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El puzzle de las extraescolares: cómo elegir, a qué edad empezar y el reto de conjugar ocio, aprendizaje y conciliación

  • Asociaciones de padres piden más actividades públicas, becas para menores y horarios ampliados
  • Estas iniciativas y refuerzos se suman a una vuelta al cole más cara de lo habitual
Extraescolares: cómo elegir y conciliar
Varios menores con un balón de baloncesto durante una clase. GETTY IMAGES
PILAR BAYÓN

Cada septiembre es un puzzle difícil de casar para María. Al regreso de las clases, la búsqueda de libros y materiales, esta madre de dos niñas, de 7 y 10 años, debe sumar la organización de las horas extraescolares para que todo cuadre en el calendario. “Siempre intento que estas actividades encajen con sus intereses, pero a veces es difícil", cuenta a RTVE Noticias.

Desde hace tiempo, mantiene a sus hijas en extraescolares, dentro del colegio público madrileño en el que están escolarizadas, hasta las 17:00 debido a su jornada laboral y la del padre de las pequeñas: “Pedí reducción de horas, me sentía fatal porque me estaba perdiendo cómo crecían. Lloraba porque apenas las veía, ahora tengo menos horas de trabajo, pero todavía cuesta conciliar”, lamenta.

Ahora la mayor hace voleibol y estudio dirigido, donde los niños pueden hacer los deberes que tienen para ese día; y la pequeña está apuntada a danza, dibujo y pintura. Asegura que están “contentas porque están con niños de su edad”, aunque en algún caso la actividad no haya sido su primera opción. “Y yo estoy tranquila porque sé que están aprendiendo o pasándolo bien ese rato y no solas”, añade.

Estoy tranquila porque sé que están aprendiendo o pasándolo bien y no solas

Pablo, por su parte, tiene una doble visión en este tipo de actividades. Por un lado, es padre de familia y, por el otro, miembro de un club deportivo vinculado a un colegio para ofertas extraescolares, el San Ignacio de Loyola, en Madrid. Afirma que, en su caso, siempre se han “decantado más por los deportes” para sus hijos. “La actividad deportiva es fenomenal desde el punto de vista de lo que es el desarrollo más físico del niño. Permite, yo creo, soltar un poquito toda la presión o el estrés que puede suponer más la actividad académica”, apunta.

Y aunque reconoce que, en ocasiones, “le ha venido bien” que sus hijos salieran a las 18:00 horas de entrenar, “nunca han tomado la decisión de qué extraescolar hacer por motivos de conciliación”. En el centro en el que trabaja, donde se ofrecen baloncesto, voleibol y patinaje, resalta que hay diversidad de horarios desde las 16:30 hasta casi las 21:00 horas en función de la actividad.

¿Cómo elegir las actividades?: atender a la personalidad del niño

Sobre cómo elegir las actividades de los niños y niñas, el presidente de la Asociación Profesional de Pedagogos y Psicopedagogos de Galicia (APEGA), José Manuel Suárez Sandomingo, considera que “hay que buscar un equilibrio”.

"Se debe tener en cuenta la personalidad y la edad del menor, si le interesan las actividades en grupo o solo, que esté preparado o tenga incentivos; y que entre en el tiempo y presupuesto de los padres”, explica, señalando que siempre hay que poner al niño “en el centro” de la cuestión y dejar a un lado nuestros propios viejos proyectos, es decir, “aspiraciones de los padres o madres, que a veces reflejamos en nuestros hijos”. “Si no le gusta o le vemos demasiado cansado o agobiado, no hay que obligarle a ir”, afirma Suárez.

En el caso de padres separados que tengan conflictos graves sobre qué escoger o en qué horario —por si reduce el tiempo de ocio de uno de los progenitores, al incluir algunas actividades y también competiciones los fines de semana—, el pedagogo recomienda "acudir a un punto de encuentro". Esto es: un espacio neutral público en el que padres y menores pueden tratar el tema acompañados de un profesional.

Sobrecargar a los niños con actividades extraescolares puede ser contraproducente

¿A qué edad empezar?: actividades adaptadas

Además de las clases más centradas en el ocio o deportes, se encuentran las de refuerzo, en las que la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) ha notado un incremento en áreas como idiomas. “El aumento de las clases particulares, o sea, de refuerzo de contenidos o de apoyo de contenidos que se supone que deben estar trabajados ya en las horas lectivas, nos preocupa mucho, especialmente en etapas cada vez más tempranas como la primaria. Y esto al final también es un cargo económico para las familias”, explica su presidenta María Sánchez.

En estos casos, Suárez considera que se debe valorar a cada niño y a cada centro, así como el número total de horas de actividades y clases, y si esto puede influir en el menor rendimiento o se debe a otros factores más amplios o al propio currículo escolar, los deberes, etc. Y, en cuanto a las edades, este catedrático en Pedagogía considera que pueden empezarse “en cualquier etapa”, siempre que se tengan en cuenta los requisitos de madurez e interés mencionados. Es más, recuerda, la oferta cada vez es “más amplia y adaptada”: desde natación en menores de tres años hasta el dibujar cómics para adolescentes.

El coste de las extraescolares en una vuelta al cole más cara

Otra de las preocupaciones de las familias es el coste de las actividades extraescolares. Sobre todo, en una vuelta al cole más cara de lo normal y que ya ronda los 300-500 euros por niño.

María, por ejemplo, calcula que las actividades de sus hijas le cuestan alrededor de 240 euros entre las dos al mes. A ello, hay que sumarle, dice, las horas de desayuno, comedor y de una cuidadora a la que han tenido que recurrir, al carecer ambos padres de apoyo familiar en el país para recoger a los pequeños mientras llegan de la oficina.

“Quieren que se tengan hijos, pero al final conciliar todo esto es muy complicado. Necesitas dinero y mucho tiempo de organización”, comenta, especialmente, recordando que hay centros escolares que no cuentan con tanta oferta o que hay familias con menos recursos. No son los únicos gastos, apunta, también los campamentos en verano, ya que, aunque los menores terminan el curso, "los padres tienen que seguir trabajando".

En este sentido, desde CEAPA, se reclaman más actividades públicas gratuitas o becadas y que estas sean más atractivas y variadas. “Consideramos que las extraescolares también son oportunidades para que determinado alumnado desarrolle otras competencias”, señala su presidenta María Sánchez. También pide que haya oportunidades de horarios ampliados en extraescolares en colegios. “Ningún alumno debería quedarse atrás en realizar este tipo de actividades por cuestiones económicas o de horario”, señala Sánchez, sobre una reivindicación a la que asegura “que la Administración se comprometió a cumplir” y que, en la mayor parte de las comunidades, se ha quedado en el aire.

Aprendizaje, conciliación, economía, edad o personalidad del niño o niña. Son muchos los factores que pueden influir en la elección de realizar extraescolares. Pero, ante todo, recuerda Suárez, las actividades no deben “saturar” al menor ni, sobre todo, desatenderlo. “Los niños tienen un vínculo afectivo que necesitan ir mejorando con el paso del tiempo y los padres tienen que tener ese vínculo también presente. Puede que la actividad le interese o que creamos que le venga bien, pero el niño también puede echar de menos pasar tiempo con su familia”, apunta.