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El Camino de Santiago y el Shikoku Henro confluyen en el Chillida Leku

  • La exposición Kokoro no michi. El sueño de Inari Küko puede verse hasta el 28 de septiembre
  • Incluye fotos, dibujos, vídeos y caligrafía japonesa de Carla Cañellas y Eugenio Tardón
'Ocre: Tosa-Oviedo' de la serie Cristales: caminos internos, 2024
'Ocre: Tosa-Oviedo' de la serie Cristales: caminos internos, 2024. CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

Los peregrinos del Camino de Santiago parten de numerosos lugares, pero su destino está claro: Compostela. En el Shikoku Henro el trayecto es circular, tras recorrer 88 templos de la isla, los caminantes vuelven al punto de partida. Las dos rutas y maneras de ver el mundo confluyen en Kokoro no michi. El sueño de Inari Küko, una exposición que se abre este viernes en el Chillida Leku.

Comisariada por Susana Sanz Giménez a partir del trabajo de los artistas Carla Cañellas y Eugenio Tardón, la muestra une España y Japón a través de la experiencia de recorrer ambos caminos sagrados con dibujos, fotografías, animaciones, vídeos y caligrafía japonesa.

La exposición puede verse en la Sala Pilar de Chillida Leku hasta el 28 de septiembre, mientras que el estreno de la película Kotodama, el camino del espejo, de ambos creadores, en la 74.ª edición del Festival de San Sebastián tendrá lugar este domingo.

Reflejos en el agua en la localidad japonesa de Muroto y en la gallega de Finisterre

'Cristal azul: Muroto-Finisterre', 2024. CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

Camino de conocimiento

Con el apoyo de la Embajada de Japón en España, la Fundación Japón, Xacobeo 2027, Xunta de Galicia y Lumix, Kokoro no michi. El sueño de Inari Küko propone una reflexión sobre el caminar como forma de conocimiento, meditación y búsqueda interior.

El recorrido sigue el viaje de Inari Küko, protagonista de la película, que transita ambos caminos en busca del sentido, el origen y el espíritu de la palabra. En su andadura, se encuentra con peregrinos, monjes, artesanos y calígrafos con los que comparte momentos de aprendizaje.

Concebida inicialmente como un alter ego desde el que Cañellas y Tardón pudieran abordar su práctica artística de una manera diferente, Inari adquiere progresivamente una identidad propia a través de los encuentros durante su peregrinaje.

Un recipiente con agua superpuesto a la imagen de una mano y vegetación

'Agua: Sanuki-Palas de Rei', serie Cristales: caminos internos, 2024. CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

El camino es el eje de la exposición, no solo como asunto representado, sino como origen del proceso creativo. Caminar implica observar, aprender, repetir y equivocarse: una forma de conocimiento que conecta especialmente con determinadas tradiciones artísticas y de pensamiento asiáticas.

El arte de la caligrafía

El aprendizaje del shodō, la caligrafía japonesa, ocupa un lugar central. La preparación de la tinta, el manejo del pincel, la respiración y la ejecución del trazo forman parte de un mismo proceso en el que pensamiento y acción confluyen.

Bunbo Shiho reúne 16 fotos distribuidas en cuatro series, vinculadas a los cuatro elementos fundamentales de la caligrafía japonesa: fude (pincel), sumi (tinta), suzuri (tintero de piedra) y washi (papel).

Imagen en blanco y negro de un calígrafo japones preparando la tinta

'Suzuri (tintero de piedra)', 2024. CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

Cada serie refleja el trabajo de los artesanos y la acción de las manos como espacio de concentración y transmisión del saber. Las imágenes revelan el carácter meditativo, silencioso e introspectivo del proceso, donde el gesto se convierte en una forma de pensamiento y presencia.

El error y el accidente no son ajenos a la obra. “Las obras de la exposición se construyen como un palimpsesto de vivencias, memorias, gestos y errores, en el que cada nueva experiencia se deposita sobre las anteriores sin llegar a borrarlas por completo”, explica la comisaria, Susana Sanz Giménez.

El sueño de Inari

En la serie Cristales, las imágenes del Camino de Santiago y del Shikoku Henro se superponen hasta configurar un territorio híbrido en el que resulta difícil distinguir un paisaje del otro. Galicia y Japón dan lugar así a un tercer espacio: el sueño de Inari.

Un paisaje nevado en Roncesvalles se superpone a un templo japonés de Koyasan

'Cristal Blanco: Koyasan-Roncesvalles', 2024. CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

Una idea similar alienta las Gravitaciones de Eduardo Chillida. En esta serie, los sedimentos de la materia conviven con las huellas precedentes. El papel deja de ser un soporte neutro y acumula las marcas del tiempo y del hacer. Lo nuevo no borra lo anterior, sino que vuelve a hacerlo visible con una fuerza renovada. La obra no es el resultado del camino: es el propio camino hecho materia.

'Gravitaciones' de Eduardo Chillida, obra en papel con relieve y sus formas características.

Detalle de 'Gravitaciones' de Eduardo Chillida. CHILLIDA LEKU

Chillida Leku ofrece varias visitas guiadas con la presencia de los artistas y la comisaria para conocer de cerca las piezas que integran la muestra, acercarse al proceso de creación y explorar la relación con la película Kotodama, el camino del espejo porque ambos proyectos nacen del mismo viaje por el Camino de Santiago y el Shikoku Henro.

Retrato a tinta de Doukan, un japonés sentado con las manos unidas sobre las piernas cruzadas

Retrato del calígrafo Doukan Yano, 2024. A CARLA CAÑELLAS / EUGENIO TARDÓN

Kokoro no michi. El sueño de Inari Küko puede verse en Chillida Leku, en Hernani, del 18 al 28 de septiembre.