La reina Sofía se sumerge en el corazón de Radio Clásica en su 60 aniversario
- Doña Sofía charla con los redactores de la emisora y asiste a una interpretación a cargo de la Orquesta Sinfónica de RTVE
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La reina Sofía ha cruzado este martes el umbral de la Casa de la Radio para sumergirse en el corazón de Radio Clásica en su 60 aniversario. Lo que ha comenzado como una visita institucional, amenizada por la Orquesta Sinfónica de RTVE, ha acabado convirtiéndose en una inmersión total en la radio de verdad: esa que ocurre en directo, entre micrófonos. Doña Sofía ha puesto cara y voz a los trabajadores que mantienen encendida la llama de la música cada día.
La emisora cultural más longeva de España nació en 1965 y se ha convertido en un auténtico referente musical. “Celebramos algo que en estos tiempos de inmediatez y ruido parece casi un milagro”, ha afirmado Roberto Santamaría, director de Radio Nacional de España (RNE).
Se refiere a los 60 años de Radio Clásica: “Sesenta años de una emisora que ha mostrado que la cultura no es un lujo, sino un servicio público, que la belleza no es un adorno, sino una necesidad, y que la música, cuando se cuida, se explica, se ama y se comparte, puede ser una forma de ciudadanía”.
Escuchar música clásica es una de las aficiones de doña Sofía, que en la Casa de la Radio ha disfrutado de una interpretación exclusiva del Septimino en mi bemol mayor, Op. 20, de Ludwig van Beethoven. La obra, dedicada a la emperatriz María Teresa de Borbón, ha sido interpretada por miembros de la Orquesta Sinfónica de RTVE. Tras la pieza, los músicos se han levantado y un gran aplauso ha resonado desde los pasillos superiores. Un reconocimiento que la reina ha compartido con una sonrisa.
Como ella, la directora de Radio Clásica, Eva Sandoval, es amante de la música. Asegura que esta emisora ha sido para muchos “una escuela musical” y, también, “una escuela de vida”. “Nuestra labor edificante, pausada y reflexiva se ha vuelto esencial para el ser humano a modo de refugio sonoro, cultural y artístico, donde la belleza es protagonista”, ha afirmado.
Una visita sonora al corazón de la radio
La reina ha visitado las instalaciones de RTVE acompañada del secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, Antonio Hernando, y del presidente de RTVE, José Pablo López.
Esta no ha sido solo una visita institucional. Ha sido, ante todo, una visita sonora. A las 12 en punto del mediodía, cuando la reina Sofía ha atravesado las puertas del estudio 206 en la Casa de la Radio, una voz en antena se ha colado en el aire: “Damos la bienvenida a la reina”. No es una fórmula protocolaria más. Es la radio en directo, en estado puro.
Los locutores le han dado las gracias a la reina “por su visita y por su complicidad”. Dentro, la escena resulta íntima. En las pantallas, las ondas de audio suben y bajan como un latido visible. Y es entonces cuando llega uno de los momentos más emotivos de la visita. “Un regalo musical a nuestra invitada de honor”, afirman los locutores del programa Radar clásico.
La reina Sofía y el presidente de RTVE, José Pablo López, visitan los estudios de Radio Clásica RTVE.es
Suenan las Tres piezas de fantasía de Robert Schumann. La reina Sofía se acerca al cristal, en busca del mejor ángulo para ver a los intérpretes. El violonchelista Pablo Ferrández se balancea suavemente mientras toca. Cierra los ojos, inclina la cabeza, deja que la emoción le atraviese. A su lado, el pianista Eldar Nebolsin acompaña con el mismo lenguaje corporal: hombros que siguen la música, manos que no solo ejecutan, sino que cuentan.
La reina observa con los brazos juntos, seria y casi inmóvil, pero atenta a cada detalle. El estudio en el que se encuentra esconde historias humanas. En el lado de los técnicos, hay fotografías personales, figuras de Playmobil alineadas, dibujos coloridos y una foto con un texto que resume el espíritu del lugar: “los radiorokers”.
Cuando termina la interpretación, suena un “¡bravo!” espontáneo de los locutores. Acto seguido la reina sale del estudio y saluda a los músicos y a sus familiares. “Qué maravilla”, comenta. Les da la enhorabuena y pregunta a los hijos de Nebolsin si ellos tocan instrumentos. El más pequeño se refugia en el cuello de su padre mientras doña Sofía le hace carantoñas.
La reina charla con los redactores de Radio Clásica
Una vez en la redacción de Radio Clásica, la reina saluda a los trabajadores y se interesa por su trabajo. Diego Requena le explica que están confeccionando Programa de mano, un programa que consiste en la retransmisión de conciertos internacionales.
“Nos ha preguntado si es un trabajo de 24 horas”, cuenta Requena, director y presentador de La zarzuela y Programa de mano. Le contesta que es una labor de 24 horas, aunque repartida en equipos. La radio nunca se detiene, solo cambia de manos.
También ha habido espacio para los oyentes. Una oyente del programa Música a la carta de Radio Clásica ha dejado un mensaje para ella. “Es usted un ejemplo”, le dice. La reina sonríe. Y Amaya Prieto, presentadora del programa, le pide que dedique una canción. A lo que la reina pide “algo de Bach”.
En el recorrido, doña Sofía se ha movido con curiosidad. Pregunta, se detiene, observa. “¿Tocas algo?”, pregunta a su paso a quienes trabajan detrás de las ondas. No es una pregunta casual: en Radio Clásica, muchos no solo cuentan la música, también la han vivido.
Clara Sánchez, del equipo directivo, es violonchelista de formación. Ha compartido con la reina un recuerdo de infancia: el momento en el que escuchó a Mstislav Rostropovich en Oviedo tras recibir el Premio Príncipe de Asturias. Un momento “muy especial e inspirador”.
“Rostropovich era muy amigo de la reina y ella lo trajo muchas veces a España a hacer conciertos”, explica. Tras escuchar esta anécdota, doña Sofía le ha preguntado: “¿Y quién es ahora el mejor?”. Entre los candidatos, ha sonado el nombre Ferrández, al que acababan de escuchar en el estudio. También el de Daniel Barenboim, otro de los grandes con los que la emisora ha conversado.
La reina Sofía junto a trabajadores de Radio Clásica y RTVE RTVE.es
Julio Valverde le ha hablado a la reina del programa que presenta y dirige, Rubato, un término italiano que significa “tiempo robado” y que alude a la libertad del intérprete para moldear una obra. Han hablado de cómo una misma pieza cambia radicalmente según quién la interprete.
El programa da voz precisamente a los intérpretes. Muchos de ellos ya retirados. Ahí aparece “la historia de este país”, según Rubato: desde cuando apenas había conservatorios ni orquestas hasta hoy, cuando un violinista o un violonchelista español puede terminar tocando en grandes orquestas europeas.
“¿Y ustedes quiénes son?"
En los pasillos, los encuentros se suceden con naturalidad. “¿Y ustedes quiénes son?”, pregunta la reina con curiosidad. “Somos técnicos de sonido”, responden tres hombres que se cruzan con ella en el pasillo mientras le estrechan la mano.
Le presentan también a quienes, a lo largo de los años, han dejado su huella en la emisora en un ambiente cercano. “Nunca es tarde para cantar”, le comentan a la reina entre risas tras preguntarle si lo hace.
La reina saluda a trabajadores de RTVE a su llegada a la Casa de la Radio RTVE.es
Esta visita tan especial ha culminado con una foto de familia de Radio Clásica junto a la reina y un gesto cargado de simbolismo: le han regalado un tocadiscos y el disco conmemorativo del 60 aniversario, titulado Mucho más que música.
La reina ha podido comprobar en primera persona cómo en esta casa la música no se guarda en vitrina, sino que se transmite, se comparte, se siente. Y este año, más que nunca, en Radio Clásica se celebra.