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Ceuta intenta reconstruir su economía tras varias semanas de emergencia migratoria

  • La Cámara de Comercio calcula perdidas casi 28 millones de euros en plena temporada turística
  • El Gobierno ultima un plan de reconstrucción con ayudas, rebajas fiscales y apoyo al turismo
Ceuta pasa de la emergencia migratoria a la reconstrucción económica
Decenas de migrantes marroquíes a la puerta de un supermercado cerrado en Ceuta. Europa Press
Antón Hombrados

Ceuta vive una crisis sin precedentes desde finales de julio, cuando una avalancha de entre 70.000 y 80.000 personas cruzaron irregularmente la frontera desde Marruecos en apenas dos días, según las estimaciones del Gobierno.

Esta emergencia migratoria, sanitaria y humanitaria está poniendo a prueba la vida cotidiana de sus habitantes y la capacidad de acogida y respuesta de las administraciones públicas. Pero también golpea de lleno a la economía de esta ciudad autónoma, que depende especialmente del comercio, el turismo y la actividad vinculada a su posición fronteriza.

El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, visita Ceuta para evaluar el impacto económico de la avalancha migratoria y negociar con las autoridades locales un plan de apoyo y reconstrucción económica que ayude a mitigar las pérdidas millonarias que han sufrido comerciantes, empresarios y hosteleros en plena temporada turística.

Pero la factura económica de esta crisis puede medirse también en el gasto extraordinario movilizado por las administraciones y el deterioro de la imagen de Ceuta y su actividad económica futura por la situación de inestabilidad en las calles a lo largo de las últimas semanas.

Un impacto de casi 28 millones para las empresas

Un informe de la Cámara de Comercio de Ceuta hace una primera estimación del impacto económico de la crisis migratoria sobre la actividad empresarial. Según sus cálculos, las pérdidas ascienden ya a 27,76 millones de euros, aunque la institución advierte de que se trata de una valoración prudente y que el daño final podría ser mucho mayor.

La Cámara divide ese impacto en tres grandes bloques. El primero corresponde a las pérdidas inmediatas ocasionadas por el cierre o la fuerte reducción de la actividad de numerosos negocios, que cifra en 7,07 millones de euros. Un segundo bloque, de 10,25 millones, se atribuye a la cancelación de las Fiestas Patronales de Ceuta y a toda la actividad económica asociada a ellas. Finalmente, otros 10,43 millones de euros responden a las cancelaciones turísticas, el desplome de visitantes y la caída del consumo durante el resto del mes de agosto.

Los sectores más afectados son el comercio, la hostelería, el turismo, los alojamientos, las agencias de viajes, el transporte y los servicios, aunque la Cámara advierte de que el impacto alcanza prácticamente a toda la economía local.

Además, la institución subraya que estos 27,76 millones no incluyen todavía las pérdidas que puedan producirse a partir de septiembre, los costes asumidos por las administraciones públicas, las consecuencias sobre el empleo ni el daño reputacional que la ciudad pueda arrastrar durante los próximos meses.

"Como sigamos así no vamos a tener empresas a las que ayudar"

La presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta, Arantxa Campos, entrevistada en RNE, corrobora unas pérdidas estimadas "entre 20 y 30 millones de euros" y reclama medidas urgentes para evitar problemas de liquidez en muchas empresas, ya que numerosos negocios se han quedado prácticamente sin ingresos.

"Necesitamos de forma urgente ayudas en los seguros sociales. Agosto es un mes en el que se suele hacer caja con el turismo. Si no hay dinero para pagar todos los gastos de la empresa, hay que priorizar" el pago de la Seguridad Social, que vence el día 30 de agosto, ha explicado Arantxa Campos. Además, los seguros sociales están bonificados en Ceuta al 50%, por lo que su coste se duplicaría y su impago supondría un recargo del 20%.

La presidenta de los empresarios de Ceuta ha reconocido que todavía es difícil calcular el impacto definitivo porque el mes no ha terminado, pero ha afirmado que algunos negocios vinculados exclusivamente al verano han tenido que cesar su actividad. "Uno de los chiringuitos de la playa ha tenido que cerrar y otro tiene unas pérdidas del 80%. Todas las empresas y comercios dedicados al turismo están prácticamente a cero", ha indicado Arantxa Campos. Lamenta además que "la hostelería también ha sufrido muchísimo por la cancelación de los eventos que tenían previstos para agosto".

La dirigente empresarial advierte además de que el problema no acabará cuando desaparezca la situación de emergencia: "Esto no ha terminado. No sabemos cuánto va a durar. Necesitamos que esta inmigración ilegal que ha llegado a Ceuta tengan un lugar donde dormir, comer y vivir mientras se tramitan sus expedientes".

Por ello, reclama al Gobierno que agilice las filiaciones y los procedimientos administrativos y al Congreso de los Diputados que modifique la Ley de Extranjería. "Como sigamos así, no vamos a tener empresas a las que ayudar", advierte.

Empresarios de Ceuta: "Como la situación siga así, no vamos a tener empresas a las que ayudar"

El coste público de la emergencia

A las pérdidas sufridas por el sector privado se suma el esfuerzo económico asumido por las administraciones públicas para gestionar la crisis migratoria. El Gobierno ya ha movilizado seis millones de euros para atender la emergencia humanitaria y prevé aprobar en el Consejo de Ministros una partida extraordinaria de 25 millones de euros para atender a los menores migrantes, que permitirá financiar el traslado de 500 de ellos a la Península.

El desembolso de las administraciones incluye también el refuerzo extraordinario de los dispositivos de seguridad. El Ministerio del Interior mantiene actualmente un dispositivo de unos 1.600 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil, incluidos los refuerzos extraordinarios desplegados tras la crisis (330 policías y 240 guardias civiles).

El refuerzo incluye además 45 policías de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y 20 funcionarios de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras, destinados a reforzar la seguridad ciudadana y agilizar los procedimientos de extranjería y protección internacional.

A las partidas ya anunciadas habrá que sumar otros costes derivados de la gestión de la crisis migratoria, como los dispositivos de acogida temporal, asistencia sanitaria, logística, limpieza, atención social y tramitación administrativa de los expedientes de miles de migrantes que continúan en la ciudad, aunque las administraciones todavía no han publicado una estimación global de gastos.

Coste reputacional: el daño más difícil de medir

Más allá de las pérdidas económicas inmediatas, empresarios e instituciones alertan de otro efecto potencialmente más duradero: el coste reputacional. Durante semanas, Ceuta ha ocupado titulares nacionales e internacionales vinculados a la crisis migratoria, la saturación de los servicios públicos y la tensión en la frontera con Marruecos. La Cámara de Comercio advierte de que la pérdida de confianza y el deterioro de la imagen exterior de la ciudad pueden afectar a las reservas turísticas, las inversiones y la implantación de nuevas empresas incluso cuando la situación se normalice.

Para una economía especialmente dependiente del comercio y del turismo, recuperar la actividad no implica únicamente reabrir negocios o restablecer el tránsito normal. También exige reconstruir la percepción de estabilidad que necesita cualquier destino para atraer visitantes e inversiones.

De la emergencia a la reconstrucción

Precisamente para evitar que la crisis migratoria perjudique aún más a la economía de Ceuta, el Gobierno trabaja en un plan específico de reactivación económica que el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, abordará durante su visita junto al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas; autoridades locales, asociaciones empresariales y agentes sociales.

Las primeras estimaciones del Ejecutivo prevén una dotación de al menos 15 millones de euros para reactivar el comercio, mediante ayudas directas, rebajas de impuestos y reducciones de cotizaciones a la Seguridad Social. También se estudian medidas específicas para impulsar el turismo y nuevas ayudas para un proyecto que utiliza agua desalada en Ceuta.

La mayor parte de estas iniciativas se aprobará previsiblemente mediante distintos decretos durante las próximas semanas, más allá del Consejo del Ministros del 25 de agosto, el primero tras las vacaciones de verano.

El plan económico que prepara el Gobierno se centrará en la recuperación económica mientras continúa todavía la gestión de la emergencia. Sin embargo, la gran incógnita sigue abierta. Más allá de las cifras inmediatas, se desconoce aún cuánto tiempo necesitará Ceuta para recuperar la actividad perdida, reconstruir la confianza de visitantes e inversores y volver a la normalidad económica que existía antes de que una de las mayores crisis migratorias de su historia alterara por completo la vida de la ciudad.