Imputados diez hombres por haber violado en Francia a un niño de cinco años con sumisión química
- El padre facilitó los abusos contra su hijo y enfrenta cargos por agresión sexual incestuosa y complicidad
- Los cargos incluyen tortura y administración de sustancias, lo que eleva la posible condena a cadena perpetua
Diez hombres, de entre 29 y 50 años, han sido imputados en el norte de Francia como sospechosos de haber violado a un niño de 5 años bajo sumisión química y con el acuerdo de su padre. Según informó la Fiscalía de Lille, la investigación se originó a raíz de una fiesta de chemsex, una práctica que consiste en el consumo de drogas para aumentar el deseo y el placer durante las relaciones sexuales prolongadas, exponiendo a los participantes a graves riesgos de salud.
Lo que inicialmente comenzó como una investigación sobre el uso de estupefacientes en un evento celebrado en febrero de 2025, derivó rápidamente en el descubrimiento de una trama criminal. Así se descubrió que entre noviembre de 2024 y febrero de 2025 el menor fue sometido a violencias sexuales agravadas mediante el uso de sustancias químicas diseñadas para anular su voluntad. Por tanto, las autoridades procedieron a las detenciones.
Cargos judiciales y situación de los detenidos
Los imputados enfrentan cargos por "violación y agresión sexual con la agravante de tortura o actos de barbarie", una calificación legal que eleva la pena posible hasta la cadena perpetua. Además, se les acusa formalmente de la administración de sustancias químicas a un menor de 15 años sin su conocimiento para alterar su juicio con el fin de cometer los abusos. Por su parte, el padre del menor enfrenta cargos por "agresión sexual incestuosa" y complicidad en las violaciones de su propio hijo, al haber sido quien lo entregó a los demás agresores.
Actualmente, nueve de los diez sospechosos permanecen en prisión preventiva, debido a que uno de los implicados se quitó la vida el pasado 21 de junio mientras permanecía bajo custodia. El fiscal Samuel Finielz reveló que el propio padre del niño también habría sido víctima de violaciones bajo sumisión química durante la misma noche de la fiesta investigada.
Protección del menor
Por su parte, el menor ha sido entregado a su madre, de quien el progenitor ya se encontraba separado antes de que ocurrieran los hechos. Actualmente se encuentra en atención médica y psicológica de alta especialización, diseñada específicamente para tratar las profundas secuelas derivadas de este traumático episodio.
Este suceso ha reabierto el debate sobre la sumisión química en Francia tras el reciente caso Pélicot, en el cual se juzgaron abusos sistemáticos cometidos mediante métodos similares de anulación de la conciencia.