De las redes sociales a las estanterías: los influencers saltan al papel
- El video no mató a la estrella de la radio y los móviles no acabarán con los libros
- Hablamos con César y Alba, dos creadores de contenido de Ávila y Salamanca que han dado el salto
César Díez nació en Valencia, pero ha crecido y disfrutado de Ávila desde la infancia. Durante diez años, plasmó su pasión por la ciudad, primero en un blog, y después en Instagram, con su cuenta @gloucesterpost. La red social le ha permitido mantener el contacto con la gente de Ávila, también con la vive fuera. “No sé si tengo un periodista dentro, pero un payaso seguro que sí”, confiesa para definir el enfoque de sus contenidos.
Uno de ellos se viralizó y le abrió los ojos sobre las redes sociales: “Me di cuenta de que la gente en Instagram no solo ve imágenes y vídeos, sino que también lee”. Y se decidió a publicar un libro, con el mismo estilo: “Aunque tiene un enfoque periodístico, realmente no deja de ser sátira, humor. Intento salirme de los tópicos, la muralla y Santa Teresa, para reflejar las cuestiones pequeñitas, del día a día, que definen nuestra identidad, y nos diferencian de alguien de Valladolid, Segovia, Salamanca… o de Sevilla”
El frío, los pinchos o el funcionamiento de los autobuses son algunas de las cuestiones tratadas por la Guía para la vida abulense, mezclados con algunos hitos que podrían haber sucedido, o no, como los orígenes abulenses de Donald Trump.
Postureo histórico
En 2020, cuando el mundo vivía encerrado por la pandemia, Alba Saenc comenzó a dar rienda a su creatividad con audios en tendencia, muy de moda entonces, en los que interpretaba a personajes históricos. Después de probar con varias opciones formativas, se matriculó en el doble grado de Historia con Historia del Arte y dio el salto a la profesionalización de su actividad divulgadora, en redes sociales (@albasaenc) y a través de colaboraciones en Crónica de España, de RNE y National Geographic.
Hoy, su perfil de Tik Tok lo siguen más de medio millón de usuarios; 384.000 en Instagram. “Mi target gira entre los 15 y los 35 años. Es gente que dedica mucho tiempo a las redes sociales, no sé si esto es bueno o malo, pero los contenidos sobre historia, arte y cultura en general pueden atraerles si sabes emplear un lenguaje que les llegue”.
¿Su receta? Documentarse y elaborar varias versiones de cada guion, puliendo la anterior, para crear ritmo sin perder el rigor. Aunque, advierte, esto no es un foro académico “Si quieres una charla muy específica, vete a la universidad, porque tienes verdaderos profesionales que saben muchísimo más que yo y te van a dar datos muy concretos, con un vocabulario técnico”.
Para la puesta en escena, da rienda suelta a su faceta interpretativa y, en el montaje, se desprende de prejuicios para, por ejemplo, explicar que ya había influencers en la Roma clásica: “El emperador Trajano, para mostrar sus logros en la campaña de la Dacia, mandó construir una columna. No es tan diferente a lo que hacemos los adolescentes cuando sacamos el carnet de conducir y lo publicamos en redes para que todo el mundo lo sepa”.
Estos paralelismos son la materia prima de su libro ¿Te Crees muy moderno? Al fin y al cabo “no hemos cambiado tanto, seguimos siendo el Homo Sapiens y mantenemos los comportamientos, aunque cambien los soportes”, dice.