado.

Me dijeron que te compraste un vestido muy bonito

para la boda.

Déjame en paz.

Ya te vale, María. Déjame.

Ya te vale, ya te vale. Déjame.

Ahí sí que te pasaste, ¿eh?

Tenías que verla, Jorge, estaba eufórica.

¿Sí? Estaba muy guapa.

A ver si la tía tiene razón y te tenemos que buscar

novio urgente, ¿eh?

No hace falta, ya tengo novio.

Ah, ¿sí? Sí.

¿Y por qué no habías dicho nada?

¿Y por qué os lo iba a decir?

Estás mintiendo.

¿Y cómo se llama?

María, es triste que mientas en eso, te queremos,

somos tu familia, ¿no? Bueno, igual no miente,

¿sabes? Siempre está igual.

Ya, pues tú déjala. Nunca dice nada.

¿Pero por qué nos lo va a contar? Pero déjala en paz.

Siempre está con sus cositas. Oye, Anne, Anne,

¿y tú cómo llevas lo de venirte aquí a vivir?

Porque será un cambio importante, ¿no?, imagino.

¿El qué?

Sí.

¿Pero... no le has dicho nada?

Jorge, cariño...

Pero ¿cómo no le dices nada a Anne?

Mira, que mi hermano ha decidido que se queda aquí a vivir

y que va a reabrir el restaurante de mi padre.

Pero vamos, si no has contado nada, me callo, claro.

Pero, Jorge,

una cosa, esto no estaba claro.

Dijimos que lo decidiríamos entre los tres, ¿no?

Que... el restaurante es de todos.

Ya... Bueno, Toni,

es su sueño, ¿sabes?

Siempre ha querido eso y no dejará de hacerlo por nosotros.

Ya está, María, ya está. "Jorge, what's going on?".

Nada, nada, mi hermana, que es imbécil, eso pasa.

"Yes, sure". Jorge, pero tenemos que hablarlo.

No puede ser

que decidas por todos. Que sí, hablaremos.

Que tengo razón, pero lo haces. No lo hemos hablado todavía.

Coño. No puedo hablar con él,

no puedo hablar con él. Pero con María sí.

Ya lo hablaremos, no ha llegado el momento, ¿vale?

Es que eres muy listo, muy listo.

Anne...

¡Anne! Anne...

¡Estoy hasta los cojones de venir a la playa!

No, no.

(CACHITA) Venga, ven, venga.

Bueno, tenme las fotos entonces. Ven al agua, María.

Ven.

María, ven.

¡María!

¡María!

Cachita, sal.

Sal del agua, que no sabes nadar, ven aquí.

María está allí.

Espera.

¡Tú, espabila!

Espérate, papá, que te va a dar algo, te va a dar algo.

¿Qué ha ocurrido?

¡Casi me ahoga, joder! Que no se puede meter así.

Bueno, tranquila.

Tranquila, ¿eh? Le puede ocurrir a cualquiera,

no debías haberte metido con este oleaje.

Sí. No estás acostumbrada a este mar.

Papá tiene razón, tienes que ir con más cuidado.

Venga, vamos a secarnos. Menos mal que estaba María.

Va, venga.

¿Qué?

¿Qué? Que casi me ahoga.

Joder, papá, que no se puede meter así.

Hija, no te he dicho nada.

María, ¿qué... qué te pasa? ¡Nada!

¿Por qué? Nada.

Pues porque hace tiempo que no se te puede decir nada,

estás siempre de mal humor. ¡No es verdad eso, no es verdad!

Estoy nerviosa, ¿qué quieres? Bueno...

Casi me ahoga. Ya pasó eso.

Ya está, tranquilízate. Se puso nerviosa, eso es todo.

Además, si a ti no hay quien te ahogue.

¿Qué dices?

Así, así quiero verte yo, ¿eh?

Así, con esa... Mañana se casa tu padre.

Sí, qué bien.

Que sí, si a mí me encanta, papá, que te cases

por fin, otra vez.

Sí.

Y además es enfermera, es genial.

Aunque no tenga ni puta idea de cómo alimentarte. Estoy feliz.

Está muy bien, está muy bien, está muy bien.

Voy a tener tiempo para mí, para escribir...,

para mis cosas.

Está muy bien.

María, escúchame. ¿Qué?

Que no hay ninguna prisa, hija. Vale.

Puedes quedarte en casa el tiempo que quieras.

Que ya, ya, ya

Y cuando encuentres algo y te guste, hablamos.

Muy bien. Vale. ¿Vale?

Sí, sí.

Bueno, voy a ver cómo está Cachita,

no vaya a ser que se me constipe el día antes de la boda.

No, claro.

(Graznidos de gaviota)

(Música de piano suave)

(Puerta de ascensor abriéndose)

(Conversaciones tras la puerta)

(Puerta de ascensor cerrándose)

Hola.

Eh... ¿Está tu papá?

Papá, hay una señora que quiere verte.

(DANI) ¿Ahora? -Lleva un peluche.

(DANI) ¿Quién es?

María, ¿qué haces aquí?

Eh... Carmela, ve a ayudar a tu hermana, anda.

Estoy cenando con mis hijas.

No... No es momento ahora.

Bueno, les he traído unos regalos.

Y vino.

(NIÑA LEJOS) No me lo pierdas.

No es buena idea, María.

¿Por qué?

Así las conozco, ¿no?

Las tenía que conocer en algún momento, no sé.

Además, seguro que les gustan los regalos.

Me dijo la señora... María, María, es que...

No es el momento, de verdad.

Oye, que tú me gustas mucho, ¿eh? Joder, lo pasamos de puta madre.

(SUSURRANDO) Follamos muy bien.

(CON TONO NORMAL) Pero eso es todo.

Bueno, es lo que hacemos, ¿no? Sí, así está bien, ¿no?

(NIÑA) Papá, Luisa ha tirado el zumo en mi plato.

Si nos gustamos y lo pasamos bien, no sé...

(NIÑA) ¡No es verdad! Es...

Oye, venga, suelta el plato de tu hermana.

Estaos quietas, portaos bien.

María, por favor, de verdad, es que estoy con mis hijas

y no puedo hablar ahora. Te llamo luego, ¿vale?

(NIÑA) ¡Me has manchado!

(Ambiente de calle)

Hola.

Sí, dime.

Eh... Bueno,

esa es una buena pregunta.

Eh... En realidad, es que yo...

O sea, yo nunca he querido...

escribir sobre mi familia.

Ha sido como... Eh...

Bueno, no sé, como algo natural,

que... que, bueno,

que me imagino que tiene que ver con mi forma de escribir

o bueno, o como... o de cómo entiendo yo

lo que es el proceso creativo, ¿no?

Eh...

que, al final, tiene que ver con algo como...

como catártico, ¿no? Que...

que, bueno, que, al final, como que vas

necesitando... necesitando escribir

y que...

¿Eh?

No.

No, no, no.

Eh... No es autobiográfica la novela.

Eh... Hay cosas que sí, ¿no?,

que, bueno, que son mías

o de mi familia, pero también de...

de mi entorno, de mis amigas,

de un montón de cosas, ¿no?, que vas un poco recogiendo

y que, al final,

se convierten en otra cosa que no es...

no es solo tu vida, ¿no?

Eh... Pero bueno, además el personaje...

el personaje femenino protagonista no... no soy yo.

Eh... es...

es una...

Eh...

Bueno, no lo sé. Al final, yo creo que...

que la escritura un poco te ayuda a... a...

a superar, ¿no?

A...

Eh...

intentar...

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil vibrando)

(CONTESTADOR) "Hoy a las 10:00 horas

y 3 minutos".

"¿Dónde coño estás? Estoy llamando a Lolo y no lo encuentro".

"Dime que has encargado los canapés. Llámame, dime algo".

(CONTESTADOR) "Mensaje número 2".

"Recibido hoy a las 11:00 horas".

"María, soy Toni. ¿Dónde te has metido, tía?"

"Cachita está que trina, no has alquilado nada rosa".

(CONTESTADOR) "Mensaje número 3".

"Recibido hoy a las 11:00 horas y 57 minutos".

"María, ¿dónde estás? O sea, papá no entiende nada".

"La boda está a punto de empezar, no hay comida".

"Por favor, llama, di algo, no sé".

"Tía, un momento, que estoy hablando".

"Por favor, llámame cuanto antes, por favor".

(CONTESTADOR) "Mensaje número 4".

"Recibido hoy a las 12:00 horas y 3 minutos".

"María, ¿dónde coño estás? Nos estamos preocupando".

"Llámame, por favor, llámame".

(Pitido electrónico)

(Móvil)

Jorge.

Ya, ya, llego tarde, ya lo sé, eh...

Que no, no, no, estoy bien, estoy bien. Sí.

¿Y papá, está bien?

Vale.

Eh... Jorge, te tengo que dejar, ¿vale?

Estoy haciendo una cosa.

Sí, sí, nos vemos en la fiesta en un ratito, ¿vale?

¿Eh? ¿Los canapés? No sé, te encargabas tú, ¿no?

Jorge, te dejo, ¿vale? Chao, un beso.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(Música suave de piano)

(Crescendo musical)

Somos Cine - María (y los demás) - Ver ahora

En ella, la actriz madrileña da vida a una joven responsable y controladora que se hace cargo de su padre y sus hermanos cuando fallece su madre. Sin embargo, siente que su mundo se desmorona cuando su padre anuncia que va a casarse de nuevo.