Muere un hombre en Palma tras ser reducido con una pistola eléctrica por la Policía Nacional
- El fallecido se encontraba en estado de gran agitación en el domicilio familiar
- Sus tres hijos tuvieron que huir de la vivienda y refugiarse en casa de un vecino
Un hombre ha fallecido esta madrugada en Palma de Mallorca tras entrar en parada cardiorrespiratoria durante una intervención policial. Los agentes de la Policía Nacional se vieron obligados a utilizar un dispositivo de inmovilización eléctrico (conocido como taser) para reducir al varón, quien presentaba una actitud "muy agresiva" y se encontraba "rompiendo objetos" en su domicilio, según han informado las agencias Europa Press y EFE.
Los hechos han ocurrido sobre las 04:15 horas, cuando los servicios de emergencia recibieron una llamada alertando de que en una vivienda de la capital balear se encontraba un hombre "muy alterado" y "gritando". Ante la violencia de la situación, sus tres hijos se vieron obligados a huir del inmueble y refugiarse en la casa de un vecino hasta la llegada de las autoridades.
Uso del dispositivo eléctrico
Al personarse en el lugar, la patrulla de la Policía Nacional localizó a un hombre "corpulento en un estado de gran agitación". Según el relato de los agentes, el individuo hizo caso omiso a las indicaciones policiales y mantuvo su comportamiento violento. Ante la imposibilidad de controlar la situación por otros medios, uno de los policías hizo "uso del dispositivo de inmovilización eléctrico" para poder reducirlo.
Inmediatamente después de recibir la descarga, el hombre entró en parada cardiorrespiratoria. Los propios agentes iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras solicitaban la presencia urgente de una ambulancia.
Investigación en curso
A pesar de que los sanitarios desplazados al lugar continuaron con las maniobras de recuperación avanzada, finalmente solo pudieron confirmar el fallecimiento del hombre.
El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias exactas de la muerte. Al domicilio también han acudido agentes de la Policía Científica para realizar la inspección ocular y recabar pruebas que ayuden a determinar si existían patologías previas o consumo de sustancias que pudieran haber influido en el fatal desenlace.