El miedo a la desinformación en el contexto de la IA impulsa la confianza en los medios tradicionales
- El Digital News Report España 2026 detecta el primer repunte del interés informativo en cuatro años, aunque la desconfianza general en las noticias sigue primando y la preocupación por la desinformación registra su dato más alto
- El balance de los medios públicos se mantiene moderadamente positivo y destaca el aumento de la credibilidad de RTVE en el último año
Sube el interés por la actualidad, se estabiliza la confianza y las marcas periodísticas mantienen una credibilidad muy superior a la de las redes sociales y la inteligencia artificial, en un momento en el que la preocupación por los bulos alcanza el nivel más alto de toda la serie histórica. Ese es el retrato que dibuja el Digital News Report 2026, que tras una década de malas noticias para los medios españoles, presenta un escenario considerablemente optimista.
El informe Digital News Report, comisionado por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo de la Universidad de Oxford y elaborado por investigadores de la Universidad de Navarra, se elabora a partir de los datos recogidos mediante un panel online de más de 2.000 personas. Su balance para 2026 es el de “un ecosistema informativo en transición permanente, donde los modos de estar informados del pasado conviven con dinámicas todavía abiertas e inciertas”.
Mejora la confianza, pero los bulos preocupan más que nunca
Aunque siguen compartiendo espacio con otras plataformas, las marcas periodísticas mantienen una posición central en la dieta informativa de buena parte de la población. Y la confianza en las marcas seleccionadas –entre ellas, RTVE– ofrece una señal positiva, aunque aún insuficiente como para hablar de un cambio de tendencia.
Un 33% de los españoles considera que se puede confiar en las noticias, frente al 39% de los que desconfía. Es una mejora respecto al informe del año pasado, pero el saldo sigue siendo negativo y España sigue por debajo del promedio de los 48 países analizados. El contexto, subraya el informe, es todavía muy frágil.
Otro punto interesante en este sentido es cómo esa confianza varía no solo en función de la ideología –los extremos son los más escépticos– o la edad –la mejora se da más entre los más jóvenes–, sino también según la fuente principal utilizada para informarse. De este modo, los usuarios de televisión son los más confiados, mientras que quienes se informan principalmente por redes sociales, un grupo cada vez más amplio, se fían menos.
Junto a la estabilización de la caída de la confianza en las noticias, uno de los datos más relevantes del informe es que las marcas periodísticas mantienen una credibilidad muy superior a la de las redes sociales y los chatbots de inteligencia artificial. Algo especialmente significativo en un contexto en el que el 60% de los usuarios accede a las noticias a través de algoritmos.
El clima de inquietud ante la desinformación refuerza la posición de los medios verificados y del periodismo profesional. Al 74% de los encuestados le preocupa distinguir qué es verdadero y qué es falso en las noticias de internet, el dato más alto de toda la serie. En ese contexto de incertidumbre y ruido, las marcas periodísticas parecen mantener aún su papel de anclas para la información de calidad, y las más elegidas en los pocos casos en los que se decide pagar.
Crece el interés tras años de caída, aunque el pago sigue siendo minoritario
El 54% de los españoles se declara muy o totalmente interesado en la actualidad. Este dato –tres puntos superior al de 2025 y el valor más alto de los últimos cuatro años– es uno de los más positivos del informe de 2026. Además, el repunte es bastante transversal demográficamente: se da especialmente en los mayores de 65 años y el grupo de 35 a 44 años, pero también es destacable entre los menores de 35 años.
Pese al repunte del interés, el pago por noticias digitales sigue siendo un práctica minoritaria en España, que se extiende solo al 9% de los encuestados, un dato por debajo de la media internacional del 15%.
Y el porcentaje de personas que evitan activamente las noticias sigue siendo elevado. El 37% declara haber evitado de manera activa las noticias durante el último año, un punto más que en 2025. Esta evasión informativa es menor en España que en la media de Europa Occidental, pero superior a la de países nórdicos como Suecia o Finlandia.
La desafección política parece ser el predictor ideológico más claro de la desconexión informativa, que es mayor entre quienes no se ubican en ningún lugar del eje izquierda-derecha. Y más allá de las variables ideológicas, uno de los factores clave para entender esta evasión es la confianza en los medios: quienes más confianza manifiestan, menos evitan las noticias.
Además, el Digital News Report de este año destaca un nuevo eje de análisis de la propensión a evitar las noticias: la fuente principal de información. De este modo, los usuarios de podcast, redes sociales o herramientas de inteligencia artificial como fuente principal presentan elevados niveles de evasión informativa, mientras que esta es menor entre los usuarios de medios online. “La asociación entre fuente principal de noticias y evasión informativa es estadísticamente muy significativa, lo que sugiere que el canal de acceso a la información no es neutral respecto a la actitud hacia las noticias”, señala el informe.
Menos fuentes de información y pocos clics a las fuentes originales
Uno de cada tres españoles utiliza una única fuente para informarse. Es una tendencia que se confirma en el informe de este año. Y aunque el porcentaje de quienes usan más de cinco marcas repunta por primera vez desde 2016, el pluralismo sigue siendo mucho menor que en el pasado.
Asimismo, casi un 10% de los encuestados no utiliza ninguna marca periodística en una semana cualquiera. En este contexto, el informe separa a los ex-usuarios de los nunca-usuarios. La televisión ilustra el primer problema. Sigue siendo la fuente semanal más utilizada, pero ha perdido 20 puntos desde 2017 y ese declive se explica por un proceso de abandono, de pérdida de hábito: dos de cada tres personas que hoy no usan la televisión para informarse sí lo hacían antes. En cambio, en la radio y los diarios la caída tiene más que ver con la falta de adopción: casi la mitad de quienes hoy no usan estos medios para informarse nunca llegaron a hacerlo.
Aunque el rasgo más singular de España en el contexto de Europa Occidental, apunta el informe, es el elevado uso de redes sociales como fuente de noticias semanal. Es un dato marcado por la brecha generacional: las redes adquieren relevancia entre los más jóvenes, mientras que el peso de la televisión aumenta con la edad.
Y aunque también está marcado por la edad, el informe confirma la consolidación del vídeo informativo incluso entre los mayores de 65 años. La importancia de este formato está aumentando gracias al mayor acceso a los dispositivos móviles –los más usados para informarse, con un crecimiento de 19 puntos desde 2017 y con un uso en España por encima de la media global– y a la posibilidad de personalizar los contenidos según el público.
Sobre las fuentes, el informe de 2026 incorpora una pregunta relevante: el clic a las fuentes originales que hacen los usuarios cuando acceden a noticias mediante buscadores, redes sociales o chatbots de IA (usados por el 8% de los encuestados para informarse). La paradoja aquí es que aunque los chatbots son los que menos confianza despiertan –el 46% desconfía–, esto no genera necesariamente más clics para verificar la información. “La desconfianza, por sí sola, no crea hábitos de verificación si el entorno no facilita la salida hacia la fuente”, concluye el informe.
Se amplía la brecha generacional: los jóvenes, los más alejados del periodismo convencional
Mientras la confianza general da señales de estabilización, el distanciamiento de los jóvenes con las noticias se agrava. “Nunca una generación había estado tan conectada y, al mismo tiempo, tan alejada de la información periodística convencional”, señala el informe.
Y es que los jóvenes acceden a las noticias con menos frecuencia, muestran menos interés y confianza y utilizan fuentes muy diferentes a las del conjunto de la población, especialmente redes sociales audiovisuales. El porcentaje de “ninis” informativos –personas que no tienen ni confianza ni interés en las noticias– se eleva al 53% de los jóvenes menores de 25 años, frente al 35% de la población general.
Por otro lado, los creadores de contenido generalistas –no especializados– se consolidan como fuente informativa para casi la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años. A medida que aumenta la edad de los encuestados se reduce de manera significativa el consumo de noticias generadas por creadores de contenido.
Aunque solo un 3% de los menores de 25 años identifica los chatbots de IA como su fuente principal de noticias, hasta un 19% reconoce haberlos utilizado la semana anterior a la encuesta, 11 puntos por encima de la media de la población.
Los medios públicos reciben un respaldo moderado, marcado por la desconfianza política
La actitud hacia los medios de servicio público en España se encuentra a caballo entre el respaldo sólido que reciben estos medios en los países nórdicos y el rechazo generalizado de otros países mediterráneos. España se sitúa, por tanto, en una posición intermedia.
El 35% de los españoles considera que tienen un impacto positivo en la vida del país, frente al 28% que los valora negativamente. Entre quienes valoran positivamente el papel de los medios públicos en España, el principal motivo gira en torno al acceso universal a la información. Esto, explica el informe, refuerza la idea de los medios públicos como una infraestructura informativa básica, especialmente relevante allí donde los medios comerciales están menos presentes.
La valoración negativa, señala el propio informe, es fundamentalmente una crítica política: la influencia de intereses políticos es la crítica dominante. Esta es una crítica transversal, pero marcada por la ideología: aparece con más intensidad entre quienes se sitúan a la derecha y menos entre quienes se ubican en el centro o la izquierda.
En este contexto, RTVE protagoniza uno de los avances más visibles del año, con un aumento de cuatro puntos. Según destaca el informe, RTVE sigue siendo más creíble en la izquierda que en la derecha, pero muestra avances transversales. Su progresión la ha llevado a alcanzar el 52% de confianza.