La ventaja tecnológica y digital española quiere ser la llave de la autonomía europea
- La segunda jornada del Encuentro de Economía Digital ha estado protagonizada por la soberanía tecnológica
- Desde diferentes puntos de vista, del público al privado, todos piden más coordinación para la independencia tecnológica
La soberanía tecnológica ha vuelto a ser protagonista en la segunda jornada del 40º Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones de AMETIC. La pregunta que ha estado en el aire es si Europa puede depender de sí misma sin aislarse y cómo puede España aprovechar su infraestructura y talento para conseguir el objetivo de la autosuficiencia tecnológica del continente. En la hoja de ruta, juega un papel crucial la inteligencia artificial, que “será el sistema nervioso del futuro”, en palabras de Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Ha aprovechado el foro para anunciar una inyección de 250 millones de euros para la compra de capacidad de computación. Urge reforzar las infraestructuras, los datos y servicios que hacen posible la IA.
“Sin aislamiento, siempre con colaboración, necesitamos fortalecer esa palabra que es la soberanía”. La frase de Aleida Alcaide ha sido el eje del día dos de este encuentro, donde las empresas e instituciones insisten en más velocidad y mayor colaboración público-privada. Con el deseo de que se haga realidad en España la futura gigafactoría de IA, que permitiría entrenar y desplegar modelos avanzados europeos, asegura que ya no hay espacio para más demoras ante los rápidos avances tecnológicos. La llamada a la acción también está tomando forma regulatoria con el Cloud and AI Development Act (CADA).
Diego Solier, eurodiputado del Parlamento Europeo, ponente principal del Cloud and AI Development Act (CADA) v
Velocidad y alianzas para construir la soberanía europea
CADA es una norma europea, que aún debe superar diferentes trámites para su ejecución, que favorece el desarrollo de centros de datos y capacidad de inteligencia artificial. El eurodiputado español Diego Solier es su ponente principal en el Parlamento Europeo. Ha estado presente en Santander para explicar las líneas generales del proyecto y, de paso, escuchar a la industria antes de la futura tramitación parlamentaria. “La soberanía no significa aislarnos”, explica Diego en una entrevista concedida a RTVE Noticias durante el encuentro. Opina que “sería un error intentar construir una industria europea expulsando a las grandes compañías internacionales”, aquellas que han levantado buena parte de la infraestructura digital del continente. Según él, Europa debe trabajar en dos direcciones simultáneamente: simplificar la normativa y ofrecer seguridad a los inversores para crear empresas; y seguir manteniendo grandes acuerdos estratégicos con los grandes proveedores mundiales. “Podemos llegar a un alto grado de soberanía en unos años. Creo que al cien por cien va a ser imposible”, reconoce.
Para el eurodiputado, la meta más realista en estos momentos es reducir la dependencia en áreas críticas y establecer alianzas allí donde el continente no es autosuficiente. Donde ve músculo es en aspirar a competir en componentes a medio y largo plazo. “Si damos con la tecla, podemos tener una industria de hardware potente en unos años, que compita en temas de microchips. Hay que recordar que una de las principales empresas que hace posible la fabricación de microchips es europea”, de la que su principal cliente ahora mismo es Nvidia, claro dominante del mercado global. Y mientras llegan esas factorías de procesadores, donde hay que centrar los esfuerzos en generar más capacidad de cálculo. La demanda se multiplicará en Europa cuando las compañías pasen de usar la IA a modo de prueba a activar agentes de forma masiva para tareas menores. “Cuando esto evolucione, y va a ser más pronto que tarde, esa necesidad de cómputo se va a disparar de forma exponencial y no estamos preparados”, advierte. Hay que centrar los esfuerzos en los sistemas que requieren altos niveles de protección, como el control del tráfico ferroviario o el espacio aéreo.
Diego Solier, eurodiputado del Parlamento Europeo, ponente principal del Cloud and AI Development Act (CADA) v
“No puede existir soberanía tecnológica sin un suministro seguro y competitivo”, asegura en referencia a lo esencial que será la energía en todo este puzle soberano. Asegura que España parte con ventajas: “conexión con Europa, África y América, un amplio despliegue de fibra que no he visto en los principales países europeos, profesionales cualificados y unos costes energéticos razonables. Tenemos el mejor producto para cocinar un plato Michelin”, expresión que también ha utilizado en su intervención en el foro y que para el eurodiputado es la mejor metáfora para describir la posición de España en esta carrera por la independencia tecnológica europea.
Panel del Encuentro de Economía Digital y las Telecomunicaciones con un particpante de Inetum España
Inteligencia artificial que pasa desapercibida para los ciudadanos
Con una plantilla compuesta por 8.500 trabajadores y con presencia en 30 ciudades en todas las comunidades autónomas del territorio, Inetum España —de origen francés— representa un caso claro de soberanía. Está entre los cinco grandes proveedores europeos de servicios digitales y su propósito es “convertir la tecnología en resultados tangibles”, según las palabras de su director general, Ion Ander Bordonaba, a RTVE Noticias. La empresa ha desarrollado desde sistemas de recetas médicas electrónicas e historiales clínicos a soluciones para el transporte que permiten pagar con tarjeta en buses y metros. También han desarrollado, por ejemplo, la primera comisaría virtual de los Mossos d'Esquadra para agilizar denuncias y reducir tareas burocráticas. “La innovación tiene sentido cuando acorta un trámite o facilita una tarea cotidiana”, afirma.
El director general de Inetum España sostiene que “la IA no debe presentarse como una solución mágica ni como un proyecto aparte de las organizaciones”. Según su experiencia, la inteligencia artificial ya aparece integrada de “forma transversal en sistemas informáticos, puestos de trabajo y procesos de modernización”, pero su éxito depende de saber bien qué objetivos se quieren alcanzar, trabajar con los datos adecuados, formar a los empleados y cumplir con la legislación. “No es una revolución tecnológica, en las empresas es un cambio de modelo”, aclara Ion Ander. Cree que ya se ha dejado atrás la primera oleada dominada por el temor de quedarse atrás. “La tecnología generativa”, recuerda, “no sirve para todas las tareas. Nosotros tenemos un sistema para monitorizar donde, en función del grado de variabilidad, sabemos si la IA tiene un impacto real y medible en las empresas”.
El director general de Inetum España entrevistado por RTVE Noticias durante el encuentro de AMETIC
Colaboran con el Banco de España en el diseño e implantación del futuro euro digital. El proyecto espera que entre en fase piloto entre 2027 y 2028. “Si obtiene las aprobaciones europeas, podría estar operativo en 2029”, predice Ion Ander Bordonaba. Un sistema que incluye pagos sin conexión para evitar que deje de funcionar, por ejemplo, en caso de apagón. Lo pone como ejemplo de creación de tecnología europea que no depende de terceros. “Es un gran ejemplo de infraestructura pública europea a la última. Una autonomía que te permite ser más libre”. Y como muchas empresas de índole tecnológica, también están inmersos en proyectos de defensa, un sector en auge debido a las tensiones geopolíticas. “Tenemos una tradición desde hace años trabajando en ese ámbito, que requiere unas habilitaciones y niveles de seguridad especiales”. Recientemente han desarrollado un sistema antidrones para proteger a las fragatas cuando están en puerto.
Intervención de las Fuerzas de Seguridad del Estado en el Encuentro de Economía Digital y las Telecomunicaciones v
Tecnología preparada para el ataque
Los uniformes de las Fuerzas de Seguridad del Estado han vuelto a brillar en el Encuentro de Economía Digital y las Telecomunicaciones. Las llamadas tecnologías duales llevan varias ediciones ocupando gran parte de los debates del foro. Este año, sus representantes han trasladado a las tecnológicas sus necesidades para modernizar su capacidad de actuación. Entre las prioridades, más IA bajo control nacional, cifrado resistente ante futuros ordenadores cuánticos, sistemas fiables de identidad digital o radares capaces de detectar sin revelar la posición. Hay una necesidad de probar soluciones reales sobre el terreno, “no PowerPoints”. Invitan a todos, tanto grandes empresas como startups, a diseñar soluciones para la defensa del mañana.
Las diferentes intervenciones dibujan una misma hoja de ruta desde perspectivas diferentes. El Parlamento Europeo busca una norma para acelerar la inversión soberana sin romper las alianzas existentes, la Administración quiere capacidad de cómputo para desarrollar servicios públicos con IA, los grandes proveedores de servicios digitales defienden proyectos tecnológicos con resultados medibles, que mejoren la vida de los ciudadanos, sin depender de empresas ajenas al continente europeo. Y el sector de la defensa exige más rapidez en la adopción de soluciones tecnológicas reales. Muchas peticiones desde sectores muy diversos que dejan patente el papel relevante de la tecnología para lograr la tan ansiada independencia digital.