El nivel del mar en el mundo es ahora unos 20 centímetros más alto que a principios del siglo XX. Son datos de Naciones Unidas que además prevé que un tercio de los actuales glaciares desaparezcan para 2050.
Más de dos mil millones de personas (el equivalente a la suma de la población de China y Estados Unidos) dependen del deshielo de glaciares y nieve como una fuente crucial de agua dulce. La ONU destaca que los glaciares son los centinelas helados de la naturaleza, vastos ríos de hielo y nieve que esculpen la tierra, testigos silenciosos del paso del tiempo y de los ritmos cambiantes del planeta.
Son esenciales para el ecosistema terrestre y actúan como reservas críticas de agua dulce e indicadores de la salud del planeta. Como viene advirtiendo desde hace décadas la comunidad científica, estos gigantes de hielo y nieve están amenazados por el aumento de las temperaturas que está provocando su retroceso alarmante. Lo que genera que el agua escasee, el nivel del mar aumente y se produzca un probable aumento de los desastres naturales como inundaciones o deslizamientos de tierra.
Unos cambios que hacen peligrar los ecosistemas y la biodiversidad, pero también los medios de vida de la humanidad y en consecuencia las economías de todo el mundo. Por todo ello, la ONU urge a adoptar medidas ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.