El verano no espera: calor extremo en pleno mayo
- España roza los 40 ºC, Reino Unido pulveriza su récord histórico de mayo y Francia confirma sus primeras víctimas
- Las noches tropicales se extienden por el suroeste peninsular y complican el descanso mucho antes de que arranque el verano
Mayo todavía no se ha despedido y ya estamos hablando de temperaturas que son comparables con las más cálidas de julio o agosto. No es una exageración: buena parte de Europa occidental atraviesa estos días un episodio de calor tan intenso como impropio del calendario, con valores que en algunos puntos se sitúan hasta 15 grados por encima de lo normal para la época. Y lo más llamativo no es solo cuánto sube el termómetro, sino lo pronto que lo hace.
Mayo empezó fresco. De hecho, durante las primeras semanas, las temperaturas se situaron claramente por debajo de lo habitual. Nadie lo hubiera dicho entonces, pero el mes guardaba una sorpresa: un golpe de calor tan intenso como repentino, lo que los meteorólogos llamamos una cúpula de calor.
La remontada de las temperaturas ha sido espectacular desde el 19 de mayo, cuando se inició un episodio de calor sin precedentes El Tiempo RTVE
¿Qué es una "cúpula de calor"?
El mecanismo es sencillo de entender si lo imaginamos como la tapa de una olla. Una potente dorsal anticiclónica —un sistema de altas presiones— se instala en altura y actúa como una tapadera que atrapa el aire cálido, le impide renovarse y lo fuerza a descender hacia la superficie. El aire, al comprimirse y hundirse, se calienta todavía más. El resultado es ese ambiente sofocante y persistente que no da tregua durante días.
La dorsal anticiclónica en 3 dimensiones permite identificar la forma de cúpula que actúa como una auténtica tapadera sobre España y Europa occidental El Tiempo RTVE
En este caso, el origen de tanto calor hay que buscarlo al sur: un anticiclón muy robusto se extiende desde el norte de África hasta las islas británicas y canaliza aire muy cálido hacia latitudes que, en estas fechas, no están acostumbradas a recibirlo. Por eso el episodio no entiende de fronteras y golpea por igual a España, Portugal, Francia, Bélgica, Países Bajos o Reino Unido.
Esa dorsal está dejando anomalías positivas que, en algunos casos, alcanzan los +15 ºC respecto a lo habitual. Dicho de otro modo: estamos teniendo el calor que tocaría tener dentro de dos o tres meses.
La anomalía de las temperaturas máximas supera los 15 ºC en el norte de España El Tiempo RTVE
¿Dónde tendremos lo peor en España?
Como suele ocurrir en estos episodios, el calor no se reparte de forma homogénea. Tres grandes zonas se han llevado en las últimas horas la peor parte: el norte y el suroeste peninsular y el valle del Ebro.
En el cuadrante suroccidental, las máximas han oscilado entre los 37 y los 39 ºC, y en los puntos más cálidos del sur podrían rozarse los 40 ºC durante la segunda mitad de la semana. Por provincias, Badajoz se perfila como una de las más castigadas, seguida de Sevilla, Córdoba, Jaén, Toledo o Zaragoza.
Mapa de temperaturas máximas del miércoles, 27 de mayo El Tiempo RTVE
Precisamente el valle del Ebro, fiel a su costumbre, vuelve a ser uno de los grandes hornos peninsulares. En el norte también seguirá el fuerte calor, con valores desorbitados en el sur e interior de Galicia, en el Principado de Asturias, Cantabria y País Vasco. Ciudades como Bilbao se asoman a las que son sus temperaturas más altas registradas en un mes de mayo.
Las noches que no refrescan
Este episodio, además, viene acompañado de noches tropicales, esas en las que el termómetro no baja de los 20 ºC. En provincias como Cádiz, Sevilla o Barcelona, las mínimas rondarán esa cifra, y dormir se convertirá en una tarea complicada.
Temperaturas mínimas previstas para este sábado. Las noches tropicales se extenderán a muchos puntos del país El Tiempo RTVE
El motivo por el que estas noches importan tanto es fisiológico: cuando el cuerpo no logra recuperarse durante el sueño, el estrés térmico se va acumulando jornada tras jornada. Por eso los expertos insisten en que son precisamente las noches sin alivio —y no tanto los picos diurnos— las que más se notan en la salud pública, sobre todo entre las personas mayores y las que padecen enfermedades previas.
Reino Unido y Francia: récords centenarios y las primeras víctimas
En el Reino Unido, donde un calor así es mucho más excepcional que en el sur de Europa, se ha batido un récord que aguantaba desde hace más de 80 años: la marca de mayo era de 32,8 ºC, registrada en 1944, y se ha superado dos veces esta semana. Primero, al alcanzarse 34,8 ºC en Kew Gardens, al sur de Londres, el lunes. Al día siguiente, el martes, el termómetro subió hasta los 35,1 ºC pulverizando de nuevo el récord en más de 2 grados.
Por su parte, Francia ofrece la cara más dura. El país ha vivido su día de mayo más cálido de la historia, con una media nacional de 24,4 ºC que supera un récord vigente desde 1944. Hasta 352 estaciones meteorológicas registraron nuevos máximos mensuales. Y, lo más grave, las autoridades francesas ya han vinculado siete muertes al calor, al menos cinco de ellas por ahogamiento. Aquí entra en juego un factor estacional poco intuitivo: la ola de calor ha llegado antes de que arranque la temporada de vigilancia en playas, lo que multiplica el riesgo en un país que aún no estaba preparado para meterse en el agua.
¿Es normal tanto calor en mayo?
La pregunta es inevitable, y la respuesta tiene matices. Episodios cálidos en primavera los ha habido siempre. Lo que ha cambiado es su intensidad, su extensión y, sobre todo, su duración. Lo que hace décadas eran pequeñas incursiones de calor primaveral de tres o cuatro días, ahora dura hasta varias semanas.
Que un episodio de esta magnitud se adelante a mayo encaja con lo que la ciencia lleva tiempo anticipando: la temporada de calor extremo se está estirando por ambos extremos del calendario. Lo que antes eran anomalías empieza a convertirse, poco a poco, en la nueva normalidad.