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Crece la dimensión de la tragedia en Centroamérica por el paso del huracán Eta

  • Las comunidades pobres y rurales de Centroamérica son las más vulnerables del mundo a los desastres naturales
  • Centenares de afectados reciben atención en escuelas, centros comunitarios y otros espacios convertido en albergues

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Crece la tragedia en Centroamérica al paso del huracán Eta

Al menos 150 personas han muerto en Guatemala al paso del huracán Eta. Es el mayor número de víctimas en Centroamérica, antes de que el huracán regresase al Mar Caribe donde ha ido perdiendo fuerza hasta convertirse en depresión tropical. Sin embargo, se espera que vuelva a cobrar intensidad y este domingo amenaza a Cuba, Jamaica y Florida.

Hasta el momento, Eta ha dejado cerca de 200 muertos o desaparecidos y miles de víctimas en siete países de América Central. Entre los más afectados, la aldea indígena de Queja, en el norte de Guatemala, que quedó casi completamente sepultada por un deslizamiento de tierra. "Estimamos que entre muertos y desaparecidos sean unos 150", dijo el presidente guatemalteco Alejandro Giammattei.

Las inundaciones y las carreteras cortadas impidieron que el jueves los equipos de rescate llegaran a la aldea. El viernes, según Giammattei, lo consiguió un escuadrón militar que comenzó la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.

Eta, el nuevo azote después del coronavirus

Centroamérica, con unos 50 millones de habitantes, es un territorio con costas en el Atlántico y el Pacífico, volcanes y montañas, en cuyas laderas se levantan comunidades pobres y rurales, lo que la hace una de las regiones más vulnerables del mundo a los desastres naturales. Las autoridades sanitarias insisten en el uso de mascarillas anti covid-19, de la que carecen muchos damnificados de las zonas inundadas.

Eta, primero como huracán y luego como depresión tropical, azotó desde el martes a una Centroamérica ya golpeada por la pandemia, causando una tragedia cuya magnitud crece a medida que los socorristas llegan a las zonas afectadas, donde recuperan cuerpos y constatan la destrucción.

Cifras de muertos y desaparecidos que aumentan - al menos 150 solo en Guatemala - miles de afectados y damnificados, inundaciones, deslaves, destrucción de cultivos, de carreteras, puentes, tendido eléctrico y viviendas en zonas rurales es un escenario que se repite en varios países de la región.

Cuba se prepara para la amenaza del Eta

Eta tocó tierra, el martes 3 de noviembre, en la costa caribeña de Nicaragua, como un huracán de categoría 4 con vientos de 140 km / h. Decenas de víctimas deambulan entre los escombros de sus casas, sumergidas por lluvias torrenciales y arrasados ​​por las tormentas del huracán.

La ciudad portuaria de Bilwi, la principal ciudad del norte de la costa caribeña de Nicaragua, está aislada del resto del país por las crecidas del río costero Wawa, que ahora solo es posible cruzar en barco. Según la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, el huracán mató a al menos dos trabajadores en una mina de oro. La situación no permite todavía cifras definitvas.

En Chiapas, uno de los estados más pobres de México, anunciaron el hallazgo de al menos veinte víctimas, en su mayoría arrastrados por las crecidas de los ríos. Según el Centro de Monitoreo de Huracanes del NHC de EE. UU, se espera que el huracán golpee Cuba el domingo. Su paso amenaza también el sureste de México, Jamaica, las Islas Caimán y el sur de Florida.

Soldados ayudan en la evacuación de un barrio de la ciudad de Tocoa, en Honduras, después de la tormenta tropical al paso del huracán Eta

Soldados ayudan en la evacuación de un barrio de la ciudad de Tocoa, en Honduras, después de la tormenta tropical al paso del huracán Eta EFE/FUERZAS ARMADAS DE HONDURAS

Honduras clama por ayuda internacional

El Gobierno de Honduras llamó a la comunidad internacional a brindar asistencia humanitaria y financiera al país para atender la emergencia tras el paso de Eta, que dejó una veintena de muertos y pérdidas millonarias en la infraestructura y economía que aún no han sido cuantificadas.

El valle de San Pedro Sula, la segunda ciudad y capital industrial de Honduras, sigue sumergido bajo el agua y más de 7.000 personas han tenido que ser evacuadas y alojadas en albergues. Los residentes han estado lanzando desesperados llamados de ayuda en las redes sociales y canales de televisión desde el jueves.

"Necesitamos un bote o un helicóptero. No hemos comido nada en dos días", dice indignado un vecino varado en el distrito de Ciudad Planeta, cerca del aeropuerto de San Pedro Sula. Ocho personas han muerto en Honduras, enterradas en casas derrumbadas o ahogadas en inundaciones, y podría haber más víctimas, advirtió Marvin Aparicio, director de la Comisión de Desastres de Copeco.

El cambio climático como telón de fondo

En el municipio costarricense de Coto Brus, en la frontera con Panamá, un deslizamiento de tierra sepultó una casa el jueves y mató a dos personas, incluido un estadounidense de unos setenta años. Cerca de 20 carreteras fueron cortadas y alrededor de 1.400 personas fueron evacuadas y alojadas en refugios después de graves inundaciones, especialmente en la costa del Pacífico de Costa Rica.

En El Salvador alrededor de 1.700 personas fueron evacuadas preventivamente y se encuentran en albergues, dijo Protección Civil.

El cambio climático está provocando un aumento de la temperatura de las aguas superficiales de los océanos, lo que favorece la formación de ciclones y huracanes más poderosos que traen más lluvias, particularmente amenazadoras para las poblaciones, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio del clima (IPCC).