Enlaces accesibilidad

Las claves de la nueva Formación Profesional: más flexible, con microformaciones y con más prácticas

  • El Gobierno ha aprobado este martes el anteproyecto de Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional

Por
Una profesora imparte una clase de Tecnologías de la Información. 
Una profesora imparte una clase de Tecnologías de la Información. 

La reforma de la Formación Profesional que prepara el Ministerio de Educación, cuyo anteproyecto de ley ha sido aprobado este martes por el Consejo de Ministros, apuesta por la consolidación de la modalidad Dual y por un sistema más flexible con cinco vías formativas que incluirá microformaciones, aumentará el vínculo con las empresas e impulsará 'pasarelas' con la universidad.

Según el anteproyecto de ley, se integrará en un solo sistema la actual FP educativa y la FP para el empleo, creando un sistema formativo más dinámico, y regulará también el reconocimiento de otras vías de adquisición de competencias, como por ejemplo la experiencia laboral.

Isabel Celaá: "La futura ley de FP supone un salto radical" - ver ahora

En la nueva legislación todas las ofertas formativas tendrán carácter acreditable y se podrán acumular. De esta manera se permitirá a cada persona progresar en sus itinerario de formación y obtener acreditaciones, certificaciones y titulaciones con reconocimiento estatal y europeo.

Entre las principales novedades está la creación de pasarelas entre la FP y la universidad, de forma que los alumnos de Formación Profesional podrán cursar asignaturas en la universidad y viceversa.

Cinco vías formativas

Así, se abren cinco caminos formativos, que se clasifican de A a E, en función de los conocimientos que se adquieren y del número de horas que supone cada uno. Las tres primeras vías, A, B y C, son formaciones más cortas, mientras que el D son los ciclos de larga duración y el E supone la especialización.

En el caso de la A, se trataría de microformaciones, pequeños cursos de entre 30 y 50 horas, con los que se adquiriría una acreditación parcial. El B supondría estudiar un módulo de un ciclo formativo y se obtendría un certificado de competencia, mientras que en el C se lograría un certificado profesional tras el estudio de varios módulos.

La opción D englobaría a la actual Formación Profesional, con sus ciclos de grado básico y medio, de dos cursos académicos, y su ciclo de grado superior, con dos o tres cursos. Con esta opción se obtendría una titulación básica, técnica o superior.

Y el E supondría la realización de los nuevos másteres de especialización de seis meses de duración que se crean para los estudiantes que hayan conseguido el titulo de FP superior y con los que se adquiere la titulación de máster pforesional.

14 horas - El Gobierno quiere que los alumnos de FP puedan cursar asignaturas en la universidad - Escuchar ahora

"Hablamos de una formación a lo lago de la vida, es decir, desde las llamadas microformaciones hasta los títulos de FP (...) Cada ciudadano irá aportando a su 'mochila' la formación que vaya adquiriendo de los distintos itinerarios y contarán con un servicio dd orientación profesional", ha detallado la ministra de Educación y FP, Pilar Alegría.

Además, la nueva FP también incorporará el bilingüismo y la formación en lenguas extranjeras, y se abre también la poibilidad de realizar estancias en otro país durante la formación. Asimismo se contempla la creación de dobles titulaciones, fruto de acuerdos internacionales, que permiten adquirir simultáneamente el título de dos países.

Un sistema único de FP Dual

Otra de las novedades de esta nueva Formación Profesional es que sería completamente dual, es decir, que la formación teórico-práctica recibida en un centro educativo se combinará con la actividad práctica en un centro de trabajo.

En el curso 2019-2020, un total de 32.919 alumnos se matricularon en Formación Profesional Dual, 6.579 estudiantes más que el curso anterior y 10.333 más que el 2017-2018. Sin embargo, los alumnos de FP Dual representan sólo el 4,2% del total de estudiantes de FP.

En el anteproyecto de ley, se fija que en las opciones formativas C, D y E, será obligatorio cursar entre el 25% y el 50% realizando prácticas en empresas, con lo que se refuerza la conexión con los centros laborales.

Dentro de la FP Dual existen dos opciones, la general que supondría cursar entre el 25% y el 35% en empresas, sin que suponga ninguna relación contractual, y la enseñanza dual avanzada, en la que habría que cursar entre el 35 y el 50% en un centro de trabajo y que sí llevaría aparejado un contrato laboral que tendrá remuneración.

Además, la nueva ley creará un nuevo cuerpo de profesores especialistas en sectores singulares de la Formación Profesional que garantizará la permanencia de los docentes cuya "extinción" fija la última reforma educativa al carecer de título universitario.

En este cuerpo estarán incluidas diez especialidades: Cocina y pastelería; Estética; Fabricación e instalación de carpintería y mueble; Mantenimiento de vehículos; Mecanizado y mantenimiento de máquinas; Patronaje y confección; Peluquería; Producción en artes gráficas; Servicios de restauración y Soldadura.

14 horas - La reforma de la FP favorecería el acceso al mercado laboral, según los expertos - Escuchar ahora

Oferta formativa más "competitiva" y "vasos comunicantes" con la Universidad

La nueva ley también apuesta por una oferta formativa más "atractiva y competitiva" e impulsará las llamadas 'pasarelas' con la Universidad. La ministra de Educación se ha referido a esta novedad como la creación de "vasos comunicantes" que permitirán al alumnado "tránsito fluido entre los estudios" universitarios y de FP.

El alumnado contará también con un servicio de orientación profesional y recibirá una enseñanza más adaptada a los perfiles profesionales que demandan las empresas.

La ley permitirá a las comunidades autónomas adaptar la FP a la propia realidad del tejido productivo de cada territorio, según ha precisado Alegría, y se podrán introducir "complementos formativos".

Agilizará las acreditación de cualificaciones profesionales

Además, la futura ley pretende actualizar hasta el 80% de las cualificaciones profesionales existentes y doblar el número de trabajadores formados en España, donde la mitad de su población activa (11 millones) no puede acreditar sus competencias profesionales.

Según ha explicado Alegría, el Gobierno persigue que haya una mayor agilidad a la hora de reconocer la experiencia profesional de los trabajadores. El modelo que se utilizaba desde 2009 acreditó en 10 años "solo a 300.000 trabajadores", mientras que el nuevo sistema, solo en un año ha acreditado "a más de 500.000". "La idea es poder acreditar a más de tres millones de trabajadores en los próximos tres años", ha dicho la ministra.

También ha destacado Alegría el "vital y fundamental compromiso" del Gobierno en lo relativo a la puesta en marcha de nuevas plazas de FP: serán 200.000 en cuatro años, de las que ya se han financiado 120.000.

El Ejecutivo prevé que el proyecto mejore las tasas de paro juvenil, dado que la empleabilidad del alumnado de FP es "altísima" (próxima al 90 % cuando terminan su formación, según la ministra).

Aspira a incrementar el número de estudiantes de FP

Con este anteproyecto de ley, lo que pretende el departamento de Alegría es sacar a nuestor país de la lista de países con menos alumnos en FP. Ahora solo el 12% de los estudiantes eligen esta opción, cuando en la Unión Europea es del 25% y en los países de la OCDE asciende al 29%, a pesar de que la tasa de estudiantes se incrementó un 18,6% en los últimos cinco cursos y llegó en el 2019-2020 a 891.505 estudiantes.

La ministra ha explicado que el anteproyecto de ley surge para resolver algunos problemas estructurales, como el "desequilibrio entre la formación y las necesidades del mercado de trabajo, la baja acreditación de las competencias profesionales, el escaso tiempo que se atribuye a la formación de los trabajadores y la baja tasa de matriculación en Formación Profesional" y tiene previsto que sea aprobada para finales de año.

Además, el texto continúa el trabajo de transformación de la FP iniciado en 2018 por la anterior titular de Educación, Isabel Celaá, y se trata de una apuesta por una FP "más moderna, flexible e innovadora", que "se anticipe a las necesidades del modelo productivo".