Enlaces accesibilidad

Mujer rural: mucho camino por recorrer

  • En Castilla-La Mancha el número de mujeres que se dedican al mundo rural supera a la media nacional
  • Reclaman una mayor visibilización de su trabajo y una presencia más destacada en los órganos de decisión

Por
Mujer rural: mucho camino por recorrer
Medio millón de mujeres castellano-manchegas viven en localidades de menos de 5.000 habitantes

En Castilla-La Mancha el número de mujeres que se dedican al medio rural es superior al de la media nacional. Según el instituto de la mujer la tasa de ruralización femenina en España es del 6%, mientras que en Castilla-La Mancha se eleva al 16%. Sin embargo, todavía está lejos del número de hombres que lo hacen.

Entre los retos a los que se enfrentan está romper esa brecha de género: las mujeres suponen un tercio de la población que trabaja en explotaciones agrarias y en las cooperativas apenas tienen representación en los órganos directivos. Además, en la mayoría de los casos, los hombres figuran como titulares de las explotaciones agrarias, y ellas, a pesar de trabajar también en la explotación, aparecen como cónyuges en la categoría de “ayuda familiar”. Desde que se implantó la ley de titularidad compartida, las mujeres han ido ganando visibilidad.

Casos reales de estereotipos y roles de género

Virginia, Grego, Kinie y Maria Ángeles trabajan como agricultora, ganadera, técnico de campo, o gerente de cooperativa en pequeñas localidades de la provincia de Ciudad Real. Cada una en su terreno, pero todas a pie de campo. Es un sector que les apasiona, pero en el que reconocen, todavía hay camino por recorrer. Confiesan que en más de una ocasión la gente se ha sorprendido al ver a una mujer subida a un tractor: “Cuando me ven saliendo o circulando por la calle con la maquinaria se sorprenden o se extrañan”, nos cuenta Kinie, que administra y trabaja una explotación agraria.

Todavía choca un poco ver a una mujer como gerente o como técnico de campo que va a asesorar

María Ángeles, que es gerente de la Cooperativa Vinícola de Valdepeñas, apunta que “todavía choca un poco ver a una mujer como gerente o como técnico de campo que va a asesorar". Ellas sufren las consecuencias de los estereotipos y roles de género con esas pequeñas reacciones, pero la desigualdad en el medio rural también se deja ver en mayores tasas de desempleo, invisibilidad del trabajo, dificultades para conciliar, o poca representación en cargos de responsabilidad.

Titularidad compartida

Desde que se implantó la ley de titularidad compartida las mujeres han ido ganando visibilidad. Según el último censo agrario, del total de titulares de explotaciones, el 30% son mujeres. Grego Ortiz, que entró en el mundo de la ganadería cuando conoció al que hoy es su marido, apunta que “con esto de la titularidad compartida hay muchas más que se están agregando al sector", como es su caso. La presencia femenina se va reflejando también a través del número de perceptoras de las ayudas directas de la PAC.

Pilar Mateos, representante de AMFAR en Argamasilla de Alba, explica que “Del cien por ciento que hay, el 37% son mujeres y cada vez son más”. Las mujeres que se incorporan son cada vez más jóvenes, como Virginia, Kinie y María Ángeles, que no pasan de los 28 años. Además, están mejor preparadas. Un ejemplo es el de María Ángeles: “Empecé a trabajar en la cooperativa ya que me apasionan los vinos, y decidí hacer un máster en enología y viticultura también”

Representación en cooperativas y empresas

En las cooperativas y empresas la brecha de género es más notable. Solo el 24% de la base social de las cooperativas son mujeres, y apenas el 9% presiden alguna de ellas. A nivel nacional, las socias suponen el 26% del total y en los consejos rectores representan tan solo el 3,6%.

“Antes en la junta rectora siempre había hombres y ahora ha cambiado"

Sin embargo, si nos remontamos unos pocos años atrás, en algunas cooperativas ese porcentaje se reducía a cero. Es lo que ocurría en la cooperativa olivarera que regenta Consoli Molero: “Antes en la junta rectora siempre había hombres y ahora ha cambiado". Cada vez son más las empresas que apuestan por incorporar a mujeres en la toma de decisiones.

Reivindicaciones

Las mujeres rurales quieren que la sociedad entienda que hombres y mujeres pueden desarrollar el mismo trabajo en campo como en cualquier sector: “Manejo toda la maquinaria agrícola”, apunta Kinie. “Me ocupo como cualquier otro hombre", comenta con naturalidad Virginia. Con motivo del 15 de octubre, Día Internacional de las Mujeres Rurales, reivindican la necesidad de visibilizar su trabajo; de potenciar su participación en los órganos de decisión; de generalizar la titularidad compartida; o de implementar políticas de igualdad en el medio rural. Ellas mismas lanzan el mensaje:

"Animar a todas las mujeres que les gusta el campo / Que no se escondan, que luchen por lo que quieren / Y que salgan más jóvenes agricultoras y ganaderas / Porque es un mundo bonito..." María Ángeles, Kinie, Grego, Pilar.