Carlos F. Chamorro: "El periodismo en el exilio está derrotando la censura de Nicaragua"
- El periodista nicaragüense tuvo que exiliarse para preservar su libertad y seguir ejerciendo su profesión
- Chamorro reclama la liberación de su compatriota Luis Galeano y cree que Ortega y Trump colaboran en política migratoria
Cuando a Carlos Fernando Chamorro le preguntan por Nicaragua, habla de un país al que ya no puede volver, al menos por ahora, pero del que tampoco ha dejado de informar y preocuparse. El periodista nicaragüense tuvo que exiliarse para preservar su libertad y hoy dirige desde el exilio un medio digital mientras observa con atención el futuro de un régimen que, a su juicio, ha cerrado cualquier vía de oposición y que avanza hacia una sucesión en manos de la bicefalia presidencial, y en especial con Rosario Murillo al frente del país. Chamorro lo tiene claro: "La solución está en Managua, no está en Washington, no está en Bruselas, no está en Madrid".
Chamorro, que se ha instalado en Costa Rica, ha asegurado que abandonar su país ha sido la única manera de preservar de continuar ejerciendo su profesión. "Tuve que exiliarme para preservar mi libertad. Era la única manera de hacer periodismo", ha afirmado. Desde el exterior ha continuado dirigiendo ‘Confidencial’, una publicación que ha mantenido su actividad pese a que sus periodistas ya no pueden trabajar físicamente en Nicaragua. La situación le ha demostrado que "este periodismo en el exilio está derrotando la censura en Nicaragua" y añade que "es la última reserva de libertad que tiene el país".
El 50% de sus lectores siguen en Nicaragua
Chamorro ha explicado que Confidencial ha tenido que desarrollar nuevas formas de trabajar desde el exterior. El medio ya no tiene reporteros en el terreno, pero mantiene fuentes y colaboradores dentro de Nicaragua."La primera obligación que tenemos es brindarles protección, brindarles canales seguros de comunicación para que ellos sigan siendo nuestros ojos y oídos", ha explicado.
A los problemas de seguridad se suman los bloqueos tecnológicos y las dificultades económicas. Chamorro ha señalado que sus anunciantes fueron criminalizados y que el medio compite en desventaja con las grandes plataformas para monetizar sus contenidos. Algunos periodistas, además, han tenido que abandonar la profesión para poder mantenerse.
A pesar de los obstáculos, el digital ha seguido llegando a Nicaragua. Chamorro ha situado en torno a la mitad la proporción de su audiencia que permanece dentro del país. "A mí me da satisfacción decir que el 50% de nuestra audiencia nos está leyendo y nos está viendo en Nicaragua", ha afirmado.
Chamorro reclama la liberación de Luis Galeano
La situación de Luis Galeano ha estado presente en la entrevista. El periodista nicaragüense, que permanece en Estados Unidos desde 2018 y había solicitado asilo político, fue detenido esta semana por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Chamorro ha expresado su preocupación por el caso y ha reclamado su liberación. "Luis Galeano hoy está preso y yo obviamente me solidarizo con él y con su familia y le demandamos al gobierno de Estados Unidos que le otorguen el asilo político que él ha venido solicitando desde hace varios años", y ha añadido que el caso muestra la vulnerabilidad en la que han quedado los periodistas nicaragüenses que han tenido que abandonar su país y que dependen de la protección migratoria de terceros países.
El periodista ha descrito el contexto de los nicaragüenses que permanecen en Estados Unidos como una situación de incertidumbre. Se ha referido también a la política migratoria de la Administración de Trump, que desde su llegada se contabilizan "por lo menos 13.000 nicaragüenses deportados", muchos de ellos a Nicaragua. De hecho, ha señalado que muchos han sido "recibidos en secreto por el régimen de Ortega, es decir, hay una colaboración de la dictadura de Ortega con la política migratoria de Estados Unidos", ha asegurado.
"La solución está en Managua, no en Washington"
En cuanto a la situación que vive Nicaragua, Chamorro ha defendido que Estados Unidos y otros países pueden ejercer presión sobre Managua, pero ha rechazado que la solución política pueda llegar desde el exterior. "La solución está en Managua, no está en Washington, no está en Bruselas, no está en Madrid", ha afirmado.
““
Chamorro considera que la presión internacional debe mantenerse dentro de una estrategia a medio plazo: "Lo que necesitamos en Nicaragua es que se debilite la represión para que la gente pueda recuperar sus libertades y pueda salir a las calles" y ha añadido que la comunidad internacional tiene un "margen de actuación limitado".
Para el comunicador, el anuncio realizado por Daniel Ortega en julio de que no volvería a haber elecciones en el país "es una provocación". Según su análisis, son declaraciones que forman parte del progresivo cierre del espacio democrático de Nicaragua.
En 2021 Ortega encarceló a los principales precandidatos opositores y posteriormente se produjo el "aniquilamiento de la sociedad civil", con la eliminación de miles de organizaciones, ha recordado Chamorro.
Murillo ya ejerce el poder
Sobre el futuro en Nicaragua, el periodista ha situado a Rosario Murillo en el centro de la sucesión. Murillo ha ido acumulando poder dentro del sistema político. Desde febrero de 2025 Murillo ocupa formalmente la copresidencia junto a Ortega, después de la reforma constitucional que modificó la estructura del Estado. Por ello, a su juicio, "Rosario Murillo ya ejerce el poder primordial en Nicaragua".
Preguntado por el papel que podrían tener en ese futuro los hijos de la pareja presidencial, Chamorro cree que la cuestión sucesoria no pasa por los hijos de la pareja presidencial, aunque ha destacado el papel de Laureano Ortega, que ha asumido recientemente funciones relevantes en las relaciones internacionales del país, especialmente con China, Rusia e Irán, aunque descarta que pueda ocupar el lugar de su padre.Tampoco el resto de los hijos, de los que ha señalado "que ninguno de ellos tiene ni carisma, ni poder político, ni legitimidad" para gobernar.
Estos días Carlos F. Chamorro está en España con motivo del Festival Centroamérica Cuenta, un espacio literario nacido en Nicaragua que, después de la crisis política, continuó desde el extranjero. Ha aprovechado esta coyuntura, para destacar el papel de los escritores nicaragüenses, a los que "no pudieron confiscar las novelas" como Sergio Ramírez o Gioconda Belli", que también han desarrollado parte de su actividad desde el exilio como él.
Por último, ha aprovechado para defender el papel de la cultura como espacio de encuentro porque, a su criterio, "la cultura une a los centroamericanos y permite que sus voces se multipliquen".
Hora América