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Madrid Fashion Week

Maria Ke Fisherman: ¡Qué puntazo!

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El puente de Toledo acoge la presentación de Maria Ke Fisherman.
El puente de Toledo acoge la presentación de Maria Ke Fisherman.

María Ke Fisherman, la firma de María Lemus y Víctor Alonso, han cambiado el tradicional desfile por una presentación estática. Lemus y Alonso nos han citado en el Puente de Toledo, construido por Pedro de Rivera en el siglo XVIII. “El equipo de Los veranos de la villa nos dijeron que escogiéramos el lugar que más nos gustase y dijimos que este. Hay al aldo otro puente que es mucho más moderno y pensaban que nos pegaba más pero este va más con nuestro rollo”, dice Alonso, contentísimo con reencontrase con la prensa y volver al ruedo de la moda.

Mono con falda de Maria Ke Fisherman EFE

Los ‘balconcillos’ que descansan sobre los nueve arcos del puente han sido el escenario sobre en el que han posado las modelos. Cada una con un diseño diferente, único. Todos están realizados en punto, no hay telas. Se trata de piezas hechas a mano por maestras del oficio que han estado durante varias semanas tejiendo. En algunas se han invertido hasta cien horas de trabajo. Es alta costura. Solo existe un modelo de cada uno de ellos.

Las prendas las han tejido las ya famosas monjas carmelitas de Huelva y un grupo de tejedoras que, a mano, han dado forma a los deseos, sueños y diseños de María y Víctor.

Mono que serpentea por el cuerpo de Maria Ke Fisherman EFE

Es una colección puramente artística que se desmarca de todas las demás presentadas en la MBFWM. “Queríamos quitarnos la presión y la responsabilidad de tener que vender ni de pensar en los costes para producirla. Solo queríamos hacer lo que nos gusta, centrarnos en nuestro universo. Teníamos muchas ganas de hacerlo pero nunca nos habíamos atrevido.

Es una colección que va a tener salidas en otro lado, como vestir a una celebrity o hacer una gira con algunas cantante”, dicen. “¡El destino de la colección es la colección!”.

La colección de Maria Ke Fisherman es de estilo urbano. eFE

Quizá por eso, horas antes se extendió el rumor de que Rosalía iría al evento. Al que vimos fue a Alejandro G. Palomo, de Palomo Spain, que en esta ocasión ha cambiado el desfile por la proyección de un documental sobre su propio universo.

Las prendas de Maria Ke Fisherman tienen esa mezcla de artesanía tradicional y cultura urbana. “Hemos querido representar veinte chicas con las que llevamos trabajando desde que empezamos. Son veinte looks y todos llevan el mismo patrón, aunque todos son diferente”, apunta María.

Mono 'prendido' al cuerpo con piercing. EFE

Todos son monos y cada uno está hecho con un tipo de lana. “Este está hecho entero con mohair, este que parece un pijama cowboy es de ganchillo, este es de lana merino 100%, este lleva hilo de poliamida, este lleva rafia tricotada, este es de peluche…” Destaca dos prendas. Por diferentes motivos. Una de ellas es un patrón plano que la modelo lleva colgado sobre el cuerpo sujeto con unos piercing. La otra es una pieza muy especial que por delante es una capa y por detrás un mono.

“La han hecho entre seis personas y cada una de ellas ha realizado un trabajo distinto”. Mes y medio llevan haciéndola y un día antes de presentarla seguían tejiendo. “Es como las mantas de patchwork de los americanos que se hacen durante años por distintas generaciones y cuentan la historia de la familia. Esta cuenta nuestra historia. En este cuadradito está la primera imagen que dio origen a la firma y en este otro está nuestra cobaya que murió en 2007 y por eso pone ‘Nunca te olvidaremos’. ¡Están tejiendo nuestros recuerdos!”, dicen ilusionados por poder cumplir varios deseos.

Mono negro de Maria Ke Fisherman EFE

Entre ellos, hacer lo que realmente les apetece y regresar a esta pasarela, aunque no sea con un desfile. Es, sin duda, uno de los mejores trabajos presentados hasta ahora en la Madrid Fashion Week. Ellos son de lo mejor que tiene la moda española. Una mode que lucha contracorriente para competir con los gigantes del textil que ofrecen ropa a precios con los que los diseñadores no pueden competir. Y además esas firmas de low cost ofrecen al consumidor descuentos constantemente, a una temporada de rebajas eterna. Así no. Así solo se consigue devaluar su producto.

Propuesta de Maria Ke Fisherman EFE