¿Está tu casa preparada para un incendio forestal? Estas son las claves para protegerla
- Canalones con hojas o leña pegada a la vivienda pueden favorecer que un incendio forestal alcance una casa
- Los expertos recomiendan preparar el entorno con antelación y conocer cómo actuar si el fuego se acerca
Un tejado con hojas secas, una leñera apoyada contra la fachada o unas ramas que rozan la cubierta pueden parecer detalles sin importancia. Sin embargo, en un incendio forestal pueden convertirse en la puerta de entrada del fuego a una vivienda.
Cada vez más casas se encuentran en la denominada interfaz urbano-forestal, el espacio donde conviven núcleos habitados y masas forestales. En estas zonas, los especialistas insisten en que la prevención empieza mucho antes de que aparezca el humo.
"La mayoría de la población se fija en cómo está el monte, pero muchas veces no presta atención al estado de la propia vivienda", explica Rubén Rodríguez, jefe de Sección de Prevención de Incendios de la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias.
La vivienda también necesita prepararse
Los expertos recomiendan revisar periódicamente el entorno de la casa. Limpiar canalones y tejados, retirar hojas y ramas secas, alejar la leña o cualquier otro material combustible de la fachada y evitar que árboles o setos entren en contacto con la vivienda son algunas de las medidas más eficaces.
A ellas se suma la creación de una franja de seguridad alrededor del edificio para dificultar que las llamas alcancen la estructura. "Todo lo que sea limpieza de la vegetación alrededor de la vivienda nos dará más seguridad para que, aunque el incendio llegue, no encuentre combustible para propagarse hasta la casa", señala Eduardo Rubio, jefe de Zona de Bomberos de Asturias.
Los especialistas recuerdan además que la pendiente del terreno también influye. En una ladera, el calor asciende con rapidez y el fuego puede alcanzar una vivienda aunque los primeros metros parezcan despejados.
Las pavesas, un enemigo casi invisible
Uno de los riesgos que más preocupa a los profesionales son las pavesas: pequeñas partículas incandescentes que el viento puede transportar a cientos de metros del incendio.
Basta con que una de ellas caiga en un canalón lleno de hojas secas o entre por una ventana abierta para provocar un nuevo foco.
"Detalles que parecen muy pequeños, como una ventana abierta o un canalón con hojarasca, pueden hacer que una vivienda sea segura… o no lo sea", advierte Juan Luis Martín, técnico del Equipo de Prevención Integral de Incendios Forestales (EPRIF) en Asturias Centro.
¿Qué hacer si el fuego se acerca?
Los bomberos recuerdan que la primera actuación siempre debe ser avisar al 112.
A partir de ahí, "es fundamental seguir las instrucciones de los servicios de emergencia, que decidirán si lo más seguro es evacuar o permanecer confinados en la vivienda", reconoce el jefe de bomberos Eduardo Rubio. En este último caso, recomiendan cerrar puertas y ventanas y evitar cualquier entrada de humo o pavesas.
Otro aspecto importante es no dirigirse nunca hacia la zona por la que avanza el humo y tener identificadas previamente las posibles vías de evacuación.
Los especialistas insisten en que proteger una vivienda no consiste únicamente en actuar cuando aumenta el riesgo de incendios. La revisión del entorno debería formar parte del mantenimiento habitual de la casa. Canalones limpios, vegetación controlada, materiales combustibles alejados de la fachada y una planificación básica sobre cómo actuar en caso de emergencia pueden marcar la diferencia.
Porque, como recuerdan los profesionales, cuando el incendio ya está a las puertas de casa, el margen para improvisar es mínimo. La mejor defensa empieza mucho antes.