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Los socialdemócratas se unen a la ultraderecha para derrocar en Rumanía al Gobierno del europeísta Ilie Borojan

  • El primer ministro se enfrentaba este martes a una moción de censura tras el fracaso de su coalición
  • Su salida hace peligrar la calificación de la deuda soberana del país y su acceso a los fondos de la Unión Europea
El Parlamento de Rumanía derroca el Gobierno de Ilie Borojan
Ilie Borojan Getty
RTVE.es

El Parlamento de Rumanía ha derrocado este martes al Gobierno del primer ministro Ilie Bolojan en una moción de censura encabezada por los socialdemócratas (PSD) y la extrema derecha. El mandatario proeuropeo lideraba desde finales de abril un Ejecutivo en minoría después de que el PSD —hasta entonces sus socios de coalición— exigiera su dimisión para aliarse con la oposición de extrema derecha Alianza para la Unión de Rumanos (AUR).

La moción, denominada "Detengan el Plan Bolojan" por sus precursores, requería de 233 votos y ha sido aprobada por 254 de los 464 parlamentarios de la Cámara. Desde la llegada de Bolojan al Gobierno, se han repetido los enfrentamientos entre el primer ministro y sus socios socialdemócratas, que han sido muy críticos con sus medidas de austeridad —que incluían recortes de sueldos y despidos— y han visto cómo el apoyo popular del que antes gozaban, se ha desplazado en parte hacia la extrema derecha, con quien ahora han votado esta moción.

"¿Alguien puede decir cómo funcionará Rumanía a partir de mañana? ¿Tienen algún plan?", ha preguntado Bolojan a la Cámara antes de la votación. Además, según recogen medios rumanos, ha aprovechado para calificar la moción de "falsa, cínica y artificial". Ha defendido que los argumentos de la moción se basan en "datos que no son reales" y parecen haber sido escritos por personas "que no han estado en el Gobierno". Además, ha defendido que no tiene en cuenta el contexto actual de Rumanía.

Cualquier cambio de gobierno, ha dicho después, "debería venir acompañado de una estrategia, independientemente de quién lo suceda". Borojan defiende que las medidas aplicadas para el ajuste fiscal eran necesarias para poder optar a la recepción de miles de millones en fondos comunitarios.

Diez meses al frente de un Gobierno cuatripartito

Tras semanas de negociaciones, el conservador Ilie Bolojan fue designado en el cargo en junio de 2025 y llegó con el objetivo de reducir el déficit fiscal del país que lideraba. Lo hizo al frente de una coalición cuatripartita en la que entraron las dos grandes formaciones tradicionales del país, el PSD y el liberal PNL, además del UDMR, el partido de la minoría húngara en el país. Su victoria electoral llegó tras la crisis política desatada a raíz de la victoria del ultranacionalista prorruso Calin Georgescu en la primera vuelta de un proceso que fue anulado por irregularidades.

El Gobierno empezó a funcionar con un objetivo claro y primordial: reducir el déficit fiscal del 9,3% del PIB con el que Rumania cerró el 2024. Sin embargo, una de las cuestiones que más dudas generó desde el principio entre los socios del Ejecutivo era la de impopular subidas de impuestos, algo calificado de inevitable desde Bruselas y que, como era previsto, ha ayudado a impulsar a la extrema derecha polaca.

Al asumir el cargo, Bolojan se comprometió a seguir "tres líneas de actuación fundamentales", que pasaban por el saneamiento de las finanzas, la promoción de la buena gobernanza y el "respeto" a los rumanos. El primer ministro sabía que el camino no sería "fácil", pero se mostró convencido de poder superar la "difícil situación" del país.

Las próximas elecciones están previstas para 2028

Las próximas elecciones generales en Rumanía están previstas para 2028 y el país nunca ha celebrado una convocatoria electoral anticipada. El escenario más probable es que el presidente centrista y proeuropeista Nicusor Dan, encargado de nombrar al sucesor de Bolojan, convoque a los partidos a negociar e intente reconstruir la coalición que se rompió en abril, pero esta vez encabezada por una nueva figura aún por determinar.

Mientras que los socialdemócratas se han mostrado abiertos a unirse a una nueva coalición proeuropea liderada por un nuevo primer ministro, el partido de Borojan ha rechazado volver a colabrar con el Partido Socialdemócrata. El presidente del PSD, Sorin Grindeanu, ha dicho tras la moción que "hay esperanza" y que, a partir de ahora, "es deber de las partes responsables encontrar una solución". Por ello, espera que el presidente les convoque a consultas.

Mientras se resuelve la situación y la configuración del nuevo Ejecutivo, el destituido primer ministro seguirá al frente de un Gobierno interino con poderes limitados. Independientemente de quien sea el próximo líder, el objetivo de reducción del déficit sigue siendo la prioridad del país, así como la aplicación de reformas que permitan a Rumanía el acceso a 10.000 millones en fondos de recuperación y resiliencia de la UE, cuya fecha límite para obtenerlos es en agosto.