Síndrome del niño olvidado: un fenómeno más habitual de lo que parece, pero evitable
- Es un fallo humano que ocurre al incorporar nuevas rutinas y está relacionado con el estrés o el cansancio
- El último caso ha ocurrido este lunes en Francia, donde han muerto dos niños de dos y cuatro años
- En España, una niña falleció el mes pasado en Brión (A Coruña), tras ser olvidada en el coche durante horas
Olvidar a un niño en el interior de un vehículo es un despiste que puede tener consecuencias trágicas. El último caso ha ocurrido este lunes en Francia, donde dos menores de dos y cuatro años han fallecido tras ser olvidados durante horas en un coche, en plena ola de calor. El pasado mes de mayo, en Brión (A Coruña), una niña de dos años perdía la vida en circunstancias similares, después de que su padre se olvidara de que la pequeña seguía en el coche y se marchara a trabajar. Es la segunda menor que muere tras ser olvidada en un coche en lo que va de año en España.
Son casos que son más habituales de lo que parece y que tienen una explicación psicológica detrás, es el llamado 'síndrome del niño olvidado'. Se trata de un fallo de memoria que ocurre, habitualmente, cuando se produce un cambio de rutina importante, como puede ser, por ejemplo, la llegada de un bebé. A este cambio tan importante, hay que sumar un ritmo de vida muy exigente, lo que contribuye a que se den este tipo de olvidos.
El estrés, una de las principales causas
Según la psicóloga Noelia Ugena, en nuestro día a día, pueden darse despistes similares relacionados con otros asuntos y con consecuencias menos trágicas, pero la realidad es que estos fallos en la memoria son más habituales de lo que creemos. "Ninguno estamos exentos de que ocurran estos despistes. Al final seguimos un patrón diario y esas rutinas nos hacen ir en piloto automático". Es por eso que los casos del 'síndrome del bebé olvidado', normalmente, no tienen que ver con una negligencia o falta de atención por parte de los padres, sino que suceden, habitualmente, durante trayectos rutinarios en coche, por ejemplo de camino al colegio, a hacer la compra o al trabajo. Además, de los cambios en la rutina, factores como el estrés, la ansiedad o la falta de sueño favorecen este tipo de despistes: "Tenemos una atención muy dividida y somos muy exigentes con nosotros mismos y eso nos puede llevar a tener ciertos despistes, siempre vamos con la tarea que tenemos que hacer después", explica la psicóloga. Es en este momento cuando se pueden producir estos despistes y es por eso que los profesionales proponen una serie de recomendaciones para evitar que ocurran.
Recomendaciones para prevenirlo
Dejar objetos importantes, como el bolso o el teléfono móvil, en la parte trasera del vehículo o que ayuden a recordar que hay niños pequeños en el coche, son algunos de los principales consejos para que no se produzcan este tipo de olvidos. Además, hoy en día también existen tecnologías muy accesibles que pueden hacer de recordatorio, desde alarmas de móvil hasta vehículos que tienen incorporados sistemas que detectan que hay personas en la parte trasera del coche y lanzan una señal de aviso una vez el coche ya no está arrancado. "Poner la mochila de biberones o algún objeto de los niños en el asiento del copiloto, para tener siempre presente que hay alguien detrás. Y luego, a la hora de adquirir un coche, elegimos uno que viene con un sistema de alarma cuando apagas el coche", son algunas de las recomendaciones que sigue Beatriz, madre de dos hijos. Son gestos sencillos para evitar un despiste que, en la mayoría de casos, está relacionado con un ritmo de vida demasiado exigente.
Sistema de alerta de presencia de personas en los asientos traseros
Concienciación y empatía ante estos casos
Los profesionales reiteran que el 'síndrome del niño olvidado' también está relacionado con el ritmo de vida exigente que demanda una sociedad donde la la hiperactividad y la productividad están a la orden del día. Por eso recalcan la necesidad de concienciar sobre estos casos para contribuir a que no se repitan y lograr una conciliación real. "Es inevitable empatizar cuando ves noticias así, ponerte en lugar de padres a los que le ocurre algo así. Al final nos atraviesa totalmente", añade Beatriz.
Tragedias evitables que invitan a reflexionar como sociedad, sobre el nivel de presión al que estamos sometidos o la dificultad para conciliar.