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Coronavirus

Latinoamérica cumple seis meses del primer caso de COVID-19 mientras continúa como epicentro mundial de la pandemia

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Decenas de personas protegidas con mascarilla caminan en la zona sur de Sao Paulo (Brasil). Brasil
Decenas de personas protegidas con mascarilla caminan en la zona sur de Sao Paulo (Brasil). Brasil

Seis meses después de que se detectara el primer caso de coronavirus en Latinoamérica y el Caribe, esta región es el epicentro de una pandemia que ha dejad ya más de 260.000 muertos y cerca de siete millones de contagios, sin poder controlar a la COVID-19 pese a pequeños avances y con la mira puesta en soluciones a largo plazo como una vacuna.

Medio año después de que el 26 de febrero se detectó en Brasil el primer caso de la enfermedad en toda América Latina, este país está convertido en el segundo con más casos (3,7 millones) y decesos (117.665) en todo el mundo, con 30.000 de esos fallecimientos registrados en los últimos 30 días y con la curva epidemiológica aún creciendo en muchas zonas.

En el listado global Brasil solo es superado por otro país americano, EE.UU. (5,8 millones de casos y 179.344 muertes), por lo que este continente tiene cerca del 55 % de los 24 millones de contagios mundiales y de los más de 800.000 fallecimientos en todo el planeta, a lo que se suma que otras 4 naciones de América están entre las 10 más afectadas del mundo: Perú en el sexto puesto (más de 600.000 casos), México en el séptimo (más de 500.000), Colombia en el octavo (más de 560.000) y Chile en el décimo (con más de 400.000), según cifras oficiales.

Una situación aún más complicada si se tiene en cuenta que, como lo ha señalado este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS), Colombia y Argentina están entre los 12 países con más casos diarios en el mundo en la última semana.

Además, la preocupación crece en Perú, que es desde este miércoles el país del mundo con más muertos per cápita (85,8 muertes por cada 100.000 habitantes) a causa del coronavirus y ha visto como su personal sanitario se declaró en huelga para exigir reformas al devastado sistema de salud, un mayor presupuesto y mejorar las condiciones laborales y de bioseguridad.

Una buena semana para América

La OMS también ha dado buenas noticias en un día en el que ha hablado de una significativa reducción de las cifras diarias globales, con más de 320.000 casos en los últimos siete días frente a más de 800.000 en la semana anterior en América y con una ralentización de los contagios en EE.UU. y Brasil.

Esto es parte de los pequeños pasos que está dando el continente en el combate de la pandemia, a los que se suma la noticia del desconfinamiento de varios de los barrios más habitados de la periferia de Santiago de Chile, que fue el principal foco del coronavirus durante meses en el país suramericano.

Adicionalmente, y pese a la delicada situación por la que atraviesa actualmente, Colombia ha sabido este miércoles que la vacuna experimental contra el COVID-19 que está desarrollando Johnson & Johnson y su grupo de compañías farmacéuticas, Janssen, será probada entre la primera y la segunda semana de septiembre en el país, según informó el Hospital Universidad del Norte, en Barranquilla (norte).

A esto se suma que la biotecnológica Moderna ha asegurado que su vacuna generó una respuesta inmune "prometedora" en pacientes de edad avanzada tras llevar a cabo un ensayo clínico de etapa inicial y probar su prototipo en diez adultos de entre 56 y 70 años y en otros 10 mayores de 71 años.

Cepal, por una "canasta básica tecnológica"

En medio de este panorama sanitario, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ha propuesto a los países de la región proveer a sus ciudadanos de una canasta básica de tecnologías de la información y las comunicaciones para garantizar y universalizar la conectividad digital y enfrentar los impactos provocados por la pandemia del coronavirus.

Una canasta que estaría integrada por un ordenador portátil, un teléfono inteligente, una tableta y un plan de conexión para los hogares no conectados y tendría un costo anual inferior al 1 % del producto interno bruto (PIB) en promedio regional.

"Las tecnologías digitales han sido esenciales para el funcionamiento de la economía y la sociedad durante la pandemia" pero, sin embargo, "las brechas de acceso condicionan el derecho a la salud, la educación y el trabajo, al tiempo que pueden aumentar las desigualdades socioeconómicas", ha afirmado la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, en una conferencia virtual.