2.500 alumnos comienzan este curso su formación en la Escuela Nacional de Policía de Ávila
- La Academia alcanza los 2.942 alumnos de Escala Básica
- Parte de la formación será a distancia durante las obras de reforma de los módulos residenciales
Las maletas de los 2.500 alumnos que comienzan este curso la Escala Básica de la Escuela Nacional de Policía ya están en Ávila. La entrada se produce este lunes en tres turnos y completa la incorporación de una promoción que estará marcada por una novedad: parte de los estudiantes seguirá temporalmente las clases a distancia mientras continúan las obras de reforma de los módulos residenciales de la Academia.
2.942 alumnos de Escala Básica
El responsable de prensa de la Escuela Nacional de Policía, el inspector jefe Manuel Martínez, explica que este curso hay 2.942 alumnos de Escala Básica. A ellos se suman 155 estudiantes de primer curso de Escala Ejecutiva, cerca de 300 de primer curso de promoción interna y una cifra similar de segundo curso.
Los alumnos de la nueva promoción de Escala Básica se incorporan de forma escalonada. Unos 500 llegaron la semana pasada, mientras que los 2.500 restantes comienzan este lunes entre las 8:30 y las 12:30.
Los primeros realizaron durante la semana pasada las denominadas jornadas tutoriales, en las que recibieron información sobre conceptos, actitudes y normas, además de una introducción al funcionamiento del curso. El viernes abandonaron temporalmente la Academia para comenzar el periodo de teleformación.
Tres semanas de formación a distancia
La principal novedad de este curso es precisamente la incorporación de la teleformación. Cerca de 500 alumnos permanecerán fuera de la Escuela durante unas tres semanas y recibirán a distancia la misma instrucción que sus compañeros que continúan en el centro.
La medida está relacionada con las obras de reforma de los antiguos módulos residenciales. La Academia dispone actualmente de 12 bloques habitables y capacidad para cerca de 4.000 alumnos, pero está reformando de manera progresiva los cinco módulos originales, construidos con la apertura de la Escuela en 1986.
Según Manuel Martínez, esta fórmula permite mantener la formación mientras se desarrollan los trabajos y es muy diferente a la teleformación aplicada durante la pandemia, que se prolongó durante varios meses.
Más práctica y trabajo en equipo
La Escuela también está reforzando un modelo de formación orientado a las necesidades que los agentes encontrarán después en la calle. Martínez destaca que el trabajo policial exige saber trabajar en equipo, por lo que se está potenciando la formación conjunta.
El objetivo es que las clases sean cada vez más prácticas y estén más centradas en el “saber hacer” que en la memorización. La formación busca además transmitir los valores y actitudes vinculados al trabajo policial, como la lealtad y la dignidad.
La Escuela pretende así adaptar progresivamente los contenidos a una profesión que, según explica su responsable de prensa, requiere una formación continua y capacidad para responder a situaciones reales.
La nueva promoción afronta de este modo un curso con cambios tanto en la organización de la formación como en el modelo residencial, pero con el objetivo de preparar a los futuros agentes para su incorporación al trabajo policial.