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Marruecos libera al periodista independiente Ali Lmrabet

  • El informador es conocido por sus críticas a las autoridades marroquíes
  • En 2005 Marruecos le impidió ejercer su profesión
Ali Lmrabet, periodista independiente marroquí, ha sido excarcelado por Marruecos tras su detención el domingo
El periodista marroquí, Ali Lmrabet, durante una emisión de su podcast RSF Europa Press/RSF
RTVE.es/Agencias

Ali Lmrabet, periodista independiente franco-marroquí y crítico con las autoridades de su país, ha sido excarcelado después de ser arrestado el domingo para ser interrogado, según han informado las autoridades de Marruecos. Si bien, la investigación continúa tras las acusaciones de difamación, ha indicado la fiscalía marroquí.

Lmrabet, comentarista político, tiene pasaporte francés, pero reside en España, desde donde viajó a Tánger, en cuyo aeropuerto fue detenido y posteriormente fue trasladado a Casablanca para responder sobre "la publicación de una serie de contenidos digitales que contienen declaraciones difamatorias e injuriosas contra personas e instituciones, así como expresiones ofensivas dirigidas contra organismos regulados por la ley", según la agencia oficial marroquí MAP.

"El Fiscal del Rey en el Tribunal Penal de Casablanca anuncia que la Fiscalía decidió liberar a la persona identificada como A.M. después de revisar y estudiar los diversos documentos procesales, completar la investigación y realizar la pericia técnica necesaria", ha trasladado la Fiscalía en un comunicado, en el que explican que se le interrogó por los cargos que se le imputaban y que "se le brindaron todas las garantías y derechos que la ley le otorga". Tras la revisión y estudio de los documentos de la investigación, se le ha puesto en libertad y se le han entregado los objetos personales que fueron requisados.

"Las consecuencias legales pertinentes se determinarán una vez concluida la investigación", ha señalado la fiscalía de Casablanca, que también ha indicado que basa el caso en varias notificaciones emitidas en su contra por contenido en línea sospechoso de constituir delitos penales según la legislación marroquí, incluyendo presunta difamación y calumnia contra personas e instituciones.

"Mi caso no trata de otra cosa que la libertad de expresión", ha afirmado Lmrabet a medios sobre el juicio al que hace frente por una treintena de cargos que, considera, son infundados. En un principio le aseguraron que eran 10 las acusaciones que enfrentaba y que, finalmente, se elevaron a 30. Regresó a Marruecos porque necesita unos documentos laborales para su jubilación, un momento que la policía ha aprovechado para arrestarlo.

Frente al señalamiento del país, pregunta: "¿Dónde está la difamación? Si yo no digo que esta estructura oculta es una estructura criminal, que estas personas son ladrones o criminales, yo no digo nada de eso. Yo explico lo que es una estructura oculta y quién está detrás de ella".

Se le prohibió ejercer de periodista durante 10 años

Su puesta en libertad se ha prducido el mismo día en que el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, llega a Rabat acompañado de una extensa delegación ministerial. Los familiares de Lmrabet han asegurado a la Agencia EFE que está bien y ya está fuera de las dependencias de la Fiscalía en Casablanca.

La detención de Lmrabet, uno de los periodistas más críticos con la política marroquí, desató una ola de condena de organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras o la Asociación Marroquí de Derechos Humanos, que exigieron su liberación y denunciaron que el sistema judicial se usara para acallar las voces críticas en Marruecos. Además, su caso ha puesto el foco, de nuevo, en el periodismo del país. RSF sitúa a Marruecos en puesto 105 de los 180 países evaluados sobre el respeto a la libertad de prensa, reflejando las dificultades que enfrentan los periodistas en la región.

Lmrabet ha sido procesado en varias ocasiones y también ha sido detenido por el contenido de su actividad periodística. En 2003, Lmrabet fue encarcelado tras ser condenado por cargos que incluían ofensas al rey Mohammed V, y en 2005, Marruecos le prohibió ejercer su profesión durante una década por un reportaje sobre los saharauis en los campamentos de Tinduf, en Argelia. Fue entonces cuando decidió mudarse a Barcelona, pero se mantiene activo como comentarista político en redes sociales.