Txeroki, exjefe de ETA, sale por segundo día de prisión en semilibertad entre críticas de PP y asociaciones de víctimas
- De lunes a viernes, de 8 a 21 horas, abandona la cárcel de Martutene para trabajar y hacer voluntariado en Gipuzkoa
- El PNV sostiene que si se ha concedido la semilibertad a Txeroki será "porque está dentro de la legislación"
El exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, ha pasado este martes su segundo día en régimen de semilibertad. Desde este domingo el preso puede salir del centro penitenciario de Martutene, en San Sebastián, después de que lo haya autorizado el Gobierno Vasco a propuesta de la Junta de Tratamiento de la prisión donostiarra, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario.
Esto supone una flexibilización en su régimen de internamiento, aunque permanece en segundo grado, sin que se le haya concedido el tercer grado. No obstante, la medida debe contar también con la autorización del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, al ser el tribunal sentenciador, por lo que, en caso de ser denegada, queda sin efecto.
Txeroki fue detenido el 17 de noviembre de 2008 en Francia y ha sido condenado a diversas penas tanto por la Justicia gala como por la española. En 2011 fue sentenciado a penas que sumaban 377 años de cárcel por 21 intentos de asesinato y actos terroristas. En 2024 fue trasladado de la prisión francesa de Lannemezan a la guipuzcoana de Martutene.
Fuentes penitenciarias han precisado este martes a la Agencia EFE que Garikoitz Aspiazu abandona la prisión de las 8.00 h a las 21.00 h, los cinco días laborales de la semana, para trabajar y realizar tareas de voluntariado en Gipuzkoa, y que está previsto que salga en libertad en julio de 2027.
Txeroki fue condenado a 377 años de prisión
Garikoitz Aspiazu Rubina (Bilbao, 1973), considerado jefe de ETA hasta su detención en 2008, fue condenado en 2011 a 377 años de prisión por la Audiencia Nacional, mientras que en Francia cumplía varias penas que suman más de 30 años.
Esta primera condena, de 377 años, le fue impuesta por el intento de asesinato de la exteniente de alcalde de Portugalete (Bizkaia) Esther Cabezudo, en febrero de 2002. La sala le condenó por 20 delitos de asesinato terrorista en grado de tentativa y otro de estragos.
En 2015 fue condenado por la Audiencia Nacional a nueve años de prisión por ordenar un atentado con coche bomba perpetrado el 26 de agosto de 2007 en Oropesa (Castellón), que causó daños materiales. Además, en julio de 2018 volvió a ser condenado en España a 18 años de prisión por intentar matar con un paquete bomba en enero de 2002 a la delegada de Antena 3 en el País Vasco, María Luisa Guerrero.
Aunque se le relacionó con el asesinato del juez José María Lidón, en noviembre de 2001 en Getxo (Bizkaia), Txeroki fue absuelto por falta de pruebas. También se le vincula con el atentado de la T4 en Madrid en diciembre de 2006, en el que murieron dos ciudadanos, motivo por el que las fuerzas de seguridad lo consideraron uno de los responsables de la ruptura del proceso de conversaciones que mantuvo con ETA el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con el socialista vasco Jesús Eguiguren como emisario.
El PP y asociaciones de víctimas critican su régimen de semilibertad
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lamentado el régimen de semilibertad concedido a Txeroki en las redes sociales. "Bildu ordenó, el PSOE ejecutó y el PNV acató", ha señalado en X. "Así es como Txeroki, condenado a 400 años de cárcel, sale de prisión. Por obra y gracia de una consejera socialista que regala libertad a quien se la arrebató a sus compañeros", ha espetado el presidente del PP, en referencia a la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José.
También la presidenta madrileña, la popular Isabel Díaz Ayuso, ha criticado la medida y ha asegurado que Txeroki y la banda terrorista "mandan más", cuyos objetivos "están más cerca que nunca". Así lo manifestó el pasado domingo. "¿Os dais cuenta de que hoy Txeroki y ETA mandan más que el PP, al que no se le tiene en cuenta jamás en ningún debate de Estado, en temas imprescindibles como, por ejemplo, la política exterior, el futuro? Por eso, los objetivos de la banda están más cerca que nunca y el odio ha aprendido cómo tiene que hacer las cosas para seguir con ese proyecto totalitario en el resto del país", aseveró.
Por su parte, la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha denunciado la concesión de un "tercer grado encubierto" al exjefe militar de ETA, alertando de que se trata de un "varapalo" para las víctimas de la organización terrorista.
En un comunicado, la AVT ha lamentado que el Gobierno vasco haya aplicado el régimen del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario a Txeroki, "utilizando una vez más la legislación para beneficiar a los terroristas sin tener en cuenta a quienes sufrieron el dolor irreparable de sus crímenes". "Llevamos años reclamando que las víctimas tengamos la posibilidad de recurrir estas decisiones, pero seguimos sin ser escuchadas", ha sostenido la entidad.