¿Adiós al ticket impreso? La patronal de los supermercados pide su supresión para ahorrar en papel
- Según Asedas, el 30% de los tickets acaba en la basura, lo que supone un gasto de 4,5 toneladas de papel
- La OCU pide que sea obligatorio para el vendedor ofrecerlo y que el comprador decida si lo quiere en papel o no
Media tarde de en Madrid. Tras el paso de Ingrid o Kristin, la borrasca Leonardo da una tregua a los clientes de una conocida cadena de supermercados, que aprovechan que el día va alargando para acudir a la compra. La cajera del super, Daniela, ofrece el ticket a los clientes. La gente más joven, cuenta a RTVE, suele utilizar la app de la cadena y acostumbra a dejarlo "tirado" en la misma caja. Los más mayores, eso sí, optan por el papel.
Es el caso de Adolfo, a sus 75 lo tiene claro, "prefiere el papel de toda la vida". Coge el comprobante de la compra y lo guarda "quizá un día o dos, hasta que comprueba lo que me han cobrado". Adelina, más mayor, arrastra con cierta dificultad las bolsas del súper. Siempre se lleva el ticket a casa para repasarlo y lo guarda "unos días".
El cargo de una conocida marca de galletas entre los productos que se ha llevado Jesús delata es padre de dos niños pequeños. En su caso, prefiere el ticket digital. Si se lo dan en papel, confiesa, "lo revisas un poco y lo acabo tirando". "Es más cómodo que me lo manden por la app, por si quieres repasar algo más tarde o incluso devolver un producto", dice a RTVE. Aunque reconoce que, después, tanto correo de las marcas puede llegar a cansar.
Ticket de compra digital RTVE
Nieves se lleva ticket en papel "para comprobaciones más inmediatas", pero también utiliza la aplicación para revisar la compra después. "Mucha gente tira los papeles", dice a RTVE: el formato digital es "una buena medida para ahorrar el gasto en papel".
El 30% de los tickets de compra acaban en la basura
La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercado, Asedas, argumenta a RTVE que "cientos de millones de tickets terminan en la basura porque muchos clientes los abandonan en la propia caja" o los tiran "en las papeleras del establecimiento". En concreto, dicen, los consumidores se deshacen del 30 por ciento de los comprobantes.
Esto supone desperdiciar 4 toneladas y media de papel y un gasto de 10 millones de euros. Si esos tickets se pusieran uno tras otro, dice la patronal de los supermercados, todo ese papel podría dar 28 vueltas al globo terráqueo.
Para reducir ese daño medioambiental y el coste económico que supone, proponen "evitar la impresión sistemática de los tickets". Es decir, que se siga generando electrónicamente, pero "que su impresión en papel se haga solo a demanda del consumidor".
La patronal de supermercados pide un cambio legal hacia la "modernización" del comercio de alimentación, que equipare la situación de España con la otros países de nuestro entorno, como Francia, Países Bajos, Suiza o Reino Unido. Países que, según Asedas, "ya han dado pasos en este sentido" con el compromiso "de avanzar hacia la economía circular basada en la reducción del consumo de recursos naturales".
En nuestro país esta decisión afectaría a la Ley de Defensa del Consumidor, que en su artículo 63 establece que "se entregará recibo justificante, copia o documento acreditativo" de la operación, y el derecho de los consumidores "a recibir la factura en papel". El precepto recoge además que "la expedición de la factura electrónica estará condicionada a que el empresario haya obtenido previamente el consentimiento expreso del consumidor".
También el artículo 1 del Reglamento de Facturación establece la obligación de expedir, entregar y conservar justificantes de las operaciones.
Una mujer comprando en el supermercado y y revisando su recibo GETTY IMAGES
¿Quiere usted el ticket?
Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) coinciden en que "hay que evitar los residuos" y trabajar por la sostenibilidad. Sin embargo su portavoz, Enrique García, no está de acuerdo en que sea el comprador el que tenga que pedir el ticket de compra. Su planteamiento es que "sea obligatorio para la empresa el ofrecerlo y quede en manos del cliente la decisión de aceptarlo o rechazarlo". "El matiz es importante", ha dicho a RTVE.
"No queremos que, en pro de la sostenibilidad, se limite el derecho a la información y la protección de los consumidores vulnerables", aquellos "que "no tienen la capacitación digital suficiente para manejar una app y descargarse un recibo", dice García. Es lo que sucede con la gente mayor: recordemos a Adolfo o Adelina.
Tampoco están de acuerdo en "que por ley el consumidor tenga que buscar la alternativa digital dando sus datos". Esta alternativa digital requiere que nos descarguemos una app, demos datos personales y "se utilice después por la compañía para fidelizar". "No puede que esa fidelización venga de una norma", dice García.
El ticket, explica el portavoz de OCU, tiene una doble función: la de "garantía" del producto que se ha comprado, "de justificar que lo has adquirido". Y también "la forma de documentar una reclamación".
Por eso, proponen "una solución intermedia": que el establecimiento esté obligado a ofrecer el comprobante en papel, y el cliente sea "el que finalmente decida". Algo que dicen, es diferente a hacer que sea el consumidor quien lo requiera si lo desea, porque no todos los usuarios están siempre igual de informados sobre sus derechos.