La jueza de El Bocal apunta a Costas y exime de responsabilidad a Dragados
- La instructora plasma en un auto que existe "indicio alguno que permita atribuir al contratista una conducta negligente" que sea causa o haya contribuido al siniestro
- Rechaza la documentación solicitada por Costas para demostrar que el Ayuntamiento era responsable del mantenimiento
La instructora de la causa abierta tras la muerte de seis jóvenes al romperse una pasarela en El Bocal, en Santander, ha rechazado dirigir la acción penal contra la empresa que proyectó ese paso e insiste en que la obligación de mantener esa infraestructura era de la Demarcación de Costas.
En un nuevo auto, dictado el 2 de junio, la magistrada rechaza la petición del Ayuntamiento de Santander de que dirija la acción penal contra la empresa que proyectó y construyó la pasarela, porque afirma que "no consta que la ejecución material de la obra se hubiera apartado de las determinaciones contenidas en el proyecto aprobado".
Además, inadmite la solicitud de la Demarcación de Costas que pidió que se requiriera al Ayuntamiento más documentación para analizar quién era responsable del mantenimiento de la pasarela.
La magistrada señala que el auto que dictó en marzo, 20 días después del suceso que llevó a la muerte de seis jóvenes y provocó heridas a otra chica, "resolvió de forma expresa la cuestión relativa a la atribución de las obligación de conservación y mantenimiento de la pasarela".
"Tales obligaciones correspondían a la Demarcación de Costas en Cantabria, declarándose asimismo su responsabilidad civil. Se acordó de igual forma dirigir la acción penal frente a quienes ostentaban responsabilidades técnicas en el ámbito de dicho organismo, con exclusión de cualquier responsabilidad atribuible al Ayuntamiento de Santander", reitera la juez.
Y añade que la petición de Costas "no se sustenta en la aparición de hechos nuevos ni elementos probatorios sobrevenidos de imposible conocimiento", por lo que rechaza esa solicitud de este organismo, cuyo responsable, José Antonio Osorio, así como dos de sus funcionarios declararán mañana, viernes, ante esa instructora.
"Permitir en este momento procesal la reapertura de dicha controversia, sin base fáctica novedosa que lo justifique, introduciría una incertidumbre incompatible con la necesaria coherencia y ordenación de la instrucción", concluye.
La magistrada recuerda que la resolución del 23 de marzo de 2026, por la que acordó dirigir la acción penal contra Osorio y los otros dos funcionarios de Costas, es firme, no fue recurrida, y declara a ese organismo posible responsable civil del siniestro.
Los factores del colapso de la pasarela
Respecto a la petición del Ayuntamiento de Santander para que se investigue a la empresa que ejecutó la pasarela, la magistrada indica que el colapso de esa infraestructura se debió a dos factores: "determinadas deficiencias asociadas al diseño de la obra, singularmente en lo relativo a la robustez de la solución adoptada y a la idoneidad del elemento empleado o utilizado para los herrajes de apoyo; y, de otra, la ausencia de las labores de inspección, control, conservación y mantenimiento que resultaban exigibles".
Añade que de las actuaciones llevadas a cabo "no se desprende indicio alguno que permita atribuir a los responsables de la entidad contratista una conducta negligente con relevancia causal o adyacente en la producción del resultado investigado".
"No consta que la ejecución material de la obra se hubiera apartado de las determinaciones contenidas en el proyecto aprobado ni de las instrucciones recibidas por la dirección facultativa", señala la magistrada, quien añade que "tampoco se ha puesto de manifiesto la existencia de defectos de ejecución concretos imputables a la contratista".
El 3 de marzo, sobre las cinco de la tarde, la pasarela de la zona de El Bocal, que forma parte de la senda costera de Santander, se rompió mientras pasaban siete compañeros del instituto de Heras (Medio Cudeyo), de los que seis (una cántabra, tres vascos, una chica de Guadalajara y otra de Almería) fallecieron tras caer al mar, y otra, de Álava, resultó herida grave.