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Cuidar la dieta después de los excesos del verano

  • Con el fin de las vacaciones queremos perder el peso que hemos cogido
  • No se deben hacer "dietas milagro", son peligrosas e ineficaces
  • La doctora Conchita Vidales nos da algunos consejos

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Chica midiéndose la cintura Getty Images/Goodshoot RF Getty Images/Goodshoot RF

Se acerca el final del verano y vienen a nuestra memoria todas las deliciosas comidas que hemos saboreado durante nuestras vacaciones, desde los platos típicos de los lugares que hemos visitado hasta los postres más dulces protagonizados por uno de los aliados contra el calor: los helados.

Lo ideal es no excederse comiendo durante las vacaciones, pero si ya es tarde para eso, puedes volver de las vacaciones y optar por controlar un poco tu dieta, pero sin seguir ninguna “dieta milagro”, pues pueden ser peligrosas para tu salud además de ineficaces. Existen muchas formas de cuidar la línea comiendo de todo y sin pasarlo mal con dietas disparatadas.

La dieta disociada

Podemos encontrar diferentes tipos de dietas disociadas, aunque lo esencial consiste en no mezclar determinados tipos de alimentos en una misma comida o incluso en el mismo día, sobre todo los hidratos de carbono y las proteínas. Según esto, lo que engorda no es la cantidad de calorías que aporta un alimento, sino la combinación de unos con otros. Es una dieta ideal para aquellas personas con problemas para controlar la cantidad que comen, sobre todo por la ansiedad.

La doctora Concha Vidales, colaboradora de La Mañana de La 1, afirma que en su clínica de nutrición trabajan la dieta disociada en casos en los que el paciente necesita eliminar líquidos y ordenar su alimentación. “Siempre y cuando no se mantenga indefinidamente, es una dieta que pautada adecuadamente y adaptada al paciente sí funciona”, comenta.

Esta dieta ayuda a perder peso en poco tiempo, sin embargo hay que tener cuidado con el “efecto rebote”, pues si después se vuelve a unos hábitos poco saludables, se recuperan los kilos rápidamente. Hay que comer de todo aunque se ingiera por separado, pues nuestro organismo necesita de todos los nutrientes para poder funcionar adecuadamente. Además, no todo depende de la alimentación, el deporte es un fuerte aliado que puede ayudarte a conseguir tu peso ideal.

Comer cinco veces al día

Es una recomendación que muy poca gente se toma en serio y que nos saltamos con facilidad. También hay personas que creen que cuantas menos veces se coma al día, menos engordarán. El efecto de esto es, de hecho, el contrario. Si mantenemos nuestro organismo con sensación de hambre, llegaremos a la siguiente comida con mucha más ansiedad y comeremos más cantidad.

Vidales asegura que los niveles de azúcar bajan en la mitad de la mañana y de la tarde, momento en el que es recomendable tomar fruta u otro tentempié ligero como un yogur o un pequeño sandwich. Estas ingestas ayudan a quemar mejor, activan el metabolismo, mantienen una pequeña digestión y tienen un papel fundamental en las personas que estén haciendo algún tipo de régimen dietético.

Productos integrales

El mundo de la nutrición está lleno de falsas creencias que se dan como verdaderas un día y se desmienten otro. Entre ellas se encuentran los productos integrales, utilizados normalmente en las dietas como alimentos que “no engordan”. Estos alimentos aportan las mismas calorías que los normales, pero sacian más y tienen mucha más fibra, que ayuda a limpiarnos por dentro y por tanto evita la retención de líquidos.

Sin embargo no siempre están recomendados en todo el mundo, pueden hacer que la absorción del hierro sea menor, “sobre todo en personas con problemas de anemia o de mala absorción de algún mineral”, comenta la doctora.

Uno de los más empleados, ya que su versión normal es de los alimentos más prohibidos en muchas dietas, es el pan integral. Éste aporta fibra, pues se hace con el grano entero, y vitaminas del grupo B, incluidas en muchos cereales o en el arroz. El pan integral puede no gustarnos en un principio porque su sabor es diferente al del normal, pero los hay enriquecidos con cereales de muchos tipos que pueden dar lugar a platos más sabrosos.