Illa anuncia un plan de choque para reducir las listas de espera de la dependencia en Cataluña
- 18.200 personas que esperan el grado III serán reconocidas de forma "semiautomática" desde junio
- Este 2026 se invertirán 25 millones y se incorporará a 200 nuevos profesionales de la dependencia
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha anunciado este domingo un plan de choque para reducir las listas de espera de la dependencia en Cataluña, en las que hay unas 128.000 personas.
Lo ha dicho en una declaración institucional desde Món Sant Benet, en Sant Fruitós del Bages (Barcelona), donde este fin de semana el Govern ha celebrado unas jornadas de trabajo centradas en el impulso de los servicios públicos.
Esta iniciativa, llamada "Pla Cura", arranca con un presupuesto inicial de 25 millones para este 2026 y permitirá agilizar los expedientes de las 18.200 personas que el Govern calcula que esperan el reconocimiento del grado III, el máximo establecido.
Reconocimiento inmediato de quienes esperan el grado III
A estas personas se les reconocerá el grado de dependencia "de forma semiautomática" a partir de junio, con una llamada y según la información que ya figura en sus informes clínicos.
El ejecutivo catalán prevé aprobar el próximo martes un decreto ley de medidas urgentes que abrirá esta "vía rápida" para desbloquear "el tapón" de la dependencia y, al mismo tiempo, asentar las bases del nuevo modelo con 18 medidas concretas.
Según Illa, se trata de uno de los proyectos "más importantes" que ha puesto en marcha el Govern y supondrá la "transformación más ambiciosa" del sistema de atención a la dependencia 20 años después de la ley que lo creó.
La inversión inicial de 25 millones se destinará a contratar a 200 nuevos profesionales y aumentar en 25.000 las solicitudes de ayuda a tramitar, mientras se desplegará una nueva herramienta tecnológica, vSocial, dotada de una nueva IA.
El proyecto es fruto del trabajo conjunto de los Departamentos de Salud, Derechos Sociales y Presidencia y, según Illa, pone al día el sistema de atención a la dependencia ante los cambios demográficos que están experimentando los países europeos.
El presidente de la Generalitat ha reivindicado que esta reforma sitúa la atención a la dependencia al mismo "nivel" que los otros tres pilares del estado del bienestar (la sanidad, la educación y las pensiones).
También ha sostenido que da respuesta a las "nuevas tensiones" que viven las clases medias y trabajadoras catalanas con familiares dependientes, y ataca el que es, junto a la crisis de vivienda, el factor que más incide en la desigualdad en Cataluña.
"Nadie está haciendo políticas más ambiciosas que Cataluña en materia de vivienda y, con las medidas que anunciamos hoy, nadie está haciendo políticas más ambiciosas para transformar el modelo de dependencia", ha añadido el presidente catalán.
Más profesionales y valoración en una videollamada
El "Pla Cura" se basa en la simplificación de trámites y la mejora de los recursos humanos y tecnológicos implicados en el proceso, del diagnóstico a la valoración del grado de dependencia y la aprobación del PIA (Plan Individual de Atención), según han informado fuentes de los Departamentos de Salud y Derechos Sociales e Inclusión.
En estos momentos, la espera media entre la solicitud de la ayuda y la resolución del PIA es de 397 días, un tiempo que podría caer de manera drástica a juzgar por el plan piloto que la Generalitat puso en marcha en Vic (Barcelona), donde se situó en 60 días.
Con los 200 nuevos profesionales y la ampliación de los contratos con las entidades colaboradoras, el Govern espera acelerar el número de valoraciones. Además, éstas podrán hacerse de manera mucho más rápida: con una sola videollamada.
Hecha la valoración del grado, se elaborará un PIA exprés y se activará el pago en unas dos semanas para las personas que opten por recibir una prestación económica o por el cuidador familiar.
A los que soliciten un servicio asistencial (residencia o centro de día), la Generalitat les dará una ayuda puente de 200 euros al mes hasta que consigan el recurso definitivo.
Unas 65.000 personas al año podrían beneficiarse del pago inmediato en cuanto se obtiene el grado, lo que supone el 53 % de los expedientes que están ahora pendientes.
El nuevo modelo se desplegará "progresivamente" bajo el paraguas de la Agencia de Atención Integrada Social y Sanitaria.
Cambio de paradigma en la atención
Tras el plan piloto de Vic, el Govern prevé extender la experiencia a un área en la que habitan un millón de personas entre septiembre de 2026 y marzo de 2027. La generalización en todas las áreas sanitarias será progresiva y se hará hasta diciembre de 2027.
Para implementar el nuevo modelo, se pasará de 25 servicios de valoración de la dependencia (Sevad) a 375 equipos de atención primaria y 107 servicios sociales básicos.
El ciudadano podrá empezar el proceso de reconocimiento en su centro de atención primaria o con el trabajador social de referencia, y la valoración del grado y el PIA se podrán hacer en una visita domiciliaria única. Se activará un circuito rápido para las situaciones más complejas y los menores de seis años.
Con el plan de choque y la reforma del modelo de atención, el Govern pretende hacer frente a un sistema de dependencia que se ha revelado "frágil", "muy complejo" y "poco pensado para las necesidades de la ciudadanía", precisamente en un momento de pico de la demanda, según fuentes de los departamentos implicados.
El número de solicitudes iniciales de dependencia se elevaron a 158.000 en 2025, el doble que hace diez años.
Según los últimos datos del Observatorio Estatal de Dependencia, un total de 2.886 personas murieron en Cataluña esperando una resolución del sistema de la dependencia en el primer trimestre de 2026, una cifra que se eleva a casi 9.000 en toda España.