De la trastienda de un videoclub erótico al riesgo de sufrir un herpes: por qué tu cuerpo te exige que te enfades
- La actriz Raquel Pérez y la cantante Sofía Comas te demuestran por qué la rabia es tu mayor instinto de supervivencia
- Descubre el método psicológico para poner límites sin culpa: cada miércoles Frente al espejo a la 01.00 h en RNE
"Niña, cállate. No la líes. Sé buena". Crecemos con el miedo al conflicto metido en la cabeza. Nos enseñan a tragar saliva y a esconder cualquier señal de ira para no incomodar al resto. Pero silenciar las emociones tiene un precio altísimo. Yolanda Pintor apaga las luces del estudio en la nueva entrega de Frente al espejo para guiarte por los laberintos de la mente y sentarte cara a cara con tus emociones. El objetivo de esta charla no es huir del enfado, sino aprender a darle la mano.
Un martillo contra el machismo
A veces, la rabia es el único motor capaz de sacarnos del pozo de la ansiedad o la tristeza. Para entenderlo, el programa viaja hasta el Valladolid de los años 90 con la comedia Cochinas. Allí nos espera la actriz Raquel Pérez en la piel de Mariví, una mujer asfixiada por la falta de dinero y por un marido que la prefiere sumisa. Todo salta por los aires cuando un grupo de vecinas conservadoras termina gestionando, por pura necesidad, un videoclub porno.
El choque de realidad que sufren con sus prejuicios les hace abrir los ojos. Se dan cuenta de golpe de todo el placer que el machismo y la educación de la época les habían robado. Y, lógicamente, arden por dentro. Pero en lugar de quedarse llorando en una esquina, abrazan sus frustraciones, agarran un martillo y tiran abajo la pared del local. El enfado deja de ser un tabú para convertirse en el salvavidas que les permite organizarse, cuidarse entre ellas y mandar a paseo la represión.
Los actores de 'Cochinas' en el Festival de Málaga de 2026 GETTY
La mentira de la autogestión emocional
Esa necesidad de enseñar los dientes es la que defiende a capa y espada Sofía Comas en su disco Tecuán Caroca. La cantante se inspira en el desconsuelo de las rancheras mexicanas y en la figura de un jaguar para recordarnos que somos vulnerables, pero también tenemos las garras afiladas para enseñarlas en momentos de frustración.
Durante la charla, Comas suelta una advertencia muy seria contra la moda de la "autogestión emocional". Nos estamos obligando a controlarlo todo desde el interior de nosotros mismos, a sonreír todo el rato y a no alzar la voz. Según la cantante, esa dictadura del autocontrol es inhumana y acaba pasando factura física en forma de estrés o incluso brotes de herpes. Frente a los libros de autoayuda que te piden estar siempre zen, ella prefiere abrazar el melodrama y aceptar que la intensidad es totalmente natural.
Sofia Comas y Miguel Angel Orihuela de Los Invaders actuando en el día internacional de los museos de Radio 3 ALDARA ZARRAOA GETTY
La trampa biológica de callarse
La neurociencia respalda estas declaraciones. Ana Díez Aguilar y Sonia Martín Muñoz-Torrero, psicólogas al frente del proyecto Psiquesonora, nos recuerdan que el enfado es simple energía de vida. Nuestro organismo es sabio. Cuando alguien se salta nuestros límites, el cuerpo se prepara para la pelea traslandándonos a nuestros orígenes de seres primarios: la mandíbula se bloquea, los puños se cierran y empezamos a respirar de forma profunda, en forma de "dientes de sierra".
Si pisamos el freno y reprimimos esa respuesta biológica, perdemos el timón de nuestra vida y nos llenamos de un resentimiento que acaba aislándonos de nuestro entorno. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? Las psicólogas comparten en el programa un plan de acción infalible de tres fases para recuperar el control, identificar qué nos duele y reaccionar de forma sana y no precipitada.
¿De verdad sabes por qué te sientes tan culpable cuando intentas decir "no"? ¿Te atreves a escuchar lo que te grita tu propia cabeza? Dale al play, apaga la luz y acompáñanos. Ya es hora de dejar que tu mente respire.
Frente al espejo