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Alba, Dani, Jacobo y María abandonan el sueño de convertirse en el primer MasterChef Junior España

  • Juan brilló en todos los retos y afrontó el liderato en la prueba de exteriores
  • Aimar, el benjamín, demostró de nuevo que la edad no importa en la cocina

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MasterChef Junior - Alba, Dani, Jacobo y María abandonan MasterChef Junior

La aventura en MasterChef Junior termina para Alba, Dani, Jacobo y María, tras una complicada Prueba de eliminación.

"MasterChef Junior me ha aclarado lo que quiero ser de mayor. Tengo clarísimo que quiero ser cocinero", dijo Dani.

Juan brilló en el segundo programa con tres grandes platos y casi pleno en las pruebas. Mario y Aimar acompañaron al gallego en el podio de la clasificación final.

Un competo desayuno para el héroe de TVE

El programa de Navidad empezó con un Reto Creativo en el que los aspirantes tendrían que conquistar el paladar de David Janer,  protagonista de Águila Roja.

Los ingredientes para elaborar un completo desayuno estaban ocultos en la cama gigante de la habitación escaparate.

"El desayuno es la comida más importante del día y tiene que contener hidratos de carbono, proteínas, lácteos y alguna pieza de fruta", recordó el jurado a los niños.

Los aspirantes dejaron volar su imaginación y prepararon platos originales y coloridos. Hoy todos partían con las mismas posibilidades ya que en cada programa los marcadores se ponen a cero.

El mejor plato fue el huevo escalfado de Juan, que sorprendió a Janer y al jurado. El aspirante reconoció que aprendió a hacer este huevo con las clases de MasterChef.

Sentí una felicidad enorme al ganar la prueba

"Es una felicidad enorme ganar la primera prueba, pero es más satisfactoria ganar en equipos", afirmó Juan al saber que sería capitán.

Ana Luna consiguió 4 puntos; y Aimar, 2, que arriesgó en su desayuno mezclado frutas y verduras. Eso sí, su vaso de zumo fue más bien un chupito de naranja.

MasterChef Junior - El chupito de naranja de Aimar

Jordi reprendió la actitud de Dani en la cocina para motivarle a seguir luchando: "tu trabajo no ha sido sencillo, ha sido escaso. A la cocina hay que ponerle ganas y tú te has rendido". María y Alba también decepcionaron al jurado en esta prueba.

Un viaje de 65 millones de años

La prueba de exteriores les transportó a otra era, la del Cretáceo, cuando los dinosaurios dominaban la tierra.

MasterChef Junior se adentró en Dinópolis, el parque temático de Teruel. Allí los chicos tendrían que cocinar un plato prehistórico, utilizando un huevo de avestruz (equivale a 24 huevos de gallina).

Esta vez se enfrentan a comensales muy exigentes y que los conocen bien: sus profesores. Como siempre, el voto de los invitados es orientativo, porque la decisión final está en manos del jurado.

Juan y Ana Luna fueron los capitanes y los equipos formaron al azar. Juan, en el azul, dirigió a Aimar, Mario, Marina, Esther y Pau. En el equipo contrario estaban Ana Luna, Dani, Jacobo, Alba, María y Cristina.

Tengo carácter para mandar. Los pondré firmes

"Tengo carácter para mandar, callar bocas, tener a todos firmes... se van a cagar conmigo", avisó Ana Luna.

Los capitanes demostraron quién manda en la cocina, ejercieron de chefs y organizaron perfectamente a su equipo.

El jurado añadió una dificultad a la prueba: "contaréis con el mismo tiempo que lo haría un equipo profesional, 75 minutos".

MasterChef Junior - Yincana para paleontólogos

Pero había una oportunidad de conseguir tiempo extra, hasta 100 minutos. Para ello, tendrían que convertirse en paleontólogos y encontrar los dinosaurios ocultos en el parque. Cada dinosaurio sumaría 5 minutos al cronómetro.

Durante la cocción, Jordi le encargó una nueva misión a Aimar. Esta vez sería reportero para contar lo que pasa en las cocinas, "el equipo rojo va muy bien y los azules tienen el miedo en el cuerpo".

MasterChef Junior - Aimar, el reportero más dicharachero

Tras el banquete, los profesores eligieron la tortilla de chorizo, con guiso verde el mejor plato; y el jurado ratificó esta decisión, dando la victoria al equipo azul.

Estalla la Guerra Blanca en plató

La siguientes pruebas valdrían para demostrar la precisión y rapidez en la cocina de los pequeños aspirantes. El jurado propuso una Prueba de Habilidad en la que deberían exprimir el máximo de naranjas posibles en tan sólo siete minutos.

Los tres mejores de la prueba fueron Cristina, Juan y Mario, que recibieron 3, 2 y 1 punto, y pasaron al siguiente reto: montar nata.

Era el momento de vengarse del jurado de MasterChef Junior. Tras ocho minutos de tiempo, los aspirantes volcarían los boles con la nata sobre la cabeza de Jordi, Pepe y Samantha, estuviera montada o líquida.

Para ayudarles en esta tarea, entró en el plató el actor Eduardo Casanova, que animaba a los chicos a que no montaran la nata, para que el jurado acabase pringado. Sin embargo estaba en juego una ventaja para la Prueba de Eliminación.

El más rápido fue Juan, que levantó la mano y paró el cronómetro. Mario puso su bol sobre la cabeza de Jordi, Cristina, sobre Pepe  y Juan le dio la  vuelta sobre Samantha.

El gallego además de ser el más rápido, logró montar la nata perfectamente. No así Mario, que hizo que estallase la “guerra de la nata”. Jordi fue el primero en mancharse; Eva González vertió nata sobre Pepe y luego todos comenzaron a  lanzarse nata. El plató se convirtió en una auténtica batalla campal y fue uno de los momentos más divertidos para los niños.

MasterChef Junior - Estalla la guerra de la nata

Una caja misteriosa de lo más dulce

En la prueba final los aspirantes trabajarían la parte más dulce de la cocina, la repostería.  Bajo la Caja Misteriosa encontraron los ingredientes con los que trabajarían: tarta de brownie, pasta fondant, manga pastelera y utensilios para trabar la masa.

Esta Prueba de Eliminación contó con una presión añadida. Sus elaboraciones completarían la tarta que se escondía en el escaparate. Una auténtica obra de arte elaborada por Christian Escribà, pastelero premiado por la Academia Española de Gastronomía y miembro de la Association Culinaire de France.

Escribà fue invitado y juez, ya que ayudó al jurado de MasterChef Junior a tomar la decisión más importante.

Cread momentos únicos e irrepetibles con vuestros pasteles

“Crear momento únicos e irrepetibles. En todos los momentos los momentos especiales de nuestra vida hay siempre hay un pastel”, apuntó Escribà sobre la importancia de la repostería.

La obra de Escribà tiene cuatro metros de largo por dos de ancho. Con una tarta en el centro de 1,5 metros de alto. Este pastel gigante representa los cuatro elementos principales en pastelería: chocolate, caramelo, frutas y nata.

Juan tenía la ventaja de elegir la figurita fondant que pondría sobre su tarta. El gallego quiso arriesgar y se quedó con el muñeco de chef. El resto de aspirantes moldearían un oso, que podían personalizar y decorar como quisieran.

Lo más difícil de este trabajo es amasar la pasta fondant para cubrir la tarta; y ser muy cuidadosos al colocarla sobre el brownie porque se rompe con facilidad. También era importante controlar las proporciones de la figurita que corona la tarta, cosa en la que fallaron bastantes niños.

Hubo trabajos metódicos, como el de Mario; originales como el de Cristina; el de Juan fue el más complejo y meritorio; pero sin duda el mejor fue el de Aimar, que hizo un oso con cresta y guitarra, y un pastel con una disparatada historia.

Este es el plato con más Rock&Roll de MasterChef

“Si algún plato he visto yo en MasterChef, incluido el de adultos, que tenga Rock&Roll es este”, apuntó Jordi Cruz en su valoración.

Tras el reparto de puntos, Alba, Dani, Jacobo y María fueron los aspirantes con menos puntuación y tuvieron que dejar las cocinas en esta segunda parada de MasterChef Junior. 

“De MasterChef me llevo muchísimos amigos, mucho aprendizaje y la experiencia más increíble de mi vida”, dijo Jacobo.