Perrunillas de alta cocina
- Los hermanos Castaño han reinventado el dulce tradicional extremeño, que queda convertido en una pasta de té similar a un bombón.
- Su versión del clásico dulce gana el primer premio del prestigioso certamen de la revista especializada Dulcypas
La perrunilla, ese humilde dulce de harina y manteca tiene una nueva vida, un futuro en la alta repostería. Lo han conseguido Abel y Juan Manuel Castaño, al frente del obrador Golimbeo, en Los Santos de Maimona (Badajoz). Su reinterpretación de la receta de su abuela ha conquistado el primer premio del certamen nacional Dulcypas, con una revisión que ha sorprendido incluso a los grandes maestros que formaban parte del jurado, como Eva Arguiñano y Martín Berasategui.
Un bocado de tradición con alma de bombón
Los hermanos extremeños han convertido la clásica perrunilla en una pequeña pasta de té con apariencia de bombón. En su interior hay una pequeña perrunilla tradicional, más “una crema de perrunilla” que está envuelta en chocolate de almendra, cuenta Abel Castaño, el jefe de pastelería del obrador. Y no solo eso: “le hemos metido un gelé de aguardiente y limón que refresca el paladar”, añade con entusiasmo.
De Los Santos de Maimona al mapa dulce de España
El riesgo ha merecido la pena. “Al ser un dulce vasto, muy sencillo y a base de manteca, no esperábamos un primer premio”, confiesa su hermano, Juan Manuel Castaño. Sin embargo, desde que se anunció el resultado, los encargos se multiplican. “Estamos agobiados porque no alcanzamos con nuestro trabajo del día a día”.
Con su perrunilla reinventada como pasta de té, los hermanos Castaño han colocado a Extremadura en el mapa de la alta repostería y al obrador Golimbeo como la cuna de la perrunilla del futuro.