Enlaces accesibilidad

El Senado da el visto bueno definitivo a la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN

  • Lo hace con 245 votos a favor, 17 abstenciones y un único voto en contra de una senadora de ERC
  • En el debate previo en el Congreso, la adhesión de estos países mostró las diferencias en el Gobierno de coalición

Por
Resultado de la votación en el Senado para la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN
Resultado de la votación en el Senado para la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN

El Senado ha dado este miércoles el visto bueno definitivo a la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN. El proceso de ratificación ha finalizado su tramitación con solo un voto en contra de una senadora de ERC, que ha salido de la dinámica de abstención de su grupo. Ninguno de los partidos que votaron 'no' en el Congreso cuenta con representación en la Cámara Alta y tampoco Podemos, que se abstuvo.

La ampliación de la Alianza Atlántica ha sido así avalada por el Senado (en presencia de los embajadores de ambos países en España) con 245 votos a favor, 17 abstenciones y un voto en contra. En el Congreso el debate lo generó la postura de Unidas Podemos, miembro del Gobierno: los diputados de Podemos optaron por la abstención mientras que Izquierda Unida votó en contra (menos el ministro de Consumo, Alberto Garzón, que también se abstuvo).

En este caso, el voto en contra ha sido de la senadora de ERC Adelina Escandell, que no ha seguido la decisión de su partido de abstenerse. El resto de parlamentarios de ERC sí que han optado por la abstención, igual que los senadores Bildu y algunos partidos de Izquierda Conferedral (Más Madrid, Compromís y Més).

Este miércoles, el senador del PSOE Víctor Javier Ruiz ha incidido en el que el Parlamento español ha tenido este debate a petición de dos naciones "soberanas, democráticas y europeas" como son Suecia y Finlandia y su deseo de unirse a una organización "democrática" como la OTAN. "Se trata de un llamamiento de países hermanos a los que España no puede dar la espalda", ha reivindicado.

El PP carga contra la división en el Gobierno

También desde el PP la senadora Pilar Rojo ha subrayado la importancia de la Alianza Atlántica para defender los "valores democráticos" y ha reprochado al Gobierno la "división" que demostró en el Congreso. "Hoy estamos en el Senado y aquí no hay votos en contra", ha respondido el senador socialista.

Sin embargo, la parlamentaria 'popular' ha insistido en censurar que el Gobierno sea "incapaz" de adoptar una posición común ni siquiera en un asunto como este. Y ha puesto de manifiesto que ha sido incluso más fácil la unidad de todos los miembros de la Unión Europea frente al presidente ruso, Vladimir Putin, que la del "multigobierno" español.

Por su parte, el PNV ha repasado la "paradójica" situación que ha provocado Putin, "revitalizando" a una OTAN que no atravesaba sus mejores momentos. Y ha mostrado su respeto a la voluntad del pueblo sueco y el finlandés y su preocupación por su seguridad.

Proceso de ratificación

La ratificación es la etapa más larga en el proceso de adhesión a la organización militar, con el procedimiento burocrático de todos los aliados que, a su vez, cuentan con distintos sistemas de validación e implica, en muchos, casos votaciones parlamentarias.

Una vez todos los miembros de la Alianza y los candidatos han aprobado estos protocolos, el siguiente paso lleva a Washington, donde los documentos se depositan ante el Gobierno de Estados Unidos, en concreto en el Departamento de Estado. No es hasta que se entregan todos que el país aspirante se convierte en miembro de la OTAN.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió agilizar al máximo el trámite para tener una ratificación rápida, reconociendo que todo el proceso llevará meses.

Aunque la OTAN ha puesto en valor que la solicitud de adhesión se ha resuelto favorablemente en 7 semanas, siendo el proceso de entada más rápido en la historia de la Alianza, lo cierto es que cuando Suecia y Finlandia solicitaron conjuntamente su entrada en la OTAN el pasado 18 de mayo, la organización atlántica apostaba porque su adhesión fuera aun más ágil y estuviera lista para la cumbre de Madrid de finales de junio, dada la cercanía política y capacidad militar de Suecia y Finlandia y el contexto de guerra en Ucrania.