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Elecciones en Italia 2018

La tierra del "Italia First"

  • La Liga Norte gobierna desde hace años Véneto y Lombardía, feudos de la derecha
  • El partido de Salvini renuncia al secesionismo para gobernar Italia el 4 de marzo
  • “Primero los italianos”, eje de una campaña con el foco en parar la inmigración

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Salvini, en un mitin en Milán el 24 de febrero
Salvini, en un mitin en Milán el 24 de febrero

Viniendo de Roma, llegar al norte de Italia es tener la sensación de que se ha cambiado de país. Calles limpias, transporte público que funciona, gente que respeta las normas… Verona es la capital económica del Véneto, la tercera tercera región más próspera de Italia después de Lombardía y Lazio. Conocida también como la ciudad del amor por aquello de que Shakespeare la eligió para el romance más universal de la literatura y centro de peregrinación de enamorados, turistas y amantes de la ópera.

A unos cinco kilómetros de su bello centro histórico, en un anodino edificio, está la sede de la Liga Norte, partido que gobierna desde hace casi dos décadas la región. Dentro, aún quedan carteles electorales, a colores, rojo, verde, azul. Llamativos como sus lemas. “STOP A LA INVASIÓN”, “PRIMERO LOS ITALIANOS”.

La crisis migratoria, -en 2017 desembarcaron casi 120.000 inmigrantes en este país- está en el centro de una campaña feroz para las elecciones del 4 de marzo.

“No es racismo, es tutelar los derechos de los ciudadanos”

“En Italia, la realidad no es la que se cuenta. Estamos ante una invasión continua, diaria”, afirma a RTVE Paolo Paternoster, secretario provincial de la Liga y candidato al Congreso. “Nosotros no queremos que se sustituya nuestro pueblo por quienes vienen de forma irregular, no sabemos ni de dónde ni quiénes son…que vuelvan a su país…Hay una disparidad enorme entre italianos e inmigrantes, se les dan unos derechos que se niegan a los de casa. No es racismo, es tutelar los derechos de los ciudadanos”.

Mensajes que apelan a los sentimientos antiimigración

Mensajes directos, fáciles, que apelan más a los sentimientos que a la razón sobre una realidad mucho más compleja. Italia carga con el peso de la acogida de quienes arriesgan sus vidas en el mar para llegar a Europa y no deja de llamar a la responsabilidad del resto de la Unión para que asuma su parte.

Una de las barcas en las que viajaban los inmigrantes rescatados frente a las costas italianas

Una de las barcas en las que viajaban los inmigrantes rescatados frente a las costas italianas AFP/Marina Italiana

Según los sondeos, la inmigración no es lo que más preocupa a los italianos -ocupa el tercer o cuarto lugar detrás del empleo, los impuestos o la seguridad- pero si se sabe usar, es una arma que no falla para ganar votos y alimentar el rechazo al de fuera. Eso hace la coalición conservadora de Forza Italia y Liga Norte inoculando la sensación de que los inmigrantes son una amenaza para el bienestar de los ciudadanos, su trabajo y su seguridad.

De “bomba social” calificó Silvio Berlusconi la llegada de más medio millón de inmigrantes irregulares a este país en los últimos cinco años. “ Refugiados políticos sí, económicos no. Primero están los pobres y los parados italianos a los que hay que ayudar antes que al que viene de fuera”, insiste cada vez que tiene ocasión Matteo Salvini, el líder y aspirante a primer ministro de la Liga Norte o, mejor dicho ya, de la Liga, a secas.

"Roma Ladrona" y Bruselas, con condiciones

Casi 30 años después de que un separatista Umberto Bossi la fundara, la Liga Norte parece ahora la más patriota de los partidos que concurren a las elecciones. Lejos quedan las pretensiones secesionistas y la creación de la idílica Padania en el rico norte. De su logo se ha caído precisamente la palabra norte y vende al resto del país lo que siempre han pedido para sus regiones: mayor autonomía como ya reclamaron Véneto y Lombardía en referéndum.

Italia - Las regiones italianas de Lombardía y Véneto votan a favor de más autonomía

“El lema ‘Roma Ladrona' del principio sigue significando ahora que Roma no es capaz de gestionar las materias como debe, que es una maquinaria burocrática demasiado pesada y lejana. Nosotros sí estamos preparados, otros quizá no…pero estamos convencidos de que si las regiones gestionaran sus recursos lo harían de forma más inteligente y positiva”, argumenta Paternoster, que además de secretario provincial de la Liga gestiona una de las más de dos mil empresas locales que junto a 82 multinacionales forman parte del rico tejido industrial de Verona.

"Vosotros tenéis vuestras normas, nosotros las nuestras. No nos piséis porque nos enfadamos"

Este norte próspero, cuna de marcas tan “Made in Italy” como Bennetton, Luxótica, Geox, Diesel o tierra del Prosecco, no sólo ve lejana a Roma. También Bruselas.

La Liga modula en campaña su discurso euroescéptico pero no deja de recordar que si gobiernan reclamarán reformar la Unión a conveniencia de -lo que ellos creen- será lo mejor para los italianos. Visión trumpista o lepenista.”Nosotros decimos, amigos, nos quedamos, pero pactos claros y amistad larga. Vosotros tenéis vuestras normas, nosotros las nuestras. No nos piséis porque nos enfadamos”, advierte Pasternoster.

Es fiel eco de lo que el líder nacional Matteo Salvini no se cansa de repetir en choque frontal con el europeísmo de Forza Italia de Berlusconi, sus socios de coalición en estas elecciones. Un “matrimonio” con discrepancias evidentes que ellos tratan de minimizar. “Es más lo que no une que lo que nos separa” insisten. Veremos si los votantes se lo creen.