Enlaces accesibilidad
Georgia

Mas de 60 detenidos tras las protestas en Georgia contra el proyecto de ley sobre "agentes extranjeros"

  • La presidenta de Georgia, Salomé Zourabichvili, apoya las protestas y promete vetar la ley
  • Según los críticos, la normativa representa un giro autoritario que dificulta el ingreso en la Unión Europea

Por
Protesta contra la ley de "agentes extranjeros" en Georgia
Protesta contra la ley de "agentes extranjeros" en Georgia

La policía de Georgia ha detenido a más de 60 personas durante las protestas frente al Parlamento georgiano tras la aprobacion de una controvertida ley sobre "agentes extranjeros". La policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a miles de manifestantes en el centro de Tiflis, después de que muchos de ellos tiraran cócteles molotov y piedras contra los agentes.

"66 personas fueron detenidas por desacato a la policía y gamberrismo", ha señalado este miércoles el Ministerio del Interior del país. Según el departamento del Interior, medio centenar de agentes del orden sufrieron lesiones de diversa gravedad en los choques con los manifestantes.

Las autoridades denuncian que los participantes en la protesta, que se prolongó hasta el amanecer, arrojaban piedras a los policías, trataban de causar daños físicos y quemaban coches, entre otros actos violentos. Por ello, según Interior, se optó por el empleo de una respuesta "proporcional".

Apoyada por 76 parlamentarios georgianos

Pese a las críticas en el seno del país, en Estados Unidos y en la Unión Europea, 76 parlamentarios georgianos apoyaron el martes el proyecto sobre agentes extranjeros, mientras trece votaron en contra. Según los críticos, la normativa representa un giro autoritario que pone en peligro las esperanzas del país del Cáucaso Sur de ingresar en la Unión Europea.

La ley, respaldada por el partido gobernante Sueño Georgiano, exigiría a cualquier organización que reciba más del 20% de su financiación del extranjero que se registre como "agente extranjero" para no enfrentar multas sustanciales. Las voces críticas defienden que el proyecto recuerda a una ley rusa de 2012 que se ha utilizado desde entonces para reprimir la disidencia.

Este martes, varios manifestantes protestaron airadamente frente a agentes armados con escudos antidisturbios que luego han utilizado gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersarlos. Además, se han lanzado al menos tres cócteles molotov y piedras contra la policía.

Además, cientos de manifestantes iban equipados con piedras, botellas y palos, han intentado acceder al Parlamento. Después de varias horas de choques, la policía antidisturbios ha abandonado las calles y se ha atrincherado en el patio interior del Parlamento, contra el que los opositores lanzaron piedras y botellas.

"He venido aquí porque sé que mi país pertenece a Europa, pero mi gobierno no lo entiende", ha declarado a Reuters Demetre, un manifestante de 30 años presente en los disturbios. "Estamos aquí para proteger a nuestro país porque no queremos volver a formar parte de Rusia", ha añadido.

En torno a la 01:20 hora local (21.20 GMT) las fuerzas antidisturbios volvieron a ser desplegados en la Avenida Rustaveli, tras lo que han exigido a los opositores que se dispersaran, ya que de lo contrario la policía adoptaría las medidas legales a su disposición para "restablecer el orden".

Entre los que protestaban se podía ver a Leván Jabeishvili, presidente del principal partido opositor, el Movimiento Nacional Unificado, cuyo líder histórico, el expresidente Mijaíl Saakashvili, está en la cárcel.

La presidenta apoya las protestas y promete vetar la ley

La presidenta de Georgia, Salomé Zourabichvili ha declarado tras las protestas que defiende la postura de los manifestantes.

Zourabichvili, que fue elegida candidata de Sueño Georgiano, ha dicho que vetará la ley de "agentes extranjeros", que según ella pone en peligro las esperanzas de Georgia de entrar en el club de los Veintisiete. Sin embargo, el Parlamento puede anular el veto de la presidenta.

"Representáis a una Georgia libre, una Georgia que ve su futuro en Occidente y que no permitirá que nadie se lo arrebate", ha dicho la presidenta en un discurso grabado desde Estados Unidos, donde se encuentra de visita oficial. "Nadie necesita esta ley... todos los que han votado a favor de ella han violado la Constitución", ha añadido.

La ley ha superado su primera lectura parlamentaria

Según los medios de comunicación georgianos, el proyecto de ley ha superado cómodamente su primera lectura parlamentaria. Por ello, algunos de los manifestantes portaban banderas de Georgia, la UE y EE.UU. y gritaban "no a la ley rusa" y "sois rusos" a los políticos que se encontraban en el interior de la Cámara.

El Primer Ministro georgiano, Giorgi Garibashvili, ha reafirmado este martes su apoyo a la ley, defendiendo que las disposiciones propuestas sobre agentes extranjeros cumplían "las normas europeas y mundiales". "El futuro de nuestro país no pertenece ni pertenecerá a agentes extranjeros ni a servidores de países extranjeros", ha dicho en un discurso pronunciado desde Berlín.

El partido gobernante, que dice querer que Georgia se adhiera a la Unión Europea, ha acusado a los críticos del proyecto de ley de oponerse a la Iglesia Ortodoxa Georgiana, una de las instituciones más respetadas e influyentes del país.

El lunes, una audiencia de la comisión parlamentaria sobre la ley terminó en una pelea física en el Parlamento cuando el presidente de la de la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Cámara pareció golpear físicamente al líder del opositor Movimiento Nacional Unido, contrario al proyecto de ley.

Muchos ciudadanos de Georgia, que formó parte del Imperio Ruso y de la Unión Soviética casi dos siglos, consideran a Rusia un enemigo, después de que Moscú apoyara a los separatistas de las regiones georgianas de Abjasia y Osetia del Sur en la década de 1990. Cientos de miles de georgianos siguen desplazados dentro del país tras varios episodios de sangrientos conflictos étnicos.

Más de 60 organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación y medios de comunicación han declarado que no acatarán el proyecto si se convierte en ley.

En los últimos años, el gobierno de Georgia ha recibido críticas de observadores que afirman que el país está derivando hacia el autoritarismo. En junio, la UE rechazó conceder a Georgia el estatuto de candidato a la adhesión, junto con Moldavia y Ucrania, alegando el estancamiento de las reformas políticas y judiciales.