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Jean Dujardin se convierte en 'El hombre menguante', en una estupenda revisión de la historia de Matheson

  • Jan Kounen dirige esta versión que subraya la insignificancia del ser humano en el universo
  • Una película que se estrena en cines este viernes, 16 de enero
Un pez grande nada en un acuario, mientras una persona pequeña con ropa a rayas cae en el agua. Se observan piedras, grava y objetos decorativos en el fondo.
Fotograma de 'El hombre menguante'

En 1956 Richard Matheson (Soy leyenda, Duel), escribió una de las obras maestras de la literatura fantástica: El hombre menguante, que también convirtió en guion para el inolvidable clásico cinematográfico: El increíble hombre menguante (Jack Arnold, 1957). Una cinta que dió orígen a todo un subgénero, con títulos como Cariño, he encogido a los niños (Joe Johnston, 1989) o Viaje alucinante (Richard Fleischer, 1966). Pero, salvo una olvidada adaptación cambiando el género de su protagonista, La increíble mujer menguante (Joel Schumacher, 1981), nadie se había atrevido a volver a adaptar este clásico. Algo extraño, sabiendo cómo han avanzado los efectos especiales en estos casi 70 años.

Pero la espera ha merecido la pena, porque El hombre menguante, de Jan Kounen (Blueberry: la experiencia secreta, Dobermann), que llega este viernes 16 de enero a los cines españoles, es una estupenda adaptación que aumenta el impacto visual gracias a esos avances técnicos, pero que también consigue replicar la angustia vital que nos transmitía la película original. La de ese hombe condenado a menguar hasta el infinito enfrenándose cada vez a peligros más impactantes.

Una película que también se actualiza temáticamente, fortaleciendo esa idea de que el hombre solo es una mota de polvo en la grandeza del universo. Pero una mota de polvo que tiene la fuerza de voluntad y el ingenio necesarios para adaptarse a cualquier desafío que se encuentre en su camino, aunque sea una araña gigante.

Una película muy respetuosa con la original

Kounen logra equilibrar todos esos aspectos filosóficos con el mayor respeto al material original, de forma que los amantes del clásico de Jack Arnold disfrutamos rememorando algunas escenas que nos marcaron pero también encontraremos cosas nuevas.

Mientras que las nuevas generaciones encontrarán una potente historia, aunque quizá echen de menos más acción, ya que están acostumbrados a otro ritmo. Pero ahí están ese lindo minino y esa aterradora araña que los que vimos la versión original nunca olvidaremos.

Y, por supuesto, queremos destacar la interpretación de Jean Dujardin (The Artist, El oficial y el espía), que logra transmitirnos todos los estados de ánimo por los que atraviesa el protagonista, desde la incredulidad inicial hasta la aceptación final, pasando por la ira o la desesperación.

Fotograma de 'El hombre menguante'

Un viaje al micromundo

El argumento de la película es similar a la novela y la cinta originales, Paul (Jean Dujardin), es un hombre corriente que trabaja como constructor y vive con su mujer y su hija en una casa al lado del mar. Un día está nadando, cuando presencia un inquietante fenómeno atmosférico. En las siguientes semanas comenzará a menguar inexorablemente, sin que la ciencia pueda explicarlo.

Desesperado, sufrirá ataques de pánico e ira que lo llevarán a enfrentarse a su familia, pero acabará aceptando su nueva situación, viviendo en la casa de muñecas de su hija. Hasta que un desagradable encontronazo con el minino de la familia lo dejará atrapado y olvidado en el sótano, donde emprenderá una lucha por la supervivencia que promete ser infinita. Y que se verá amenazada por una araña (si tenéis aracnofobia no veáis la película).

Jan Kounen confiesa que leyó la novela original y descubrió que Richard Matheson no había adaptado algunos "elementos extraordinarios" a la película de 1957. Así que los añadió a esta versión que mantiene la estructura de la cinta de Jack Arnold. "Comprendí la idea que había detrás de la historia. No se trataba de «un hombre que mengua», sino de «un hombre que vive en un mundo que crece día tras día»", asegura el director.

Fotograma de 'El hombre menguante'

El peligro acecha en cada sombra

Si os fijáis en los créditos, el director dedica un agradecimiento especial a Jack Arnold y Richard Matheson, pero también a Julio Verne y Georges Méliès, los padres de la literatura fantástica en la literatura y el cine.

Como curiosidad, en la película original la pareja protagonista no tenía ningún hijo, pero una de las escenas más recordadas es la que transcurría en la casa de muñecas en la que acaba viviendo el hombre menguante. Así que Jan ha decidido, oportunamente, que en esta versión la pareja tenga una niña. También añade una pecera con un pez que nos deja una escena preciosa. Aunque, la película acabe centrándose en ese hombre menguante atrapado en su propio sótano en el que el peligro acecha en cada sombra.

Fotograma de 'El hombre menguante'

Destacar la música del doblemente oscarizado Alexandre Desplat (El discurso del rey, The Queen), que contribuye a esa atmósfera tan especial de la película. Y, por supuesto, todos los elementos técnicos, como los efectos especiales y los decorados.

En fin, que la película nos transmite esa angustia de la historia original, nos recuerda que solo somos una mota de polvo en el universo y nos impela a resistir a pesar de que los desafíos a los que nos enfrentemos nos parezcan gigantescos e insalvables. Y todo en una entretenida película de ciencia ficción. ¿He mencionado ya a la araña gigante?

Cartel de 'El hombre menguante'