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España consolida su fortaleza digital y quiere jugar en la primera división de la carrera tecnológica

  • La economía digital ya representa un 27% del PIB, dato del último barómetro presentado por la patronal tecnológica AMETIC
  • Proyectos españoles centrados en el espacio y la tecnología cuántica han protagonizado la última jornada
  • El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa ha anunciado un gran pacto nacional de la IA
Escenerio principal del encuentro de AMETIC en el Palacio de la Magdalena (Santander)
Escenario principal del encuentro de AMETIC en el Palacio de la Magdalena (Santander) v
Manuel González
Manuel González

Tras más de 30 horas de charlas, la tercera jornada del Encuentro de Economía Digital y las Telecomunicaciones, donde la tecnología y la digitalización, a pesar de las peticiones de ayuda desde todos los sectores, han sacado pecho. Ya tienen un impacto económico del 27% del PIB -una facturación de 146.660 millones de euros en 2025-, lo que vuelve a dejar patente por enésima vez en este foro, lo transversal que es. El último día, además de los cierres institucionales, y del anuncio del vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, de un gran pacto social de la IA, se ha centrado en casos muy concretos de tecnologías profundas. Algunos de ellos, como Open Cosmos y Qilimanjaro Tech, espacial y cuántico, son referentes globales de innovación hecha en España.

Estos casos de éxito han ayudado a la visibilidad de unas disciplinas marginadas en el pasado, pero las cosas están cambiando. La Estrategia Deep Tech 2026-2030 (la primera en la historia de España) movilizará más de 8.000 millones de euros, que llegarán al 80% de las empresas centradas en estas tecnologías, que son fruto de la investigación científica, del trabajo en laboratorio y que surgen, en gran medida, en las universidades. “La tecnología profunda requiere capital paciente, plazos largos y una tolerancia al fracaso que los científicos tenemos asumida, pero los empresarios todavía no; lo que tiene que cambiar”, ha comentado el secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, en la sesión de cierre del foro.

Rafael Jordá en su intervención en la mesa rendoda centrada en el espacio

Rafael Jordá en su intervención en la mesa rendoda centrada en el espacio

Satélites made in Spain para entender la Tierra

Open Cosmos diseña, fabrica y opera satélites que “miden y conectan cualquier cosa en el mundo”, explica a RTVE Noticias su fundador y consejero delegado, Rafal Jordá. Con cuatro fábricas en toda Europa y un equipo de 400 personas, en lo que va de año ya han fabricado 60 satélites, alcanzando una cadencia de manufactura de uno al día, “tenemos una cadena de producción que nos permite fabricar un satélite en tres o cuatro semanas”. Además, también se ocupan del lanzamiento (ahora mismo hay un cuello de botella en Europa por falta de instalaciones para su puesta en órbita y hay que ir fuera), operativa y tratamiento de imágenes. Y han conseguido licencia de telecomunicaciones global para dar conexión segura a cualquier rincón del planeta. Y todo en 11 años.

“La infraestructura satelital va a ser uno de los grandes pilares tecnológicos que va a vertebrar la economía que viene, más basada en datos y en información, y la inteligencia artificial es clave”, comenta Rafael. Entre los ejemplos de uso habla de detección rápida de incendios, predecir huracanes e inundaciones antes de que sucedan. “Ahora mismo estamos en plena revolución de la inteligencia artificial, ávida de más información. El sector espacial es clave para producir datos a partir de la interpretación de la realidad mediante satélites, y proveer de esa computación y conectividad a escala global”. Open Cosmos ha lanzado un aparato equipado con cámaras espectrales y capacidad de procesar las imágenes con IA a bordo. El sistema instalado en el satélite selecciona la información relevante antes de enviarla a la Tierra y reduce el volumen de datos a transmitir.

A la pregunta de si es realista plantarle cara a China y Estados Unidos en el espacio desde Europa y España, Rafael Jordá lo tiene claro: "No solo es realista, es esencial. No nos podemos quedar atrás, es un tema de supervivencia económica, de resiliencia y de soberanía". Recuerda que España cuenta ahora mismo con empresas y tecnología punteras que están colaborando juntas para convertir el conocimiento antes disperso en productos que lleguen al usuario. Y concluye: “Aspiramos a ser los Kilian Jornet —uno de los mejores ultrafondistas de montaña del mundo— del sector espacial. Vamos a largo, corremos una ultramaratón, pero intentamos hacerlo con agilidad”.

Marta P. Estarellas de Qilimanjaro Tech

Marta P. Estarellas de Qilimanjaro Tech v

Llevar lo cuántico del laboratorio a los centros de datos

Pocas empresas del tamaño de Qilimanjaro Tech pueden presumir de haber construido ocho ordenadores cuánticos. Tres prototipos funcionan en el Barcelona Supercomputing Center, “lo que tenemos allí no es un laboratorio, es un centro de datos”, recalca Marta P. Estarellas, consejera delegada de la compañía, para dejar claro que la tecnología cuántica es una realidad. La compañía acaba de mudarse a un laboratorio de 2.000 metros cuadrados donde están desarrollando un centro de datos multimodal. El objetivo es convertir esta tecnología en un producto que no necesite continuamente a un doctor en física cuántica para su funcionamiento.

Mientras prepara su ronda de inversión más grande hasta la fecha, quieren abrir mercados en Asia y Estados Unidos. “Sigo manteniendo mi predicción, en 2030 esta tecnología estará industrializada completamente. Vamos a acostumbrarnos a llevarnos muchas sorpresas, muchos sectores que estaban en un cuello de botella, que avanzaban lentamente, darán un gran salto gracias a la computación cuántica”. Resolver problemas que a día de hoy eran inalcanzables porque haría falta la edad entera del universo para calcularlo.

Julio Sola de GPU Solutions (en el centro de la imagen)

Julio Sola de GPU Solutions (en el centro de la imagen) v

Una inteligencia artificial bajo el control del usuario

El debate del valor del dato también ha sido una constante en el encuentro organizado por AMETIC. Cada consulta que hacemos desde un dispositivo conectado pasa por equipos instalados en centros de datos. El problema está en qué pasa cuando esta información es muy sensible. La solución está en la creación de una infraestructura cerrada que permita saber a la empresa u organización dónde funciona la IA, quién accede a ella, cuánto cuesta de verdad y qué ocurre con esa información. Ese es el proyecto de Julio Sola Hernández, CEO de GPU Solutions. “Soberanía no es que algo sea español o europeo, es tener el control sobre tus datos e infraestructura”, explica.

Un control importante para hospitales, administraciones o bancos. Las organizaciones tienen la posibilidad de usar modelos abiertos de IA en entornos aislados: “Puedes tener un ChatGPT privado, con tu modelo funcionando en tus propias GPUs y con los mismos servicios, pero sin que nadie de fuera pueda acceder a tus datos”, señala el consejero delegado de GPU Solutions. No pretende eliminar de la ecuación a los grandes proveedores internacionales de IA, “son necesarios, los puedes usar para cierto tipo de tareas. Lo que planteamos es que ciertas empresas decidan qué datos pueden salir fuera y cuáles requieren permanecer bajo control directo”. Emplear un modelo potente para realizar una tarea sencilla es derrochar energía, “es como arrancar una central nuclear para encender una bombilla”, ejemplifica Julio Sola. Su tecnología funciona con sistemas de refrigeración líquida que, según él, hacen más sostenible el uso intensivo de la IA.

Miriam Cordero en su intervención durante el encuentro de AMETIC

Miriam Cordero en su intervención durante el encuentro de AMETIC v

Una formación en IA más concreta y especializada

Un uso que aún necesita de mucha formación en el mundo profesional. “Hay dos necesidades”, comenta a RTVE Noticias Miriam Cordero de Letmino (plataforma de aprendizaje conocida anteriormente como ODILO), “aprender más rápido y escoger mejor qué se aprende. Hay que formarse con cabeza, saber qué es útil para mí, qué voy a necesitar y qué me hace evolucionar”. Dice que no tiene sentido matricular a toda una plantilla en cursos genéricos de IA solo porque sea la tecnología del momento. “Llevamos más de 10 años trabajando con instituciones educativas, hemos adquirido mucho conocimiento y contenido. Eso nos ayuda a ratificar la calidad de los datos que manejamos”.

Con el cambio de marca, anunciado en Santander, quieren dar el paso del acceso de contenidos, que los llevó a ser conocidos como el “Netflix de la educación”, hacia opciones más personalizadas. “Trabajamos con las mejores editoriales del mundo. Tenemos 7.300 proveedores que tienen el reto de actualizar la información”. En su plataforma combinan contenidos, una interfaz conversacional con inteligencia artificial y la supervisión constante de pedagogos. “No es solo que el algoritmo te diga algo, sino cómo enseñas ese algo”. La intervención humana comprueba la calidad de la respuesta, evitando así que se cuelen errores.

Natalia Olson durante en el Encuentro de Ecnomía Digital y las Telecomunicaciones

Natalia Olson durante en el Encuentro de Ecnomía Digital y las Telecomunicaciones v

La inversión público-privada como catalizador del desarrollo tecnológico

Estos proyectos no solo necesitan de una buena tecnología para crecer, la financiación juega un papel crucial. La inversora y emprendedora Natalia Olson sostiene que “las empresas jóvenes necesitan inversión, pero también acceso a clientes y al mercado. Los gobiernos tienen que actuar como catalizadores para conectar compañías emergentes con grandes corporaciones”. Natalia formó parte del equipo de innovación de la administración de Barack Obama cuando era presidente de Estados Unidos. Conoce bien las formas de hacer negocios a ambos lados del charco. “Europa está haciendo bien los deberes. Ha dedicado fondos importantes para crear un ecosistema emprendedor que apenas existía hace 15 años. Ahora debe reducir la burocracia y asumir más riesgos”. Destaca las oportunidades que hay en España en temas como los semiconductores, la ciberseguridad y la fabricación avanzada, “tenéis mucha suerte porque es un país con una infraestructura increíble. Tenéis que venderla mejor al mundo”.

Sus impresiones van a la par con los resultados del último barómetro de la economía digital presentado durante el encuentro de AMETIC. España es el segundo país europeo en infraestructuras digitales, la cobertura 5G alcanza el 99,2% del territorio y ocupa el séptimo puesto en servicios públicos digitales del continente. Desde la patronal celebran las cifras, pero también recuerdan que hay que convertir la digitalización en innovación propia, fomentar el talento especializado y apostar por la autonomía tecnológica. Datos que animan a ver el futuro tecnológico con optimismo y que han sido la guinda del 40 cumpleaños de este encuentro, uno de los más longevos de su categoría a nivel mundial.