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Incendios

Los daños de Filomena aumentan el riesgo de incendios

  • En Toledo las tareas de saneamiento y limpieza de los árboles siguen cinco meses después
  • La Junta de Comunidades ha extendido permisos especiales para que la máquinas puedan entrar al monte en plena campaña contra incendios

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Árboles dañados tras Filomena RTVE CASTILLA-LA MANCHA

A principios de enero, la borrasca Filomena marcó cifras récords. En Toledo, según el Colegio de ingenieros forestales entre un 50 y un 60 % de la masa arbórea pudo verse afectada. Solo del monte de los Gavilanes, en la salida hacia Madrid, se han sacado 60 toneladas de astilla procedente de los destrozos en el arbolado.

La astilla apilada es de Arizónica. La especie predomina aquí y combustiona muy rápido

La vemos apilada, pero no se ha recogido en su totalidad, lo que Luis Díaz, agente medioambiental, reconoce que obliga a extremar la vigilancia. La zona es de recreo. Cuenta con mesas para comer y muchas familias se acercan, sobre todo, los fines de semana. Por eso,del 1 de Junio al 30 de septiembre, piden que no se realice ningún tipo de fuego y recuerda Díaz que las multas son altas.

Trabajos contrarreloj y con autorizaciones especiales

Los Gavilanes es de los montes donde más se ha avanzado. Al noroeste, en el Pinar de la Bastida, los troncos han logrado ya apilarse pero aún no han podido triturarse. “Hay planificación, recalca Enrique García, vicedecano del colegio de ingenieros forestales, pero los daños fueron tales que no se ha podido actuar en todo. Con todo, ha llegado el calor y hay que correr”. Esto es una carrera de velocidad absoluta porque, cuanto antes se retire mejor, cuanto menos combustible haya en nuestros montes, mejor. Riesgo de incendios siempre hay, pero con material acumulado se incrementan muchísimo las posibilidades” señala García.

Con el material acmuluado el riesgo de incendio se incrementa muchísimo

Por la necesidad de seguir sacando todos los troncos y ramas rotas se han otorgado autorizaciones especiales para que la maquinaria siga entrando al monte. Cualquier otro año, con el inicio de la campaña contra incendios, queda prohibido. Las maquinas podrían generar una chispa y también un incendio, pero en las actuales circunstancias se ven como un mal menor. Tampoco se pueden parar las podas porque son saneamientos. “Si se deja madera muerta, subraya Luis Díaz, acaba siendo origen de plagas e infecciones y hay que velar por la mejor recuperación posible”.

Los daños de Filomena también afectan a los incendios

Los trabajos de limpieza, la primera fase de la recuperación

Señalar el árbol dañado, cortarlo, apilar, triturar y trasladar la astilla para que se utilice como biomasa. Son los trabajos de estos primeros meses, pero “esto es solo un fotograma de la película”, subraya Enrique García, “queda mucho por delante”.

Filomena arrasó árboles centenarios. Tras la limpieza, lo previsto es realizar repoblaciones con especies autóctonas. Después, tocará esperar décadas para volver a tener el mismo pulmón verde que había.

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