Enlaces accesibilidad
Juicio 'procés'

La Fiscalía niega que se juzguen ideas y defiende que hubo rebelión porque el plan incluía "métodos violentos"

Por
La Fiscalía niega que sea un juicio político y ve rebelión porque se contempló desde el principio la "violencia"

Después de una primera jornada en la que las defensas cuestionaron el juicio del procés en el Tribunal Supremo calificándolo de "causa general contra el independentismo", este miércoles ha sido el turno de las acusaciones, que han insistido en que es un procedimiento penal que se limita a juzgar hechos. La intervención más contundente ha sido la de la Fiscalía que ha negado la mayor ya que "nadie es perseguido por sus ideas, sino por sus acciones" y que ha aprovechado para argumentar que hubo rebelión porque el plan soberanista contemplaba el uso de "métodos violentos" desde el principio.

La segunda jornada del juicio, que se ha desarrollado al mismo tiempo que ERC y el PDeCAT tumbaban en el Congreso los presupuestos junto al PP y Cs abocando al Gobierno a la convocatoria de elecciones, ha dejado también la primera decisión de calado del tribunal. El presidente de la Sala Penal, Manuel Marchena, ha rechazado la petición de la acusación popular ejercida por Vox para prohibir que los doce líderes independentistas lleven lazos amarillos alegando, ha dicho el tribunal, que es un "símbolo ideológico" cuyo uso no se puede impedir.

El primero en intervenir en la sesión de este miércoles, dedicada como la primera a las cuestiones previas y que apenas ha durado tres horas y media, ha sido el fiscal Javier Zaragoza, que ha tildado de "falacia de colosales dimensiones" que los abogados aseguren que sus defendidos se sientan en el banquillo por sus ideas soberanistas.

El representante del Ministerio Fiscal ha calificado las alegaciones de las defensas de "auténticos libelos acusatorios" basados en un relato "alternativo" de la realidad para, convertir en "víctimas" a los acusados, "desacreditar" la justicia española e intentar "sentar al Estado en el banquillo" con una "denuncia masiva de violaciones de derechos fundamentales tan ridícula como injustificada".

Zaragoza: "Este es un juicio en defensa de la democracia española"

"Este es un juicio en defensa de la democracia española, en defensa del orden constitucional (...) No es el independentismo lo que se enjuicia, son los gravísimos hechos que acaecieron en septiembre y octubre de 2017", ha señalado Zaragoza en alusión a la aprobación de las leyes de desconexión en el Parlament, el "asedio" a la Consellería de Economía y Hacienda, la celebración del referéndum ilegal del 1-O y la declaración unilateral de independencia. "Nadie es perseguido por sus ideas, sino por sus acciones", ha resumido en uno de los titulares que ha dejado la mañana.

Boletines RNE - La Fiscalía en el juicio del 'procés': "Nadie ha sido perseguido por sus ideas"

Zaragoza ha insistido en que el proceso judicial "no persigue una ideología" -que puede ser defendida siempre que se haga dentro de la Constitución, ha dicho- sino el intento de una "minoría" de intentar "imponer un determinado planteamiento político a los demás", vulnerando los derechos de la "mayoría social silenciosa de la sociedad catalana" que no participó en la consulta y también del conjunto de los españoles.

Los "métodos violentos" están desde el principio, asegura la Fiscalía

El fiscal ha destacado que "el ejercicio de la actividad política no es una patente de corso" y que su legítimo ejercicio no permite "imponer" un proceso de secesión, ni "llamar, promover o agitar a miles de ciudadanos" para "secuestrar" una comisión judicial o para formar "muros humanos" para proteger unas urnas sabiendo que se les aboca a "un choque violento" con la Policía y la Guardia Civil. Tampoco permite la actividad política, ha continuado, sustraer del cumplimiento de la ley a los Mossos d'Esquadra ni convocar un referéndum que ha sido prohibido y destinar para ello dinero público.

El fiscal Fidel Cadena, el segundo en intervenir, ha insistido también en que no se ha perseguido la libertad ideológica de los acusados, sino unos hechos "constitutivos de rebelión" y ha argumentado que el "recurso a los métodos violentos" estaba contemplado desde el principio en la hoja de ruta independentista.

La Fiscalía: "Este es un juicio en defensa de la democracia española"

Cadena ha argumentado que lo que se está juzgado es un plan "concertado y minucioso" que contemplaba, asegura, la utilización de la violencia. Un "cóctel explosivo de unilateralidad" ejercida desde el Govern y el Parlament y en el que se usó el "poder de los Mossos, que se ponen completamente al lado de la rebelión", y la utilización de "murallas humanas que se lanzan contra las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado" que trataban de evitar la consulta por orden judicial. Hubo, ha resumido, una "subversión del orden constitucional recurriendo a la violencia desde el principio".

La Fiscalía niega la autodeterminación de Cataluña

El uso o no de la violencia es una de las claves del juicio. En caso de que haya sentencia condenatoria, el tribunal tendrá que decidir si los hechos fueron una rebelión -"alzamiento violento y público" para lograr la independencia de una parte del territorio- como defienden la Fiscalía y Vox, o si fueron sedición -"alzamiento público y tumultuario" para impedir la aplicación de las leyes- como sostiene la Abogacía del Estado.

De hecho, Javier Zaragoza ha calificado de "intromisión indebida" en la jurisdicción española que Alemania solo accediera a extraditar al expresidente catalán Carles Puigdemont por malversación y no por rebelión al entrar a valorar el fondo del asunto asegurando que no hubo violencia.

Los dos fiscales se han pronunciado también sobre el derecho de autodeterminación que los líderes independentistas defienden que tiene Cataluña. Zaragoza ha negado que esta comunidad autónoma pueda ejercerlo porque la ONU lo reserva para pueblos que estén en situación de "dominación y represión" y asegura que no es aplicable a "territorios que forman parte de Estados con autogobierno".

Cadena, por su parte, ha incidido también en que "no hay derecho de soberanía del pueblo catalán, sino del pueblo español" y que el derecho a decidir en el marco de la Constitución "corresponde a todo el pueblo español". "No pueden decidir unos pocos lo que es de todos. Segovia no es de los segovianos, ni Cataluña de los separatistas", ha resumido. "El diálogo desde la imposición no es aceptable en una sociedad democrática", ha añadido el fiscal.

La Abogacía defiende que es un juicio con "todas las garantías"

La abogada del Estado, Rosa María Seoane, por su parte ha defendido que se está ante un "juicio penal con todos las garantías que no merece ninguna otra calificación". La Abogacía acusa a los líderes independentistas de sedición, malversación y desobediencia y pide penas de cárcel que van desde los 7 a los 12 años de prisión frente a la Fiscalía que ve rebelión y pide condenas de 7 a 25 años. La acusación popular suma un delito de organización criminal y eleva las peticiones máximas a 74 años.

El letrado de Vox Pedro Fernández ha negado también, como las otras dos acusaciones, que haya habido vulneración de derechos fundamentales. "La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten y los acusados, a nuestro juicio, han venido ejerciendo sus derechos del modo que las leyes no lo permiten (...) Estamos ante conductas antijurídicas", ha señalado.

El partido de ultraderecha ha intentado sin éxito que la Sala Penal prohibiera la exhibición de lazos amarillos como el que lleva el expresidente de ANC Jordi Sànchez en la solapa alegando que tenía una "carga política indudable".

El presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, ha respondido que "no va a poner ningún obstáculo" a que los acusados usen este tipo de enseñas basándose en dos sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que condenaron a Bélgica y Bosnia por no permitir el uso de símbolos religiosos en un juicio. Marchena ha señalado que aunque en este caso no es un símbolo religioso interpreta que es un "símbolo ideológico" que no debe ser prohibido.

El juicio, según periodistas de TVE que siguen las sesiones desde dentro de la Sala, se está desarrollando en un clima tranquilo y respetuoso. Una de las constantes es el silencio, este miércoles solo roto por algunos murmullos cuando la Fiscalía ha hablado de violencia durante la celebración del referéndum. Este jueves se retomará con la declaración del exvicepresidente catalán, Oriol Junqueras.