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La familia del hombre que murió en una polémica actuación con pistolas táser pide que se reactive el caso

  • Se encuentra actualmente archivado de forma provisional, a la espera del resultado definitivo de la autopsia
  • Un informe aportado por la familia apunta a que la muerte se produjo por varios factores que dificultaron la respiración
Muere un hombre por el uso de pistolas táser en una polémica actuación policial
RTVE.es

La familia de Haitam Mejri, el hombre de 35 años fallecido el pasado 7 de diciembre en Torremolinos (Málaga) en un locutorio, tras una intervención de la Policía Nacional, reclama la reapertura del caso, actualmente archivado de forma provisional, a la espera del informe definitivo de la autopsia.

Los hechos ocurrieron durante una actuación policial motivada por un aviso de robo. En las imágenes difundidas se observa cómo los agentes emplean una pistola táser en varias ocasiones. Según la versión de la familia, el dispositivo se utilizó incluso cuando el hombre ya estaba esposado, reducido en el suelo y rociado con gas pimienta. Además, denuncian que los policías no informaron a los sanitarios del uso de la táser.

"Se sale de cualquier protocolo dispararla ya estando reducido y esposado, y hacerlo más de tres veces innecesariamente", asegura al Telediario de TVE Nascer Mejri, hermano del fallecido, quien critica especialmente que no se comunicara el uso del dispositivo eléctrico.

Informe aportado por la familia

Uno de los puntos clave del caso es el informe pericial aportado por la familia, que pone el foco en la presión ejercida sobre el fallecido durante la intervención. Según este dictamen, la muerte se habría producido por una combinación de factores que dificultaron la respiración, como la presión en el cuello y el tórax, lo que derivó en una parada respiratoria y, posteriormente, cardíaca. El informe también apunta que las descargas de la táser pudieron agravar la situación.

El abogado de la familia sostiene además que existen discrepancias sobre el número de descargas aplicadas. Mientras que un primer informe policial recoge cuatro, en un vídeo analizado se contabilizan once, y no se descarta que haya más registros pendientes de revisión.

La familia denuncia también deficiencias en la instrucción judicial, como la negativa a tomar declaración a testigos y agentes, o la posible pérdida de pruebas digitales relevantes. "Llevamos tres meses luchando para que se sepa la verdad", afirma el hermano de la víctima, quien considera que el caso se está "enfriando".

Desde el entorno familiar insisten en la necesidad de esclarecer lo ocurrido con criterios estrictamente médicos y periciales, y confían en que la autopsia definitiva permita reactivar la investigación.

En el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)

El caso permanece en manos del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que ha indicado que está pendiente del resultado final de la autopsia para determinar el recorrido judicial. Mientras tanto, la familia mantiene su denuncia por un presunto uso desproporcionado de la fuerza y apunta a un posible homicidio imprudente.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido el uso de las pistolas táser, subrayando que estos dispositivos incorporan cámaras "para garantizar y poder comprobar el desarrollo y la corrección del operativo".

En paralelo, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha criticado la difusión de lo que considera imágenes parciales de la intervención y ha rechazado que se esté construyendo un relato que criminaliza a los agentes sin base judicial. El sindicato recuerda que el uso de la táser está regulado y responde a criterios de proporcionalidad, y niega que exista un límite fijo de descargas como sostienen algunas acusaciones.