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'Night Force', un clásico del terror de los autores del 'Drácula' de Marvel

  • Un volumen recoge la serie con guiones de Marv Wolfman y dibujos de Gene Colan
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En la portada de un cómic, un hombre con capa y rostro serio se encuentra junto a una mujer rubia que muestra terror. El fondo oscuro y las formas geométricas contribuyen a la atmósfera de suspense.
Detalle de la portada de 'Night Force' (Panini/SD Distribuciones)

Hay cómics que no solo marcan una época sino que, además, nunca llegan a superarse. Como La tumba de Drácula (Panini) en la que el guionista Marv Wolfman y el excepcional dibujante Gene Colan (y su mejor entintador, Tom Palmer), narraron una apasionante saga de casi 70 números en la que asistimos a la resurrección del Rey de los vampiros en la década de los 70 del Siglo XXI y a su enfrentamiento con los descendientes de sus antiguos enemigos, Abraham Van helsing y Jonathan Harker. A los que pronto se uniría Blade, el famoso cazavampiros.

Uno de los mejores cómics de la historia de Marvel que llegó a su final con esa década de los 70, en la que los vampiros empezaban a dar menos miedo frente a terrores como El exorcista o La Profecía. Además, Marv Wolman dejó Marvel, por diferencias con el editor Jim Shooter, y acabó recalando en DC Comics donde crearía algunas de las mejores series de la década (Crisis en Tierras Infinitas, Los Nuevos Titanes).

Pero Wolfman tenía la espinita clavada de seguir con el teror y logró convencer a Gene Colan para volver a trabajar juntos. El resultado fue: Night Force, que Panini y SD Distribuciones nos ofrecen en un estupendo volumen que recoge los 14 números de los que constó la serie, más un prólogo incluído en la colección de Los Nuevos Titanes.

Página de 'Night Force' (Panini/SD Distribuciones)

Un misterioso barón

Como decíamos, los vampiros y otros monstruos clásicos ya no estaban de moda y habían sido sustituidos por posesiones demoniacas, sectas, fenómenos paranormales... Marv Wolfman era muy consciente de ello pero, a la vez seguía fascinado por ese terror más gótico con el que nos había deleitado en La Tumba de Drácula. Así que lo que hizo fue recuperar algunos conceptos pero actualizándolos.

Así, el protagonista de la historia ya no es un conde transilvano sino el barón Winters, un personaje con un físico muy parecido al de la versión de Drácula de Marvel, vestido también con una gran capa (blanca en vez de rojo y negra), que se apoya en un bastón y que va siembre acompañado de un leopardo. El parecido con el vampiro es claramente intencionado, como un autohomenaje de sus autores.

Pero al contario de Drácula, este personaje es una completa incógnita. Lo único que sabemos sobre él es que ha vivido durante siglos, quizá durante toda la historia de la humanidad, y que se dedica a reunir a grupo de expertos cada vez que el mundo está en peligro (que reciben el nombre de Fuerza Nocturna).

El barón vive en la zona más vieja de Washington, D.C., en una enorme y antigua mansión victoriana que tiene una puerta trasera que da a un pequeño jardín. Pero a veces, cuando abres esa puerta, puedes viajar al París del siglo XVIII, a la Inglaterra feudal o a un carnaval de los años treinta.

Fuerza Nocturna: Un equipo prescindible

Wolfman se había planteado la colección como una saga, al igual que Drácula, en la que, en cada aventura, el barón reunía a equipos de individuos extraordinarios para salvar del mundo. Eso tenía ventajas narrativas, ya que podías cambiar de reparto en cada aventura, eligiendo a personajes con habilidades específicas contra las amenazas de turno.

Esa rotación de personajes permitía que los protagonistas se volvieran prescindibles, así que el lector nunca podía estar seguro de quién iba a sobrevivir (salvo, por supuesto, el propio barón), lo que aumentaba el suspense. Aunque, debido a la brevedad de la colección, pudieron aprovechar muy poco esa idea de cambiar el reparto.

Página de 'Night Force' (Panini/SD Distribuciones)

Otra de las conexiones con la colección de Drácula es que uno de los miembros del primer equipo que reune el barón es Vanessa Van Helsing, nieta del mayor enemigo del Conde Drácula, a la que nos encontramos encerrada en un manicomio y que tiene poderes que serán claves para esa primera aventura en la que no faltan sectas demoníacas, pentagramas, espíritus malvados y ritos satánicos.

Completan el reparto Jack Gold, un periodista sin suerte y el investigador de parapsicología Donovan Caine. Un grupo que nos recuerda también al que cazavampiros que reunía Van Helsing en la colección de Drácula.

Página de 'Night Force' (Panini/SD Distribuciones)

Cerró a pesar de su calidad

Pero, a pesar de todos esos guiños y conexiones, la historia del barón se irá alejando cada vez más del universo de Drácula, ganando en interés.

Sin embargo, a pesar del poderoso dibujo de Gene Colan (aunque no esté entintado por Palmer) y ese aumento progresivo de interés, la colección no logró pasar de esos catorce números. Y nos perdimos la posibilidad de que el barón interactuase con el elenco sobrenatural de DC, como El Espectro o El Fantasma Errante.

Aunque en 1997 y 2012 Wolfman regresó a este universo de Night Force con dos miniseries que no nos importaría poder leer en castellano algún día.

Aunque no esté a la altura de esa obra maestra que es La Tumba de Drácula, Night Force es un estupendo cómic que ahora podemos leer en su versión integral gracias a este volumen que también cuenta con un esclarecedor epílogo de Pedro Berruezo y cuya traducción es de Ernest Riera.

Portada de 'Night Force' (Panini/SD Distribuciones)