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Brasil

La corrupción calienta el primer debate de la campaña electoral en Brasil

  • Lula llegó a pasar 580 días en prisión por dos condenas de corrupción, pero en 2021 ambas fueron anuladas
  • Ha acusado al actual presidente de que "el país ahora esté destruido"

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Lula y Bolsonaro calientan el primer debate electoral en Brasil

Las acusaciones de corrupción y las ayudas sociales a los pobres calentaron el primer debate entre los candidatos a las elecciones presidenciales del próximo 2 de octubre en Brasil.

El debate televisado ha reunido a los seis principales candidatos, entre ellos el presidente Jair Bolsonaro y el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quienes encabezan las encuestas de intención de voto y protagonizaron los choques más tensos de la noche.

Debido al gran número de candidatos, solo hubo dos cruces directos entre Lula y Bolsonaro, el primero en torno a la corrupción y el segundo, acerca de los programas de subsidios a los más pobres, además de un rifirrafe en las intervenciones finales.

El tema central: la corrupción

Desde el arranque del debate, Bolsonaro ha sacado a relucir los casos de corrupción destapados en el Gobierno de Lula, que ha considerado "el más corrupto de la historia de Brasil" y, en dos ocasiones, ha llamado al líder opositor de "expresidiario".

El gobernante ha recordado así los casi dos años que Lula pasó en prisión por dos condenas de corrupción, que fueron anuladas en 2021 por irregularidades en los procesos.

Lula ha dicho que está "mucho más limpio" que Bolsonaro porque fue "juzgado y declarado inocente por el Supremo y por la ONU" y ha asegurado que "solo fue preso" por motivos políticos, para que Bolsonaro pudiera ganar las elecciones. En su cuenta de Twitter ha escrito: "Bolsonaro sabe las razones por las que me arrestaron. Le correspondía ser presidente de la República. En el proceso, estoy mucho más limpio que él o sus parientes. Soy candidato aquí para ganar las elecciones y en un decreto acaba de borrar todo el secretismo".

Otros candidatos también han recordado la corrupción del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y también señalaron presuntas irregularidades en la actualidad, en concreto, un intento de desvío de dinero público, en la compra de vacunas contra la COVID-19.

El candidato Ciro Gomes, quien fue ministro en el primer Gobierno de Lula, ha afirmado que se distanció al PT "porque Lula se dejó corromper".

El combate al hambre

El combate al hambre, que afecta a 33 millones de personas en Brasil, ha causado otro áspero intercambio entre Lula y Bolsonaro, a cuenta de los programas de distribución de renta.

Bolsonaro ha priometido mantener los subsidios que su Gobierno comenzó a entregar a los pobres este mes de agosto, en plena campaña electoral, y Lula le acusó de "mentir" porque las ayudas no figuran en los presupuestos generales para el año 2023.

Gomes, quien está tercero en los sondeos de intención de voto a gran distancia de Lula y Bolsonaro, ha acusado al actual jefe de Estado de ser "insensible" por haber negado, el pasado viernes, que en Brasil exista hambre de verdad.

Bolsonaro ofende a una periodista: "Eres una vergüenza para el periodismo"

Un momento que ha dado un giro al debate ha sido un ataque personal que ha realizado Bolsonaro a una periodista, por una pregunta que esta formuló a otro candidato sobre las vacunas contra la COVID-19.

Bolsonaro, conocido por sus exabruptos machistas, ha dicho a la periodista Vera Magalhaes que es una "vergüenza para el periodismo" y ha sugerido que siente "una pasión" hacia él.

Las ofensas a la periodista han causado la reacción de varios candidatos rivales, que a partir de ese momento se han unido en sus reproches al líder de la ultraderecha para pedirle respeto a las mujeres.

La izquierda latinoamericana

En su intervención final, Bolsonaro ha sacado a relucir las afinidades políticas de Lula con otros líderes de izquierda latinoamericanos, afirmando que aplicaría en Brasil las mismas políticas de estos.

"El expresidiario apoyó a Chávez, apoyó a Maduro. Y mira cómo está Venezuela", ha dicho Bolsonaro, quien también ha criticado la situación económica de la Argentina de Alberto Fernández.

También ha señalado que Lula apoyó en Chile a Gabriel Boric, quien "prendía fuego en el metro", a Gustavo Petro en Colombia, "que quiere liberar las drogas" y a Daniel Ortega en Nicaragua, "que arresta sacerdotes y persigue monjas".

Bolsonaro se ha despedido con su lema de campaña "Dios, patria, familia y libertad", mientras que Lula ha aludido a su experiencia de Gobierno: "sé lo que hice, sé lo que voy a hacer y por eso no caigo en la promesa fácil".

Todas las encuestas dibujan un escenario muy polarizado entre Lula, quien encabeza una coalición de diez partidos de tendencia progresista, y Bolsonaro, líder de la ultraderecha.

Los sondeos sitúan a Lula como favorito para ganar las elecciones, con cerca del 45% de la intención de voto, frente al 30 % de Bolsonaro.