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Trapero dimite como director general de la Policía en Cataluña

  • Su figura pública ha estado ligada a los atentados de Barcelona y Cambrils y al Procès
  • El comisario Ferrán López será quien sustituirá a Trapero en el cargo
Josep Lluís Trapero dimite como director general de la policía de Cataluña El director de la Policía, Josep Lluís Trapero, en una imagen de archivo
El director de la Policía, Josep Lluís Trapero, en una imagen de archivo. EFE/ Quique García
RTVE.es

El mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero ha dimitido este martes como director general de la Policía de Catalunya tras haber permanecido dos años en el cargo, en una etapa marcada por la lucha contra la multirreincidencia y la introducción de las cámaras de videovigilancia, entre otros asuntos.

La dimisión de Trapero y su sustitución por el comisario Ferran López se dará a conocer oficialmente este miércoles en el Palau de la Generalitat. También se hará público el nombramiento de Silvia Catà como nueva jefa policía de los Mossos.

Trapero tuvo que hacer frente al referéndum ilegal del 1 de octubre y a la posterior declaración unilateral de independencia de Carles Puigdemont en días en los que las calles de Barcelona ardían. Una etapa que le llevó a su cese, su imputación y su posterior absolución y restitución.

¿Quién es Josep Lluís Trapero?

Posee el rango de "Major" (Mayor) de los Mossos d'Esquadra, la máxima categoría profesional del cuerpo. Cobró gran relevancia pública por la gestión de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils en 2017.

Meses después, se vio en el foco de la tormenta política durante el referéndum independentista del 1 de octubre. Trapero pasó de ser considerado un "héroe" para el independentismo por su gestión de los atentados de Barcelona de 2017, a verse atrapado en la diana judicial tras el referéndum del 1 de octubre.

Tras la aplicación del artículo 155, fue destituido y procesado por la Audiencia Nacional. La Fiscalía pedía originalmente 11 años de prisión por rebelión, acusándolo de pasividad intencionada y de poner a los Mossos al servicio del plan independentista. Durante las declaraciones ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, Trapero se desmarcó totalmente de la estrategia política del Govern de Carles Puigdemont. Declaró que el cuerpo actuó bajo mandatos judiciales, que advirtió a los políticos del riesgo de desórdenes y reveló un dato clave: tenía diseñado un plan para detener al propio president Puigdemont y a sus consellers si un juez se lo ordenaba.

En octubre de 2020, la Audiencia Nacional lo absolvió de todos los cargos al no encontrar pruebas de que cooperara con el plan de secesión, permitiendo su restitución temporal como jefe del cuerpo.

Los desencuentros con Esquerra Republicana de Cataluña

Apenas unas semanas después de ser absuelto por la Audiencia Nacional en octubre de 2020, el entonces conseller de Interior de Junts, Miquel Sàmper, le ofreció volver a liderar operativamente a los Mossos d'Esquadra. Trapero aceptó y asumió de nuevo la jefatura del cuerpo en noviembre de 2020. Sin embargo, esta segunda etapa duró apenas un año. Tras las elecciones catalanas, ERC asumió la Conselleria de Interior con Joan Ignasi Elena al frente. En diciembre de 2021, el nuevo Govern republicano destituyó de forma fulminante a Trapero.

Los motivos oficiales se vistieron de una "reorganización y feminización" del cuerpo, pero la realidad escondía una profunda brecha de confianza. ERC buscaba un modelo policial diferente y no perdonaba que Trapero se hubiera desmarcado por completo de la estrategia del Procés durante su juicio penal.

La vuelta a la primera línea política y mediática con Salvador Illa

En mayo de 2024, en pleno debate electoral de TV3, Salvador Illa lanzó un golpe de efecto: anunció que si gobernaba, Núria Parlon sería su consellera de Interior y Josep Lluís Trapero el director general de la Policía. Para Illa, recuperar a Trapero significaba tres cosas: sacar al Major del "olvido administrativo" al que lo había condenado ERC, enviar un mensaje de centralidad y rigor técnico a una ciudadanía preocupada por la seguridad y la multirreincidencia y valerse del enorme prestigio e influencia que Trapero seguía teniendo entre los agentes para calmar las aguas en un cuerpo desgastado.

Nùria Palon, histórica alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet asumió el liderazgo político del Departamento de Interior y ha trabajado todos estos años codo con codo con Trapero. Su relación ha pasado por varias fases. Primero lideraron un frente unido contra el independentismo. Ambos se convirtieron en el blanco de las críticas de Junts y Esquerra, quienes consideraban que Trapero se había pasado al "bando enemigo" (el PSC). Ante estos ataques, Parlon cerró filas públicamente y protegió firmemente la figura del director general.

Sin embargo, el momento más crítico de su gestión conjunta ocurrió tras destaparse la infiltración de agentes de los Mossos en asambleas de profesores y estudiantes. La polémica escaló de tal forma que obligó a Parlon y a Trapero a comparecer juntos en el Parlament para pedir disculpas públicamente. A pesar de que el órgano llegó a reprobarlos y a exigir sus ceses, Salvador Illa los mantuvo a los dos en el cargo.

Aunque la oposición y los socios de Govern de Illa estrecharon el cerco sobre Trapero tras las polémicas, su dimisión final se ha enmarcado en una salida pactada y ordenada.

El futuro de los Mossos

El sustituto de Trapero será a partir de ahora Ferran López. Asume el cargo de director general de la Policía. Se trata del máximo puesto político-administrativo del cuerpo. Curiosamente, es la segunda vez que López releva a Trapero, ya que en 2017 asumió el mando operativo del cuerpo tras la aplicación del artículo 155.

Sílvia Catà, por su parte, pasa a ser la comisaria jefa de los Mossos d'Esquadra, convirtiéndose en la primera mujer que asume el máximo mando estrictamente operativo del cuerpo.