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Coronavirus

Situación de la COVID en las residencias de ancianos: evolución y recuento de casos y muertes

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Cataluña y Madrid acumulan más de 10.000 fallecidos con coronavirus en residencias.
Cataluña y Madrid acumulan más de 10.000 fallecidos con coronavirus en residencias. RTVE.es

En este enlace tienes información detallada sobre la situación de la COVID-19 en España

Cuando ya había pasado un año después del estallido de la pandemia de COVID-19 en España, el 2 de marzo de 2021, el Gobierno empezó a publicar periódicamente datos oficiales de las muertes de personas mayores que vivían en residencias, los lugares donde vivía la población más vulnerable a la enfermedad y donde esta tuvo un mayor impacto. Esta labor de recopilación de la información, llevada a cabo por el IMSERSO, el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) del Ministerio de Ciencia e Innovación cesó el 3 de febrero de 2023.

En el último informe remitido por el IMSERSO aparece una nota en la que se explica este parón. El Consejo Territorial de Servicios Sociales y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) acordaron, en su sesión del 21 de diciembre de 2022, "que la recogida y publicación de los datos se suspenda a partir de la semana 4ª de 2023 (semana del 23 al 29 de enero) si la situación se mantiene en unos parámetros de control como los acuales". Pese a ello, puntualizan que los canales de recogida de la información seguirán "operativos" por si fuera necesario reanudar el reporte de estos datos.

En total, con los datos cerrados a 29 de febrero de 2023, más de 34.000 personas que vivían en esos centros han fallecido a causa del coronavirus.

La contabilización oficial de los fallecimientos en residencias a causa de la COVID-19 ha sido complicada. Sobre todo en los primeros meses de 2020, muchas de las muertes de los residentes no se pudieron identificar como causadas por la COVID-19. En el recuento de las fuentes oficiales, buena parte de los decesos son de personas con síntomas compatibles con el coronavirus, pero sin pruebas que lo corroborasen. En cuanto a los contagios, en las residencias de mayores se han diagnosticado mediante PCR u otra prueba diagnóstica.

En la primavera de 2020 murieron 20.000 personas

Los organismos advierten de que estos datos están en constante actualización y depuración. Con todo, muestran la magnitud del impacto que tuvo la COVID en las residencias de ancianos, solo realmente mitigado por el efecto de las vacunas a partir de 2021. En todo ese año se contabilizaron 5.079 fallecimientos en esos centros.

Sin embargo, en lo peor de la primera oleada, entre marzo y junio de 2020, murieron casi 10.000 personas, más que en el resto de 2020. En ese período hay que añadir los 10.492 fallecimientos de residentes sin prueba diagnóstica, por lo que dos de cada tres decesos de mayores en residencias tuvieron lugar en apenas tres meses.

Muertes en residencias por comunidades autónomas

Por comunidades autónomas y en valores absolutos, Madrid es la región donde más mayores han fallecido por coronavirus, seguida por Cataluña, Castilla y León y Castilla-La Mancha.

En la siguiente visualización se muestra el porcentaje que las muertes en estos centros de cada comunidad representa sobre el total de fallecidos durante la pandemia, de tal forma que Castilla y León y Extremadura lideran la tasa, con más del 50%.

El balance oficial empezó en el segundo año de pandemia

Después de un año de pandemia y con las residencias de mayores como el foco más castigado por el coronavirus, hubo que esperar a marzo de 2021 para que el Gobierno presentase una información agregada y sistematizada de la evolución de la COVID-19 en las residencias.

Pese a la reclamación de esta información y a las promesas del Ministerio de Sanidad de que se informaría de estos datos, la primera estimación oficial no llegó hasta noviembre de 2020, cuando un borrador del IMSERSO cifraba en 20.268 los fallecidos en la primera oleada, desde marzo hasta el 29 de junio de ese año, entre casos confirmados por prueba diagnóstica y muertes "con síntomas compatibles" con la COVID-19.

Al no estar recogida esta información por ninguna fuente oficial, el seguimiento diario de los medios de comunicación dependió únicamente de las cifras que facilitaban las comunidades autónomas, que no presentaron sus datos de forma homogénea en esos meses. En ese sentido, desde abril de 2020 hasta el 3 de marzo de 2021, DatosRTVE mantuvo un recuento de fallecidos en residencias y otros centros sanitarios institucionalizados. Según la última actualización de este balance, habrían fallecido 31.879 personas.

La vacunación, clave para frenar el avance de las olas

Las residencias de mayores, personas con discapacidad y otros colectivos institucionalizados fueron el primer objetivo del plan de vacunación que arrancó en España el 27 de diciembre de 2020. El Ministerio de Sanidad ofreció durante un tiempo información sobre la inmunización de estos grupos, pero dejó de hacerlo el 2 de junio de 2021. Hasta entonces, el 93,3% había completado la pauta y el 99,7% había recibido al menos una dosis.

Aunque la vacunación reduce los síntomas del coronavirus, estos siguen afectando especialmente a las personas de mayor edad. Durante la quinta y la sexta ola, aun con la población de las residencias, con la pauta completa y con la dosis de refuerzo, los casos crecieron, aunque a un ritmo menos elevado que durante la primavera de 2020.

Lo mismo sucedió con los fallecidos, que no fueron tan elevados como en meses anteriores. Según un informe de Sanidad y del Instituto de Salud Carlos III, la vacunación masiva previno en el tercer trimestre de 2021 un mínimo de 17.000 casos de COVID-19 y 3.500 fallecimientos.