La lengua de signos como motor de inclusión social
- La Federación de asociaciones de personas sordas de Cantabria busca la integración social
- "Las personas oyentes pueden aprender lengua de signos española, como cualquier otro idioma"
Algo tan sencillo como un "hola, ¿qué tal?", o un "muchas gracias", son expresiones que normalmente se aprenden en cualquier idioma, para poder comunicarnos con las personas de alrededor, pero ¿qué sucede cuando esa persona es sorda?
Una de las reclamaciones que lanzan las asociaciones de personas sordas es la necesidad de buscar la integración en sociedad de todos los habitantes, incluyendo aquellos que utilizan otro idioma para comunicarse.
La lengua de signos española, es un idioma con gramática propia que conocer, por parte de las personas oyentes, puede ayudar a mejorar y facilitar la vida de las personas sordas. Empatía e integración es la base que ha llevado a la Federación de asociaciones sordas de Cantabria (FESCAN) a realizar un taller gratuito de lengua de signos para personas oyentes, para celebrar, mediante una actividad de convivencia, el Día nacional de las lenguas de signos.
Taller FESCAN para personas oyentes RTVE Cantabria
Cristina Brandariz, Presidenta de FESCAN, y sorda de nacimiento, explica que el objetivo del curso es acercar la lengua de signos española a las personas oyentes para que puedan incluir en su día a día, las interacciones con personas sordas, interesarse por cómo están, si necesitan ayuda en la calle e incluso presentarse, derribando así barreras sociales y culturales entre los ciudadanos.
Al taller, que es gratuito, puede apuntarse cualquiera, desde los 16 años, que quiera conocer más sobre la lengua de signos, las formas de expresión e incluso las formas de vida y las costumbres de sus congéneres. "Abogados, médicos, estudiantes, mediadoras... cualquiera que quiera aprender un idioma", comentaba Brandariz.
"Es como aprender cualquier idioma"
Para las diferentes personas que se han acercado a los talleres, cuatro en total y en diferentes horarios, lo que las ha llevado a apuntarse a los mismos ha sido el impulso de poder ser y sentirse capaces de comunicarse libremente, ampliar sus horizontes y también el poder conocer a personas nuevas, para lo que aprender esta nueva lengua es fundamental.
Y es que cada país tiene su propia lengua de signos adaptada a su cultura y con abecedario propio. La lengua de signos es un sistema de comunicación visual, gestual y espacial con gramática propia, que reúne todas las características y cumple las mismas funciones que cualquier otra lengua. En España, están reconocidas oficialmente la Lengua de Signos Española (LSE) y la Lengua de Signos Catalana (LSC).
Como explica la Confederación estatal de personas sordas (CNSE), la lengua de signos facilita el aprendizaje y propicia la participación ciudadana ayudando de forma activa a la inclusión social. En sus propias palabras: "La lengua de signos suma".
La convivencia y la cercanía que se crea en los talleres de FESCAN, en Santander, acerca diferentes realidades y como símbolo de esa completa convivencia, todas y todos los alumnos salen de los cursos y de los talleres con su propio signo: El nombre de las personas sordas, que tan sólo una persona no oyente puede asignar a una oyente según su personalidad, rasgos o gustos.
Un nombre que significa mucho más que una representación personal. Un nombre que les acompañará toda la vida y será el símbolo de su convivencia y de su empatía. Un idioma al que acercarse que puede abrir nuestra mente e ir poco a poco, luchando contra la exclusión.
Curso de verano
Del 25 de junio al 17 de julio, de 9 de la mañana a 12:30h, FESCAN ha organizado un curso de comunicación de Lengua de signos española, presencial para obtener el nivel A1. Sesenta horas lectivas dirigidas a cualquier personas oyente, con pérdida auditiva o sorda, a partir de 16 años de edad; con profesores nativos cualificados con experiencia acreditada por la CNSE.