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Las primeras visitas a familiares en residencias de mayores: "Ha sido muy emotivo después de tantos días alejados"

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 Una mujer conversa con sus padres a través de una ventana habilitada en la residencia de mayores Ballesol Patacona, en Valencia, para que los residentes puedan recibir visitas de sus familiares.
Una mujer conversa con sus padres a través de una ventana habilitada en la residencia de mayores Ballesol Patacona, en Valencia, para que los residentes puedan recibir visitas de sus familiares. EFE

El Ministerio de Sanidad ha eliminado las limitaciones para las visitas a familiares en residencias de ancianos y desde este lunes  ya están permitidas en la Fase 2 de la desescalada. Esto no implica, sin embargo, que todos los centros de mayores estén posibilitando de manera simultánea los reencuentros, ya que la decisión está en manos de las comunidades autónomas, que deben establecer cuándo y de qué forma se pueden llevar a cabo estas reuniones.

La orden publicada este sábado en el BOE por la que se modifican otras órdenes para una mejor gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 elimina las reestricciones impuestas previamente por Sanidad para las visitas, y ahora cada gobierno autonómico trabaja en un protocolo de actuación. Esto supone que la 'desescalada' de las residencias esté siendo distinta en cada territorio. 

De hecho, numerosos centros con los que ha contactado RTVE.es ni siquiera han abierto todavía la puerta a familiares de los residentes. Se preparan para poder hacerlo próximamente con medidas y requisitos que varían incluso dentro de la misma comunidad, en función de la situación del centro.

Reencuentros en una residencia de Tarragona: "Ha sido muy emotivo"

En la Residència L'Onada, en Riudoms (Tarragona), sí han acogido este lunes las primeras visitas. Llevaban días preparándose para esos encuentros que, como ya suponían sus trabajadores, iban a ser "emocionantes".

Después de 72 días sin mantener ningún tipo de contacto físico, Montse al fin ha podido ver otra vez a su madre, Pepita, que tiene 88 años y padece alzhéimer.

"Ha sido un momento muy emotivo después de tantos días alejados de las personas a las que quieres. Mi madre para mí es muy importante", explica Montse, quien, con mascarilla y conteniendo el abrazo, ha podido permanecer en el exterior de la residencia durante 30 minutos que la han colmado de alegría.

En un primer momento a Pepita le ha costado reconocer a su hija, pero a los pocos instantes ya sabía perfectamente quién era la mujer que tenía delante. "¿Tenías ganas de verme, mamá", pregunta Montse en catalán. "Sí", le responde la anciana sin dudar.

"Ella no tiene mucha vista. Por teléfono oía mi voz y se emocionaba pero, me decía 'no te veo'. Era un poco angustiante porque pertenecemos a una cultura en la que necesitamos tocarnos, abrazarnos, besarnos y es como si nos hubieran puesto vendas en los ojos y en las manos. Era estresante", confiesa Montse a TVE.

En esa misma residencia, Angelina, de 90 años, espera con ansia la llegada de su última bisnieta. Ya tiene un año pero, dice, no la ve desde que tiene unos cuatro meses y por teléfono "no es lo mismo".

El Gobierno de Cataluña ha establecido un sistema de clasificación por colores para las residencias que sirve para ordenar su desconfinamiento: una categoría verde -residencias sin casos-, una naranja -con algún positivo, pero sectorizado y aislado-, y una roja --centros con positivos y alto riesgo de contagio--.

Los reencuentros familiares protagonizan el primer día en la Fase 1

Galicia establece tres fases para las visitas

Entre las comunidades que cuentan con un protocolo más detallado se encuentra Galicia, donde solo podrán permitir las visitas las residencias que lleven 15 días sin ningún caso de coronavirus y que además estén situadas en municipios con bajo índice de contagios y  cuenten con un informe favorable del área sanitaria.

Los centros que cumplan esas condiciones podrán retomar los reencuentros pero siguiendo un protocolo de reactivación en tres etapas elaborado por el Servizo Galego de Saúde (Sergas). De acuerdo con ese documento, la mayoría de centros están en la fase 1 de este plan, aunque los más pequeños y catalogados como 'hogares residenciales' y 'viviendas comunitarias' han podido saltar directamente a la segunda etapa este lunes con unas condiciones más flexibles.

Para aquellas residencias que entren en la primera fase, las visitas deberán ser semanales, con cita previa y solo podrá hacerla un familiar de referencia, que no deberá presentar síntomas y tendrá que llevar mascarilla y cumplir el distanciamiento social.

“Nosotros todavía no estamos permitiendo visitas. Esperamos que pueda ser la semana que viene, pero aún tenemos casos de contagio y no podemos hacerlo”, señalan a RTVE.es desde la residencia de ancianos de San José, en Ourense, donde están cumpliendo con el citado plan.

Asturias y Andalucía: visitas solo permitidas en casos excepcionales

Mientras tanto, en residencias de Andalucía solo se permitirán las visitas en esta fase si el residente padece una patología grave o está en la fase final de su vida. En los dos casos se autoriza la visita de un único familiar, con cita previa y con una duración de entre 45 minutos y una hora.

También en Asturias cuentan con una restricción similar: únicamente se admiten visitas “en supuestos excepcionales, tales como el final de la vida o el alivio de descomposición neurocognitiva del residente", según recoge el documento de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado.

Desde la residencia Aramo, de Oviedo, su director asegura que están ajustándose al protocolo y que desde el martes permitirán solo las visitas a personas “terminales” o con problemas de deterioro cognitivo.

No hay libertad para que vengan todos los residentes, así que permitiremos las visitas extraordinarias y con mucha prudencia porque es una situación peligrosa. Lo haremos en zonas que están muy próximas a la entrada y donde no hay tránsito de residentes de manera habitual”, explica.

"No puedo decirles a unos que sí y a otros que no"

En cambio, en otra residencia asturiana, la de La Inmaculada, en Gijón, han decidido ser más flexibles con las directrices marcadas, pero manteniendo, eso sí, todas las medidas de higiene y control.

“Lo que se nos pide es inviable en una residencia como esta en la que solo hay 24 residentes. Que unos puedan ver que entran sus familias y otros no es muy duro. Yo no puedo decirle a unos que sí y a otros que no”, señala la directora del centro, Rafaela Chapas, que admite tener mucho “estrés” hoy para preparar una agenda de visitas que arrancarán mañana.

Que unos puedan ver que entran sus familias y otros no es muy duro

Concretamente, lo que han decidido en ese centro es comenzar a recibir visitas de 15 minutos de duración para que dé tiempo a desinfectar el espacio entre cada encuentro.

“Sé que estoy jugándomela, pero los residentes nos dicen que quieren ver a sus familias y vemos que es lo mejor para ellos. Además estamos todos limpios porque nos acaban de hacer las pruebas. Tendremos mucho control y utilizaremos un salón en el que hay poco tránsito”, afirma la directora de la residencia, que cruza los dedos, dice, para que todo salga bien.

“Si ahora tenemos algún caso por dejar entrar a las familias después de tener a los residentes en una burbuja, imagínate…”, reflexiona.

En Extremadura aún no se permiten estos reencuentros

La prudencia y el temor a un rebrote son sensaciones que se comparten en residencias de mayores de toda España, pero en algunas comunidades esa precaución hace que las visitas se prorroguen para muchas familias.

En Extremadura, el Servicio de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD) ha enviado este lunes un correo electrónico a las residencias de la comunidad en el que señala que las visitas se podrán realizar solo cuando esté listo el protocolo autonómico: “mientras tanto seguimos sin visitas, ya que tendrá que existir una Resolución del Consejero”, dice el escrito.

La madre de Carmen, de 78 años, se encuentra en una residencia de Badajoz. Estuvo ingresada 15 días por COVID-19 y ya ha regresado al centro tras haber superado la enfermedad, pero el único contacto que ha tenido con ella desde el 8 de marzo es el que permiten las videollamadas, dice.

No cree que esta semana llegue el esperado encuentro porque la residencia, además de estar a la espera de las normas que indique la comunidad autónoma, tiene aún varios casos positivos dentro.

“Estoy deseando verla, pero yo sé que, por su bien, es mejor que sea cuando no haya peligro. Para los trabajadores del centro también ha sido muy duro y entiendo que el estrés y la tensión a la que se han visto sometidos en estos tres meses hará que sean muy prudentes”, dice Carmen.

En otras comunidades se preguntan cuándo será la primera visita

La misma incertidumbre describen familiares de ancianos que están internados en residencias de otras comunidades autónomas.

La suegra de Isabel reside en un centro de mayores ubicado en Cartagena, Murcia. Esta mañana ha llamado "para preguntar si hay novedades" que permitan hacer visitas y la respuesta también ha sido negativa. 

“En un principio me dijeron que permitirían las visitas el 8 de junio, pero hoy me han dicho que no se sabe y que están estudiando la forma en la que lo van a hacer. Es complicado porque los trabajadores no se fían”, dice Isabel, que en los últimos días se ha desplazado hasta la residencia para llevarle ropa de verano a su suegra, a quien sigue sin poder saludar en persona.

“Hablo con ella por videollamada y se la ve contenta. A veces me pregunta ‘cuándo vienes’, y yo le digo que todavía no puedo saltar la valla”, bromea.

Mientras tanto, el fisioterapeuta de una residencia de la provincia de Cuenca explica que en su centro aún no conocen el protocolo concreto de la comunidad para las visitas y que “nadie ha planteado” todavía permitirlas. En otra residencia de Las Palmas señalan que sí posibilitarán pronto los reencuentros, pero solo “cuando se acabe el estado de alarma”.

Canarias regulará las visitas "residencia por residencia"

En el caso de Canarias, el gobierno autonómico señaló este sábado que los centros de mayores se reabrirán de forma escalonada a lo largo de “los próximos días”, con condiciones que se irán definiendo “residencia por residencia”, bajo la supervisión del centro de salud al que estén asignados.

El presidente canario, Ángel Víctor Torres, señaló que "habrá que esperar aún" para visitar a los mayores en las residencias de las islas, aunque el Ministerio de Sanidad autorice ya a las comunidades en Fase 2 a permitir que los ancianos puedan ver a sus familias.

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