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Dónde están los 33.800: lo que ocultan las paredes de Cuelgamuros

Ver el documental 'Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible'

La fosa con mayor número de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura, de las más de 6.000 que hay en España, no está ni en una cuneta ni un cementerio. La gigantesca cruz que la señala es visible a kilómetros de distancia en la sierra de Guadarrama, cerca del límite de Madrid con Ávila y Segovia. En la basílica del Valle de Cuelgamuros se amontonan en criptas al menos 33.800 víctimas, más de 12.000 de identidad desconocida, trasladadas en muchos casos sin el conocimiento de sus familiares por orden del franquismo.

Sección de las capillas del Santísimo y el Santo Sepulcro del Valle de los Caídos donde se enterró a las víctimas
Las 33.800 víctimas del Valle de Cuelgamuros fueron inhumadas en 11.000 cajas repartidas por varias criptas Hiberus / EFE

Cualquier visitante puede adentrarse en la basílica de imponentes dimensiones excavada en el Risco de la Nava sin sospechar que está en las entrañas de una verdadera tumba con más de 100 metros de roca sobre su cabeza. Nada indica allí que haya víctimas enterradas. Si alguien las busca, no las encontrará en el suelo de la iglesia ni en criptas subterráneas. Las víctimas fueron inhumadas en más de 11.000 cajas colocadas tras las paredes de las capillas, ante las que muchas personas se paran sin saber lo que se oculta detrás.

Desde 2023 un grupo de forenses trabaja tras estos muros para exhumar los restos de víctimas -tanto republicanas como del bando sublevado- reclamadas por sus familiares. Un equipo de DocumentaRTVE ha accedido por primera vez a las criptas para mostrar esta labor en el documental Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible.

11.000 cajas para llenar el Valle

Los restos se enviaron al Valle de Cuelgamuros en cajas de madera individuales (60 cm de largo, 30 de ancho y 25 de alto) o colectivas (120 cm de largo, 60 de ancho y 50 de alto), que podían contener hasta 15 cuerpos. Estaban pintadas de negro o recubiertas de tela negra y sobre uno de los laterales se inscribía el nombre de la localidad de la que procedían los restos, el número de caja y otras referencias numéricas del traslado. Podían usar pintura blanca, letras de tela cosidas e incluso tiza.

En ocasiones, las pequeñas incluían el nombre de la víctima, y las grandes, el número de cuerpos que contenían.

Fuente:

Décadas después, lo que queda de las cajas -en muchos casos- es una amalgama de madera podrida, arcilla y restos cadavéricos debido al paso del tiempo y las goteras. Cajas que han cedido unas debajo de otras reduciendo su altura original y convirtiendo el propósito de encontrar a las víctimas reclamadas en una tarea a priori entre "lo difícil y lo imposible", como explican los forenses que están realizando las exhumaciones en el documental, al que pertenece esta imagen.

Las únicas fotografías de lo que allí ocurrió

La colocación de cada caja quedó anotada -no siempre con precisión- en el libro de registro del Valle. El momento fue inmortalizado por un fotógrafo de la Agencia EFE que entró hasta la zona de las criptas para documentarlo. Son las únicas imágenes de la época que existen del interior de los columbarios.

Colocación de cajas en el nivel 0 de la cripta del Santo Sepulcro en Cuelgamuros, 23 de marzo de 1959. EFE

Colocación de cajas en el nivel 0 de la cripta del Santo Sepulcro en Cuelgamuros, 23 de marzo de 1959. EFE

Entrada de cajas en la basílica de Cuelgamuros. EFE

Entrada de cajas en la basílica de Cuelgamuros. EFE

Reseñados en los laterales de las cajas aparecen la localidad de procedencia y números relacionados con el traslado. EFE

Reseñados en los laterales de las cajas aparecen la localidad de procedencia y números relacionados con el traslado. EFE

Cajas procedentes de localidades de Castellón (Burriana, Benicarló, Sueras, Benicasim, Jérica, Vinaroz, Bechí…). EFE

Cajas procedentes de localidades de Castellón (Burriana, Benicarló, Sueras, Benicasim, Jérica, Vinaroz, Bechí…). EFE

Cajas procedentes de Alcora (Castellón) esperan en la capilla del Santo Sepulcro para ser introducidas en los columbarios. EFE

Cajas procedentes de Alcora (Castellón) esperan en la capilla del Santo Sepulcro para ser introducidas en los columbarios. EFE

A los columbarios de las capillas se accedía por una pequeña abertura. EFE

A los columbarios de las capillas se accedía por una pequeña abertura. EFE

Los obreros introducen las cajas en las criptas. EFE

Los obreros introducen las cajas en las criptas. EFE

Cajas de La Escala, Terradas, Ripoll, Caixans y Gerona apiladas en la cripta y con su número de orden de colocación en tiza. EFE

Cajas de La Escala, Terradas, Ripoll, Caixans y Gerona apiladas en la cripta y con su número de orden de colocación en tiza. EFE

Cajas de Alcázar de San Juan y Alhambra (Ciudad Real), Barcelona y Moncada y Reixach. EFE

Cajas de Alcázar de San Juan y Alhambra (Ciudad Real), Barcelona y Moncada y Reixach. EFE

Las cajas con restos de víctimas de la Guerra Civil en espera de ser introducidas en las criptas. EFE

Las cajas con restos de víctimas de la Guerra Civil en espera de ser introducidas en las criptas. EFE

Cajas de distintas localidades de las provincias de Lugo, Badajoz y Huesca. EFE

Cajas de distintas localidades de las provincias de Lugo, Badajoz y Huesca. EFE

Cajas de Sueras y Alcora (Castellón) en la capilla del Santo Sepulcro. EFE

Cajas de Sueras y Alcora (Castellón) en la capilla del Santo Sepulcro. EFE

Aspecto del altar mayor de la basílica, con el Cristo tapado. EFE

Aspecto del altar mayor de la basílica, con el Cristo tapado. EFE

Barcelona: un sacerdote bendice las cajas preparadas para ser trasladadas a Cuelgamuros. EFE/Carlos Pérez de Rozas

Barcelona: un sacerdote bendice las cajas preparadas para ser trasladadas a Cuelgamuros. EFE/Carlos Pérez de Rozas

Barcelona: cajas de varias localidades (visibles Moncada y Reixach, Martorell, Sitges y Barcelona) antes de su traslado al Valle.
EFE/Carlos Pérez de Rozas

Barcelona: cajas de varias localidades (visibles Moncada y Reixach, Martorell, Sitges y Barcelona) antes de su traslado al Valle. EFE/Carlos Pérez de Rozas

Los restos de al menos 33.800 personas fueron trasladados al Valle de los Caídos -hoy Cuelgamuros- entre 1959 y 1983 desde todas las provincias de España, salvo de Ourense, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife. Seis de cada diez víctimas -más de 21.000- se inhumaron tras las paredes de la basílica con nombres y apellidos, mientras que la identidad de más de 12.000 sigue siendo una incógnita.

La idea original era la de un monumento a la memoria de los "caídos" del bando sublevado. Sin embargo, una orden de mayo de 1958 instaba a remitir cuerpos de fallecidos en la guerra "sin distinción del campo en que combatieran… siempre que, unos y otros, fueran de nacionalidad española y religión católica", sepultados tanto en tumbas individuales como en fosas comunes. La orden llegó a todos los ayuntamientos del país a través de los gobernadores civiles.

Por una orden posterior, de febrero de 1959, el permiso familiar dejó de ser necesario cuando las víctimas eran "desconocidas". Como consecuencia, a Cuelgamuros fueron enviados restos de represaliados republicanos y de otras víctimas sin informar a sus familias.

Fuente:

Víctimas llegadas de 500 puntos de España

El mapa de El país de las 6.000 fosas -elaborado con la base de datos de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática- identifica 500 puntos diferentes de los que proceden los cuerpos trasladados al Valle de los Cuelgamuros. El mayor número de víctimas -más de 11.000- se trasladaron el primer año, en 1959. La mayoría entre marzo y abril, en torno a la inauguración del monumento franquista, que se realizó coincidiendo con el vigésimo aniversario del fin de la guerra.

Al descender el ritmo de llegadas, a partir de julio 1960 las autoridades impulsaron cambios normativos para acelerar el traslados de restos al Valle sumando cerca de 10.000 cuerpos más entre esa fecha y febrero de 1963.

El último traslado -de forma voluntaria por la familia- fue en 1983.

El mapa de las fosas trasladadas al Valle

El mayor número de restos provienen de la fosa del cementerio de Torrero, en Zaragoza, donde fueron extraídos más de 4.000 cuerpos entre 1959 y 1964. La segunda fosa con más víctimas trasladadas al Valle es la del cementerio madrileño de Griñón desde donde se llevaron más de 3.000 cuerpos entre 1968 y 1969.

Madrid es la provincia de la que más cuerpos fueron trasladados -cerca de 9.000-, seguido de Tarragona, Zaragoza y Teruel -con más de 4.000 reinhumaciones en el Valle cada una, y Asturias, con casi 2.500. Estas cinco provincias acumulan el 60% de los enterrados en el Valle, según el censo de víctimas de El país de las 6.000 fosas. En el Archivo de RTVE se conservan imágenes, que hasta ahora no se habían identificado y datado, de al menos uno de estos traslados desde Tarragona en 1968. En el vídeo pueden verse las exequias por 58 soldados muertos en la Batalla del Ebro provenientes de una fosa del cementerio de Gandesa.

Fuente:

La basílica del Valle de Cuelgamuros del arquitecto Diego Méndez, de 272 metros de longitud, está excavada en la roca y coronada por una cruz de 150 metros de alto. Se tardó en construir 19 años y la dictadura usó mano de obra de presos políticos para su ejecución. Igual de ancha que alta en la nave principal (22 metros x 22), las paredes rezuman humedad tiñendo el granito de colores blancos y ocres.

Se diseñó con 28 niveles de enterramiento repartidos en ocho capillas: cinco en cada una de las dos del transepto, Santísimo y Santo Sepulcro; y tres en cada una de las seis capillas de los laterales de la nave: Virgen de África, Virgen de la Merced y Virgen del Pilar, a la izquierda, y Virgen de la Inmaculada, Virgen del Carmen y Virgen de Loreto a la derecha.

Sin embargo, no se depositaron restos en todas ellas. La de la Merced, por ejemplo, está vacía según la inspección que realizó el CSIC entre 2018 y 2019 para ver el estado de las criptas. En el resto hay cajas y restos al menos en los niveles 0 y 1, según lo observado entonces.

Fuente:

Capilla de la Virgen del Pilar / RTVE

En las capillas laterales los cuerpos están detrás de los muros, tras los trípticos que los visitantes contemplan ajenos a la realidad que se esconde apenas 90 centímetros detrás. En cada una, hay tres cámaras de unos 24 metros cuadrados y al menos dos metros de altura -una encima de otra- y en su interior los cuerpos.

Las cajas fueron introducidas por una pequeña apertura que luego quedó tapiada y oculta por escenas de la vida de la Virgen explicadas en pequeños carteles que nada dicen de las miles de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura a los visitantes.

Fuente:

Las dos capillas del transepto cuentan cada una con cinco niveles de enterramientos que suman mínimo 13 metros de altura, pero algunos están vacíos. En este caso los cuerpos no están inmediatamente detrás de los muros que el visitante ve como en las laterales.

A la izquierda, una puerta visible para cualquier visitante que deambule por el crucero lleva a la capilla del Santísimo, reservada a la oración prolongada y desde la que se accede a la sacristía a través de otras dos puertas. Sobre el dintel de una de ellas está pintada la inscripción "Caídos por Dios y por España 1936-1939 RIP" sin explicar lo que hay detrás. La sacristía ocupa la planta baja completamente, incluida la zona posterior diseñada originalmente para enterramientos.

Unos metros por encima de la sacristía, donde los monjes benedictinos pueden prepararse para oficiar la misa diaria "por los caídos" hay dos niveles -el 3 y el 4- con cajas con restos de estas víctimas. En esta zona los registros hablan de 10.000 víctimas enterradas, pero se movieron cajas por las humedades en 1990 sin registrarse en qué otras capillas se metieron.

Fuente:

En la capilla del Santo Sepulcro, sin embargo, los cinco niveles de enterramiento están llenos de cajas. Se estima que hay más de 18.000 víctimas enterradas tras los muros de esta capilla, lo que supone el 54% de las más de 33.800 víctimas trasladadas a Cuelgamuros.

En la propia capilla del Santo Sepulcro, a la que se accedía cuando era visitable por una puerta visible desde el crucero, se ha instalado el laboratorio donde se trabaja para la exhumación e identificación de las víctimas reclamadas por sus familiares. Igual que en la del Santísimo hay una inscripción sobre los "caídos" en la guerra sobre una de las dos puertas que llevan a la zona de enterramientos posterior sin más mención a que allí, a escasos metros, hay una verdadera fosa vertical de varios metros de altura.

El arduo trabajo de los investigadores

El equipo dirigido por el antropólogo forense Francisco Etxeberria trabaja desde junio de 2023 en las criptas de la capilla del Santo Sepulcro. Es allí donde se encuentra la mayor parte de las víctimas cuyas familias han solicitado la recuperación.

Fuente:

De uno de los huesos se extrae una muestra de ADN para cotejar con el de familiares cercanos, y poder proceder a la identificación. Las muestras se envían al Instituto Nacional de Toxicología, donde el proceso es lento debido a la carga de trabajo.

Hasta el momento se han investigado los niveles 0, 1 y 2. En total, se han localizado 602 cuerpos procedentes de las 21 localidades sobre las que hay solicitudes, de los cuales 25 ya han sido identificados y entregados a sus familiares.

Las víctimas recuperadas del Valle

Muchas de las víctimas trasladadas al Valle lo fueron sin conocimiento y permiso de las familias. Así ocurrió con los republicanos fusilados y enterrados en fosas comunes. Durante décadas sus descendientes no tuvieron una tumba a la que llevar flores, o las depositaron sobre una fosa vacía.

Entierro en el panteón de San Adrián de los restos recuperados de Cuelgamuros, 25/02/1980. Fondo Emilio Ruiz (San Adrián) – Oroibidea | Instituto Navarro de la Memoria

En 1980, por primera vez, en una comisión de pueblos de Navarra recuperó los restos de 133 fusilados que habían sido trasladados al Valle.

Desde 2003, el movimiento memorialista ha luchado para llevar a cabo las exhumaciones en Cuelgamuros, respaldados por las resoluciones de la ONU y después por las leyes de memoria.

En 2016, la familia de los hermanos Lapeña Altabás obtuvo la primera victoria legal, con una orden judicial que les autorizaba a recuperar sus restos. La familia espera aún a que sean identificados entre los de otros represaliados de Calatayud.

En 2023, tras muchas trabas burocráticas y judiciales, comenzaron las exhumaciones. Ese año se produjo la primera identificación genética: la de 11 represaliados de Pajares de Adaja y Navalmoral de la Sierra, cuyos restos fueron recuperados de la Caja 198.

Los hermanos Lapeña Altabás, Ramiro (izda) y Manuel. Cedida por la familia.

Los restos de las primeras 25 víctimas identificadas han sido entregados a sus familiares, que han podido cerrar el duelo y rendirles el homenaje que deseaban, y que para muchos consistía en enterrarles en sus pueblos de origen, junto a los suyos, en un lugar donde poder llevarles flores o hablarles.

Sobre esta información

Las infografías y el texto de esta narrativa audiovisual se han realizado a partir de diversas fuentes bibliográficas e información facilitada por Patrimonio Nacional, el equipo de antropólogos forenses dirigido por Francisco Etxeberría y la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. Las fotos son de la Agencia EFE, el Archivo Histórico Provincial de Valladolid, el Fondo fotográfico de Vilalba dels Arcs, del propio documental de Cuelgamuros, entre lo difícil y lo imposible, de DocumentaRTVE, y de familiares de las víctimas identificadas.

Para el mapa de los traslados, se ha usado la base de datos de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática con la que se elaboró El país de las 6.000 fosas para marcar la ubicación de las 500 fosas que fueron trasladadas al Valle de Cuelgamuros y extraer las fechas de las exhumaciones de cada una de ellas a partir de R. La barra que marca cómo fue aumentando el número de víctimas que llegaban por cada año se ha elaborado a partir de los datos de Patrimonio Nacional recogidos en el Informe de la Comisión de Expertos para el futuro del Valle de los Caídos (2011).

Bibliografía usada:

- Caja 198: exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros (Colección Memoria Democrática. Fosas y exhumaciones), Francisco Etxeberria y Francisco Ferrándiz (coords.), 2024, Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

- Cuelgamuros (Colección Hacer Memoria), Francisco Ferrándiz, 2025, Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

- Guía Santa Cruz del Valle de los Caídos (Colección Reales Sitios de España), José Luis Sancho, 2002, Patrimonio Nacional.

- Las exhumaciones por Dios y por España, Miriam Saqqa Carazo, 2024, Cátedra.

- Inspección del estado de seis criptas laterales y de los niveles de las criptas del trasdós de las capillas del Santísimo y del Sepulcro de la Basílica del Valle de los Caídos, José Pedro Gutiérrez Jiménez y Rafael Piñeiro Martínez de Lecea, 2019, Informe n.º 21.864-M1, Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC).

- «El Valle de los Caídos», Diego Méndez, 1959, Informes de la Construcción (CSIC), n.º 116.

- Pliego de prescripciones técnicas particulares del concurso de proyectos, con intervención de jurado y premios, para el memorial de Cuelgamuros, en San Lorenzo de El Escorial (Madrid).

Créditos

Coordinación de contenidos: Estefanía de Antonio y Paula Guisado (DatosRTVE). | Redacción: Ana Martín Plaza (DatosRTVE) y Miguel Charte (RTVE Noticias). | Infografía, diseño y desarrollo (Hiberus): dirección de arte, Pedro Jiménez; infografía, Pedro Jiménez, Víctor Meneses Lobera, Jorge Moreno Aranda; maquetación, José Javier Ramos, Sonia San José; y desarrollo: Nacho Díaz, Nicolás Schmidt.