Adaptar el mundo para entenderlo: el reto de la accesibilidad cognitiva
- Alrededor de 2.000 personas tienen un diagnóstico oficial de Trastorno del Espectro Autista en Castilla-La Mancha
- Las estrategias de lectura fácil ayudan a las personas autistas a relacionarse con el entorno
En Castilla-La Mancha, alrededor de 2.000 personas tienen un diagnóstico oficial de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Con la finalidad de contribuir a la inclusión de este tipo de personas, el Ejecutivo regional y el tejido asociativo han diseñado una iniciativa centrada en la adaptación de los entornos y cuyas estrategias puedan dar forma a una nueva ley de accesibilidad universal.
Clave para las personas con autismo
Para facilitar que su vida diaria pueda integrarse en sociedad, las organizaciones sociales y el ejecutivo regional han diseñado el servicio "Sin Barreras". Una iniciativa que tiene como objetivo garantizar la accesibilidad cognitiva de las personas que conviven con este trastorno.
Según la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha, la accesibilidad cognitiva se define como la cualidad de los entornos para permitir que todas las personas, con independencia de si tienen o no una discapacidad, puedan orientarse, comprender la información o relacionarse con el entorno de forma autónoma.
"Facilitar información previa a las personas con autismo respecto al lugar donde se encuentran o apostar por estrategias como la lectura fácil o el lenguaje claro a la hora de traducir un texto, contribuyen a que estas personas puedan relacionarse en sociedad de manera segura", explica José Luis Escudero, comisionado de accesibilidad en Castilla-La Mancha.
Una ley regional para avanzar en derechos
Las estrategias de lectura fácil o de lenguaje claro ayudan a las personas autistas a relacionarse con el entorno de manera autónoma, a la par que beneficia al resto de ciudadanos a la hora de acceder a información de una forma más sencilla.
Reducir la intensidad del ruido ambiental o evitar las luces artificiales son también algunos de los cambios que contribuyen a favorecer esta integración y garantizar la accesibilidad como un derecho universal.
Este compromiso forma parte de la Ley de Accesibilidad que está tramitando el Ejecutivo y que podría votarse a finales de 2026 en el Parlamento. Actualmente, se encuentra en fase de consulta ciudadana. Es decir, los ciudadanos y las organizaciones sociales pueden aportar propuestas a incluir en la ley a través del portal de participación institucional del Gobierno de Castilla-La Mancha.