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Elecciones Catalanas

Vale más un voto en Lleida que en Barcelona: lo que debes saber del sistema electoral

  • Cataluña es la única Comunidad Autónoma que no tiene ley electoral propia
  • El voto no vale igual en las distintas provincias. Un escaño en Lleida cuesta 21.000 votos, uno en Barcelona vale 38.000 votos

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¿Cómo funciona el sistema electoral catalán?

A escasos días de la celebración de las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero, muchos se preguntan acerca del panorama electoral catalán. Cataluña es la única Comunidad Autónoma que no tiene ley electoral propia, entonces… ¿cómo computan los votos? ¿Cuánto vale un escaño? El experto Pablo Simón nos lo ha explicado todo en ‘La Hora de la 1’

Como se citaba anteriormente, Cataluña es la única Comunidad Autónoma que no tiene ley electoral propia. Se ha intentado muchas veces, sin embargo, los partidos no se ponen de acuerdo, es la gran asignatura pendiente.

En ese contexto, en Cataluña rige la LOREG, de ámbito estatal. Esto se debe a un punto de desacuerdo clave de dos terceras partes que necesitan para reformarla, y es: la distribución de los diputados por provincias.

Reparto de escaños

El experto explica el reparto de escaños por provincias (que es la circunscripción). Se supone que la distribución, en un principio, va de acuerdo a la población, por este motivo tiene más diputados Barcelona (85) que Lleida (15), Girona (17), o Tarragona (18), asegura Simón.

Lo interesante no es que nos quedemos con cuáles son o el número de diputados, sino cómo se relaciona eso con el número de personas que tienen derecho a voto.

El voto no vale igual en función de la provincia en la que se vote

Los votos no son proporcionales con el número de habitantes, así lo afirma Pablo Simón, que asegura que el elemento clave para comprender el sistema electoral catalán es que el voto no vale igual en función de la provincia en la que se vote. Por una razón sencilla: Lleida, Tarragona y Girona tienen más de diputados que correspondería por población, mientras Barcelona tiene bastante menos diputados de los que le correspondería. Por lo tanto, esto termina generando que Barcelona esté infrarrepresentada.

Por poner un ejemplo, un escaño en Lleida cuesta 21.000 votos, pero un escaño en Barcelona vale 38.000 votos. Por lo tanto, a efecto prácticos, el voto de una persona en Barcelona, vale aproximadamente la mitad de lo que vale el voto de una persona en Lleida. Por lo que se está primando la territorialidad y también a los partidos que tradicionalmente tienen más votos en las zonas que están menos pobladas.

Pros y contra del reparto de escaños

PROS:

Equilibrio entre territorios: por ejemplo, si tuviéramos los mismos diputados por provincia que número de población, a lo mejor los políticos solo harían campaña en las ciudades grandes, en este caso en Barcelona. Por lo tanto, el argumento que se da, según el experto es: “Vamos a primar un poco a los territorios menos poblados para que también se consideren en el parlamento”.

CONTRAS:

Rompe el principio de “un hombre, un voto”: los votos no valen igual en todos los territorios.

Puede generar que el partido más votado no sea el partido que saque la mayoría de diputados. Esto ya ha ocurrido en varias ocasiones, explica Simón. Esto en Cataluña ocurrió en el año 1999 y en el 2003, cuando el PSC porque sacó más votos en la provincia fuera de Barcelona.