El "cañonazo" diario de Ceuta cumple 334 años
- Ceuta es una de las únicas siete ciudades de todo el mundo que mantiene viva esta tradición
- Este acto militar tiene lugar cada día, a las 12:00h, en lo alto de la fortaleza del Monte Hacho
Desde el Baluarte de la Puerta de Ceuta, en la fortaleza militar del Monte Hacho de Ceuta, se acciona cada día a las 12:00h el conocido como "cañonazo". Un acto que sucede en la Ciudad Autónoma desde finales del siglo XVIII. Así lo dictaminaron las reales ordenanzas de Carlos III. Desde el 29 de marzo de 1792, implicaba la apertura y el cierre de puertas de las Murallas Reales. No siempre se realizó desde este importante lugar geoestratégico, donde poder mantener el control de la vigilancia de todo el Estrecho de Gibraltar. Hasta el año 2003 se realizaba desde el fuerte de San Felipe, pero se detectó que este hecho deterioraba la infraestructura. Por este motivo, se trasladó de escenario.
Los marinos empleaban esta salva para sincronizar sus relojes. Durante una época también sirvió para anunciar el Ángelus o fugas de presos. También advertía de la llegada de corsarios, barcos enemigos en la zona del Estrecho. Actualmente, ha quedado como un importante legado para la Ciudad. Ahora se cumplen 334 años desde que el cañonazo se efectuó por primera vez en la Ciudad Autónoma. Se realiza en siete ciudades del mundo. Junto a Ferrol (desde su Arsenal), Ceuta es la única española que lo lleva a cabo. También sucede en la Habana a las 21:00h, Santiago de Cuba (19:00h), Malta (13:00h), Edimburgo y Roma a las 12:00h.
Imagen de archivo del año 2003, cuando se seleccionó esta nueva ubicación como escenario del "cañonazo"
Una tradición puntual a su cita los 365 días del año
Cada día, sin excepción, la unidad responsable de llevar a cabo esta tradición es RAMIX 30. Sus efectivos reciben formación específica para poder lograr que este proceso, coreografiado minuciosamente, se pueda efectuar sin incidentes. Tres personas se encargan de municionarlo. "El jefe de pieza da la voz de carguen y el cabo sirviente introduce la carga dentro del obús", explica el cabo primero Ocaña, jefe de pieza del RAMIX 30.
"Después de bajar el cierre, asegura el arma. Luego recibe la orden de volver a su posición, solicitan el permiso pertinente, y se procede a eliminar el seguro". Tras activarse la cuenta atrás, suena la palabra clave: "fuego". Una vez terminada la maniobra, se aplica una limpieza. un mantenimiento de "primer escalón", limpieza del tubo y la recámara. Otro grupo realiza una limpieza más exhaustiva, cada semana. Una vez al mes, la pieza se cambia y revisa al detalle.
Vista del cañón en lo alto de la fortaleza del Monte Hacho
Mario Cruz Peinado, brigada del Ejército de Tierra, reconoce que el compromiso con esta tarea es "exquisito". "Hubo un parón en los años 90 del siglo XX por un fallo en las máquinas de calibrado de las vainas de salva. Se pidieron suministros de la Península, y se arregló el problema", reconoce este militar. También en otros momentos ha tenido que paralizarse, precisamente por la misma razón: la falta de suministros. "Ni siquiera durante la pandemia del COVID paramos de accionarlo". "Es un orgullo poder realizarlo siendo caballa", coinciden ambos militares. "Cuando no suena, la gente pregunta a ver si ha pasado algo". Una curiosa tradición que acredita todavía más si cabe la singularidad de Ceuta.